Conecta con nosotros
Linux Mint Linux Mint

Guías

5 cosas a tener en cuenta al usar Linux Mint

Publicado

el

Linux Mint es una de las distribuciones Linux más populares que existen. Lejos de limitarse a reciclar lo que le viene de Ubuntu, la derivada ha sabido desarrollar en enfoque y un ecosistema propios que le han dado bastante identidad y la han consolidado, en opinión de muchos, como la mejor alternativa a Windows.

El éxito de Mint se basa en poner casi toda la carne en un asador que no siempre ha sido cuidado en el espectro de Linux: el diseño. Linux Mint, al menos en su edición predeterminada, emplea un escritorio (interfaz gráfica) llamado Cinnamon, el cual es una bifurcación del popular GNOME y destaca por ser un punto de equilibrio entre lo constreñido del proyecto original y las casi infinitas posibilidades de KDE Plasma a nivel de configuración.

El usuario encontrará en Cinnamon un escritorio con una disposición tipo Windows y una presentación sencilla, familiar y fácil de entender. También dispone de potentes posibilidades de personalización, pero sin llegar a saturar, proporcionando así una experiencia más ajustada al usuario promedio procedente del sistema de Microsoft.

Además de un escritorio bien diseñado y con una configuración potente pero sencilla, Linux Mint preinstala una importante cantidad de aplicaciones y herramientas por lo general fáciles de utilizar y que proporcionan características como instantáneas, un gestor de controladores (drivers) y un cortafuegos, las cuales expondremos de manera algo más detallada más adelante.

Linux Mint 21.1 Cinnamon

A sus propias virtudes se suma el hecho de derivar de Ubuntu, así que Linux Mint se beneficia en alto porcentaje del software de terceros disponible para la distribución desarrollada por Canonical. Sin embargo, es importante tener en cuenta que la derivada se ha opuesto abiertamente a una de las tecnologías estrella de Ubuntu, el formato de paquetes universales Snap, así que en su lugar emplea Flatpak, cuyo origen es oficialmente comunitario y está impulsado principalmente por Red Hat.

Después de exponer un poco los puntos clave del éxito de Linux Mint y la principal discrepancia que mantiene con su distribución madre, voy a mencionar cinco aspectos que el usuario debería tener en consideración cuando usa este sistema operativo (o distribución Linux, que a fin de cuentas es las dos cosas).

Acuérdate de habilitar los códecs en el proceso de instalación

En el proceso de instalación de Linux Mint hay paso que permite instalar los códecs para la multimedia. Este paso es muy importante si el usuario quiere tener soporte para reproducir contenidos renderizados en formatos patentados como H.264 y H.265, así que lo recomendable es marcar la casilla de verificación. En caso de no hacerlo, el usuario puede obtener los códecs a través de la pantalla de bienvenida, después de pulsar sobre el botón “¡Vamos allá!”, o mediante la instalación del siguiente metapaquete, el cual puede ser hallado con la aplicación Synaptic mediante la palabra install mint-meta-codecs, buscado con la frase “Códecs multimedia” en el Gestor de software o instalado con el comando que aparece justo debajo.

sudo apt install mint-meta-codecs

Códecs en la instalación de Linux Mint

Habilita la gestión de las instantáneas con TimeShift

TimeShift es una herramienta gráfica que se dedica a la creación de instantáneas incrementales del sistema de ficheros a intervalos regulares, proporcionando así una vía para restaurar estados anteriores del sistema y deshacer los cambios aplicados. Tiene alguna que otra similitud con el Time Machine de macOS y el Restaurar sistema de Windows. Su presencia de manera predeterminada le da mucho valor a Linux Mint, más viendo que el uso de este tipo de mecanismos no está muy estandarizado en Linux.

TimeShift es capaz de hacer instantáneas mediante RSYNC o empleando la características nativa de instantáneas del sistema de ficheros Btrfs. Debido a que Linux Mint emplea EXT4 de manera predeterminada, solo se puede seleccionar RSYNC en los pasos que permiten configurar la generación automática de instantáneas.

Otros pasos importantes son la selección de las particiones que el usuario desea respaldar, la periodicidad de la instantáneas y la selección de las carpetas de usuario. La configuración se hace de manera similar a la instalación de una aplicación para Windows, así que el usuario, a poco que entienda lo que está leyendo en pantalla, podrá completar el proceso sin grandes complicaciones.

