Conecta con nosotros

Análisis

Renault Zoe, colonos

Publicado el

“Si lo construyes, vendrán” Campo de sueños, 1989

Llegamos hace apenas ciento cincuenta años, un puñado de hombres y mujeres medio muertos por la sed y el cansancio. Pero esta tierra nunca nos quiso, la mitad morimos de enfermedades o presa de la furia de los depredadores. Poco a poco los más fuertes conquistamos las colinas junto al rio pero la tierra no dio su brazo a torcer y llegaron las inundaciones y el hambre, luego el frío y las tormentas de nieve para llevarse a muchos en tumbas cavadas en un sitio al que no pertenecíamos.

Arrancamos de las entrañas de la tierra las cosechas que nos permitieron sobrevivir, fabricamos con mucho esfuerzo las casas que nos protegieron de la crueldad de los elementos y amansamos el río con represas y márgenes para recorrerlo con nuestros frágiles barcos. Ahora podemos echar la mirada atrás desde nuestra próspera ciudad pero sabemos que la naturaleza no olvida y que esta tierra no nos quiere y nunca nos quiso aquí.

El del automóvil y las ciudades es una historia de intrusos, unos advenedizos que se convirtieron en necesarios cuando éstas empezaron a crecer muy por encima de la escala de los humanos, cuando recorrerlas a pie se convirtió en incómodo o en imposible según el caso. Así que las ciudades tuvieron que adaptarse, cuando muchas de ellas ya habían nacido cuando los primeros coches abandonaron los caballos para ser tirados por ruidosos motores de explosión.

Ficha técnica

Pero la reconciliación es inevitable, las ciudades han ido adaptando sus formas y sus costumbres a los automóviles y éstos también han sufrido sus cambios (aunque sigamos viendo por las calles enormes SUVs ocupados por una sola persona o vehículos echando humo denso y negro por su tubo de escape). El caso es que las ciudades y los coches están condenados a entenderse y esto va a dar un paso más con la inevitable llegada de los eléctricos.

Hemos tenido en nuestras manos la nueva versión del Renault Zoe, la apuesta más fuerte de la marca francesa por tener su parcela en el mundo de automoción eléctrica que se nos viene con características eminentemente urbanas pero sin renunciar a la posibilidad de salir a carretera, como veremos en el artículo. Se trata de la última generación de un coche que con el Nissan Leaf se disputa el título del eléctrico más vendido.

Pionero actualizado

La actualización de este nuevo Zoe se limita en este caso a un muy aplaudido aumento de la capacidad de las baterías hasta los 41 kW que proporcionan a este Zoe Ze 40 la posibilidad de recorrer hasta 403 kilómetros según el ciclo NEDC. Incluso al parecer los propietarios del antiguo Zoe tienen la oportunidad de actualizar el coche con la nueva batería, algo que hasta donde sabemos resulta inédito en el mercado y que asegura la longevidad del vehículo si hubiera futuras actualizaciones.

El único inconveniente es que la actualización solamente afecta a ese elemento por lo que al contrario por ejemplo del Nuevo Leaf, el Zoe no recibe ningún cambio de aspecto ni modificaciones en otros elementos. El del diseño es un factor relativo ya que la línea del Zoe es muy actual y sus características se siguen adaptando perfectamente a la filosofía de uso a la que va dirigida el vehículo sin necesidad de modificar potencia, equipamiento tecnológico u otros elementos.

En fin, como es tradición realizamos el primer recorrido visual del Zoe. Lo primero que salta a la vista es el aire de familia, sobre todo  en la parte frontal en la que domina el emblema de Renault y para el que se ha utilizado un diseño totalmente inconfundible que bien podría pasar por el de un clio. En la parte trasera la peculiar forma de las luces en forma de burbuja y el parachoques ancho especialmente preparado para la guerrilla urbana de roces y aparcamientos de oido…

Un discreto spoiler trasero y las llantas de diseño bastante atractivo son los únicos guiños que hemos podido encontrar a la deportividad. La impresión general es la de un coche compacto, de esos que parece que terminan demasiado pronto en la parte trasera pero con una línea decididamente moderna. Lo que no hay duda es que Renault ha conseguido que el Zoe sea reconocible sin aplicar un diseño demasiado estridente y moderno que se adapta al gusto del comprador de coches medio.

