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Así de fácil fue hackeado el smartphone de Jeff Bezos por los saudíes

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smartphone de Jeff Bezos

Un análisis forense del smartphone de Jeff Bezos realizado a su petición por FTI Consulting, reveló que el terminal fue hackeado por un mensaje del príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohammed bin Salman.

Podría ser el guión de un thriller típico porque la vida y obra del fundador de Amazon da para varias novelas. En este caso negra con implicaciones variadas en política geoestratégica, con asesinatos de por medio o el divorcio de Bezos. Por no hablar del tremendo fallo de seguridad que supone piratear el móvil inteligente del hombre más rico del mundo de una manera tan sencilla.

Según una exclusiva de The Guardian, que cita fuentes conocedoras del asunto bajo condición de anonimato, Jeff Bezos y Mohammed bin Salman mantuvieron una conversación (supuestamente amigable) en el servicio de mensajería instantánea WhatsApp, después de haberse reunido en una cena en Los Ángeles mientras el príncipe estaba en los Estados Unidos por negocios oficiales. El chateo terminó cuando el príncipe saudí envió un mensaje con un vídeo adjunto al fundador de Amazon. Corría el 1 de mayo de 2018 y hasta aquí, parecía una conversación típica si no se tratase de dos de los tipos más poderosos del planeta.

El smartphone de Jeff Bezos, al descubierto

El vídeo adjunto venía con ‘premio’, supuestamente con un troyano oculto capaz de hackear el smartphone de Jeff Bezos. Solo cinco horas después del envío del vídeo, «comenzó una filtración masiva y no autorizada de los datos del terminal, que continuó y aumentó durante meses», explican. The Guardian dice no conocer qué tipos de datos fueron robados (Gigabytes de datos) y para qué fueron utilizados, pero puedes imaginar que las comunicaciones y los archivos personales o profesionales de Bezos quedaron completamente comprometidos.

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Tiempo después y antes de conocerse el hackeo, Bezos denunció al editor del National Enquirer, David Pecker, asegurando que el dueño de la revista de cotilleos intentó chantajearle con fotos y mensajes de una relación amorosa que mantuvo con Lauren Sánchez y que supuestamente fue el origen del divorcio de Bezos tras un acuerdo finalmente multimillonario, pero que tuvo de los nervios a Silicon Valley y a Wall Street durante meses. No es difícil deducir de donde obtuvo el editor la documentación publicada, aunque éste niegue robo de datos y lo atribuya al hermano de la amante.

Además, Pecker es un elemento «de cuidado», incluido en las investigaciones que acechan al presidente de Estados Unidos. Amigo de Donald Trump desde hace décadas, compró en exclusiva la historia de Karen McDougall, la modelo de Playboy que aseguraba haberse acostado con Trump, para enterrar la información, que no hubiera sido conocida si la modelo finalmente no hubiera acudido a los tribunales.

Para entender mejor el caso, conviene citar que Jeff Bezos es propietario del Washington Post, un diario que se ha significado contra Trump y también en la investigación del asesinato de uno de sus periodistas, Jamal Khashoggi. Crítico con el régimen saudí, fue descuartizado en la Embajada saudí en Turquía, supuestamente por encargo directo del príncipe heredero, Mohammed bin Salman, cinco meses después del pirateo al terminal del dueño del periódico.

Arabia Saudí ha calificado de «absurda» la información del hackeo del terminal y ha negado tener nada que ver con el asunto. «Arabia Saudita no realiza actividades ilícitas de esta naturaleza, ni las aprueba», dijo un funcionario saudí a The Times. «Solicitamos la presentación de cualquier supuesta evidencia y la divulgación de cualquier compañía que haya examinado cualquier evidencia forense para que podamos demostrar que es falsa».

Aún así, el caso podría podría socavar los esfuerzos de «MBS», como se conoce al príncipe heredero, para atraer a más inversores occidentales a Arabia Saudita, donde ha prometido transformar económicamente el reino, incluso cuando ha supervisado la represión de sus críticos y rivales. El asesinato de Khashoggi aún no está aclarado y le será difícil escapar de un asunto tan vergonzante. Nadie que conozca la dictadura saudí puede entender que el heredero no tuviera conocimiento de un caso como ese.

Es probable también, que la revelación del Guardian plantee preguntas difíciles para el reino sobre las circunstancias en torno a cómo el tabloide estadounidense National Enquirer llegó a publicar detalles íntimos de la vida privada de Bezos y que concluyó con su divorcio, después de publicarse contenido fotográfico que solo pudo haberse obtenido del robo de datos de su móvil.

Tremendo un caso que está en las portadas de medio mundo. También relevante en lo que se refiere a la seguridad informática, ante la sorprendente facilidad para hackear y obtener remotamente el control total del smartphone del hombre más rico del mundo. Seguro que Bezos ha aprendido de la peligrosidad de esos adjuntos en una red tan poco segura como WhatsApp y que mandan supuestos «amigos».

Coordino el contenido editorial de MC. Colaboro en medios profesionales de TPNET: MCPRO, MuySeguridad, MuyCanal y Movilidad Profesional.

1 comentario
  • Por favor, repasad el texto. Cosas como «En este caso negra con implicaciones variadas en política geoestratégica…», «…un diario que se ha significado contra Trump…» y «Aún así, el caso podría podría socavar los esfuerzos de…» chirrían un poco.

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