Web Analytics
Conecta con nosotros

Guías

¿Cuáles son los mejores antivirus para Windows 7?

Publicado el
antivirus para Windows 7

AV-TEST ha publicado un listado con los mejores antivirus para Windows 7. El instituto alemán independiente especializado en pruebas de soluciones de seguridad, actualiza así sus pruebas con fecha de agosto de 2016, analizando los principales antivirus disponibles para usuarios domésticos, sobre el sistema operativo que sigue dominando el escritorio informático.

AV-TEST valora tres factores (capacidad de detección, carga para el sistema y su utilidad) en grupos de seis puntos y tras pruebas continuadas comprobando la protección ofrecida en dos fases con casi 15.000 piezas de malware.

La primera prueba se realiza en condiciones reales donde las soluciones de seguridad tienen que detectar malware 0-Day procedente de la Web y de archivos adjuntos. En la segunda fase, la prueba en el marco de referencia de AV-TEST, tienen que detectar malware ya conocido.

Los resultados no difieren demasiado de los obtenidos en las pruebas realizadas a comienzos de año y los puedes revisar en el siguiente gráfico:

antivirus_windows7_2

Bitdefender Internet Security, Kaspersky Internet Security y Trend Micro Internet Security, son las únicas soluciones que obtienen el máximo de puntuación: 18 puntos. Avast, AVG, Avira o Panda Security, también destacan en capacidad de detección con 5,5 puntos sobre 6.

También se observa una mejora general en la carga del sistema, un apartado también importante especialmente en equipos de gama baja donde un antivirus puede penalizar bastante su rendimiento.

En cuanto al antivirus nativo del sistema que incluye Microsoft, sigue penalizado en su capacidad de detección aunque obtiene buenas puntuaciones en los apartados de utilidad y carga para el sistema.

Conviene mencionar que, la solución nativa de Windows 7 es el Microsoft Security Essentials, mientras que en Windows 10 la solución nativa es un Windows Defender que ha mejorado en todos los apartados como veíamos en la última revisión y puede ser suficiente para un buen número de usuarios. si lo combinamos con aplicaciones específicas tipo Malwarebytes Anti-Malware o AdwCleaner.

Para el que necesite más ahí están los mejores antivirus para Windows 7. Mucho y bueno aunque la primera línea de defensa sigue siendo el sentido común y la prudencia del usuario a la hora de navegar por Internet, manejar descargas, correos electrónicos o redes sociales.

Coordino el contenido editorial de MC. Colaboro en medios profesionales de TPNET: MCPRO, MuySeguridad o MuyCanal.

Guías

Guía de compras: las mejores tarjetas gráficas NVIDIA y AMD (septiembre)

Publicado el

Hemos pasado varios meses sin actualizar nuestra guía de compras dedicada a tarjetas gráficas NVIDIA y AMD por una razón muy simple: los precios estaban inflados y no era un buen momento para comprar. Podríamos haber forzado la situación y haberos recomendado algunos modelos, pero no nos parecía correcto, y por ello hemos preferido esperar a que la situación se normalizase de verdad.

Tras la explosión de la burbuja del minado de criptodivisas se ha producido una importante caída en la demanda de tarjetas gráficas de consumo general que poco a poco ha ido poniendo las cosas en orden. Los precios siguen un poco inflados, sobre todo teniendo en cuenta que hay series que ya llevan dos años en el mercado, pero al menos hemos vuelto a un nivel que podemos considerar como razonable, así que es un buen momento para renovar por completo nuestra guía dedicada a tarjetas gráficas.

Sabemos que de todas las guías que hemos publicado ha sido una de las que más os ha gustado, y por ello vamos a escribirla desde cero y a ponerla totalmente al día. No sólo os dejaremos una selección de las mejores tarjetas gráficas que podéis comprar en cada momento siguiendo el binomio calidad-precio, sino que además os dejaremos información relacionada con el rendimiento relativo de cada modelo, criterios básicos que debéis seguir a la hora de elegir y el procesador y la fuente de alimentación que podemos considerar como el mínimo recomendable para cada tarjeta gráfica.

Hay mucho que leer, así que preparaos que empezamos. Como siempre podéis dejar cualquier duda en los comentarios.

Consideraciones previas

Antes de lanzarnos a bucear en el enorme catálogo de tarjetas gráficas que podemos encontrar actualmente debemos tener en cuenta una serie de criterios básicos que nos servirán como punto de partida y nos ayudarán a acertar en nuestra elección.

