Conecta con nosotros

Noticias

Audi A1 allstreet, edades

Publicado

el

Don’t get too close, it’s dark inside Imagine Dragons (Night Visions, 2012)

«Todo está listo maestro.» Don Francisco entendió el aviso pero no sus palabras porque no podía escucharlas. Recibió el mensaje tenue, como deshilachado, como si le llegara de una cueva deformado y atenuado hasta su mente. Se había adormilado en el zagán de la portería del hospital sintiendo los rayos de luz que descendían de buena mañana de los ventanales calentando su rostro. Un sol que parecía burlarse de él con esos destellos cálidos y brillantes. Pero él no vivía ya en un mundo de luz y calor. Don Francisco sentía todos sus años, los de la guerra, los de la enfermedad y los que habían castigado sus huesos, sus oídos y su alma hasta hundirlo en una desesperación oscura y fascinante. Había vuelto a nacer como testigo sordo de la oscuridad del mundo, la oscuridad de los hombres. La mano del hombre de pelo canoso sobre su hombro derecho sacudiendo su cuerpo de forma firme pero gentil. Una gentileza interesada. Don Francisco rebuscó entre sus ropas durante un tiempo y le tendió la bolsa de monedas pactada. Luego frunció el ceño a modo de aviso de que estaba listo para marchar. Recogió su libreta y su caja de carboncillos de la mesita y se incorporó. La espalda le dolía y las rodillas ya apenas le sujetaban, pero se incorporó para seguir al padre de locos sin perder un instante alimentado por una infantil impaciencia.

Casa de locos. Padre de locos. Eran palabras que lo aterraban y por eso precisamente no había podido resistirse a concertar esta visita clandestina y acercarse lo más posible a ella. A la locura seductora. Se preguntaba si sería capaz de distinguir si cayera en sus brazos y perdiera la cordura. Y por otro lado si cansado de este mundo como lo estaba podría abandonarse a ella voluntariamente. Viajando de su mente torturada a una mente dulcemente libre. Mientras mascaba sus pensamientos siguió al padre por los pasillos del hospital viendo a enfermos postrados en sus camas y a un ejército de mozos y sirvientas llevando y trayendo vendas, remedios, papeles… Una batalla de dolor silencioso, aunque algunos rostros dibujasen un llanto desesperado. Llegaron al patio y el hombre abrió el candado, un candado grande y absurdo que le costó varios intentos liberar. Y Don Francisco entró en el patio. Y el padre de locos se marchó dejándole sólo. Una tribu de cuerpos se amontonaba a la sombra de una encina en una esquina del patio. Algunos desnudos, otros cubiertos por mantas raídas y sucias. Uno lucía una corona tumbado en el suelo. Un anciano daba vueltas alrededor de un pozo cegado riéndose y haciendo temblar su cuerpo enjuto hasta casi quebrarlo. Don Francisco se sentó en un banco junto al muro. No podía escuchar los gritos y los desvaríos. Pero podría pintarlos.

Dentro de la gama de Audi los modelos más compactos como el A1 quedan un poco a la merced de la nutrida competencia del segmento B. Si en otros segmentos la marca de los cuatro aros tiene argumentos con los que combatir, los modelos más compactos necesitan su propia «voz» para poder enfrentarse a rivales que en la mayoría de los casos ganan por precio. El Audi A1 allstreet 35 TFSI S tronic que hemos probado es uno de los ejemplos de lo que mencionamos. Está basado en la plataforma  MQB A0 con modelos como el SEAT Ibiza, el Volkswagen Polo o el Skoda Fabia. Sin embargo, a diferencia de estos últimos, que se posicionan como propuestas generalistas orientadas a maximizar la relación entre precio y prestaciones, el A1 allstreet asume un rol diferente: el de utilitario premium con vocación crossover.

Modelo analizado Audi A1 Allstreet
Motor y acabado 35 TFSI S tronic
Potencia 150 CV
Velocidad máxima 211 Kmh
Aceleración o-100 8,5 s
Largo/ancho/alto 4046/1756/1483 mm
Potencia máxima RPM 150 CV
Par máximo Nm/RPM 250 Nm
Caja de cambios Automático
Web https://www.audi.es/
Precio 34.160 euros

Frente al A1 Sportback de cinco puertas (el hermano convencional sobre el que se construye) el allstreet suma cuatro centímetros de distancia al suelo, paragolpes específicos, molduras de protección negras a lo largo de todo el perímetro de la carrocería y unos neumáticos de mayor perfil. El precio de todo ello es un peso algo superior, una aerodinámica ligeramente peor y, en consecuencia, un consumo de combustible un par de décimas por encima del Sportback. Lo que gana a cambio es carácter, personalidad y una diferenciación que resulta difícil de encontrar en cualquier otro punto de la gama del grupo.

