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Prácticos

15 trucos para Windows

A continuación os mostramos 15 trucos que os serán de gran ayuda para “poner a punto” vuestro sistema operativo Windows Vista (muchos de ellos también funcionan con Windows XP). Los hay de todo tipo, desde los que aumentan el rendimiento del sistema, pasando por los se dedican más a la parte estética, hasta aquellos que nos ayudan a tener un mayor control sobre lo que sucede en nuestra ordenador personal.

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A continuación os mostramos 15 trucos que os serán de gran ayuda para “poner a punto” vuestro sistema operativo Windows Vista (muchos de ellos también funcionan con Windows XP).

 

Truco 1. Libera memoria RAM

 

Siempre que se ejecutan múltiples aplicaciones al mismo tiempo o bien algunos programas que requieren un uso intensivo del sistema operativo como videojuegos de alto nivel gráfico, se resiente la velocidad global de procesamiento. Esto se debe a que cada rutina abierta acapara parte de la RAM disponible, y al final es tanta la demanda desde orígenes tan dispares entre sí que se crea una fragmentación de memoria. Para recuperar toda la capacidad de este tipo de memoria que pueda ser reutilizada en Windows XP o Vista, obligando a la CPU a liberarse de la información que le ralentiza en un archivo de intercambio, puedes seguir un truco muy fácil.

 

 

Abre el block de notas de Windows, habitualmente situado en la carpeta de Accesorios, dentro de la opción Todos los programas. Allí escribe el texto Mystring=(16000000) si dispones de un ordenador con una memoria inferior a los 128 Mbytes o anota Mystring=(80000000) si es superior a esta cantidad.

 

Guarda ahora el archivo en un lugar fácilmente localizable, como el escritorio, con el nombre liberar.vbe. Es imprescindible que no te equivoques al escribir la extensión vbe, porque de lo contrario este documento no será directamente ejecutable. Por último, haz doble clic sobre él y comprueba cómo el sistema recupera al momento una mayor fluidez.

 

Trucos 2. Elimina archivos que no se dejan borrar

 

Al intentar enviar un documento a la papelera de reciclaje, en ocasiones el sistema operativo no permite la opción de borrado. Acto seguido, es frecuente que aparezca un mensaje en pantalla explicando que el bloqueo se debe a que “El archivo está siendo utilizado por otro programa”. A veces esto no es del todo correcto, ya que con todas las aplicaciones cerradas y sin ningún proceso llevándose a cabo, el problema persiste. Este error surge porque un fichero dañado parcialmente está todavía vinculado a la solución encargada de ejecutarlo. Para borrarlo de una vez por todas, hay que utilizar una ventana de comandos.

 

 

Haz clic en el botón Inicio de Windows y, dentro de su menú emergente, selecciona Ejecutar. En el campo en blanco de la nueva ventana escribe cmd y pulsa Aceptar. A continuación, aparece una pantalla para editar comandos de MS-DOS. Asegúrate de que ésta sea la única aplicación abierta o, de lo contrario, cierra todas las demás para cerciorarte de que no haya ningún programa en funcionamiento. De nuevo, pulsa el botón Inicio de Windows y después la opción Ejecutar. Escribe ahora en el campo en blanco taskmgr.exe y valida tu entrada con Aceptar. Esta acción abre el Administrador de Tareas.

 

Por tercera y última vez, haz clic en el botón Inicio de Windows y elige la variante Ejecutar. Anota ahora en el campo en blanco explorer.exe y confirma la orden con Aceptar. Aparte de abrir la carpeta de Mis Documentos, el sistema anula en este punto cualquier vínculo latente que pudiera existir. Regresa a la ventana de edición de MS-DOS y, a través de su interfaz, busca la carpeta donde se encuentra el archivo que quieres borrar. Una vez lo tengas localizado, escribe la orden DEL seguida de un espacio y del nombre con extensión del fichero. Tras pulsar Enter, el archivo es eliminado.

 

Por último, regresa al Administrador de Tareas, selecciona en su menú superior Archivo, y después, Nueva Tarea (Ejecutar…). Para finalizar, escribe en el campo en blanco explorer.exe, lo cual deja al ordenador listo para seguir funcionando sin problemas.

 

Truco 3. Coloca una fotografía identificativa fija a una carpeta

 

Si tienes una carpeta de documentos con fotografías en su interior y la contemplas bajo el modo Vista en Miniatura de Windows, aparece sobre su cubierta una pequeña representación de los últimos archivos de imagen introducidos. Sin embargo, existe un modo de etiquetar un directorio con una fotografía definitiva.

 

 

Primero, pulsa el botón derecho del ratón y, dentro del menú emergente, selecciona Nuevo y Carpeta. Ahora busca el archivo de imagen que quieres utilizar de referencia y cópialo dentro de la carpeta recién creada. Es esencial en este punto que no hayas insertado previamente ninguna otra fotografía en este directorio.