No, no basta con elegir el mejor modelo en relación calidad-precio, antes debemos resolver una serie de cuestiones que vamos a repasar a continuación:

  1. Qué uso vas a dar a la tarjeta gráfica: es fundamental. Debes pensar si vas a jugar o no, y en caso de hacerlo a qué resolución quieres mover los juegos. Ésta debe ser la base de la que debes partir antes de comprar.
  2. NVIDIA y AMD, valor de marca: circulan muchos bulos que menosprecian a una y otra marca. Debemos deshacernos de esos prejuicios, ya que solo nos llevarán a hacer una compra equivocada. Ambas compañías comercializan tarjetas gráficas muy competitivas, y en sentido estricto no podemos limitarnos a decir sin más que una es mejor que otra.
  3. Ten en cuenta el hardware que utilizas: debes valorar qué procesador va a acompañar a tu nueva tarjeta gráfica, si tienes espacio en tu torre para montarla y si tu fuente cuenta con la potencia, el amperaje y los conectores necesarios para utilizarla. Para ayudaros en este punto acompañaremos cada recomendación del mínimo que podemos considerar como óptimo para cada tarjeta gráfica.
  4. Los colorines y la pomposidad no importan: es algo básico pero debemos tenerlo muy en cuenta. Cualquier tarjeta gráfica con un diseño personalizado está, por lo general, debidamente construida para funcionar sin problemas y con una temperatura óptima. No tenemos porque buscar modelos personalizados muy caros, no marcarán una diferencia importante en rendimiento pero sí en precio. Son una mala compra.
  5. Tu presupuesto: si tienes suficiente para comprar una tarjeta gráfica que no te permite jugar en condiciones óptimas a la resolución que quieras sería buena idea ahorrar un poco más y esperar a que puedas comprar un modelo superior.

Tarjetas gráficas NVIDIA y AMD

Actualmente NVIDIA tiene en el mercado de tarjetas gráficas de consumo general dos grandes generaciones: Pascal y la recién estrenada Turing. No contamos Volta porque aunque ha sido utilizada en la GTX TITAN V dicha gama no cuadra realmente dentro de lo que podemos considerar como “consumo general”.

Pascal es una auténtica veterana y una enorme evolución sobre Maxwell. Gracias al salto al proceso de 16 nm (28 nm en Maxwell) Pascal mejoró enormemente el rendimiento y la eficiencia energética. Para que os hagáis una idea una GTX 1070 de 8 GB prácticamente al mismo nivel que una GTX 980 TI, y con un TDP de 150 vatios frente a los 250 vatios de la segunda.

Por desgracia Turing no ha marcado un cambio tan drástico. Esta arquitectura es en términos de shaders y rasterización una evolución menor frente a Pascal, algo que se deja notar en los resultados que han obtenido en las primeras comparativas de rendimiento. Tampoco mejoran significativamente la eficiencia frente a la generación anterior, y tenemos que irnos a una RTX 2080 para encontrar un modelo capaz de rendir casi al mismo nivel que el tope de gama anterior.

En el caso de Pascal la GTX 1070 compite con la GTX 980 TI, y lo hacía por poco más de 450 euros. Con Turing la RTX 2070 que cuesta 649 euros no supera a la GTX 1080 TI, y la RTTX 2080 queda un poco por encima resulta más cara, ya que cuesta 849 euros.

Todo esto nos ha llevado a omitir directamente las RTX 2080 y RTX 2080 TI. No ofrecen un buen valor precio-prestaciones, y hasta que no veamos pruebas con trazado de rayos y DLSS que nos hagan cambiar de idea seguirán estando fuera de esta guía.

Saltamos ahora a AMD. La compañía de Sunnyvale ha llevado a cabo una aproximación muy particular con sus nuevas generaciones, que actualmente están divididas en dos grandes gamas: las Radeon RX serie 500, basadas en Polaris, y las Radeon RX Vega, basadas en el núcleo homónimo.

Ambas están fabricadas en proceso de 14 nm y son capaces de competir con las soluciones gráficas más potentes de NVIDIA, aunque los resultados dependen de cada juego en concreto. Por ejemplo, una Radeon RX Vega 64 rinde al nivel de una GTX 1080 de media, pero en algunos casos ha demostrado que puede superar a una GTX 1080 TI si el juego está debidamente optimizado y aprovecha el potencial de DirectX 12 o de Vulkan.

Las soluciones de AMD fueron las más perjudicadas por la burbuja del minado de las criptodivisas, pero ahora que los precios se han normalizado han recuperado en parte esa fantástica relación calidad-precio que tenían cuando llegaron al mercado hace cosa de un año.

Guía de compras: tarjetas gráficas por menos de 200 euros

En esta gama se incluyen aquellas tarjetas gráficas que nos permitirán mover juegos en resoluciones 1080p de forma óptima, siempre que estemos dispuestos a reducir la calidad gráfica para mantener un buen nivel de fluidez.

