Conecta con nosotros

Noticias

Cuidado con las apps de Windows 11 que buscas en Google

Publicado

el

Cuidado con las apps de Windows 11 que buscas en Google

Buscar una aplicación para Windows 11 en Google es, probablemente, una de esas tareas que muchos hacemos casi en piloto automático: escribimos su nombre, abrimos uno de los primeros resultados y pulsamos el botón de descarga. Y aunque siempre hemos sabido que conviene prestar cierta atención a dónde hacemos clic, una operación descubierta recientemente demuestra que ahora tenemos todavía más motivos para comprobar la dirección de la página antes de descargar nada, ya que decenas de webs falsas están suplantando herramientas muy conocidas y algunas de ellas ya se emplean para distribuir malware.

La investigación comenzó cuando Bogdan Pătrăucean, desarrollador de Wintoys, encontró en los resultados de búsqueda una página que utilizaba el nombre de su aplicación y que él no había creado. Al investigar su procedencia descubrió una red de 72 dominios que imitaban software legítimo de Windows, entre ellos nombres tan conocidos como PowerToys, CrystalDiskMark, EasyBCD, Lively Wallpaper y la propia Wintoys. No todos ellos han sido confirmados como distribuidores de malware, algo importante para no meterlos indiscriminadamente en el mismo saco, pero varios sí están relacionados con campañas activas y todos ellos forman parte de una operación de suplantación que debería ponernos en alerta.

El problema se agrava porque algunas de estas páginas consiguen aparecer en posiciones especialmente visibles de los buscadores, en ocasiones muy cerca de las webs legítimas o incluso por delante de ellas. Check Point ha documentado casos de páginas falsas de proyectos conocidos que lograron posicionarse en Google, mientras que desarrolladores como los responsables de SignalRGB también han advertido de dominios fraudulentos con una presencia destacada en los resultados de búsqueda. La lección resulta bastante sencilla, pero conviene interiorizarla: ocupar una de las primeras posiciones en Google no significa que esa página sea la web oficial de un proyecto.

Rl funcionamiento de algunas de estas campañas es bastante más sofisticado que el de una simple página falsa con un instalador malicioso. Determinados sitios comienzan enlazando a las fuentes legítimas, lo que les permite parecer inocuos, ganar tráfico y mejorar su posicionamiento. Posteriormente pueden modificar el comportamiento del botón de descarga mediante scripts que redirigen al visitante a través de sistemas capaces de decidir qué contenido mostrar según factores como su ubicación, navegador o incluso si parece un investigador de seguridad. Check Point ha relacionado esta infraestructura con amenazas como RemusStealer, orientada al robo de información almacenada en navegadores y carteras de criptomonedas, y AnimateClipper, capaz de sustituir direcciones de wallets copiadas al portapapeles.

Cuidado con las apps de Windows 11 que buscas en Google

Ya existen además ejemplos concretos que demuestran que el riesgo no es meramente teórico. Los responsables de SignalRGB han advertido de páginas que suplantaban su proyecto y distribuían malware, mientras que el desarrollador de Lively Wallpaper confirmó que un dominio falso estaba ofreciendo un instalador manipulado que incorporaba componentes maliciosos y establecía acceso persistente al equipo. En ambos casos, los responsables de las aplicaciones han insistido en que las descargas deben realizarse únicamente desde sus canales oficiales, una recomendación especialmente importante cuando el diseño de las páginas fraudulentas puede resultar suficientemente convincente como para engañar a un usuario que simplemente quiere instalar el programa.

La precaución más sencilla sigue siendo también una de las más eficaces. Si queremos instalar una aplicación en Windows 11, deberíamos acudir a la web oficial del desarrollador o a su repositorio oficial en GitHub cuando corresponda. También conviene revisar cuidadosamente el dominio antes de descargar, comprobar la firma digital del ejecutable y, cuando tengamos dudas razonables sobre un archivo, someterlo a un servicio como VirusTotal antes de abrirlo, sin olvidar que ninguna de estas comprobaciones ofrece una garantía absoluta. Google puede ayudarnos a encontrar la página que buscamos, pero no debemos tratar el orden de sus resultados como un certificado de autenticidad.

Y creo que precisamente ahí está la parte más preocupante de este tipo de campañas. No necesitan que hagamos algo especialmente imprudente: basta con explotar un hábito que llevamos años repitiendo y la confianza que depositamos en aquello que aparece primero en pantalla. Windows 11 cuenta con Microsoft Defender, SmartScreen, Smart App Control y otras capas capaces de bloquear muchas amenazas, pero ninguna protección técnica debería sustituir esos pocos segundos que tardamos en comprobar de dónde procede realmente un instalador. Cuando una web falsa puede parecer legítima y posicionarse como tal, mirar dos veces la barra de direcciones deja de ser una precaución para usuarios especialmente desconfiados y pasa a convertirse en una muy buena costumbre para todos.

 

Más información

Si me dieran una cana por cada contenido que he escrito relacionado con la tecnología... pues sí, tendría las canas que tengo. Por lo demás, música, fotografía, café, un eReader a reventar y una isla desierta. ¿Te vienes?

Lo más leído