Inmersión

En el interior el Zoe sorprende por su habitabilidad a pesar de su tamaño compacto. En cuanto a los asientos hay que tener en cuenta que estos se encuentran más elevados con respecto a modelos de motor de combustión de la marca ya que el suelo está elevado por la colocación de las baterías. Esto hace además que los asientos delanteros no puedan regularse en altura, un inconveniente sobre todo para personas de cierta estatura, aunque solamente en lo que respecta a la colocación para conducir ya que no hay problemas de espacio para la cabeza.

Los asientos delanteros son cómodos aunque pensados eminentemente para recorridos urbanos, no recogen especialmente bien en las curvas por ejemplo, aunque sí de forma aceptable. En la parte trasera se pueden acomodar en teoría hasta tres personas pero lo harán con grandes sacrificios. Además la plaza central no dispone de reposacabezas. Eso sí, la accesibilidad es buena tanto delante como atrás, a pesar del tamaño del coche aunque la altura en la parte de atrás es algo justa.

El maletero sorprende por su tamaño ya que llega a ser incluso más grande que el de un Clio. El reparto de las baterías en todo el suelo del vehículo contribuye a esta posibilidad. El espacio es muy regular aunque por la altura del parachoques la carga es algo difucultosa la verdad es que es de los maleteros más prácticos y capaces que hemos encontrado en un coche de este tamaño, tanto eléctricos como de combustión.

La instrumentación es totalmente digital mediante una estrecha pantalla en la que domina la información sobre la velocidad en kilómetros por hora. A la izquierda un indicador de la capacidad de la batería y de la autonomía y un medidor de consumo con forma de curva que nos indicará cuánta energía estamos consumiendo. Podemos cambiar el color de la gráfica de la pantalla y seleccionar la información que queremos que se muestre en la parte derecha la del cuentakilómetros parcial.

En general es muy legible y aunque quizás muestra menos información que las pantallas e indicadores de otros modelos rivales lo cierto es que los datos más importantes están siempre a mano y con una excelente visibilidad. En la parte central encontramos la pantalla del sistema de infotainment de serie, el R-Link con pantalla de 7 pulgadas que dispone además de sistema de navegación incorporado.

Información

Como hemos tenido ocasión de probar en otros modelos, se trata de un sistema sencillo de muy buena legibilidad y menús claros y fáciles de accionar. La pantalla es algo escasa cuando mostramos simultáneamente el mapa y otros datos pero suficiente por ejemplo en el modo de navegación. Como en otros modelos hay una opción del menú que permite visualizar el modo de funcionamiento del vehículo para comprobar en todo momento si está consumiendo o regenerando energía.

Además podemos visualizar los detalles del consumo durante un trayecto. También podemos programar por ejemplo el funcionamiento del climatizador o el del sistema de recarga para que se ponga en marcha a una hora determinada y así aprovechar las horas valle de las tarifas eléctricas. Para poder optimizar la conducción de ahorro de energía dentro de los menús encontramos el denominado Eco Driving que nos proporcionará puntuaciones de nuestra forma de conducir.

Navegación y autonomía

Una de las opciones del navegador permite calcular la ruta hasta el punto de recarga más cercano para no correr riesgos de quedarnos sin autonomía. En cualquier caso y como los puntos de recarga en la actualidad escasean y su localización varía mucho normalmente será más útil localizar estos puntos mediante una aplicación del teléfono móvil por lo que esta opción, por lo menos en nuestro caso, no resultó demasiado útil.

Desde luego uno de los puntos clave a la hora de valorar un vehículo eléctrico es la autonomía y en ese apartado el Zoe40 anda sobrado para un uso urbano. Eso sí, la cantidad de kilómetros que podremos recorrer varía mucho en este caso y depende del tipo de conducción que realicemos, sobre todo si salimos frecuentemente a la autopista. Durante la prueba hemos conseguido consumos que nos habrían llevado a recorrer desde los 250 kilómetros hasta más de 300 según el recorrido. De unos 18 kW en autopista hasta conseguir bajar de los 11 en ciudad.