Hemos omitido las tarjetas gráficas menos potentes, como las GeForce GT 1030 y las Radeon RX 550, porque creemos que no son una buena inversión. La Radeon RX 560 tiene una disponibilidad muy baja y un precio muy alto, así que también queda fuera.

GeForce GTX 1050 OC por 134,99 euros.

  • Arquitectura Pascal (GP107).
  • 640 shaders.
  • 40 unidades de textura.
  • 32 unidades de rasterizado.
  • Bus de 128 bits.
  • GPU a 1.404 MHz/1.518 MHz.
  • 2 GB de GDDR5 a 7 GHz efectivos.

Se lleva bien con cualquier procesador de gama baja, como los Core i3 serie 2000 o superior, Pentium G4560 y AMD FX 4300. Requiere 16A y nos basta una fuente de 300 vatios.

Con ella podremos jugar en resoluciones 1080p y calidades medias o altas en la mayoría de los casos. Queda por encima de una GTX 950.

Gigabyte GeForce GTX 1050Ti D5 por 172,90 euros.

  • Arquitectura Pascal (GP107).
  • 768 shaders.
  • 48 unidades de textura.
  • 32 unidades de rasterizado.
  • Bus de 128 bits.
  • GPU a 1.392 MHz/1.430 MHz.
  • 4 GB de GDDR5 a 7 GHz efectivos.

Es recomendable contar como mínimo con un procesador Pentium G4560, un Core i3 serie 2000 o un FX 4300 como mínimo. Se conforma con 16A y una fuente de 300 vatios.

En términos de rendimiento podemos esperar una buena experiencia en 1080p con calidades altas en la mayoría de los casos. Su equivalente más cercano es una GTX 960 de 4 GB.

Guía de compras: tarjetas gráficas por menos de 400 euros

Nos metemos de lleno en lo que podemos considerar como gama media. Esta franja de precios es sin duda la más popular en el mercado de consumo general y es comprensible, ya que en él se encuentran modelos muy equilibrados que pueden ofrecer una experiencia perfecta en 1080p con calidades máximas e incluso en 1440p si nos vamos al “tope” de dicha gama.

Tened en cuenta que los modelos con más memoria gráfica deberían ofrecer una mayor vida útil, sobre todo cuando se produzca la transición con el lanzamiento de las consolas de nueva generación, PS5 y Xbox Two, así que pueden ser una buena inversión cuando la diferencia de precio sea razonable frente a los modelos con menos memoria.

Sapphire Pulse Radeon RX 570 por 219,90 euros.

  • Arquitectura Polaris 20.
  • 2.048 shaders.
  • 128 unidades de textura.
  • 32 unidades de rasterizado.
  • Bus de 256 bits.
  • GPU a 1.244 MHz.
  • 4 GB de GDDR5 a 7 GHz efectivos.
  • Requiere conector de 6 pines.

Para aprovecharla debemos contar al menos con un procesador Core i3 8100 o un Ryzen 3 1200. Los Core i5 2500 y FX 8350 son una alternativa ajustada, pero también pueden cumplir en la mayoría de los casos. Necesitaréis una fuente de alimentación de 28A y 450 vatios.

Ofrece un rendimiento muy bueno en resoluciones 1080p con calidades máximas en la mayoría de los casos, y nos permite subir a 1440p reduciendo calidad gráfica. Su equivalente aproximado es una GTX 1060 de 3 GB-GTX 970, o una Radeon R9 290X-390X.

Zotac GeForce GTX 1060 Mini por 284,90 euros.

  • Arquitectura Pascal (GP106).
  • 1.280 shaders.
  • 80 unidades de textura.
  • 48 unidades de rasterizado.
  • Bus de 192 bits.
  • GPU a 1.506 MHz/1.708 MHz.
  • 6 GB de GDDR5 a 8 GHz efectivos.
  • Requiere un conector de 6 pines.

También es recomendable contar como mínimo con un Core i3 8100 o un Ryzen 3 1200. Tiene un consumo bastante bajo, así que es suficiente con una fuente de 400 vatios y 20A.

En términos de rendimiento es capaz de mover cualquier cosa en 1080p con calidades máximas de forma óptima, y puede también con resoluciones 1440p bajando un poco el nivel de calidad. Su equivalente aproximado es una RX 580 de 8 GB-GTX 980.

Sapphire Nitro+ Radeon RX 580 por 289,99 euros.

  • Arquitectura Polaris 20.
  • 2.304 shaders.
  • 144 unidades de textura.
  • 32 unidades de rasterizado.
  • Bus de 256 bits.
  • GPU a 1.340 MHz.
  • 8 GB de GDDR5 a 8 GHz efectivos.
  • Requiere dos conectores de 8 pines y de 6 pines.