Exterior, la importancia del aire de familia

La primera impresión que genera el Audi A1 allstreet al acercarse a él desde el frente es la de un pequeño modelo Q de Audi disfrazado de utilitario. La razón es evidente: el elemento más característico de su frontal es la parrilla Singleframe octogonal, de gran tamaño en relación con la carrocería que la rodea, rematada en negro mate en el caso del acabado Adrenalin Black Edition que hemos probado. Esta parrilla, que es el sello visual de todos los modelos Q de la marca dota al más pequeño de la familia de una presencia visual que supera con mucho lo que correspondería a sus dimensiones reales. A ambos lados de ella se abren dos entradas de aire adicionales en la parte superior del frontal, una solución que diferencia al allstreet del A1 Sportback convencional, cuyo frontal presenta una distribución distinta de las aberturas de ventilación.

El perfil lateral del A1 allstreet es donde mejor se aprecia la diferencia fundamental con respecto al A1 Sportback: la mayor altura de la carrocería otorga al coche una silueta más erguida y, si se mira con cierta objetividad, más maciza. Con 4,04 metros de longitud, 1,76 metros de anchura y 1,46 metros de altura, el allstreet es un centímetro más largo que el Sportback (a causa de los paragolpes específicos) y cuatro centímetros más alto. Esa diferencia de altura no resulta excesiva en términos visuales gracias al buen trabajo de los diseñadores, que han sabido compensarla con líneas laterales bien trazadas, con un carácter dinámico que mantiene el sentido de movimiento hacia adelante incluso estando estático.

El elemento más definitorio del lateral son, sin duda, las protecciones perimetrales en plástico negro que recorren de forma continua los pasos de rueda, los estribos y la parte inferior de las puertas. Estas piezas, que en el acabado Adrenalin Black Edition se presentan en negro brillante, crean un cinturón visual que separa visualmente la carrocería del suelo y refuerza el carácter campero del conjunto. Los pasos de rueda tienen un desarrollo generoso, coherente con los neumáticos de mayor perfil. Las llantas de aleación de 18 pulgadas que equipaba nuestra unidad de pruebas son de tipo bicolor, con los radios en negro mate y el aro en aluminio pulido, y su presencia resulta muy favorecida en los anchos pasos de rueda del allstreet. Los retrovisores exteriores, también en negro en el acabado que probamos, mantienen la coherencia cromática con el resto de elementos oscuros del lateral. Un detalle que algunos pueden echar en falta: en la versión base, los retrovisores no se abaten eléctricamente ni son calefactables.

La parte trasera del A1 allstreet mantiene el mismo lenguaje visual que el frontal y el lateral, con un resultado global armónico y reconocible. Los grupos ópticos traseros con tecnología LED presentan una firma luminosa horizontal que en la versión Adrenalin Black Edition incorpora además intermitentes dinámicos de barrido lateral, un detalle de categoría que normalmente se reserva para segmentos superiores. La apertura del portón del maletero separa los pilotos en dos partes, con los segmentos superiores integrados en los laterales de la carrocería y los inferiores en el propio portón. La combinación resulta visualmente interesante y contribuye a que la parte trasera del coche parezca más ancha de lo que realmente es.

El paragolpes trasero, específico del allstreet y de mayor desarrollo vertical que el del Sportback, cuenta con protecciones inferiores similares a las del frontal, que cierran visualmente el perímetro de protección del coche y mantienen la coherencia de diseño de todo el conjunto. Entre los dos grupos ópticos, el portón luce el nombre del modelo y los emblemas de la marca , junto con la placa de matrícula centrada. La salida del escape, que en versiones anteriores del A1 era un elemento discretamente integrado, queda disimulada bajo el paragolpes. La visión trasera del conjunto en el acabado negro transmite una imagen deportiva y compacta que resulta francamente atractiva, especialmente cuando se combina con una carrocería de color vivo como el rojo que lucía el coche que tuvimos a nuestra disposición.