La recarga del Zoe se realiza exclusivamente con un cable compatible MennekesRenault proporciona como opción un adaptador para que podamos enchufar el coche a una toma Schuko (enchufe normal de casa). No dispone de posibilidad de carga rápida y la potencia de carga está limitada a 22 kWh por lo que una carga completa en un Wallbox doméstico o un punto de carga pública que disponga de esa potencia máxima tardaría dos horas y 40 minutos. Esto es debido a que la carga de un coche eléctrico no se realiza en todo momento con el máximo de potencia.

Cargar

La falta de posibilidades para la carga ultrarrapida es uno de los elementos que revela que el Zoe no ha sido pensado para realizar viajes sino eminentemente para recorridos urbanos. Con un cargador en nuestro domicilio o plaza de garaje es difícil que tengamos problemas de autonomía, incluso cargando solamente una o dos veces por semana. Salir fuera de la ciudad es otro cantar, sobre todo si tenemos que recorrer cientos de kilómetros para llegar a nuestro destino.

Para realizar la carga tendremos que abrir desde el interior o con la tarjeta llave la tapa del conector que se encuentra oculta tras el logo frontal de Renault. Una vez conectado el coche al cable del cargador éste quedará bloqueado hasta que accionemos de nuevo la apartura del conector. Podremos ver si el coche se está cargando correctamente por la luz que se encuentra junto al cargador o mediante la información que presenta la pantalla tras el volante.

Al volante del Zoe el silencio es el protagonista gracias a su propulsor eléctrico, aunque la insonorización del habitáculo es la propia de un utilitario por lo que dentro del tráfico no estaremos tan en silencio como modelos de categoría superior. El manejo en ciudad es muy agradable, se trata de un coche muy maniobrable que responde de inmediato al acelerador. La potencia de 92 caballos es más que suficiente para cualquier situación urbana y permite desenvolverse con soltura también en carretera.

En cuanto al consumo el Zoe tiene una posición única en la transmisión automática por lo que no dispone de un modo de alta recuperación de energía como otros modelos de la competencia, aunque en el modo D la retención es suficiente para prescindir del freno en muchas situaciones. El Zoe solamente dispone de un modo de ahorro de energía llamado Eco que nos permitirá estirar un poco la autonomía en detrimento de las prestaciones.

En carretera el Zoe no se comporta mal, pero se nota que está pensado para una conducción en ciudad. No se notan balanceos y la dirección, aunque poco directa, no da sensación de inseguridad. Los frenos y el sistema de retención por recarga son más que suficientes para lograr detener el coche y decelerarlo en cualquier circunstancia. Lo más detacable es lo agradable y fácil de conducir que es este modelo, ideal para principiantes.

Conclusiones

Al Zoe no se le puede negar que tiene todas las credenciales para combatir en la parte alta de las cifras de venta de los eléctricos. Es un coche práctico, con un maletero bastante grande y con una habitabilidad buena para su tamaño que añade todas las características positivas de un coche eléctrico (y todos sus inconvenientes también). El aumento de autonomía es un punto a favor realmente interesante.

Nos ha encantado el manejo y la facilidad con la que se conduce así como la buena visibilidad… casi todo lo que se puede pedir a un coche urbano lo tiene con el añadido de un sistema de infotainment excelente. Una actualización del diseño y la posibilidad de carga rápida hubieran sido puntos a favor, pero desde luego el Zoe sigue siendo uno de los candidatos a seguir liderando la revolución eléctrica, sobre todo en nuestras ciudades.

 

Notas finales

8Nota

Prestaciones7

Diseño8

Consumo8

Confort7

Sistema de Infoentretenimiento8

Análisis

CORSAIR K70 RGB MK.2: mejorando lo que parecía inmejorable

Publicado

el

El teclado CORSAIR K70 RGB MK.2 fue lanzado oficialmente el pasado 12 de junio. Este modelo es el sucesor del CORSAIR K70 RGB, una versión que he estado utilizando durante bastante tiempo como teclado principal tanto para trabajo como para mis ratos de ocio al PC y que me ha dado grandes momentos.