En este caso es recomendable contar como mínimo con un Core i3 8100 o un Ryzen 3 1200. Para moverla sin problemas nos hará falta una fuente con 30A y 500 vatios.

Es una de las tarjetas gráficas más versátiles dentro de su rango de precio. Ofrece una experiencia perfecta en resoluciones 1080p con calidades máximas en casi todos los casos y puede incluso con resoluciones 1440p, siempre que no nos importe reducir un poco los ajustes gráficos. Su equivalente aproximado es una Radeon Fury-GTX 1060 de 6 GB.

Guía de compras: tarjetas gráficas de más de 400 euros

Terminamos con la gama alta. En este nivel encontramos las tarjetas gráficas más potentes de NVIDIA y AMD. Con ellas podemos disfrutar de una experiencia plena en 1440p con calidades máximas e incluso en 2160p, dependiendo de cada modelo en concreto.

Los modelos de AMD han demostrado estar mejor preparados para trabajar con APIs avanzadas como DirectX 12 y Vulkan. Sus precios continúan inflados, aunque se han empezado a normalizar poco a poco.

EVGA GeForce GTX 1070 por 426,90 euros.

  • Arquitectura Pascal (GP104).
  • 1.920 shaders.
  • 120 unidades de textura.
  • 64 unidades de rasterizado.
  • Bus de 256 bits.
  • GPU a 1.594 MHz-1.784 MHz.
  • 8 GB de GDDR5 a 8 GHz efectivos.
  • Requiere un conector de 8 pines.

Es una tarjeta gráfica muy potente y para poder aprovecharla es recomendable contar al menos con un Core i7 serie 4000 o un Ryzen 5 1500X. Nos basta con una fuente de 500 vatios con 26A.

Puede con todo en 1440p y calidades máximas, y ofrece una buena experiencia en 2160p si reducimos la calidad gráfica. Su equivalente más cercano es la GTX 980 TI.

Sapphire Radeon RX Vega 56 por 499 euros.

  • Arquitectura Vega 10.
  • 3.584 shaders.
  • 224 unidades de texturizado.
  • 64 unidades de rasterizado
  • Bus de 2.048 bits.
  • 8 GB de HBM2 a 1.600 MHz efectivos.
  • Hasta 1.572 MHz en la GPU (frecuencia dinámica).
  • Requiere dos conectores de alimentación de 8 pines.

Una tarjeta gráfica de alto rendimiento, y como tal necesita al menos un Core i7 serie 4000 o un Ryzen 5 1500X. Se trata de un modelo con overclock, así que es recomendable contar con una fuente de alimentación de 700 vatios y 32A.

Ofrece un rendimiento excelente en resoluciones 1440p con calidades máximas, y puede con juegos en 2160p ajustando la calidad gráfica. Su equivalente aproximado es una GTX 1070 TI.

GIGABYTE GeForce GTX 1080 WindForce OC por 527,99 euros.

  • Arquitectura Pascal (GP104).
  • 2.560 shaders.
  • 160 unidades de textura.
  • 64 unidades de rasterizado.
  • Bus de 256 bits.
  • GPU a 1.657 MHz/1.797 MHz.
  • 8 GB de GDDR5X a 10 GHz efectivos.
  • Requiere un conector de 8 pines.

Una de las mejores tarjetas gráficas de gama alta en relación calidad-precio. Un Core i7 serie 4000 o un Ryzen 5 1500X son también el mínimo recomendable, pero no es muy exigente en términos de alimentación, ya que basta con un 550 vatios y 30A.

Con ella podemos jugar con todas las garantías en 1440p. Puede con cualquier cosa en 2160p, pero reduciendo un poco la calidad gráfica. Su equivalente más cercano es la Radeon RX Vega 64.

GIGABYTE Aorus Geforce GTX 1080 Ti por 699,90 euros.

  • Arquitectura Pascal (GP102).
  • 3.584 shaders.
  • 224 unidades de textura.
  • 88 unidades de rasterizado.
  • Bus de 352 bits.
  • GPU a 1.594 MHz/1.708 MHz.
  • 11 GB de GDDR5X a 11 GHz efectivos.
  • Requiere dos conectores de 8 pines.

La tarjeta gráfica más potente hasta la llegada de las RTX 2080 TI. Debemos contar con un Core i5 8400 o un Ryzen 5 1600 para poder aprovecharla adecuadamente. Nuestra fuente de alimentación debe ser de 600 vatios y 35A.

Ofrece una experiencia óptima en 2160p con calidades máximas en la mayoría de los casos. Su equivalente más cercano es la RTX 2080.