 

A continuación, métete dentro de la carpeta y selecciona con el botón derecho del ratón el icono del fichero elegido como etiqueta. Escoge la opción Cambiar nombre y bautízalo como folder.jpg. A partir de este momento, y siempre que actives el modo de Vista en Miniatura, la carpeta se muestra con la fotografía así renombrada sobre su cubierta.

 

Truco 4. Un recordatorio al inicio de Windows

 

A modo de mensaje recordatorio o de pequeño block de notas, se puede utilizar el arranque del sistema operativo de Windows para incluir un texto breve a cualquier usuario que abra el mismo ordenador. Para ello, haz clic en el botón de Inicio de Windows y, a continuación, en Ejecutar. En el recuadro en blanco escribe el comando Regedit y valídalo con Aceptar.

 

Tras aparecer una nueva aplicación emergente, en el primer apartado de la izquierda, se muestra un ramal de diversas carpetas que parten de Mi PC. Elige la tercera empezando por abajo, denominada HKEY_LOCAL_MACHINE. Después, selecciona sucesivamente las carpetas SoftwareMicrosoftWindowsNTCurrentVersionWinLogon

 

 

Al terminar de acceder siguiendo esta secuencia, en una sección a la derecha aparecen, entre otros, los archivos Legalnoticecaption y Legalnoticetext. Por último, márcalos, introduce el mensaje recordatorio en las casillas en blanco de Información de Valor de ambos ficheros y, la próxima vez que inicies Windows, esta información aparecerá en pantalla.

 

Truco 5. Cómo crear tu propio salvapantallas

 

Aunque existe una amplia variedad de salvapantallas originales, algunos de ellos incluidos en cualquier versión del sistema operativo Windows, puede que te apetezca personalizar uno. Y es que diseñar este tipo de interrupciones no sólo aporta un mayor tiempo de vida útil a tu monitor, sino que también da un toque un poco más personal a tu entorno multimedia. Además, Microsoft ha tenido en cuenta esta posibilidad dentro de sus configuraciones de usuario.  

 

Para editar tu propio protector de pantalla, haz clic en el botón Inicio de Windows y, dentro de su menú emergente, selecciona Panel de Control. A continuación, aparece una pantalla que te invita a elegir una de sus categorías. Escoge la situada en primer lugar, Apariencias y Temas. En la siguiente ventana, pulsa con el cursor sobre el enlace de la tarea Elegir un protector de pantalla y marca la pestaña Propiedades de pantalla.

 

 

Una vez dentro de este apartado, observa que existe otra pestaña desplegable con todos los modelos que puedes escoger. Selecciona con el cursor el botón de la flecha que apunta hacia abajo y marca la línea Presentación de mis imágenes dentro del listado que aparece.

 

Automáticamente, el sistema te remite a la carpeta de Mis Imágenes y a los archivos gráficos que allí tengas almacenados. De esta forma, cuantos más ficheros de este tipo incluyas, más variada resultará la exposición de tu protector. Por otro lado, si ésta es la primera vez que llegas hasta este punto y no dispones de ninguna fotografía en la carpeta de Mis Imágenes, el mensaje “No se encontraron imágenes en C:Documents and SettingsMis DocumentosMis Imágenes” te informa sobre la imposibilidad de utilizar esta opción.

 

Finalmente, de la misma forma que se configura cualquier otro protector, es posible ajustar en el tuyo la frecuencia de cambio de las imágenes, su tamaño y los efectos de tránsito, así como definir el tiempo de espera antes de que se active este recurso o la petición de una contraseña previamente registrada.

 

Truco 6. Descarga las DLL no utilizadas

 

Todas las DLL o bibliotecas de vínculos dinámicos (del inglés Dynamical Linked Library) que se quedan latentes en memoria tras finalizar una aplicación menguan la capacidad de procesamiento. Puede que a simple vista no se perciba esta reducción del ritmo del trabajo, pero indudablemente el ordenador puede ver así su velocidad resentida, sobre todo si se trata de sesiones multitarea. Para aligerar al sistema de esta carga innecesaria, existe un procedimiento muy práctico que pasamos a explicarte.

 

 

Haz clic en el botón de Inicio de Windows y, a continuación, elige la opción Ejecutar. Después, escribe dentro del campo en blanco que aparece el comando Regedit y valida tu opción seleccionando Aceptar. Una vez abierto el Editor del Registro, en la parte izquierda aparece un apartado con diversas carpetas del sistema. Progresivamente, debes marcar con el ratón las carpetas y subcarpetas de la ruta: HKEY_LOCAL_MACHINE/SOFTWARE/Microsoft/Windows/CurrentVersion/Explorer.

