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Guía: Montando un PC para eSports por menos de 400 euros

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El mercado dedicado a las tarjetas gráficas de consumo general no pasa por su mejor momento, es un tema que ya hemos visto a fondo en este artículo, pero afortunadamente disponemos de opciones muy interesantes que nos van a permitir montar un PC para eSports por menos de 400 euros.

Ese es el tema central de esta nueva guía, montar un PC para eSports que sea capaz de ofrecer un buen rendimiento en cualquiera de los juegos más populares del mundo del deporte electrónico tanto en resoluciones 720p como 1080p, y que además nos permitirá jugar incluso a títulos triple A actuales con garantías.

Como siempre os dejaremos un listado con los componentes recomendados para el montaje siguiendo el criterio de buscarla mejor relación precio-prestaciones posible, aunque con la meta de mantener al mismo tiempo el gasto por debajo de los 400 euros.

Es complicado ya que el precio de la memoria RAM está muy inflado y es un componente fundamental para cualquier equipo gaming, pero hemos conseguido dar forma a un montaje bastante económico y equilibrado que creemos que os gustará.

Sin más preámbulos empezamos nuestra guía de montaje de un PC para eSports.

Procesador y unidad gráfica

Tenemos un presupuesto muy reducido y nuestro objetivo es disfrutar de los títulos del mundo del deporte electrónico, así que no necesitamos de una tarjeta gráfica muy potente ni de un procesador tope de gama.

Dado que los precios de las tarjetas gráficas de gama baja también han empezado a inflarse de manera considerable hemos decidido apostar por una APU Ryzen 3 2200G, que integra una potente CPU Ryzen con cuatro núcleos y una GPU Radeon RX Vega con 512 shaders.

Esta configuración ofrece un excelente valor precio-prestaciones y tiene un rendimiento lo bastante bueno como para cumplir los objetivos de esta guía.

  • CPU con 4 núcleos y 4 hilos a 3,5 GHz-3,7 GHz, modo normal y turbo.
  • 6 MB de caché.
  • GPU Radeon RX Vega con 512 shaders a 1.110 MHz
  • Soporte hasta 64 GB de memoria DDR4-2933
  • TDP de 65 vatios.
  • Socket AM4.
  • Soporta overclock.

Podemos conseguirlo por 99,99 euros.

Placa base

Es un componente fundamental ya que el Ryzen 3 2200G viene con el multiplicador desbloqueado y soporta overclock, pero al mismo tiempo tiene una fuerte dependencia de la memoria RAM para desplegar todo su potencial ya que su GPU integrada utiliza dicho componente como memoria gráfica.

Esto quiere decir que debemos asegurar la máxima frecuencia y estabilidad posible para conseguir una buena experiencia de uso, y que por tanto tenemos que elegir una placa base que esté actualizada no sólo para soportar estas nuevas APUs de AMD sino también para poder trabajar con memoria DDR4 a frecuencias de 3,2 GHz.

Todas estas claves nos han movido a elegir la MSI B350M Gaming Pro, una placa base que ofrece una buena calidad de construcción, ha recibido las últimas actualizaciones de BIOS y no nos dará ningún problema.

Tened en cuenta antes de comprarla que es recomendable preguntar al vendedor si las envían actualizadas a la última versión de BIOS, ya que en caso contrario la APU Ryzen 3 2200G no funcionará.

Está disponible por 77,99 euros.

Memoria RAM

Componente clave para un buen rendimiento como anticipamos en los párrafos anteriores. Los precios están inflados, pero no nos queda otra que invertir una buena parte del presupuesto en este apartado ya que de él dependerá el desempeño del sistema y de la GPU integrada.

Hemos optado por las Corsair Vengeance LPX DDR4 en un kit de dos módulos de 4 GB a 3.200 MHz con latencias CL16. Con él podremos aprovechar el modo de doble canal para tener un bus de memoria de 128 bits y su alta velocidad de trabajo permitirá a la GPU Radeon RX Vega dar lo mejor de sí.

Podemos conseguirlo por 117 euros.

Disco duro

Como el objetivo es montar un PC para eSports que también ofrezca una buena experiencia en juegos actuales y tenemos un presupuesto limitado hemos optado por un disco duro tradicional, concretamente el WD Blue de 1 TB SATA III.

Este modelo cuenta con todo lo que vamos a necesitar y es económico. Ese terabyte de espacio nos permitirá tener instalados varios juegos sin problema y su velocidad de giro de 7.200 RPM se traduce en un buen nivel de rendimiento.

Si tenéis un presupuesto mayor podéis considerar la opción de montar una configuración de SSD + HDD, pero en caso de que no podáis gastar mucho dinero debéis optar por un disco duro, ya que de lo contrario tendréis serios problemas de espacio.

Podemos conseguirlo por 46,50 euros.

Caja y fuente de alimentación

Tenemos un equipo con un consumo mínimo así que para economizar lo mejor es recurrir a una configuración de caja y fuente de alimentación integrada.

Hay muchas opciones actualmente así que este punto es “libre” siempre que os aseguréis de que el modelo que elegís cumple con los requisitos de espacio y de alimentación básicos del equipo.

Como recomendación os dejamos la Link Leonis, una torre con un diseño muy bonito y llamativo que cuenta con conectores jack y USB 3.0 frontales y que viene con una fuente integrada de 500 vatios, más que suficiente para este equipo y para futuras ampliaciones.

Tiene un precio de 34,95 euros.

Notas finales

Tenemos un coste total con los componentes elegidos de 376,43 euros, un precio bastante razonable si tenemos en cuenta que la RAM está el doble de cara que hace cosa de un año.

Por ese dinero hemos podido montar un PC para eSports que nos permitirá jugar a cualquier título con plenas garantías, y que además podremos ampliar en un futuro añadiendo una tarjeta gráfica dedicada sin tener que cambiar ningún componente, gracias al procesador Ryzen de cuatro núcleos.

Como siempre os dejamos un resumen con diferentes pruebas de rendimiento para que os hagáis una idea del rendimiento que podéis esperar en 1080p a velocidades de stock (sin overclockear nada).

Tened en cuenta que con este PC para eSports en todos los resultados listados hay margen suficiente para subir algunos ajustes a calidad media, pero por cuestiones de fluidez y para reducir los picos mínimos (caídas de FPS) os recomendamos configurar poco a poco hasta que encontréis el nivel que mejor se ajuste a vuestras preferencias.

  • Overwatch en 1080p con todo en bajo: medias de 65 FPS.
  • Fortnite en 1080p con todo en bajo: medias de 40 FPS.
  • FIFA 18 en 1080p con todo en bajo: medias de 68 FPS.
  • DOTA 2 en 1080p con todo en bajo: medias de 77 FPS.
  • CS:GO en 1080p con todo en bajo: medias de 130 FPS.
  • Call of Duty: WWII en 1080p con todo en bajo: medias de 45 FPS.
  • Crysis 3 en 1080p con todo en bajo: medias de 49 FPS.
  • Battlefield 1 en 1080p con todo en bajo: medias de 44 FPS.

Enlaces de interés: Guías MC.

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