Mi experiencia durante los dos últimos años con el CORSAIR K70 RGB ha sido excelente y  además el teclado se ha mantenido como el primer día: no ha presentado el más mínimo síntoma de desgaste, la pulsación de las teclas sigue siendo perfecta, la iluminación brilla como siempre y el soporte a nivel de software de CORSAIR y de la comunidad siguen siendo sobresalientes.

Con ese precedente entenderéis por qué tenía tantas ganas de poder probar el CORSAIR K70 RGB MK.2, un modelo que como os dije al inicio podemos considerar como el sucesor del CORSAIR K70 RGB y que tenía un desafío importante entre manos: superar a un teclado perfecto. ¿Es esto posible? Os lo contaremos en este análisis, pero antes de arrancar queremos dar las gracias a CORSAIR España por enviarnos una unidad de prueba y por dejarnos trabajar sin prisas y con total libertad. Sin más preámbulos empezamos.

Primer vistazo y especificaciones clave

El CORSAIR K70 RGB MK.2 tiene un diseño y una línea muy parecida a la que vimos en el CORSAIR STRAFE RGB MK.2, un teclado que analizamos hace un par de meses en este artículo y que estaba terminado en una combinación de aluminio anodizado y plástico.

Pues bien, esto quiere decir que el CORSAIR K70 RGB MK.2 mantiene el formato, el diseño y la distribución de teclas multimedia dedicadas, así como la rueda de volumen, el botón que permite silenciar el sistema y los tres botones especiales para regular aspectos como el perfil en uso, el bloqueo de la tecla de Windows y la intensidad de la iluminación. También utiliza el diseño de tecla flotante, todo un clásico en los teclados CORSAIR de gama alta que ayuda a destacar el efecto de la iluminación LED RGB y que además facilita el proceso de limpieza, ya que no hay zonas “hundidas” en las que se pueda acumular la suciedad.

La diferencia más importante entre el CORSAIR K70 RGB MK.2 y el CORSAIR STRAFE MK.2 la encontramos en la calidad de acabados. El primero está terminado totalmente en aluminio anodizado, un material que le confiere una calidad de construcción totalmente premium que se deja notar desde el primer momento.

El CORSAIR K70 RGB MK.2 tiene una calidad de construcción perfecta que se deja notar en todos los detalles: desde el aluminio que lo recubre hasta el conector mallado que protege el cableado, sin olvidarnos además del reposamuñecas, que está fabricado en plástico duro y presenta un tacto muy bueno. Una vez colocado queda perfectamente encajado y no se mueve lo más mínimo, ni aunque levantemos en peso el teclado para moverlo.

En cuanto a las teclas CORSAIR ha mantenido la serigrafía con láser, lo que significa que no se verán afectadas por el paso del tiempo ni por el uso, es decir, que no se desgastarán y seguirán luciendo como el primer día incluso después de varios años de uso intensivo.

El tacto de las teclas es muy bueno y suave, la iluminación LED RGB es de gran calidad y los interruptores Cherry MX Red ofrecen una experiencia de uso verdaderamente única. Como ya he dicho otras veces son mis favoritos porque ofrecen un rendimiento muy bueno tanto trabajando como jugando gracias a su recorrido lineal, sus 2 mm de activación y sus 45g de fuerza. No son especialmente ruidosos, pero nos permiten sentir cada pulsación.

Como no podía ser de otra forma el software iCUE de CORSAIR nos permite configurar todos los aspectos clave del teclado, incluyendo desde los efectos de iluminación hasta la asignación de las teclas y los macros.