 

Ahora, con el cursor situado sobre el área de la derecha, pulsa el botón derecho del ratón y, dentro del nuevo menú emergente, elige la variante Nuevo y, después, Valor Alfanumérico. Nombra al nuevo documento que aparece en pantalla como AlwaysUnloadDll. A continuación, haz doble clic sobre él e introduce el valor 1 en el nuevo campo modificable que aparece. Elige Aceptar para guardar la información.

 

Tan sólo queda reiniciar el ordenador para que a partir de este momento no mantenga este tipo de librerías en la memoria residente.

 

Truco 7. Oculta la barra lateral de Windows Vista

 

Una de las novedades gráficas que presenta Vista consiste en una barra lateral de aplicaciones, un área restringida que muestra diferentes programas pequeños, también llamados gadgets. Sin embargo, aunque útiles y vistosas, estas aplicaciones no dejan de restar espacio a la parte del escritorio. Si deseas ocultar toda la barra lateral de Windows Vista, independientemente de cuantos gadgets tengas activados, busca un espacio en el escritorio fuera de su zona de influencia y pulsa el botón derecho del ratón. Después, escoge la entrada Propiedades.

 

 

Dentro de la ventana de configuración que aparece después, observa cómo la línea Iniciar Windows Sidebar cuando Windows se inicie se encuentra verificada. Desmarca su casilla correspondiente con la ayuda del cursor.

 

Por último, pulsa el botón Aplicar y, a continuación, Aceptar. De este modo, la próxima vez que el sistema comience, la barra lateral de Vista, junto con sus gadgets, no aparecerán en pantalla.

 

Truco 8. La compatibilidad de Windows Vista

 

Aunque Windows Vista está preparado para soportar una gran variedad de formatos y aplicaciones, algunos programas antiguos pueden resistirse a funcionar bajo su entorno. Sin embargo, existe una función muy socorrida especialmente ideada para hacer cualquier solución compatible con este sistema operativo.

 

Comienza haciendo clic con el botón derecho del ratón sobre el fichero ejecutable del programa que quieras arrancar bajo esta aplicación y, dentro del menú emergente posterior, escoge Propiedades.

 

 

A continuación, en la nueva ventana elige la pestaña superior de Compatibilidad. Como puedes observar, en este apartado se incluye una sección desplegable con varias opciones para emular el funcionamiento de los últimos sistemas operativos de Microsoft. Abre este listado y selecciona la variante conveniente. También existen otras funciones para delimitar la resolución de la pantalla o los colores utilizados, entre otras herramientas, marcando las diferentes casillas verificables de la izquierda. 

 

Por último, valida tus preferencias con Aplicar y, posteriormente, con Aceptar. Ahora, al hacer clic sobre el archivo actualizado, se ejecutará sin problemas bajo Windows Vista.

 

Truco 9. Descubre programas ocultos para su desinstalación

 

Aunque cualquier versión de Windows cuenta con la herramienta Agregar o quitar programas dentro del apartado Panel de Control, no siempre esta interfaz localiza todas las soluciones que están grabadas en la memoria del ordenador. Esta falta de precisión en su búsqueda se debe a que algunas aplicaciones enmascaran su localización para que sea más difícil borrarlas. Sin embargo, existe un modo de configuración que muestra todas las aplicaciones residentes para su posible desinstalación.

 

Pulsa el botón de Inicio de Windows y, después, la opción Mi PC. Selecciona la unidad C: del disco duro y, dentro de éste, la carpeta Windows. Es posible que el sistema te avise del riesgo que supone la modificación de los ficheros de esta carpeta con un mensaje especial. Valida el consejo pulsando en la línea Acepto el riesgo que supone modificar el contenido de esta carpeta, y comprueba que tienes acceso a los documentos que tienen la característica de ocultos. Este tipo de información encubierta utiliza íconos que aparecen sombreados en la pantalla.

 

 

En el caso de que no veas ningún archivo oculto, en el menú superior selecciona el comando Herramientas y, dentro del listado emergente que aparece después, Opciones de Carpeta. A continuación, escoge la pestaña Ver y verifica su línea cuyo texto dice Mostrar todos los archivos y carpetas ocultos. Confirma esta modificación con el botón Aplicar.

 

Una vez que puedas tener acceso a todos los documentos ocultos, debes abrir la carpeta de Windows y, dentro de ésta, la de inf. A continuación, debes encontrar el fichero sysoc.inf. Una vez localizado, haz doble clic sobre él y el bloc de notas mostrará su contenido.

 

Como ahora puedes ver, la segunda sección del listado de información de sysoc.inf, Components, es en realidad un listado de todas las aplicaciones instaladas en el disco duro, detallando una por cada línea. Si antes de terminar su especificación en un renglón aparece el vocablo hide o HIDE, entonces no aparecerá en la ventana de Agregar o quitar programas. Para que así ocurra, borra de su descripción la palabra HIDE y coloca en su lugar una coma “,”. Repite esta operación para desemascarar todas las soluciones encubiertas y valida tus modificaciones con los comandos Archivo y Guardar.

