Noticias
Windows 11 estrena una función de recuperación muy útil, pero tiene un precio
Todos hemos sufrido alguna vez una actualización de Windows que no ha salido como esperábamos. En el mejor de los casos, hablamos de pequeños errores o problemas de compatibilidad. En el peor, de un sistema incapaz de arrancar que nos obliga a recurrir a herramientas de recuperación o, directamente, a reinstalar el sistema operativo desde cero. Windows 11 incorpora ahora una nueva función diseñada precisamente para esos escenarios, aunque su llegada también ha generado cierto debate por el espacio de almacenamiento que puede llegar a utilizar.
Se trata de Point-in-time Restore, un nuevo sistema de recuperación que Microsoft comenzará a desplegar para todos los usuarios con la actualización acumulativa de julio de 2026, después de haber debutado en la actualización opcional de junio. Su funcionamiento es relativamente sencillo: Windows crea de forma periódica instantáneas completas del volumen donde está instalado el sistema operativo y, si algo sale mal —por ejemplo, tras una actualización defectuosa o un problema con un controlador—, permite restaurar el equipo exactamente al estado en el que se encontraba cuando se creó esa instantánea.
A diferencia del clásico Restaurar sistema, esta función trabaja con una instantánea mucho más completa del entorno de Windows. Desde el Entorno de Recuperación (WinRE), el usuario puede seleccionar uno de esos puntos y recuperar el sistema, las aplicaciones instaladas, la configuración e incluso los archivos almacenados en la unidad del sistema tal y como estaban en ese momento. En la práctica, se trata de una herramienta mucho más potente para recuperar un equipo que ha quedado inutilizable sin necesidad de reinstalar Windows.
La parte que más titulares está generando tiene que ver con el almacenamiento. Microsoft indica que Point-in-time Restore puede utilizar hasta 50 GB de espacio en disco, una cifra que, evidentemente, no es pequeña. Sin embargo, conviene contextualizarla. Ese límite solo se alcanza en unidades de gran capacidad, el espacio no se reserva de forma permanente desde el primer momento y, además, puede ajustarse por parte del usuario. En equipos con unidades de 256 o 512 GB el consumo máximo será considerablemente inferior, aunque sigue siendo una cantidad de almacenamiento que muchos usuarios preferirán dedicar a otros usos.
Y aquí aparece el verdadero debate. ¿Compensa sacrificar varios gigabytes de almacenamiento por una función de recuperación como esta? La respuesta dependerá del tipo de usuario, pero hay un argumento difícil de ignorar. Recuperar un sistema completamente funcional en apenas unos minutos siempre será más cómodo que reinstalar Windows, volver a configurar el equipo, reinstalar aplicaciones y restaurar copias de seguridad. Si alguna vez has pasado por ese proceso, probablemente esos gigabytes empiecen a parecer un precio mucho más razonable.
Ahora bien, la existencia de una función tan avanzada también invita a otra reflexión. Microsoft no desarrolla Point-in-time Restore porque sí. Lo hace porque Windows sigue enfrentándose periódicamente a actualizaciones problemáticas, conflictos con determinados controladores o incidencias relacionadas con firmware y BIOS que, en algunos casos, pueden dejar un equipo inutilizable. La propia compañía ha puesto en marcha iniciativas como Driver Quality Initiative para mejorar la calidad de los controladores distribuidos mediante Windows Update, pero la realidad demuestra que todavía queda camino por recorrer antes de que este tipo de problemas desaparezcan por completo.
Precisamente por eso creo que Point-in-time Restore es una excelente incorporación a Windows 11. No porque resuelva el problema de fondo, sino porque ofrece una red de seguridad mucho más eficaz cuando las cosas salen mal. Dicho de otra forma, Microsoft ha desarrollado una muy buena solución para un problema que todavía no ha conseguido erradicar del todo. Ojalá llegue el día en que herramientas como esta apenas tengan que utilizarse. Mientras tanto, disponer de un mecanismo capaz de devolver un equipo a un estado completamente funcional sin pasar por una reinstalación puede convertirse en una de las mejoras más útiles que ha recibido Windows 11 en mucho tiempo.
-
GuíasHace 10 horas75 juegos para PC con pocos requisitos y buenos gráficos que no te puedes perder
-
GuíasHace 3 díasDiez sitios web donde conseguir eBooks gratuitos (legalmente)
-
PrácticosHace 4 díasAsí se accede a UEFI desde Windows con un solo clic
-
NoticiasHace 6 díasPlayStation 6 reabre el debate sobre su llegada al mercado