Antes de pasar al siguiente punto vamos a repasar las características más importantes del CORSAIR K70 RGB MK.2:

  • Marco de aluminio anodizado para aviones.
  • Dispone de 8 MB para almacenar diferentes perfiles
  • Retroiluminación LED RGB por tecla dinámica multicolor.
  • Interruptores Cherry MX Red (disponible en versiones brown, silent, blue y speed) con una vida útil de 50 millones de pulsaciones.
  • Incluye un puerto USB Pass Through integrado al lado de la salida del cable.
  • Controles dedicados para volumen y multimedia.
  • Reposamuñecas en plástico de alta calidad.
  • Reduce al 100%  el efecto fantasma: no importa lo rápido que pulsemos las teclas ni cuántas activemos de golpe, cada pulsación se registra correctamente.
  • Software iCUE para personalizar a fondo el teclado.
  • Cable mallado de 1,8 metros.
  • Ultrapolling de 1.000 Hz.

Nuestra experiencia

Nada más sacarlo de la caja el CORSAIR K70 RGB MK.2 deja claro que es un teclado premium y de gran calidad. Su robustez está fuera de toda duda, el tacto de las teclas y del reposamuñecas es excelente y el aluminio anodizado remata un conjunto que en definitiva resulta sobresaliente.

La ergonomía del CORSAIR K70 RGB MK.2 es otro punto que destaca. Escribir con él durante varias horas es muy cómodo y además todo funciona a la perfección, ya que no registra errores de pulsación y marca correctamente cada tecla. Escribir con él durante las últimas semanas ha sido para mí un auténtico placer.

En juegos el CORSAIR K70 RGB MK.2 ha estado a la altura de lo esperado. Su respuesta ha sido fantástica en todo momento, no importa lo rápido que te muevas o las combinaciones de teclas que pulses, funcionará sin problemas y sin retrasos (1 ms de respuesta). He probado el teclado en DOOM 2016, Destiny 2 (tanto PvE como PVP) y League of Legends, juegos que requieren una gran velocidad de respuesta y en los que el teclado puede marcar la diferencia entre el éxito y el fracaso, y ha cumplido por completo mis expectativas.

No importa si vas a trabajar o a jugar a títulos de acción en primera persona, a juegos MMO o a otros centrados en la estrategia en tiempo real, el CORSAIR K70 RGB MK.2 está preparado para ofrecer una experiencia perfecta y dar la talla en cualquier escenario.

En cuanto al software iCUE nada que objetar. Es fácil e intuitivo, ofrece una gran cantidad de opciones de personalización, permite utilizar perfiles prediseñados por la comunidad y con las últimas actualizaciones ha recibido ese lavado de cara que tanto pedía en análisis anteriores.

Conclusiones

Con el CORSAIR K70 RGB MK.2 la compañía estadounidense ha conseguido lo que parecía imposible: mejorar el CORSAIR K70 RGB. El nuevo diseño le da un aspecto mucho más atractivo, el reposamuñecas ha mejorado de forma notable frente al original y la calidad de construcción es excelente. Estamos sin duda ante uno de los mejores teclados de gama alta que existen actualmente.

Los interruptores Cherry MX Red ofrecen una experiencia de uso simplemente perfecta y tienen una vida útil de 50 millones de pulsaciones, un detalle que unido a la serigrafía láser y al cuidado que ha puesto CORSAIR en la construcción del CORSAIR K70 RGB MK.2 nos garantiza que tendremos teclado para muchos años.

El CORSAIR K70 RGB MK.2 tiene un precio recomendado de 170 euros, una cifra bastante buena teniendo en cuenta el valor que atesora y lo que ofrecen otros fabricantes por ese dinero. Muy recomendable.

Valoración final
9,5 NOTA
NOS GUSTA
Gran calidad de construcción y acabado premium.
Interruptores Cherry MX Red.
Iluminación LED RGB de alta calidad.
A MEJORAR
Es un teclado sobresaliente, pero el precio es alto.
RESUMEN
El CORSAIR K70 RGB MK.2 es uno de los mejores teclados de gama alta que podemos encontrar actualmente en el mercado. Su alta calidad de construcción y el aluminio anodizado le dan un acabado único, y los interruptores Cherry MX Red lo convierten en un modelo todoterreno capaz de ofrecer una buena experiencia de uso en cualquier situación.
Calidad de construcción10
Experiencia de uso y software10
Iluminación LED10
Instalación y configuración9
Calidad/Precio8.5

Continuar leyendo

Análisis

Análisis: Dead Cells (Nintendo Switch)

Publicado

el

Dead Cells

Por si no fuera poco el estrés al que muchos nos enfrentamos en nuestro día a día, cada vez son más los juegos que convierten nuestro momento de relajación y ocio frente a las consolas en una nueva fuente de frustración… y lo peor de todo, es que nos encanta.