 

Si después de haber cambiado el contenido del fichero sysoc.inf activas de nuevo la herramienta de desinstalación de Windows, puedes comprobar que ahora sí aparecen los programas disponibles en su totalidad.

 

Truco 10. Cancela el control de cuentas de usuario en Windows Vista

 

El nuevo sistema operativo de Microsoft dispone de una barrera de seguridad que verifica el inicio de cada proceso ejecutado en el ordenador. Aunque siempre resulta muy útil a la hora de evitar intrusismos de usuarios no autorizados, puede llegar a resultar algo tedioso confirmar continuamente este filtro añadido.

 

Si deseas neutralizar el control de cuentas de usuario, por ejemplo porque también tienes los atributos de administrador del equipo, pulsa la tecla de Inicio de Windows y, después, dentro del nuevo menú emergente, selecciona la opción Panel de Control y, dentro de ésta, Cuentas de usuario y protección infantil.

 

 

En el interior de este apartado, busca la entrada Control de Cuentas de Usuario y márcala con la ayuda del ratón. La ventana que aparece a continuación muestra la casilla verificable “Usar el control de cuentas de usuario (UAC) para ayudar a proteger el equipo”. Desmárcala y valida esta decisión con Aceptar. Reinicia el equipo para que este cambio surta efecto. 

 

Una segunda forma de desactivar esta barrera consiste en seleccionar la tecla de Inicio de Windows y, acto seguido, la línea Ejecutar. En la casilla en blanco que aparece seguidamente, escribe el comando Msconfig y pulsa Aceptar. Por último, dentro de la nueva pestaña de Herramientas, elige las variantes de “Habilitar UAC” o “Deshabilitar UAC”, según sean convenientes. 

 

Truco 11. Cómo reiniciar el equipo sin tener que cerrar la sesión

 

En ocasiones, la sobresaturación del procesador provoca caídas del sistema que terminan bloqueando el ordenador. Existen varias maneras de restaurar la viabilidad de las aplicaciones abiertas y, de todas ellas, reiniciar el equipo es la más socorrida y habitual. De entre las diversas opciones posibles, destaca una que permite recuperar el control sobre las soluciones sin tener que cerrar la sesión de usuario ni esperar a que todo comience a cargarse desde cero.

 

Cuando el sistema se quede paralizado y no responda a los comandos habituales, presiona a la vez las teclas de Control, Alt y Suprimir. Después, escoge la pestaña Procesos y, dentro de ésta, selecciona la tarea explorer.exe. Para cancelar la ejecución de esta función, haz clic en el botón Terminar Proceso.

 

 

No te alarmes si la pantalla se queda vacía de cualquier contenido y sólo muestra el fondo que tienes definido en el Escritorio. Mientras que vacía su apartado gráfico, el sistema está recuperando recursos para ponerse al día y volver a funcionar. Lo habitual es que en unos pocos segundos todos los programas vuelvan a estar operativos.

 

De no ser así, pulsa de nuevo Control, Alt y Suprimir, pero elige esta vez la pestaña Aplicaciones. Luego, escoge el botón Tarea nueva y, dentro del campo en blanco que aparece, escribe explorer.exe y confirma tu entrada con Aceptar. Esta petición reiniciará definitivamente el ordenador.

 

Truco 12. Iconos en el escritorio sin color de fondo

 

Por defecto, el sistema operativo otorga a los textos de los iconos situados en el escritorio la misma tonalidad que se ha definido para el fondo de pantalla. A pesar de que tan sólo supone una complicación meramente estética, la interfaz principal de Microsoft luce mucho más vistosa si no incluye en todo momento este tipo de campos coloreados.

 

 

Para cambiar esta configuración, pulsa el botón de Inicio de Windows y, a continuación, selecciona la entrada Panel de Control y, a partir de su vista clásica, escoge el icono de Sistema. Luego, en la pestaña de Opciones avanzadas, puedes encontrar el apartado de Rendimiento. Dentro de éste, marca con el ratón el botón Configuración.

 

Justo después, la pestaña de Efectos Visuales muestra, como parte de la variante Personalizar, una ventana con varias casillas verificables. Casi al final de la lista, desmarca la que contine el texto “Usar sombras en las etiquetas de los iconos del escritorio”. Después, valida esta elección pulsando la tecla Aceptar. A partir de este momento, los textos de los iconos en el escritorio de Windows serán transparentes. 

 

Truco 13. Controla los programas que arrancan solos

 

Según se van instalando nuevos programas en el disco duro del ordenador, a la par se incrementa el número de aplicaciones que comienzan a funcionar al mismo tiempo que arranca el sistema. Esta característica predeterminada de carga rápida termina haciendo más pesado el funcionamiento general de las soluciones, retrasando la aparición del Escritorio en pantalla y, en el peor de los casos, colapsando la memoria virtual del sistema. Para evitar llegar a este extremo, conviene supervisar las herramientas que arrancan solas y, llegado el caso, cancelar su puesta en marcha automática o desinstalar sus archivos.