Continuar leyendo

Guías

Guía SSD: formatos, interfaces, instalación, modelos y precios

Publicado el
SSD

SSD se ha convertido en el componente estándar para almacenamiento informático de consumo. Dentro de poco tampoco habrá muchas opciones. Como vimos recientemente en la presentación de nuevos productos en el IFA 2018, los discos duros han brillado por su ausencia especialmente en portátiles y convertibles donde el uso del almacenamiento sólido es masivo. También en sobremesas, equipando al menos una unidad primaria para el sistema y aplicaciones principales.

Si en equipos nuevos la tendencia es clara, la instalación de una SSD para mejorar equipos antiguos es una de las mejores actualizaciones de hardware que un usuario puede realizar. Sea reemplazando el disco duro en un portátil o instalando una SSD (sola o junto a ellos) en un ordenador de sobremesa, los beneficios son tangibles desde el primer minuto en el apartado de rendimiento, pero también en su menor ruido, emisión calorífica o consumo, derivados de su base en memorias NAND flash y la ausencia de partes móviles.

La mejora de su robustez y resistencia a fallos en las últimas generaciones; la llegada de nuevos formatos más pequeños y rápidos y una bajada constante de precios, ha añadido atractivos adicionales para convertir a SSD en el componente recomendado para almacenamiento masivo. Hoy repasamos todo lo que un usuario debería conocer de estas unidades y actualizamos la guía de compra con los modelos más interesantes en rendimiento/precio.

SSDUV500

¿Cómo funciona una SSD?

Para entender por qué son tan útiles esta unidades conviene entender cómo funciona la arquitectura de la memoria de una computadora y cada una de sus partes: la caché, la memoria RAM y la unidad de almacenamiento masivo. La memoria caché es la unidad de memoria más interna, mientras que la RAM es el punto intermedio. La unidad de almacenamiento es donde se almacenan todo el resto de datos que necesitan persistencia y en ella se almacenan los datos del sistema operativo, aplicaciones, juegos, archivos de configuración y todos los ficheros de usuario, documentos, vídeo o música.

Hay una gran diferencia de rendimiento entre las tres. La memoria caché es rapidísima, pero de baja capacidad. La RAM también opera a velocidades de nanosegundos, pero es muy cara y su capacidad es limitada. Frente a ellas, una unidad de disco duro tradicional funciona a velocidades de milisegundos. Como resultado, el sistema de almacenamiento ha sido un gran cuello de botella para el rendimiento de todo el PC. Y aquí es donde entran las SSD, mucho más rápidas, lo que reduce significativamente el tiempo de carga de programas y procesos, consiguiendo que tu computadora se sienta mucho más rápida.

Las SSD o “unidades de estado sólido” tienen el mismo propósito que un disco duro: almacenar datos y archivos para uso a largo plazo. La diferencia es que las SSD modernas (desde 2010) usan un tipo de memoria flash (asimilables a las utilizadas en la RAM) pero a diferencia de ellas están basada en puertas NAND que no borran los datos cada vez que se apaga la computadora. Los datos en una SSD persisten incluso cuando no tiene energía. Al ser memorias no volátiles, no requieren ningún tipo de alimentación constante ni pilas para no perder los datos almacenados, incluso en apagones repentinos.

Frente a un disco duro típico con placas magnéticas, platos giratorios y una aguja de lectura, la estructura de una SSD cambia por completo. No tiene partes mecánicas ni móviles y usa un sistema de celdas eléctricas para enviar y recibir datos rápidamente. Con ello, y además de otras ventajas, incluso las SSD de menor rendimiento triplica el rendimiento en transferencia de datos que ofrece un disco duro.

Formatos SSD

El formato más popular y versátil es el que utiliza los mismos estándares que los discos duros, 2,5 y 3,5 pulgadas. Si lo vas a montar en un ordenador portátil tienes que emplear el primero y asegurarte que su altura sea soportada, porque existen unidades de 9,5 mm y 7 mm. Para ordenadores de sobremesa, te sirven todos los existentes. Puedes utilizarlos tal y como se entregan aunque lo ideal es comprar un adaptador a 3,5 pulgadas para un mejor montaje en una torre de PC.

El segundo formato más importante a valorar es el denominado M.2, con ventajas en tamaño, peso y consumo sobre los que usan el estándar de 2,5-3,5 pulgadas con unas dimensiones de 80 x 22 y 3,5 mm. Una variante de ella es mSATA, aún más pequeña con unas dimensiones de 50,8 mm x 29,85 mm x 4,5 mm, pero menos soportada. Entre sus desventajas, podemos citar un ligero mayor coste y menor versatilidad ya que no todas las placas base lo soportan. El apartado de rendimiento es idéntico a las anteriores si utilizan SATA, aunque es muy superior al utilizar PCIe como luego veremos. Es el formato que se impondrá en el futuro y el recomendado a utilizar en placas nuevas.

