Fabia Combi Scout, apariciones

Fabia Combi Scout, apariciones
25 de mayo, 2018

Beetlejuice, ¿Beetlejuice? ¡Beetlejuice! Bitelchús (1988)

La verdad es que no soporto tanto alboroto, es más, casi me indigna. No me importan tanto los gritos como las caras desencajadas y las carreras por salir el primero por la puerta tirando todo a su paso (por cierto, a ese jarrón le tenía un especial cariño aunque en realidad no valiera nada) y dejando todo en desorden, algo que sinceramente no puedo aguantar. Soy un tipo educado, elegante diría yo en mis formas y comportamiento. He hablado de forma comedida casi en susurros y con mi mejor sonrisa y he entrado procurando hacer el menor ruido posible y aún así nada, la peor reacción que pudiera imaginar.

Es cierto que hace mucho tiempo que no nos veíamos, a la tía Carlota desde que se casó por segunda vez por ejemplo o al primo Luis incluso desde antes, cuando dijo a la familia que se iba a estudiar a Oxford y en realidad estaba lavando platos en un restaurante armenio en Londres sin conseguir aprender más que a defenderse en inglés. Pero no es para tanto. Cierto que el accidente de tráfico ha desmejorado un poco mi aspecto, y que a consecuencia de ello mi cabeza no estaba un la posición más natural. Pero con todo reaccionar así en mi propio funeral no me parece bien.

Hemos hablado ya anteriormente del talento de los ingenieros de Skoda para la practicidad. Prácticamente en todos los segmentos la empresa checa pone sobre la mesa su propuesta muy personal y con soluciones ingeniosas y útiles basadas por otro lado en una plataforma tan a prueba de bombas como la del grupo VolksWagen. Por lo tanto no es una sorpresa encontrar mucho de este saber hacer práctico en el Fabia Combi Scout que pudimos probar.

Ficha técnica

El Fabia es uno de los modelos de “batalla” de Skoda, solamente el CitiGo es más pequeño y por tanto puede considerarse un modelo destinado a moverse principalmente en ciudad por la categoría a la que pertenece. Sin embargo y como veremos este modelos checo aspira a algo más. La línea combi de Skoda es la que identifica los coches en formato familiar o ranchera, vehículos con un maletero considerable sin necesidad de apuntar a un tipo SUV o monovolumen.

Seriedad por favor

Nuestor Fabia Combi Scout tiene aspecto de coche resistente y sobrio con una línea modernizada pero sin guiños deportivos o todoterreno como lucen algunos modelos de la competencia. Lineas sencillas que quizás no favorecen a la aerodinámica pero desde luego ayudan a contribuir a un espacio interior generoso (como veremos). Los faros delanteros y traseros tienen el sello inconfundible de Skoda, que va consiguiendo un nuevo aire de familia más moderno.

Como concesión a la imagen el coche luce dos barras longitudinales en el techo y en este modelo unas llantas de radios bastante atractivas pero no veremos molduras y refuerzos de plástico fuera de una estrecha banda que recorre desde el guardabarros trasero hasta el parachoques y la que va desde el guardabarros delantero hasta el spoiler delantero en el que se encuentran los faros antiniebla y una entrada de aire. Apenas un tímido spoiler en el que se ha colocado la luz de freno trasera sobre la puerta del maletero como guiño más atrevido.

Es difícil de expresar y quizás no se aprecie en las fotos pero no se trata de un coche aburrido ni mucho menos. Las líneas no son tan sobrias como para matar cualquier valoración estética. Se puede decir que tiene un aspecto adecuado a su uso pero que no va a marcar tendencias de diseño. No es un coche que nos vaya a hacer darnos la vuelta al pasar pero tampoco se trata de un heredero de la monolítica sobriedad de diseño soviético.

Abran la puerta

Una vez abandonada esta incongruente reflexión estética abrimos la puerta para investigar lo que suele ser uno de los puntos fuerte de los modelos de Skoda: el espacio interior. Y a pesar de ser uno de los más pequeños de Skoda la impresión es la misma que con otros modelos. Las plazas delanteras están bien diseñadas, asientos cómodos y mucho espacio tanto para las piernas como para la cabeza. La sensación de confort también la da el que los mandos y controles están todos a mano y que la disposición del volante y el puesto de conducción es muy completa.

Nos gusta mucho la visibilidad que se tiene desde el interior, particularmente desde el puesto de conducción. Buena visión en todas direcciones, incluso hacia atrás a pesar de ser un familiar gracias a la generosa superficie acristalada. Otra de las consecuencias de no sucumbir a la moda de los Sport Wagon, que ofrecen unas líneas más estilizadas y deportivas pero por contra reducen el tamaño reservado para los cristales. Esto hace que el Fabia Combi se maneje muy bien en ciudad y tengamos buena visibilidad del tráfico en carretera.

Los acabados están obviamente un peldaño más abajo de lo que pudimos ver con el Octavia o el Superb, pero más que impresión de baratos la definición podría ser más bien de austeros. No hay apenas plásticos blandos pero las superficies duras son de buena calidad y la mayoría de los ensamblajes son buenos, aparte de algún ruido de vibración que revela algunas imperfecciones pero nada demasiado relevante.

Las manos por favor…

Como hemos comentado otro de los puntos fuertes es la disposición y el diseño de los mandos. La mayoría se concentran en la parte central del salpicadero, donde econtraremos también la pantalla multimedia que se ha colocado quizás demasiado baja con encima las dos entradas de aire centrales. No nos convence demasiado el que el espacio para el teléfono móvil (para poder conectarlo a la entrada USB) sea el reposavasos y de forma vertical, aunque en opción hay un accesorio que permite encajarlo y que no baile la solución no es la ideal.