Interior, un elemento clave

Acceder al habitáculo del A1 allstreet es ligeramente más cómodo que en el A1 Sportback convencional gracias a la mayor altura de la carrocería. No se trata de una entrada de SUV, pero la diferencia es perceptible y se agradece, especialmente para personas con problemas de movilidad o para quienes simplemente prefieren no agacharse en exceso. Una vez instalado en el asiento del conductor, la primera impresión es positiva: el salpicadero tiene una disposición orientada hacia el conductor, la ergonomía está bien pensada y resulta fácil encontrar la postura de conducción correcta gracias a los amplios rangos de regulación del asiento y del volante.

Sin embargo, el interior del A1 allstreet presenta también contradicciones difíciles de ignorar en un coche de este precio en un mercado muy poblado. La parte superior del salpicadero, la cúpula que cubre la instrumentación y el apoyabrazos central están revestidos de materiales gomosos o acolchados de buena factura, que transmiten esa sensación de calidad esperada en un producto de la marca. El apoyabrazos central es mullido y deslizante, y esconde un pequeño compartimento. Los asientos delanteros de tipo deportivo tienen un tapizado correcto. Pero prácticamente todo lo demás en el interior (paneles de puerta, parte inferior del salpicadero, consola central, zona trasera) está fabricado en plástico duro que, aunque bien diseñado y correctamente ensamblado, no termina de corresponder con el precio que se pide por el coche.

Los asientos delanteros del A1 allstreet merecen una valoración positiva: tienen un buen perfil lateral, ofrecen sujeción suficiente para un uso mixto entre ciudad y carretera, y el acolchado resulta confortable tanto en trayectos cortos como en viajes de mayor recorrido. La regulación es exclusivamente manual en prácticamente todas las configuraciones, lo que puede sorprender en un coche de esta ambición y precio. El volante, de diámetro correcto y con un acabado en cuero en las versiones más completas, cuenta con los mandos integrados necesarios para gestionar el sistema de infoentretenimiento y el teléfono sin apartar las manos de él.

Las plazas traseras del A1 allstreet son, en el contexto del segmento B premium, razonablemente generosas en espacio para las piernas. La arquitectura MQB A0 permitió a Audi dar un paso adelante notable en habitabilidad con respecto a la primera generación del A1, y el resultado es que dos adultos de estatura media hasta 1,80 metros pueden viajar cómodamente en la parte trasera en trayectos medios. La altura disponible es también suficiente, aunque el diseño de la línea de techo ligeramente inclinada hacia la zaga reduce algo el espacio libre sobre la cabeza en los últimos centímetros del recorrido del asiento.

Donde el allstreet flojea de forma más evidente en las plazas traseras es en la anchura: la plaza central trasera es claramente de emergencia, tanto por la estrechez del banco como por la presencia de un notable túnel de transmisión en el suelo que no deja espacio libre para los pies del hipotético tercer ocupante. Dos personas atrás, bien; tres, imposible con comodidad. El equipamiento de las plazas traseras es también bastante básico: los paneles de puerta traseros son íntegramente de plástico duro, sin acolchamiento alguno en el apoyabrazos, no hay salidas de climatización para los pasajeros traseros, ni conexiones USB, ni asideros superiores en las puertas.

El maletero del A1 allstreet tiene una capacidad declarada de 335 litros, que se convierte en uno de los mejores datos del segmento B. Para contextualizar: el Opel Corsa 2024 declara 309 litros, y el Peugeot 208 se queda en la misma cifra. El A1 allstreet supera a ambos con comodidad, y también mejora los 274 litros que es la media del segmento. La apertura del maletero es amplia, el acceso resulta fácil y el umbral de carga no es excesivamente elevado. En el interior del maletero hay dos ganchos para sujetar bolsas o una red tensora, un pequeño hueco de almacenamiento en la parte lateral izquierda y la posibilidad de colocar la bandeja de carga a dos alturas distintas según las necesidades. Existe también un doble fondo útil para guardar elementos pequeños.

El sistema de infoentretenimiento del A1 allstreet es uno de sus grandes argumentos de venta, especialmente cuando se especifica con el paquete opcional MMI Navegación plus. Este añade una pantalla táctil de 10,1 pulgadas con una interfaz que no es precisamente la más colorida ni la más intuitiva del mercado en el primer contacto, pero que resulta fluida, rápida de respuesta y bastante completa una vez que se aprende su lógica de funcionamiento. La respuesta táctil es precisa, los gráficos son de resolución correcta y el sistema acepta la escritura a mano para introducir destinos en el navegador, un detalle que se agradece mientras se conduce. La conectividad inalámbrica con Apple CarPlay y Android Auto está incluida en la versión probada, aunque hay que señalar que en las versiones de acceso del allstreet estas funciones no van de serie.