SSD

Un tercer formato que podemos encontrar para equipos de sobremesa es el de tipo tarjeta pinchada directamente en un slot PCI de la placa base. En este formato se incluyen las unidades que montan sus chips directamente en la tarjeta o si ésta se utiliza como accesorios para poder montar las M.2 anteriores en placas que no tengan un conector especializado.

Optane 905P

 

Interfaces SSD

Otro elemento distintivo a la hora de comprar una SSD es el bus de conexión a la que se conectan. Las unidades de 2,5-3,5 pulgadas se conectan a la interfaz SATA (no compres nada que no soporte SATA-III – 6 Gbps), mientras que M.2 se pueden conectar tanto a SATA como a PCIe. Éstas últimas son las más extendidas y las que marcan la diferencia en rendimiento.

Sin embargo, no todas las SSD ofrecen el mismo rendimiento incluso bajo el mismo bus de conexión, derivado de las memorias utilizadas y especialmente de su controlador. El usuario que compre hoy un SSD, no debería conformarse con menos de una unidad que no alcance los 500 Mbytes por segundo sobre SATA en velocidades de transferencia de datos tanto en lectura como en escritura. Hay SSDs muy baratas que rebajan este dato especialmente en escritura. Evítalas, no merecen la pena.

Las M.2 que utilizan PCIe son las unidades más rápidas que vas a encontrar en almacenamiento sólido de consumo. Utilizan la interfaz nativa PCI-e para disparar su rendimiento hasta un máximo teórico que llega a multiplicar por cinco el de las unidades de estado sólido conectadas a SATA y por quince el de los discos duros. Aunque en sus inicios su precio era prohibitivo para el gran consumo, las distancias frente a SATA se están reduciendo. Si te lo puedes permitir, no lo dudes, por ellas pasan el futuro del almacenamiento en PC.

SSD 970 PRO y EVO

Conviene conocer que las nuevas generaciones de SSD M.2 PCIe soportan el estándar NVM Express, diseñada desde cero aprovechando la baja latencia y el paralelismo de los SSD PCI Express, ofrecen un rendimiento espectacular y convierten la unidad en arrancable, permitiendo prescindir completamente de otras unidades de almacenamiento. Si vas a comprar este tipo de SSDs para reemplazar por completo disco duros, asegúrate que tu placa soporta o puede ser actualizada para soportar el protocolo NVM y convertir la unidad en arrancable. De lo contrario, no podrás utilizarla como unidad principal para instalar en ella el sistema operativo, aunque sí utilizarla para almacenamiento de datos.

Capacidad SSD

Hay una diferencia importante entre la forma que manejan los datos una SSD y un HDD. Una SSD escribe datos en trozos llamadas “páginas”. Un grupo de páginas se denomina un bloque y con el fin de escribir nuevos datos en un bloque ocupado, todo el bloque tiene que ser borrado primero. Para evitar la pérdida de datos, toda la información que existe en el bloque primero debe ser trasladado a otro lugar antes de que el bloque se puede borrar. Una vez que los datos se mueven y el bloque se borra, sólo entonces se pueden escribir.

Este proceso es casi instantáneo pero requiere espacio libre vacío para que funcione correctamente. Si no hay suficiente espacio libre el proceso pierde eficiencia y se ralentiza. Comentamos este apartado técnico porque afecta a la capacidad cuando realizamos la compra de una SSD. Para lograr su máxima eficiencia deberíamos dejar libre aproximadamente un 20 por ciento de la unidad.

De ahí que -actualmente- recomendemos la compra de una unidad de al menos 250 Gbytes si la queremos instalar en un ordenador portátil para reemplazar el disco duro instalado. Evitaríamos las unidades de 128 y 64 Gbytes, exceptuando si el presupuesto es crítico o si el portátil cuenta con doble espacio de instalación y queremos combinar la SSD con un disco duro.

En un PC de sobremesa las necesidades de capacidad de almacenamiento son mayores tanto si reemplazamos todos los discos duros (caro pero más efectivo) como si hacemos convivir la SSD (como primera unidad de arranque para el sistema y aplicaciones) con el/los discos duros instalados. Las posibilidades son amplias.

Guía: Montaje de SSD en un PC manteniendo el disco duro

Montar una SSD de baja capacidad y precio que funcione junto al disco duro es una buena opción para no gastar demasiado. Si tu presupuesto es más amplio y quieres lo mejor, puedes apostar totalmente por SSD. Unidades con 1, 2 y 4 Tbytes son ya comunes; Fixstars tiene a la venta modelos con 6 Tbytes; SanDisk o Samsung comercializarán unidades de 8 Tbytes este año, lo mismo que Intel de la mano de Micron ofertará modelos con 10 Tbytes.