Con esta premisa os quiero presentar Dead Cells, un nuevo rogue-like del estudio indie Motion Twins, con grandes influencias de los clásicos Castlevania y Dark Souls.

No se puede decir que el juego no cuente con una historia, “controlarás un experimento alquímico fallido e intentarás descubrir qué sucede en una isla, supuestamente maldita, en constante cambio y expansión”, pero la verdad es que no es uno de los puntos fuertes de este título.

Y es que además de ser poco original, como tal, el avance del juego no irá explicando nada de la historia, sino que contaremos con diversos detalles ocultos que nos ayudarán a crear nuestra propia concepción de lo ocurrido.

Progresión al estilo Rogue-Like

Como buen título de este género, no contaremos con ningún medidor de nivel fijo que nos ayude realmente a la hora hacer que la siguiente partida nos sea más sencilla, volviendo a perder el progreso acumulado cada vez que muramos.

Dead Cells Desbloqueables

Sin embargo, sí que iremos manteniendo un progreso, conservando algunas de las mejoras, habilidades o armas que vayamos desbloqueando, aunque estas continuarán desapareciendo y apareciendo de forma aleatoria para cada nuevo intento.

Sí es cierto que las mejoras permanentes están enfocadas para ayudarnos, como el hecho de poder mantener una parte del oro acumulado al morir, añadir nuevas opciones de armas al comienzo de cada partida, o creando y ampliando una poción de salud.

Para ello, deberemos ir reuniendo unas células que se consiguen principalmente al ir matando enemigos, o a través de depósitos que encontraremos dispersos por el mapa. Según completemos cada nivel, pasaremos a encontrarnos con el Coleccionista, uno de los personajes no agresivos que nos permitirá ir invirtiendo estas células.

Cabe decir que no dispondremos de acceso a todas las mejoras desde el comienzo del juego, las cuales deberemos ir recolectando a medida que avancemos y derrotemos a ciertos enemigos.

Dead Cells Cuerpo Profanado

Aquí entrar en juego un factor estratégico: hasta qué punto nos compensa tratar de conseguir más células arriesgándonos a perderlas todas. Y es que casi por norma general, hasta la peor de nuestras partidas nos ayudará a progresar.

Distintas armas, distintas formas de pelear

Dead Cells es difícil, pero justo. De igual manera que al jugar a Dark Souls, este juego nos remarca lo obvio cuando somos derrotados, por lo que pronto la frase “¡Cuerpo Profanado!” se convertirá en vuestra coletilla más odiada.

De igual manera, se trata del mejor impulso a la hora de mantenernos jugando, ya que a diferencia de los títulos Souls, donde muchas veces el propio juego nos “obliga” a morir frente a alguno de sus jefes para “hacernos aprender”, en Dead Cells los fracasos serán principalmente debido a errores humanos, aunque siempre podemos vernos sorprendidos por una trampa.

El sistema de combate es muy sencillo, contaremos con dos huecos para armas (de forma predeterminada asignados a los botones X e Y), dos espacios adicionales para artefactos como granadas, torretas o trampas (correspondientes a los botones junto a los gatillos), un botón para saltar, y una voltereta para esquivar. Si bien se trata de unos controles fáciles de entender, ya os voy avisando que os llevará algo más de tiempo dominarlos.

Sin embargo, donde realmente reside la complejidad del juego, es en el enorme catálogo de armas y habilidades especiales que tendremos a nuestra disposición, con más de 90 armas y hechizos entre los que encontraremos espadas, espadones, martillos, dagas, lanzas, arcos, ballestas, magias y más.

Y es que aparte de las diferencias obvias, como la posibilidad de atacar cuerpo a cuerpo o a distancia, además, cada arma contará con unas habilidades especiales aleatorias que pueden suponer tanto ventajas como desventajas para nuestro personaje. También podremos ir comprando “mutaciones” a modo de habilidades pasivas para nuestro personaje.