 

Si deseas averiguar cuáles son los programas que comienzan automáticamente al encender tu PC, lo primero que debes hacer es pulsar la tecla de Inicio de Windows y, después, dentro del nuevo menú emergente, seleccionar la opción Ejecutar. En el interior de la ventana que aparece, escribe el comando MSCONFIG y valida tu entrada con Aceptar.

 

 

A continuación se muestra una pantalla llamada Utilidad de configuración del sistema, en la que se incluyen seis pestañas. Selecciona con la ayuda del ratón la denominada Inicio de Windows.

 

En este apartado puedes contemplar, listados desde el primero al último, todos los programas que se inician al poner en marcha el ordenador. Si localizas algún programa de origen sospechoso, o que simplemente no utilizas, conviene borrarlo, también puedes cancelar su uso temporalmente desmarcando la casilla verificable que inicia la línea de cada programa. Además, cabe la posibilidad de utilizar los botones Habilitar Todos y Deshabilitar Todos si no quieres hacer distinciones entre los distintos programas. Para finalizar y hacer efectivos los cambios realizados, pulsa Aceptar.

 

Trucos 14. Una carpeta prácticamente invisible

 

Siempre que quieras guardar documentos privados puedes utilizar un directorio previamente configurado como oculto. Sin embargo, este tipo de ubicaciones no suelen ser garantía de seguridad, ya que pueden ser descubiertas tras la activación de la función Visualización de archivos ocultos o al ejecutar un listado que incluya esta categoría de ficheros. Para que tu carpeta esté realmente a salvo de fisgones, te proponemos un método infalible de camuflaje informático.

 

La principal característica que define a una carpeta en el disco duro es su nombre. De esta forma, si eliminas este signo de identidad, evitarás que pueda ser encontrada a partir de este parámetro. Así, haz clic con el botón derecho del ratón en el lugar deseado para guardar tus documentos, y elige consecutivamente las opciones Nuevo y Carpeta.

 

 

Al crearse, el directorio tiene el título genérico Nueva Carpeta. Si deseas anular por completo el nombre, haz clic sobre su símbolo, pulsa F2 y teclea la combinación Alt+0160. Después, pulsa Enter. Como ahora puedes observar, el directorio muestra su imagen en la pantalla, pero ya no se acompaña de nombre alguno.

 

En segundo lugar, hay que eliminar su popular y claramente distinguible icono. Comienza este proceso creando una imagen en blanco con cualquier editor de imagen, y guarda su contenido vacío con la extensión .ico. Después, pulsa con el botón derecho del ratón sobre la carpeta, y escoge sucesivamente las entradas Propiedades, Personalizar y Cambiar Icono. En este último apartado, elige el fichero en blanco que creaste antes y, tras validarlo, observa cómo tu carpeta ha desaparecido por completo.

 

Por último, para que al menos tú puedas volver a detectar esta carpeta camuflada, es conveniente incluir en su interior algún documento con un nombre fácilmente localizable a través del explorador de Windows.     

 

Truco 15. El Panel de Control desde la línea de comandos

 

Aunque Windows cuenta con toda una colección de iconos que identifican sus diferentes funciones dentro del Panel de Control, existen accesos directos para estas prestaciones que aceleran su uso. De esta manera, se ahorra tiempo a la hora de activar una herramienta en concreto.

 

En primer lugar, pulsa el botón de Inicio de Windows y, en el menú emergente que aparece a continuación, escoge la opción Ejecutar.

 

 

Después, dentro del campo en blanco para comandos, escribe el código para el apartado que desees activar. Aquí tienes una lista de las opciones más recurrentes:

 

Opciones de accesibilidad: control access.cpl

 

Agregar hardware: control sysdm.cpl add new hardware

 

Agregar/quitar programas: control appwiz.cpl

 

Propiedades de fecha/hora: control timedate.cpl

 

Propiedades del display: control desk.cpl

 

Búsqueda rápida: control findfast.cpl

 

Carpeta de fuentes: control fonts

 

Propiedades de Internet: control inetcpl.cpl

 

Propiedades de joystick: control joy.cpl

 

Propiedades del teclado: control main.cpl keyboard

 

Microsoft Exchange o mensajería win: control mlcfg32.cpl

 

Microsoft Mail Post Office: control wgpocpl.cpl

 

Propiedades del módem: control modem.cpl

 

Propiedades del ratón: control main.cpl

 

Propiedades multimedia: control mmsys.cpl

 

Propiedades de red: control netcpl.cpl

 

Propiedades de contraseña: control password.cpl

 

Tarjeta PCMCIA: control main.cpl pc card

 

Administración de energía: control powercfg.cpl

 

Carpeta de impresoras: control printers

 

Propiedades de región: control intl.cpl

 

Scanners y cámaras: control sticpl.cpl

 

Propiedades de sonido: control mmsys.cpl sounds

 

Propiedades de sistema: control sysdm.cpl

 

 

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¿Trabajas con máquinas virtuales? 10 consejos para mejorar el rendimiento

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máquinas virtuales

Las máquinas virtuales son un método rápido, cómodo y seguro para ejecución de software. Muestra su valor en aplicaciones profesionales ante el incremento de las infraestructuras de computación en nube, pero también es una tecnología muy interesante a nivel cliente, profesional y también en consumo.