¿Cuánto dura una SSD?

A pesar de sus componentes mecánicos, los discos duros siguen siendo “norma y seña” en cuanto a resistencia de unidades de almacenamiento y de ahí su uso masivo en centros de datos 24/7 donde prima la fiabilidad por encima de todo. Además, requieren pruebas y certificaciones que pueden durar meses y por ello la entrada de SSDs ha sido hasta ahora bastante tímida.

A diferencia de los discos duros, las SSD no tienen partes móviles lo que les otorgan una gran ventaja en cuanto a imposibilidad de fallo mecánico. Por contra, los SSD son más propensos a fallos de energía eléctrica mientras que la unidad esté en funcionamiento, provocando corrupción de datos o incluso el fallo total de los dispositivos. Además, los bloques de memoria en un SSD tienen un número limitado de operaciones de escritura.

Afortunadamente, las nuevas generaciones han mejorado muchísimo en fiabilidad. Todas las SSD incluyen células de memoria adicionales libres para cuando las otras fallen no perder capacidad, reasignando sectores dañados. Pruebas de resistencia han confirmado este aumento de fiabilidad con algunas series de unidades sobreviviendo después de soportar una prueba masiva de escritura por encima de los 2 petabytes. Una cantidad de datos enorme que un usuario en condiciones reales (normales de uso) tardaría decenas de años en completar

Sí conviene señalar que en las últimas generaciones de SSD, los fabricantes están apostando por las memorias flash NAND TLC, de triple nivel por celda, y las QLC o cuádruple núcleo por celda serán las siguientes. Esta tecnología aumenta la densidad de almacenamiento y rebaja costes, pero reduce la resistencia de formatos anteriores como MLC y especialmente SLC, Single-Layer Cell, que solo almacena un bit por celda y que ya no verás en el mercado de consumo.

Para compensarlo, los mejores fabricantes han aumentado la garantía hasta 5 años en unidades de consumo, mientras que hay modelos profesionales con hasta 10 años de garantía. La vida media oficial de una SSD se estima entre 5 o 7 años.

Compra SSD – Modelos y Precios (Septiembre de 2018)

Cualquiera de los grandes fabricantes (Samsung, Kingston, OCZ (Toshiba), SanDisk (WD), Crucial…) nos van a ofrecer modelos interesantes y variados en rendimiento y capacidad. Y, buenas noticias, a precios bastante más baratos que en el mes de mayo donde actualizábamos por última vez esta guía.

Desde ahí, las novedades han sido numerosas e interesantes, como el lanzamiento de las UV500 de Kingston que tuvimos oportunidad de analizar recientemente; la presentación de las BX500 de Crucial; las XG6 de Toshiba; las Barracuda de Seagate; las M500 de Biostar; las 660P de Intel; las M9Pe de Plextor o las RC100 de Toshiba. En cuanto a tecnología, destacar la interfaz PCIe Gen 4.0 x8 o la presentación de las SSD QLC de Samsung.

Si estás dispuesto para la compra, te ofrecemos una selección de la oferta actual de unidades de estado sólido, con diferentes capacidades. Los separamos por los formatos SATA y PCIe que hemos visto en el artículo. No te vas a equivocar; hay muchísima oferta de todos los fabricantes y repetimos, con amplia rebaja de precios desde el último trimestre.

SSD SATA

  • Samsung EVO 860. Una serie que ofrece 250 GB, 500 GB y 1 TB por 62, 98 y 205 euros, respectivamente. Las nuevas versiones añadidas son las de 2 TB por 436 euros y 4 TB por 953 euros. Samsung también mantiene la distribución del modelo anterior EVO 85o, aunque la verdad es que no merecen la pena porque tienen un precio igual o superior.
  • Kingston SUV500. Una de las novedades. Gran velocidad, cifrado y 5 años de garantía y un precio muy atractivo, con 480 GB de capacidad por 95 euros y 960 GB por 216 euros. Si necesitas más, la unidad de 2 TB cuesta 464 euros. Kingston mantiene series anteriores como las UV400, pero como las anteriores de Samsung no merecen la pena.
  • Crucial BX500. Novedad reciente, ofrece versiones de 240 GB y 480 GB con precios sobresalientes: 59 y 75 euros.
  • Crucial MX500. El fabricante también ofrece una serie anterior, en versiones de 250 GB, 500 GB, 1 y 2 Tbytes, con precios respectivos de 59, 90, 191 y 399 euros.
  • SanDisk SSD Plus. Otra de las grandes del sector, adquirida por WD, con una serie de consumo rebajadísima sobre el trimestre anterior, que ofrece versiones de 240 GB por 46 euros, 480 GB por 75 euros y la versión de 960 GB por 178 euros.
  • OCZ TR150. Recuperada con la compra de Toshiba, monta memorias del fabricante japonés (de lo mejor del sector) y ofrece unidades de 480 GB por 119 euros.
  • Toshiba TR200. Una de las novedades de este año fue la Toshiba TR200, disponible en capacidades de 240, 480 Gbytes por 49 y 105 euros, respectivamente. La versión de 960 Gbytes cuesta 241 euros.
  • WD Blue SSD. Muestra de la entrada de los grandes fabricantes en el sector de las SSDs son las nuevas unidades de Western Digital, con capacidades de 250 y 500 Gbytes por 80 y 149 euros, respectivamente. La unidad superior con 1 Tbyte cuesta 302 euros y es de los pocos modelos que han subido de precio.
  • Seagate Barracuda. Otra novedad muy reciente del otro gran fabricante de discos duros, con 250 GB por 80 euros; la de 500 GB por 137 euros y la de 1 TB por 242 euros.