La instrumentación, en la configuración que tuvimos entre manos, es el Audi Virtual Cockpit de 10,25 pulgadas, totalmente digital y altamente configurable. El conductor puede elegir entre diferentes vistas: una clásica con dos grandes esferas virtuales de velocímetro y cuentarrevoluciones, una versión ampliada que da más protagonismo al mapa de navegación central, o una intermedia que equilibra los distintos tipos de información. La visualización en todos los modos es de buena calidad, con gráficos limpios y una densidad de información adecuada. Un acierto de Audi que muchos fabricantes han abandonado en sus modelos más recientes en aras de la simplificación: el A1 allstreet mantiene los mandos físicos del climatizador en la consola central.

El nivel de insonorización del A1 allstreet se sitúa por encima de la media del segmento B, aunque no llega a alcanzar los estándares de categorías superiores. Con el motor 1.5 TFSI de cuatro cilindros en funcionamiento, el ruido mecánico que llega al habitáculo es muy contenido y bien filtrado: el propulsor resulta notablemente refinado para ser un motor de gasolina de alta especificidad, y su sonoridad  tiene un carácter grave y agradable que difiere positivamente del sonido más áspero de los motores tricilíndricos del segmento. A velocidades de crucero en autopista, el ruido aerodinámico y el de rodadura son los protagonistas, y en este apartado el A1 allstreet muestra sus limitaciones: por encima de los 120 km/h el nivel de ruido de viento se hace perceptible, aunque sin llegar a resultar molesto en condiciones normales de uso. A velocidades urbanas e interurbanas la experiencia es considerablemente más silenciosa y refinada.

Un motor que es un clásico

El corazón del A1 allstreet 35 TFSI 150 CV S tronic es el conocido motor 1.5 TFSI EA211, un bloque de gasolina de cuatro cilindros en línea con una cilindrada de 1.498 cm³, turboalimentado y con inyección directa. Este propulsor entrega 150 CV de potencia a 5.000 rpm y 250 Nm de par máximo disponibles en una amplia horquilla de entre 1.500 y 3.500 rpm, lo que le confiere una respuesta elástica y libre de huecos en prácticamente todo el rango de uso cotidiano. Es el mismo motor que equipa, en idéntica o similar especificación, a modelos del grupo como el Volkswagen Polo GTI, el SEAT Ibiza FR o el Skoda Fabia Monte Carlo, donde siempre ha demostrado ser una unidad equilibrada, refinada y con un notable nivel de eficiencia para su potencia.

En el caso del A1 allstreet, este motor trabaja en solitario sin ningún tipo de asistencia eléctrica: no hay sistema de recuperación de energía, no hay batería de 48 voltios ni motor de arranque integrado. Se trata de un propulsor de gasolina puro, con el hándicap de lucir la etiqueta medioambiental C de la DGT, lo que en el contexto urbano español implica ciertas restricciones de circulación en episodios de alta contaminación. La transmisión asociada es, de manera obligatoria en esta motorización, la caja de cambios automática S tronic de doble embrague y siete velocidades.

Los datos de rendimiento del conjunto son elocuentes: el A1 allstreet 35 TFSI S tronic completa la aceleración de 0 a 100 km/h en 8,5 segundos y alcanza una velocidad máxima declarada de 211 km/h. Cifras que, en el contexto de un utilitario del segmento B, son genuinamente notables, y que lo aproximan en términos de rendimiento puro a lo que en otro tiempo representaba el concepto de hot hatch para coches pequeños. La diferencia entre el 35 TFSI y la alternativa 30 TFSI de 116 CV no se expresa solo en los números de prestaciones: el motor de cuatro cilindros es también perceptiblemente más refinado y silencioso que el tricilíndrico de 1,0 litros, lo que contribuye de manera importante al carácter premium del conjunto.

Agilidad en ciudad

El entorno urbano es, sin duda, el hábitat natural del A1 allstreet. Con sus cuatro metros apenas de longitud y una anchura de 1,76 metros, el coche se desenvuelve con la soltura que se espera de un utilitario de ciudad, siendo fácil de aparcar y de maniobrar en espacios reducidos. La mayor distancia al suelo con respecto al Sportback se hace notar de manera positiva en las maniobras de aparcamiento en bordillo y en la entrada y salida del vehículo, que resultan notablemente más naturales que en un utilitario convencional de perfil bajo.