Dead Cells Habilidades

La impecable forma de poder combinar las habilidades y las armas es sin duda uno de los puntos que sacan el mayor provecho de este juego: si tienes un arco que deja rastros de aceite inflamable tras sus flechas, y a continuación usas un arma de fuego, tanto el escenario como los monstruos se verán envueltos en llamas.

Juégalo a tu manera

Al igual que cada partida de Dead Cells, cada jugador es diferente, y los desarrolladores de este título lo han tenido en cuenta. Durante todo el juego veremos un pequeño cronómetro que medirá el tiempo invertido en cada partida. Si bien este tiempo no supone nada a la hora de la jugabilidad, sí que se trata de un buen detalle para los “speedrunners”.

Dead Cells Puertas Tiempo

Y es que contaremos con varias salas repartidas en los distintos mapas que irán quedando bloqueadas con el paso del tiempo, y que normalmente no incluyen más que pequeñas ventajas como cápsulas de células, objetos y oro, o alguna mejora para nuestros atributos.

También se ha tenido en cuenta a aquellos a los que les gusta explorar y completar cada mapa. Además de salas y pasadizos ocultos, para todo aquél que posea una buena vista, podremos encontrar unas runas en algunas paredes del mapa, que nos desbloquearán nuevos caminos, oro, e incluso algún arma.

Ambientación y banda sonora

Basado en una estructura 2D de arte pixel, los escenarios de Dead Cells no podrían estar mejor elaborados, ofreciendo una calidad de escenografía impecable, cargada de numerosos y pequeños detalles que logran una inmersión total al jugar. Ocurre de igual manera con la banda sonora, creada por Yoann Laulan, que no podría estar mejor integrada con el juego.

Dead Cells Gráficos

También hay que destacar el impecable trabajo de traducción del juego, que al menos para la versión española (no puedo daros una opinión fiable para el turco o el japonés), hace un uso perfecto de palabras y expresiones, sin llegar a parecer ni notarse en ningún momento que se trate de una traducción y no de que esté desarrollado principalmente en este idioma.

Pequeñas sonrisas arrancadas

Uno de los aspectos más característicos del juego son las pequeñas referencias de humor, en algunos casos algo negro, que podremos ir encontrando a lo largo de Dead Cells.

Desde el menú de opciones, donde podremos elegir el tipo de comida que aparecerá durante la partida, con opciones como alimentación carnívora, vegetariana, estilo Castlevania o “Baguette”, consistiendo esta última en distintas barras de pan o surtidos de bollería como croissants (una burlona referencia al tópico sobre los franceses).

Dead Cells Baguette

También nos encontraremos con otras perlitas durante el juego, principalmente al interactuar con los elementos investigables del mapa, y algunos de los secretos que desvelan el trasfondo del juego.

Uno de los gags más ocurrentes que me he encontrado se produce en una de las transiciones entre fases, cuando observamos la piedra de pulir donde mejoramos todas nuestras armas, en la que el personaje me leyó la mente: “no se me ocurre cómo se puede ‘volver a forjar’ una granada o un arco con una herramienta así“.

Conclusiones: Dead Cells es un reto

Quizás algunos de vosotros ya habíais jugado a Dead Cells en su versión de acceso anticipado para PC, pero sin duda la versión final del juego merece la pena volver a ser re-jugada. Y es que además de pulir muchos bugs y mejorar enormemente su rendimiento, el juego ha implementado nuevos contenidos.

No obstante aún quedan algunos detalles mejorables, como algunas builds que resultan algo desequilibradas y dejan el juego demasiado fácil. Si hay un detalle negativo que destacaría, sería la sensación de repetición en muchas de las estructuras de los niveles, faltándome un mayor grado de aleatorización.

Dirigido a los fans del género rogue-like, a los amantes de los clásicos Castlevania, a los “masoquistas” de Dark Souls, o a cualquiera que busque un juego que le suponga un reto real. Dead Cells es un juego muy recomendable para cualquiera de sus plataformas, ya que, además de su versión de Switch que hemos analizado, se encuentra disponible para PC (compatible con Windows, Mac y Linex), Ps4 y Xbox One.