Además en la parte inferior y justo encima de este reposavasos da la impresión de que los materiales son de inferior calidad y no dan demasiada buena imagen. Nos han gustado las molduras de plástico en el color de la carrocería que sobre todo recorren la parte del acompañante del salpicadero. Sin embargo las puertas solamente están tapizadas y no disponen de ningún tipo de molduras de adorno. por contra ofrecen un amplio espacio de almacenamiento.

¿Qué lleva ahí?

En cuanto a este punto al Fabia es increíblemente versátil, como muchos de sus compañeros de marca. Encontramos espacio bajo los asientos, en los laterales gracias a una red, bolsillos en la parte trasera de los asientos delanteros, guantera, un pequeño espacio en el reposabrazos regulable (un lujo en coches de este tamaño y categoría), portagafas junto al retrovisor… siempre tendremos a mano un lugar donde apoyar o guardar un objeto.

En la parte de atrás el espacio también tiene bastante amplitud, sobre todo sorprende la altura y el espacio para las piernas ya que la anchura está en línea con otras alternativas de sus competidores. En general se viaja cómodos si nos desplazamos con dos pasajeros. El tercer ocupante de la fila trasera de asientos va algo más sacrificado aunque dispone de suficiente espacio para las piernas en anchura no va tan holgado.

Por favor, abra el maletero

Uno de los elementos estrella de este Fabia es sin duda el maletero, uno de los factores que puede inclinar la balanza a la hora de decidirse en el momento de la compra. El Combi Scout ofrece 530 litros, una cifra que está al alcance solamente de coches de una categoría superior. Pero es que además el maletero, como el resto del interior, está diseñado con la practicidad en mente. Ofrece unas formas muy regulares y espacio adicional en dos cajones laterales.

Además existe un doble fondo que mediante una pieza podemos regular el espacio que dejamos. Así disponemos de dos espacios de carga (uno bajo el suelo del maletero) con capacidad variable. También hay una serie de compartimentos sin tapa para almacenar objetos, ganchos para bolsas y soluciones de almacenamiento opcionales que podemos solicitar y finalmente una toma de corriente adicional.

El espacio es muy grande, suficiente para almacenar el equipaje de todos los ocupantes en un viaje de varios días. Para mover objetos más voluminosos es posible abatir la fila de asientos por partes (40/60) para obtener un espacio de carga bastante regular aunque no del todo plano. Abatiendo ambos podemos alcanzar los 1395 litros. En capacidad tendríamos que irnos a coches familiares que pasen de los 4,5 metros de largo o a SUV para conseguir algo comparable.

Al volante

Pasando a la parte de la conducción nos encomendamos para las pruebas a un voluntarioso y experimentado motor diésel de VolksWagen, el 1,5 litros TdI que entrega 105 caballos. Esta motorización está asociada a una caja de cambios de 5 velocidades, lo que le resta algo de versatilidad sobre todo en autopista. Se trata de un propulsor que no es de los más sofisticados pero con potencia de sobra para desenvolverse en cualquier situación.

No se puede decir que con este motor el Fabia sea brillante y por otro lado peca de excesivas vibraciones, aunque no al ralentí sino cuando se empieza a exigir algo de respuesta. Al calentar el propulsor el problema disminuye y realmente no llega a ser demasiado molesto. El cambio nos ha parecido algo endeble y poco preciso pero cumple en circunstancias normales aunque para la conducción algo más deportiva no es del todo recomendable.

Durante las pruebas el coche nos ha parecido algo lento en aceleración aunque no por vacíos de potencia por lo que no nos dejará en situaciones comprometidas. Simplemente es ligeramente perezoso con respecto a otros rivales con potencias parecidas y hay que empujar por encima de las 1.800 revoluciones para obtener algo de respuesta. Eso sí, es todo un campeón en lo que respecta al consumo. En ciudad podemos mantenernos sin problemas por debajo de los siete litros y en carretera hemos logrado cifras bastante por debajo de los cinco cuidando la conducción.

El comportamiento del coche en conducción alegre es muy bueno, nos ha gustado especialmente el tacto del volante que a la vez transmite y dirige sin problemas ante cualquier situación. Los amortiguadores, aún con vocación más apuntando al confort que a la conducción dinámica, tienen un buen comportamiento y mantienen al coche con compostura aunque entremos en curva a velocidades elevadas.

Conclusión

Sin sorpresas: el Skoda Fabia Combi Scout es un coche tremendamente práctico en todas sus dimensiones, en el aspecto exterior que trasmite sobriedad, en el interior que es cómodo y lleno de espacio para almacenar cosas, en el maletero donde encontramos almacenamiento suficiente para casi cualquier cosa y en la motorización que sacrifica prestaciones para conseguir unos consumos realmente contenidos.

En este sentido este modelo es un fiel reflejo de la filosofía “Simply Clever” de la marca checa, pero como en el resto de modelos de la marca el verdadero reto es hacerlo sin que por un lado el coche parezca aburrido y por el otro parezca barato. Este Fabia tiene detalles como los asistentes a la conducción o los acabados que mejoran la experiencia de forma significativa, con cierto sacrificio, eso sí, en el precio. Y sin embargo creo que han logrado dar con este coche un difícil equilibrio una vez más…

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