La transmisión S tronic brilla especialmente en el tráfico urbano: sus cambios de marcha son tan suaves que en muchas situaciones resulta imposible percibirlos, lo que convierte la experiencia de conducción en algo considerablemente más relajante que con un cambio manual. La respuesta del motor a bajas velocidades es elástica y no requiere ningún tipo de forzamiento para seguir el ritmo del tráfico. El control de crucero adaptativo, cuando está disponible, funciona bien en las retenciones y los atascos de baja velocidad.

El tramo de carretera es donde el A1 allstreet 35 TFSI S tronic revela su cara más interesante y más alineada con la tradición de la marca. Cuando la velocidad aumenta y las curvas se suceden, el motor tetracilíndrico abandona su discreción urbana y se convierte en el verdadero protagonista del conjunto. Da gusto subirlo de vueltas: la entrega de potencia es lineal pero intensa, el sonido del motor a altas revoluciones tiene ese carácter grave y musical propio de los cuatro cilindros bien afinados, y la sensación de aceleración en los tramos rápidos resulta desproporcionadamente placentera para las dimensiones del vehículo. En modo S o con las levas de cambio detrás del volante, la caja S tronic deja de anticipar las marchas y mantiene el motor en la zona alta de las revoluciones.

El chasis del allstreet, a pesar de la mayor altura de la carrocería y el consiguiente elevado centro de gravedad, se defiende con dignidad en los tramos de curvas encadenadas. La suspensión tiene una calibración que busca el equilibrio entre el confort y la respuesta dinámica, y en general lo consiguen ya que en ningún momento genera sensación de inestabilidad y responde con precisión suficiente a las correcciones de volante. En situaciones de aceleración intensa a la salida de una curva lenta, el control electrónico de estabilidad interviene con discreción y sin cortapisas dramáticas. La dirección, aunque no tiene el feedback táctil que se encontraría en un deportivo de la gama, transmite información suficiente sobre las condiciones de la carretera.

En los trayectos largos por autopista es donde el A1 allstreet 35 TFSI S tronic demuestra que no es solo un coche de ciudad. A velocidades de crucero entre los 110 y 130 km/h, el motor trabaja en una zona del mapa en la que apenas se hace notar: las revoluciones son bajas, el consumo desciende a cifras más que razonables y el tren de rodadura transmite esa sensación de aplomo y solidez que se asocia con la plataforma MQB bien calibrada. El coche no requiere correcciones constantes de dirección al seguir marcaciones a alta velocidad, y la aerodinámica  no genera turbulencias ni inestabilidades notables hasta velocidades claramente por encima del límite legal.

Conclusiones

El Audi A1 allstreet 35 TFSI 150 CV S tronic debe defender su presencia en un mercado en el que los fabricantes han multiplicado las opciones. En este caso el aval de la marca es potente y el objetivo es dar «algo más» al comprador, no solamente unos acabados y un diseño algo más exclusivos sino un tacto de conducción más deportiva y dinámica que el de una berlina urbana de vida tranquila. Esta variante allstreet quiere hacer además un guiño estético a los SUV de la marca y apuntar a ser un puente entre las carrocerías tipo berlina y los SUV pequeños.

Nos ha gustado en general el diseño y los acabados, aunque algunos detalles merecen una revisión para acabar de pulir esa sensación de coche pequeño pero premium. No hay que olvidar que otros fabricantes como Lancia o DS están jugando a lo mismo aunque quizás con algo menos de prestigio de la marca. El motor nos ha encantado aunque ya lo conocíamos de sobra, uno de los más equilibrados del grupo, cuya desventaja importante es no disponer de ningún tipo de hibridación. Sin embargo por sensaciones de conducción y por vida a bordo es uno de los compactos más placenteros que hemos conducido, sin olvidar la dimensión práctica que tienen que satisfacer estos modelos.

Valoración Final
8.5 NOTA
NOS GUSTA
Excelente confort
Buena respuesta del motor
A MEJORAR
Anchura plazas traseras
Precio
RESUMEN
Un pequeño Audi talentoso, con un motor con brio y con comportamiento dinámico entretenido. Algunos detalles de los acabados a mejorar.
Prestaciones8.5
Diseño8.5
Consumo8
Confort8.5
Sistema de infoentretenimiento9

Lo más leído