SSD M.2 – PCIe

  • Samsung 970 EVO. De lo mejorcito del segmento en rendimiento en almacenamiento de consumo: 3.200 Mbytes por segundo en modo lectura. De nuevo ha bajado de precio y ahora mismo se puede comprar la unidad de 250 GB por 101 euros, el modelo de 500 GB cuesta 161 euros y la versión de 1 Tbyte por 319 euros. Samsung también mantiene las 960 EVO.
  • Samsung 970 PRO. Pocas más rápidas para consumo con 3500 MB/seg en lectura. La unidad de 512 GB ha vuelve a bajar de precio hasta 232 euros. La firma mantiene las 960 PRO en varias capacidades.
  • WD Black PCIe SSD. Otra de las novedades este año es una unidad de estado sólido del líder de discos duros con 2050 MB/s en lectura. Con 256 Gbytes cuesta 93 euros y con 512 GB por 195 euros.
  • Toshiba OCZ RD400. Toshiba ofrece un modelo MLC NAND con memorias propias de 15 nanómetros y un rendimiento estratosférico: hasta 2.600 MB / s y 1.600 MB / s. La variante de 256 GB cuesta 150 euros, mientras que la de 512 GB cuesta 182 euros, tras una gran bajada de precio.
  • Kingston A1000. Otra de las series de M.2 recomendables (de menor rendimiento que las anteriores, pero más baratas). con velocidades de hasta 1500 MB/s en lectura y 1000 MB/s de escritura. Ofrece un adaptador HHHL opcional para pincharlo en slot PCI si no tiene un conector M.2 dedicado. La versión de 240 Gbytes cuesta 63 euros y la versión de 480 GB tiene un precio de 114 euros y la de 960 GB cuesta 238 euros. Si tienes bastante con su rendimiento es una de las más baratas SSD PCIe.
  • Corsair MP500. Utiliza memorias de Toshiba y es muy rápida (3.000 / 2.400 MB/s). En formato M.2, ofrece versiones de 120, 240, 480 y 960 Gbytes, con precios respectivos de 73, 111, 231 y 389 euros. Todas han bajado de precio.
  • Intel – 600p. Interesante por precio es este modelo M.2 con 512 GB por 193 euros.
  • Intel Optane SSD 900P. Una de las novedades del trimestre cuesta 408 euros en su versión de 280 GB. Más lentas que las grandes del segmento (Lectura: 2400 MB/s, escritura: 2000 MB/s) son muy, muy caras. Su única ventaja es su formato U.2, 2,5 pulgadas pero conectable a PCIe cara todavía. El precio es un disparate, no la recomendamos.
  • Toshiba RC100. Otra novedad en el trimestre y esta sí nos gusta, con 240 GB por 74 euros y rendimiento medio.

Recursos, comparativas, guías de uso y montajes:

 

Continuar leyendo

Guías

Guía: Cómo mejorar el rendimiento de tu portátil en juegos sin gastar dinero

Publicado el
HP OMEN 15

Mejorar el rendimiento de un ordenador portátil sin tener que gastar dinero puede parecer complicado, pero la verdad es que tenemos muchas opciones y algunas de ellas son tan fáciles de aplicar que incluso los usuarios menos expertos podrán aprovecharlas sin problema.

Si eres de los que utiliza el portátil para jugar y está intentando estirar al máximo su vida útil para alargar el ciclo de renovación esta guía te interesa, ya que os vamos a ofrecer una serie de consejos que os ayudarán a mejorar el rendimiento de vuestro portátil.

Leer artículo completo

Continuar leyendo

Top 5 Cupones

Lo más leído