Dead Cells Signature Edition Switch

Actualmente su precio para Switch está en 24,99 euros para su versión digital a través de la Nintendo e-Shop, 29,99 euros para su versión física, y una anunciada edición especial por 45 euros (disponible a través algunos distribuidores del merch oficial del juego), que contendrá, además de una copia del juego completo, un libro de arte de tapa dura de unas 60 páginas, un pin metálico, una caja exclusiva con una portada diferente y en relieve, la banda sonora, y una tarjeta única y numerada con las firmas digitales de los desarrolladores.

Notas finales

8Nota

Generación de mapa6

Gráficos y Sonido9

Rejugabilidad9

Innovación7

Rendimiento9

Continuar leyendo

Análisis

Energy Tower 8 G2 Wood, análisis

Publicado

el

Energy Tower 8 G2 Wood

En Energy Sistem saben hacerlo bien en lo que a audio se refiere. De otra forma, no habrían vuelto a ser líderes en este sector según la consultora GFK.

En esta ocasión hemos tenido la posibilidad de probar la Energy Tower 8 G2, la “niña bonita” de la marca, que cumple con lo que promete por 150 euros.

Podría decirse que las torres de sonido acabaron con las minicadenas, estos dispositivos ya son un elemento obligado en cualquier casa en la que disfruten de la música. Su formato es muy similar en cada marca, pudiendo ser más altas o más anchas. En concreto, la Energy Tower 8 G2 Wood, es una edición en madera que puede integrarse con facilidad en cualquier decoración. Mide un metro, tiene una profundidad de 22 centímetros y pesa 9 kilos.

Nos encontramos ante una torre de sonido Hi-Fi está formada por dos altavoces de rango completo tipo bullet de 4 pulgadas y 30 W de potencia, así como de un altavoz de subgraves de 6,5 pulgadas y 50 W. Todo ello muy bien acompañado por un tweeter de cúpula de seda de 1,5 pulgadas y 10 W, que proporciona un sonido más claro, y una mayor estabilidad en el rango de agudos. En conjunto, vamos a disfrutar de 120 W de potencia y un procesador de audio digital, para experimentar la mejor calidad sonora, en cada rincón de la casa.

La Energy Tower 8 nos ofrece distintas maneras de controlar la música que escuchamos. Por un lado, cuenta con botones en su panel superior para cambiar el modo de reproducción, avanzar, retroceder de pista, subir o bajar el volumen. El botón de encendido también se encuentra en esta parte. Estos mismos botones los encontraremos en el pequeño mando que viene con la torre. De todas formas, si la vinculamos con nuestro móvil mediante Bluethoot, podremos controlarla por completo desde el mismo.

La mini pantalla LCD situada en el frontal superior nos dirá desde donde estamos escuchando música. Además de Bluetooth 4.1 tenemos bastante más conexiones físicas. Podemos reproducir nuestra música a través de una tarjeta microSD que se inserta directamente en el equipo, a través de USB (el USB no puede tener más de 64 Gb), por cable de 3.5mm (minijack, que viene incluido), y por cable óptico digital S/PDIF (no incluye el cable). Con el panel superior podremos navegar a través de las fuentes de señal y establecer la que queramos.

También cuenta con una entrada/salida RCA, que te permitirá conectar distintas unidades y ampliar tu red. Su entrada óptica servirá para potenciar el sonido de la televisión, videoconsola o dispositivo externo de audio, con la máxima calidad.

Por último, no se olvidan de la radio, el sonido más clásico. Aunque es de merecer que la incorpore lo cierto es que controlarla y escucharla es bastante difícil. En la minipantalla LCD podemos ver en que dial nos encontramos, pero no podremos guardar emisoras ni tampoco buscarlas de manera automática. Una pena, ya que para muchos, yo me incluyo, la radio es un compañero más de la casa.

Notas finales

8Nota

Sonido9

Tamaño8

Precio8

Conexiones10

Continuar leyendo

Lo más leído