A Fondo
Apple Watch Series 12 y Ultra 4: cuando medir mejor significa entender mejor
El Apple Watch lleva ya muchas generaciones demostrando que, en un dispositivo tan pequeño y condicionado por su forma física, las grandes revoluciones no tienen por qué llegar necesariamente acompañadas de un rediseño. Con el paso de los años, Apple ha ido desplazando buena parte de la evolución de su reloj hacia aquello que ocurre una vez está en la muñeca: medir mejor, interpretar más información y convertirse en un acompañante cada vez más útil para la salud, la actividad física y el día a día.
Los nuevos Apple Watch Series 12 y Apple Watch Ultra 4 profundizan precisamente en esa dirección. Ambos estrenan un nuevo sistema de medición de salud y el chip S11, capaces de registrar la frecuencia cardiaca con mucha mayor frecuencia, multiplicar las mediciones de variabilidad de la frecuencia cardiaca y alimentar nuevas herramientas como Disposición, que intenta convertir todos esos datos en una valoración comprensible sobre nuestro estado de recuperación y nuestra capacidad para afrontar el día.
El planteamiento común, sin embargo, no convierte a los dos relojes en productos equivalentes. El Series 12 sigue representando la propuesta más generalista de Apple: ligero, discreto y pensado para acompañarnos durante prácticamente toda la jornada. El Ultra 4, por su parte, toma esa misma evolución en salud y la lleva a un terreno mucho más exigente, donde entran en juego la autonomía prolongada, el GPS, los entrenamientos de larga duración, la resistencia y las actividades de aventura.
Apple no ha cambiado radicalmente la apariencia de sus relojes en 2026, pero eso no significa que estemos ante una generación menor. Series 12 y Ultra 4 evolucionan sobre todo por dentro y en la forma en que interpretan lo que ocurre en nuestro cuerpo, mientras perfeccionan aquellos aspectos que definen a cada uno de ellos. El resultado son dos relojes mucho más continuistas a primera vista de lo que realmente parecen cuando empezamos a utilizarlos.
Apple Watch Series 12: sensores renovados para conocerte mejor
A primera vista, el Apple Watch Series 12 mantiene prácticamente intacta la fórmula estética de las últimas generaciones, algo que no sorprende en un producto cuyo diseño Apple parece considerar ya suficientemente maduro. Continúa disponible en tamaños de 42 y 46 milímetros, con un grosor de 9,7 milímetros en las versiones de aluminio y titanio, pantalla Retina OLED LTPO3 siempre activa y un brillo máximo de 2.000 nits. La principal novedad exterior está en los materiales: los modelos de aluminio incorporan ahora Ceramic Shield 2, un 60% más resistente que el vidrio Ion-X del Series 11 según Apple, y regresa además la cerámica, que no veíamos en un Apple Watch desde 2019, ahora en acabados blanco perla y azul nocturno.
La evolución importante está, sin embargo, mucho más cerca de la piel. El Series 12 estrena un nuevo sistema de medición de salud con sensores ópticos y eléctricos renovados que permiten registrar la frecuencia cardiaca cada cinco segundos durante todo el día y medir la variabilidad de la frecuencia cardiaca hasta 24 veces más a menudo. Esa mayor frecuencia de muestreo permite obtener una imagen más detallada del estado fisiológico del usuario y mejorar también la precisión de métricas relacionadas con actividad, recuperación y salud cardiovascular. Apple asegura, basándose en un estudio propio realizado con más de 1.000 personas, que se trata de la medición de frecuencia cardiaca más precisa disponible actualmente en un wearable.
Toda esa información cobra más sentido con Disposición, una de las novedades más interesantes de esta generación. La función combina actividad reciente, carga de ejercicio, constantes vitales y calidad del sueño para generar una puntuación diaria de 0 a 10 acompañada de una recomendación sencilla: recuperarse, tomárselo con calma, prepararse o ir a por todas. Además, la puntuación se actualiza a lo largo del día si cambian nuestras constantes o realizamos una actividad intensa. Más allá de la cifra concreta, la idea es relevante porque muestra hacia dónde quiere llevar Apple el reloj: no limitarse a registrar datos, sino ayudarnos a entender qué significan y cómo deberíamos interpretarlos en cada momento.
El otro gran responsable de esta evolución es el chip S11, con procesador de doble núcleo de 64 bits, Neural Engine de cuatro núcleos y 64 GB de almacenamiento. En la práctica, su interés está menos en una mejora abstracta de rendimiento que en las nuevas funciones que permite ejecutar directamente en la muñeca. Entre ellas se encuentran un recuento de pasos más preciso, el nuevo Reconocimiento de Sonidos para identificar sirenas, alarmas, timbres o el llanto de un bebé, y Shazam integrado en el Grupo Inteligente. Apple señala además que el audio utilizado por Reconocimiento de Sonidos se procesa dentro de un entorno aislado del propio chip y no se almacena, una consideración especialmente importante para una función que mantiene activo el micrófono en segundo plano.