Comprueba el gestor de controladores

El gestor de controladores es una de las principales virtudes de Ubuntu y que Linux Mint hereda. El kernel Linux, debido a su naturaleza monolítica pura, no lo pone fácil a la hora de instalar drivers adicionales, así que la presencia de una herramienta como esta es muy de agradecer.

El gestor de controladores de Linux Mint (y el de Ubuntu) se encarga de buscar principalmente el driver oficial de NVIDIA, el cual se hace necesario incluso para un uso básico del ordenador en la mayoría de las ocasiones.

El usuario solo tiene que abrir el “Gestor de controladores”, esperar a que la herramienta haga el proceso de búsqueda y luego instalar los drivers sugeridos, si es que aparece alguno. En caso de querer jugar o usar un modelo reciente de una gráfica de NVIDIA sería conveniente configurar antes el repositorio Graphics Drivers, que facilita el acceso a una versión muy reciente, si no la última, del controlador oficial del gigante verde.

Gestor de controladores de Linux Mint

Comprueba y aplica las actualizaciones

Aquí no hay nada que no sea común entre los sistemas operativos. Aplicar las actualizaciones es algo crítico para recibir los últimos parches tanto para corregir fallos de software como las vulnerabilidades que han sido descubiertas, así que lo recomendable es abrir de vez en cuando la herramienta correspondiente para asegurarse de que todo está en orden.

Obtener y aplicar las actualizaciones es tan sencillo como pulsar los botones Recargar e “Instalar las actualizaciones”, en ese orden. Sin embargo, en la primera vez que se abre la herramienta es posible que aparezca un aviso indicando que hay disponible una nueva versión del gestor de las actualizaciones. En ese caso, los suyo es seguir el paso expuesto y pulsar hacer clic sobre el botón “Aplicar la actualización”.

Otro aspecto a tener en cuenta es la sugerencia del cambio a un servidor local, ante lo cual es recomendable es responder ‘No’ al menos desde España.

Habilita el cortafuegos

Y como último punto importante está la activación del cortafuegos, un componente muy importante para bloquear principalmente el tráfico entrante como barrera frente a la posibilidad de que este sea malicioso. Linux Mint emplea para este menester a Uncomplicated Firewall (UFW), cuya traducción al castellano es cortafuegos sin complicaciones y es eso mismo, un cortafuegos sencillo y fácil de utilizar.

UFW se gestiona mediante la línea de comandos, pero afortunadamente tiene una interfaz gráfica oficial, llamada GUFW (GUI for Uncomplicated Firewall), que hace su uso bastante más amigable. El usuario puede con GUFW emplear una regla preconfigurada que abarca una gran cantidad de aplicaciones y juegos, establecer una regla simple para un puerto específico o una regla avanzada que permite lidiar con una serie de puertos. Además de permitir o denegar el tráfico entrante o saliente, también es posible bloquear puertos explícitos.

Pero la configuración del cortafuegos, incluso uno sencillo como UFW, llega a ser una tarea complicada para el usuario, así que nos limitaremos recomendar como mínimo la habilitación a través del conmutador “Estado”. De esa manera al menos se obtiene la protección mediante la configuración predeterminada, que al fin y al cabo es mejor que nada.

Activar y configurar reglas en UFW, el cortafuegos/firewall de Linux Mint

Conclusión

Como vemos, Linux Mint es un sistema operativo que intenta facilitarle las cosas al usuario, incluso en muchos aspectos es más simple y está mejor diseñado que el propio Windows, así que acomodarse a él es solo cuestión de tiempo si el hardware responde como debe, y es que, desgraciadamente, Linux sigue siendo incompatible con una gran cantidad de componentes en la actualidad.

Sin embargo, y a pesar del buen hacer de los responsables de la distribución, el proyecto tiene un importante tendón de Aquiles en la falta de planes para adoptar Wayland, el protocolo gráfico que desde hace quince años intenta suceder a Xorg. Wayland aporta algunas mejoras en la seguridad, en especial al hecho de que las aplicaciones que hacen uso de Xorg tienen acceso a todo el contenido de la pantalla y a que las aplicaciones que funcionan sobre Xorg pueden registrar todas las pulsaciones de teclado, independientemente de la ventana sobre la que se está escribiendo. Otro aspecto es el HDR, cuyas posibilidades de llegar a Linux pasan, de momento, por Wayland.

Linux Mint, como cualquier creación humana, no es perfecto, pero en el cómputo global es a día de hoy unos de los mejores sistemas operativos que existen.

Apasionado del software en general y de Linux en particular. El Open Source, la multiplataforma y la seguridad son mis especialidades.

Lo más leído