El uso de las máquinas virtuales no es nuevo ya que se utiliza desde la década de los 60 para virtualizar hardware, software, sesiones de usuarios, dispositivos de almacenamiento o redes. Un recurso tecnológico muy valioso utilizado desde los años 60 indicado especialmente para ejecutar sistemas operativos, para pruebas de software, aplicaciones o juegos incompatibles sin necesidad de tocar el sistema principal que actúa como anfitrión.

Mejorando el rendimiento de máquinas virtuales

Hay oferta disponible para crear máquinas virtuales en las plataformas principales (Windows, Mac y Linux) y algunas versiones son gratuitas. Sea cual sea la aplicación usada, hay una serie de consejos útiles para acelerar su rendimiento. Entre otros:

  1. Asegúrate que Intel VT-x o AMD-V esté disponible y activado. Son extensiones especiales para los procesadores que mejoran su capacidad de virtualización activando la aceleración por hardware. Casi todos los procesadores de las últimas generaciones las soportan. AMD-V está activada por defecto en modelos compatibles. Con procesadores Intel es diferente y lo habitual es que el Intel VT-x venga desactivada por defecto, provocando errores a la hora de utilizar aplicaciones de virtualización. La solución es sencilla y pasa por entrar en la BIOS del equipo o en la configuración del firmware UEFI para activar esta característica.
  2. Crea discos de tamaño fijo y no dinámicos. Al crear la máquina virtual, puedes elegir entre dos tipos diferentes de discos virtuales. Por lo general, aplicaciones como VirtualBox o VMware, utilizan discos discos asignados dinámicamente que crecen a medida que los vas utilizando y necesitas más espacio. Sin embargo, es preferible asignar un espacio fijo desde el principio, tendrás un mayor rendimiento y menor fragmentación. Es la mejor opción a no ser que tu espacio en disco sea crítico y no te quede más remedio que emplear almacenamiento dinámico.
  3. Elige la unidad de almacenamiento más rápida. Muchos usuarios tendemos a instalar y ejecutar las máquinas virtuales en una unidad de almacenamiento secundaria con mayor capacidad y que suele ser un disco duro. Si puedes, haz espacio a tu SSD y utilízala en su lugar, porque la mejora de rendimiento será brutal. Por el mismo motivo, evita emplear unidades externas que -por lo general- te van a ralentizar la ejecución de las máquinas virtuales, a no ser que dispongas de medios rápidos con interfaces Thunderbolt/USB 3.1.
  4. Instala herramientas software adicionales. Después de instalar un sistema operativo invitado en una máquina virtual, debes instalar los paquetes adicionales de software que para ellos disponga la aplicación de VM que estés utilizando. VirtualBox, VMware o Parallels ofrecen herramientas y/o controladores especiales que ayudan a que cada sistema funcione mejor en el hardware particular de tu máquina.
  5. Asigna más memoria RAM. Las máquinas virtuales son devoradoras de memoria RAM. Cada máquina virtual contiene un sistema operativo completo, por lo que tienes que repartir la memoria RAM del ordenador en varios sistemas separados. Microsoft recomienda al menos 2 GB de RAM para sistemas con Windows 7/10 y lo mismo podemos decir de las distribuciones GNU/Linux actuales. Ese es el mínimo recomendado, pero si tienes hardware suficiente deberás asignar una mayor cantidad. máquinas virtuales
  6. Asigna más núcleos de CPU. En máquinas virtuales el procesador sí importa, y mucho. De hecho, hace la mayor parte del trabajo. Si tienes un procesador multinúcleo, asigna los que te puedas permitir. Como con la memoria RAM, todo dependerá del número de máquinas virtuales que arranques simultáneamente y del sistema a virtualizar. Prueba con varias opciones hasta lograr el equilibrio y que no te ralentice tu sistema principal.
  7. Ajusta la configuración de vídeo. Ajustar la configuración de vídeo también puede mejorar el rendimiento de tu máquina virtual y además de gestionar resolución de pantalla como haríamos en el sistema principal, debemos asegurarnos de tener habilitadas la aceleración 2D y 3D. También podemos gestionar la cantidad de memoria de vídeo dedicada. máquinas virtuales
  8. Excluye directorios en el antivirus. La solución de seguridad de tu equipo puede estar escaneando los archivos de la máquina virtual cada vez que se acceda a ellos, reduciendo el rendimiento. El antivirus no puede ver el interior de la máquina virtual para detectar virus que se ejecuten en sistema operativo invitado, por lo que esta exploración es inútil. Para acelerar las cosas, añade el directorio de la máquina virtual a la lista de exclusiones de tu antivirus.
  9. Suspender en lugar de apagar. Cuando hayas terminado de utilizar la máquina virtual, es posible que desees guardar su estado en lugar de apagarla completamente. La próxima vez que la necesites, basta hacer un doble clic para ponerla en marcha. El sistema operativo huésped se reanudará donde lo dejó en lugar de arrancar desde cero. La función es similar a la hibernación o suspensión. La aplicación guarda el contenido de la memoria de la máquina virtual en un archivo en el disco duro, para cargarla cuando lo requiera el usuario.
  10. Para máquinas virtuales, mejora tu hardware. Todo lo dicho anteriormente es una ayuda para mejorar el rendimiento de nuestras máquinas virtuales pero, no hay milagros al utilizar este recurso tecnológico. Aquí sí vale el dicho de cuanto más mejor. Como habrás visto, para que funcionen adecuadamente tenemos que cederles recursos de nuestra máquina principal. Y no pocos. Si tu hardware no es lo suficientemente potente y las utilizas, puedes bloquear por completo tu equipo en cuanto ejecutes un sistema que requiera un cierto nivel de potencia, si bien el consumo de recursos de, por ejemplo, Windows 10 o DOS es totalmente diferente.