Donde la evolución resulta algo más conservadora es en la autonomía general. El Series 12 mantiene las 24 horas de uso normal, aunque puede alcanzar hasta 38 horas en modo de bajo consumo. Sí mejora de manera más clara en entrenamientos y carga: permite registrar hasta 10 horas de ejercicio al aire libre, un 25% más que su predecesor, y 15 minutos conectado al cargador proporcionan hasta 12 horas adicionales de uso. También puede alcanzar aproximadamente el 80% de batería en unos 30 minutos y recuperar energía suficiente para controlar hasta 10 horas de sueño con apenas cinco minutos de carga. Apple no ha roto, por tanto, la barrera tradicional de autonomía del Series, pero sí ha reducido de forma apreciable dos de sus principales fricciones: entrenar durante más tiempo y tener que esperar menos para volver a colocárselo en la muñeca.
watchOS 27 completa la propuesta con una cuadrícula dinámica de aplicaciones, nuevas sugerencias contextuales en el Grupo Inteligente, el gesto de un toque para seleccionar widgets, mejoras en Control del Ciclo y compatibilidad con Workout Buddy en español. Ninguna de estas novedades transforma por sí sola la experiencia del reloj, pero juntas refuerzan la impresión de una generación centrada en perfeccionar lo que ya funciona. El Apple Watch Series 12 no busca convencernos mediante un gran rediseño, sino convirtiéndose en un observador más constante y preciso de nuestra salud y en un dispositivo capaz de dar más contexto a todos esos datos. Es una evolución menos espectacular a primera vista, pero bastante más significativa en aquello que realmente distingue hoy al Apple Watch de un reloj convencional.
En España, el Apple Watch Series 12 puede reservarse desde hoy y estará disponible a partir del viernes 18 de septiembre, con un precio de partida de 449 euros. Se comercializa con cajas de 42 y 46 milímetros y acabados en aluminio, titanio y cerámica.
Apple Watch Ultra 4: más margen para ir más lejos
El Apple Watch Ultra 4 mantiene la filosofía que ha definido esta familia desde el principio: un reloj grande, resistente y pensado para quienes necesitan algo más que un dispositivo de actividad cotidiana. Conserva la caja de titanio de grado 5 de 49 milímetros, 12 milímetros de grosor y unos 63 gramos de peso, con acabados natural y negro, además de una pantalla Retina OLED LTPO3 siempre activa protegida por cristal de zafiro y capaz de alcanzar hasta 3.000 nits de brillo. También siguen presentes el botón Acción personalizable, la sirena, el doble altavoz y el sistema de tres micrófonos, elementos que ya forman parte de la identidad funcional del Ultra.
La principal evolución compartida con el Series 12 está de nuevo en la salud, pero aquí adquiere un sentido especialmente claro para deportistas y usuarios que entrenan con frecuencia. El nuevo sistema de medición y el chip S11 permiten registrar la frecuencia cardiaca cada cinco segundos y multiplicar las mediciones de variabilidad de la frecuencia cardiaca, incorporando además la nueva VFC de recuperación. La función Disposición utiliza esos datos junto con el sueño, las constantes vitales y la carga de ejercicio para ofrecer una puntuación diaria que ayuda a valorar si conviene recuperar, moderar el esfuerzo o afrontar una sesión exigente. En un reloj orientado precisamente al rendimiento físico, esa lectura contextual de los datos tiene incluso más sentido que en el modelo generalista.
Donde el Ultra 4 sí da un salto mucho más evidente es en la autonomía. Apple anuncia hasta 50 horas de uso normal y hasta 84 horas en modo de bajo consumo, cifras que amplían notablemente el margen para afrontar varios días sin cargador. También mejora la carga rápida: 15 minutos proporcionan hasta 18 horas adicionales de uso, mientras que alcanzar aproximadamente el 80% requiere unos 45 minutos. No son únicamente cifras más altas sobre el papel; en un reloj pensado para actividades prolongadas, viajes o jornadas lejos de un enchufe, disponer de más margen energético afecta directamente a la forma en que puede utilizarse.
Esa mejora se aprovecha especialmente en los nuevos modos de entrenamiento de larga duración. El Entreno Prolongado permite registrar hasta 25 horas de actividad al aire libre con frecuencia cardiaca y GPS activados, mientras que Entreno Prolongado al Máximo amplía esa cifra hasta 45 horas manteniendo una lectura GPS cada segundo. Apple incluso plantea este modo para pruebas de hasta 160 kilómetros, aunque alcanzar esas cifras implica algunos compromisos: se reducen determinadas métricas de técnica de carrera y, en el modo más extremo, también se desactivan avisos y parciales. Aun así, el salto resulta importante porque acerca todavía más el Ultra a relojes deportivos especializados en pruebas de resistencia.
El resto de su hardware sigue reforzando esa orientación. El Ultra 4 incorpora GPS de doble frecuencia y alta precisión, que Apple asegura que es el más preciso disponible actualmente en un reloj deportivo, además de resistencia al agua hasta 100 metros, certificación para buceo recreativo hasta 40 metros, profundímetro y sensor de temperatura del agua. También mantiene resistencia al polvo IP6X y ha superado pruebas MIL-STD 810H frente a condiciones como temperaturas extremas, golpes, vibraciones, inmersión o cambios bruscos de temperatura. A ello se suma la conectividad vía satélite para Emergencia SOS y Buscar, una función especialmente coherente en un dispositivo pensado para utilizarse lejos de entornos urbanos.
watchOS 27 y el S11 completan la evolución con las mismas novedades de interfaz, gestos, Reconocimiento de Sonidos, Workout Buddy y seguimiento más preciso de pasos que encontramos en el Series 12, además de conectividad 5G mediante RedCap en los modelos compatibles. Pero el verdadero sentido del Ultra 4 está en otro sitio. Apple no ha intentado reinventar su reloj más extremo, sino ampliar considerablemente el tiempo y las condiciones en las que puede seguir haciendo su trabajo. Más autonomía, entrenamientos mucho más largos y una interpretación más útil de los datos de recuperación hacen que esta generación avance precisamente en los aspectos que justifican elegir un Ultra frente al resto de la gama.
En España, el Apple Watch Ultra 4 puede reservarse desde hoy y estará disponible a partir del viernes 18 de septiembre, en acabados de titanio natural y titanio negro, con un precio de partida de 899 euros.
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