Utilizando máquinas virtuales

Como habrás visto la virtualización es un método rápido, cómodo y seguro para ejecución de software, adecuado también para uso en máquinas de consumo para pruebas, ejecución de software incompatible, emuladores y un largo etc.

Los sistemas operativos soportados por las máquinas son numerosos (Windows, FreeBSD, GNU/Linux, OpenBSD, OS/2 Warp, Solaris, MS-DOS, OS X…) y solo están limitados por el propio soporte del software de virtualización que empleemos.

No todas las aplicaciones funcionan igual sobre distinto hardware. Quizá la mejor para empezar sea VirtualBox, software libre y gratuito y que nos permite instalar un montón de sistemas sobre Windows, Linux, Macintosh y Solaris. VMware es una auténtica referencia y además de las versiones de pago, ofrece VMware Workstation Player de manera gratuita para usos no comerciales. Si estás usando macOS, el mejor rendimiento lo obtendrás con Parallels Desktop, aunque puedes usar el mismo VirtualBox o VMware Fusion.

Como guía práctica, puedes repasar la guía “paso a paso” que dedicamos a la instalación de Windows 10 usando VMware. La instalación es muy similar con VirtualBox.

 

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Prácticos

Google puede rastrearte incluso con la ubicación desactivada: así puedes evitarlo

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Hace unas horas, una investigación de Associated Press revelaba que Google recopila datos de nuestra ubicación, incluso si tenemos esta función desactivada desde el “Historial de Ubicaciones”. Aunque no se muestren en la línea de tiempo, los datos de dónde estamos y dónde vamos van a parar a sus servidores con el objetivo de “mejorar nuestra experiencia”.

El texto de Google (sí, ese que casi nadie lee antes de pulsar el botón aceptar) indica claramente esta característica, razón por al que Google esgrime que no han ocultado nada:

“El ‘Historial de Ubicaciones’ es un producto de Google que está completamente habilitado, y los usuarios tienen los controles para editarlo, eliminarlo o desactivarlo en cualquier momento. Nos aseguramos de que los usuarios del ‘Historial de Ubicaciones’ sepan que cuando inhabilitan el producto, seguiremos usando la ubicación para mejorar la experiencia de Google cuando hacen cosas como realizar una búsqueda en Google o usar Google para obtener indicaciones para llegar en automóvil”.

De esta forma, desactivar ese historial solo sirve para Google no nos muestre un recorrido por los sitios donde pasamos, donde comemos o donde nos alojamos. Si cambiamos la opción se sigue haciendo, solo que no podemos verlo. Para comprobar por tí mismo qué sabe Google de tus movimientos solo tienes que entrar en este enlace e introducir tu nombre de usuario y contraseña (si es que no están ya identificado).

Cómo evitar que Google rastree tu ubicación

En el panel de Mi Actividad, Google proporciona una forma de evitar que el rastreo de muchos de nuestros datos. Entra en https://myactivity.google.com/ y ve a la sección Controles de actividad, que verás en la barra de la izquierda. En la siguiente pantalla, desactiva el rastreo tal y como indicamos en la imagen.

Es importante recordar que con esta acción limitamos el rastreo de datos en el futuro, pero los que ya tiene quedarán almacenados. Por otro lado, es posible que algunas funciones de Google no funcionen correctamente tras desactivar esta función, así que tenedlo en cuenta. Finalmente, si quieres eliminar todo rastro debes entrar en Administrar actividad y borrar todos los registros que aparezcan.

Más información | AP

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Cómo activar Do Not Track en los principales navegadores para escritorio y Android

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Do Not Track

La característica de Do Not Track lleva años siendo un estándar implementado en los principales navegadores web del mercado, aunque también está soportado por algunas aplicaciones debido a que en los tiempos actuales tenemos instalados en nuestros ordenadores y dispositivos móviles decenas de productos y servicios que se apoyan en Internet.

Do Not Track se encarga de indicar a los servidores que el usuario no quiere ser rastreado, pero presenta el inconveniente de que es el servidor el que acepta o no esta petición, por lo que al final no termina siendo totalmente efectivo para evitar el rastreo de los usuarios por Internet. Si se quiere protección total contra el rastreo, es preferible utilizar Tor Browser Bundle o algún servicio de VPN, estando esta última cosa bastante a la mano si tenemos en cuenta a Opera.

Aprovechando la ocasión, vamos a explicar cómo habilitar Do Not Track en los principales navegadores web disponibles para escritorio (Windows y posiblemente Mac y Linux) y Android.

Google Chrome para el escritorio

Para habilitar Do Not Track en el popular navegador web de Google hay que dirigirse primero a Configuración en el menú principal.

El segundo paso consiste en desplegar la Configuración Avanzada.

En el tercer paso hay que activar la opción de “Enviar una solicitud de no seguimiento con tu tráfico de navegación”.

Por último hay que confirmar que se quiere habilitar Do Not Track en Google Chrome.

Mozilla Firefox para el escritorio

Activar Do Not Track en Firefox resulta sencillo debido al fuerte enfoque en la privacidad que tradicionalmente ha manejado Mozilla. Para ello, en primer lugar, hay que ir a las Opciones (Preferencias en Linux) de la aplicación.

Luego hay que dirigirse a la sección “Privacidad & Seguridad”.

Por último hay que desplazarse verticalmente hasta hallar la sección “Protección contra el rastreo” para marcar la opción “Siempre” tanto para bloquear los rastreadores como para enviar la señal de “No rastrear”. Lo primero es un bloqueador de rastreadores más potente que incluye Firefox y que se acerca un poco a lo que ofrecen Ghostery y uBlcok Origin, mientras que lo segundo es la propia característica de Do Not Track.

Opera para el escritorio

Debido a que Opera es un navegador basado en Chromium, los pasos a seguir para la habilitación de Do Not Track son similares a los de Chrome, teniendo que acceder en primer lugar a la Configuración de la aplicación.

El segundo paso es similar a Firefox, ya que hay que ir a la sección de “Privacidad y seguridad”.

El tercer paso consiste en seleccionar “Enviar una petición de ‘No rastrear’ con el tráfico de navegación”.

Al igual que en Chrome, una vez seleccionada la opción hay que confirmar la activación pulsando sobre el botón Aceptar.

Además, a través de la navegación privada, se puede acceder al servicio de VPN ofrecido por Opera.

Microsoft Edge en Windows 10

En el navegador web de última generación de Microsoft hay que dirigirse primero al menú de opción, que está situado en los tres punto que se pueden ver en la parte superior derecha de la aplicación, y luego pulsar sobre Configuración.

Luego hay que pulsar sobre el botón “Ver configuración avanzada”.

Deslizarse verticalmente hasta hallar la opción “Enviar solicitudes de Do Not Track”, que obviamente se tiene que activar.

Internet Explorer 11

Sí, el defenestrado navegador web de Microsoft también soporta Do Not Track y resulta muy sencillo de activar. Para ello solo hay que ir al menú de configuración, dirigirse a Seguridad y luego hacer clic sobre “Activar solicitudes de No realizar seguimiento”.

La activación de la característica, además de confirmación, requiere de reiniciar la aplicación.

Google Chrome en Android

Para activar Do Not Track en Chrome para Android los pasos no son en esencia muy diferentes a los que hay que seguir en la aplicación para el escritorio, teniendo que ir en primer lugar a la Configuración de la aplicación.

El segundo paso consiste en dirigirse a la sección Privacidad, dentro de la “Configuración avanzada”.

Después hay que buscar la sección “No realizar seguimiento” y una vez dentro de esta Activar la característica.

Mozilla Firefox para Android

Los pasos a seguir son similares a los de Chrome, teniendo en primer lugar que dirigirse a la sección de Configuración.

Luego ir a Privacidad.

Dentro de Privacidad, en primer lugar hay que activar “No rastrear” y luego dirigirse a “Protección contra rastreo”, que mostrará un diálogo en el que hay que seleccionar la opción Activada.

 

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