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Análisis

Renault Zoe, colonos

Publicado el

«Si lo construyes, vendrán» Campo de sueños, 1989

Llegamos hace apenas ciento cincuenta años, un puñado de hombres y mujeres medio muertos por la sed y el cansancio. Pero esta tierra nunca nos quiso, la mitad morimos de enfermedades o presa de la furia de los depredadores. Poco a poco los más fuertes conquistamos las colinas junto al rio pero la tierra no dio su brazo a torcer y llegaron las inundaciones y el hambre, luego el frío y las tormentas de nieve para llevarse a muchos en tumbas cavadas en un sitio al que no pertenecíamos.

Arrancamos de las entrañas de la tierra las cosechas que nos permitieron sobrevivir, fabricamos con mucho esfuerzo las casas que nos protegieron de la crueldad de los elementos y amansamos el río con represas y márgenes para recorrerlo con nuestros frágiles barcos. Ahora podemos echar la mirada atrás desde nuestra próspera ciudad pero sabemos que la naturaleza no olvida y que esta tierra no nos quiere y nunca nos quiso aquí.

El del automóvil y las ciudades es una historia de intrusos, unos advenedizos que se convirtieron en necesarios cuando éstas empezaron a crecer muy por encima de la escala de los humanos, cuando recorrerlas a pie se convirtió en incómodo o en imposible según el caso. Así que las ciudades tuvieron que adaptarse, cuando muchas de ellas ya habían nacido cuando los primeros coches abandonaron los caballos para ser tirados por ruidosos motores de explosión.

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Ficha técnica

Pero la reconciliación es inevitable, las ciudades han ido adaptando sus formas y sus costumbres a los automóviles y éstos también han sufrido sus cambios (aunque sigamos viendo por las calles enormes SUVs ocupados por una sola persona o vehículos echando humo denso y negro por su tubo de escape). El caso es que las ciudades y los coches están condenados a entenderse y esto va a dar un paso más con la inevitable llegada de los eléctricos.

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Hemos tenido en nuestras manos la nueva versión del Renault Zoe, la apuesta más fuerte de la marca francesa por tener su parcela en el mundo de automoción eléctrica que se nos viene con características eminentemente urbanas pero sin renunciar a la posibilidad de salir a carretera, como veremos en el artículo. Se trata de la última generación de un coche que con el Nissan Leaf se disputa el título del eléctrico más vendido.

Pionero actualizado

La actualización de este nuevo Zoe se limita en este caso a un muy aplaudido aumento de la capacidad de las baterías hasta los 41 kW que proporcionan a este Zoe Ze 40 la posibilidad de recorrer hasta 403 kilómetros según el ciclo NEDC. Incluso al parecer los propietarios del antiguo Zoe tienen la oportunidad de actualizar el coche con la nueva batería, algo que hasta donde sabemos resulta inédito en el mercado y que asegura la longevidad del vehículo si hubiera futuras actualizaciones.

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El único inconveniente es que la actualización solamente afecta a ese elemento por lo que al contrario por ejemplo del Nuevo Leaf, el Zoe no recibe ningún cambio de aspecto ni modificaciones en otros elementos. El del diseño es un factor relativo ya que la línea del Zoe es muy actual y sus características se siguen adaptando perfectamente a la filosofía de uso a la que va dirigida el vehículo sin necesidad de modificar potencia, equipamiento tecnológico u otros elementos.

En fin, como es tradición realizamos el primer recorrido visual del Zoe. Lo primero que salta a la vista es el aire de familia, sobre todo  en la parte frontal en la que domina el emblema de Renault y para el que se ha utilizado un diseño totalmente inconfundible que bien podría pasar por el de un clio. En la parte trasera la peculiar forma de las luces en forma de burbuja y el parachoques ancho especialmente preparado para la guerrilla urbana de roces y aparcamientos de oido…

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Un discreto spoiler trasero y las llantas de diseño bastante atractivo son los únicos guiños que hemos podido encontrar a la deportividad. La impresión general es la de un coche compacto, de esos que parece que terminan demasiado pronto en la parte trasera pero con una línea decididamente moderna. Lo que no hay duda es que Renault ha conseguido que el Zoe sea reconocible sin aplicar un diseño demasiado estridente y moderno que se adapta al gusto del comprador de coches medio.

Inmersión

En el interior el Zoe sorprende por su habitabilidad a pesar de su tamaño compacto. En cuanto a los asientos hay que tener en cuenta que estos se encuentran más elevados con respecto a modelos de motor de combustión de la marca ya que el suelo está elevado por la colocación de las baterías. Esto hace además que los asientos delanteros no puedan regularse en altura, un inconveniente sobre todo para personas de cierta estatura, aunque solamente en lo que respecta a la colocación para conducir ya que no hay problemas de espacio para la cabeza.

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Los asientos delanteros son cómodos aunque pensados eminentemente para recorridos urbanos, no recogen especialmente bien en las curvas por ejemplo, aunque sí de forma aceptable. En la parte trasera se pueden acomodar en teoría hasta tres personas pero lo harán con grandes sacrificios. Además la plaza central no dispone de reposacabezas. Eso sí, la accesibilidad es buena tanto delante como atrás, a pesar del tamaño del coche aunque la altura en la parte de atrás es algo justa.

El maletero sorprende por su tamaño ya que llega a ser incluso más grande que el de un Clio. El reparto de las baterías en todo el suelo del vehículo contribuye a esta posibilidad. El espacio es muy regular aunque por la altura del parachoques la carga es algo difucultosa la verdad es que es de los maleteros más prácticos y capaces que hemos encontrado en un coche de este tamaño, tanto eléctricos como de combustión.

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La instrumentación es totalmente digital mediante una estrecha pantalla en la que domina la información sobre la velocidad en kilómetros por hora. A la izquierda un indicador de la capacidad de la batería y de la autonomía y un medidor de consumo con forma de curva que nos indicará cuánta energía estamos consumiendo. Podemos cambiar el color de la gráfica de la pantalla y seleccionar la información que queremos que se muestre en la parte derecha la del cuentakilómetros parcial.

En general es muy legible y aunque quizás muestra menos información que las pantallas e indicadores de otros modelos rivales lo cierto es que los datos más importantes están siempre a mano y con una excelente visibilidad. En la parte central encontramos la pantalla del sistema de infotainment de serie, el R-Link con pantalla de 7 pulgadas que dispone además de sistema de navegación incorporado.

Información

Como hemos tenido ocasión de probar en otros modelos, se trata de un sistema sencillo de muy buena legibilidad y menús claros y fáciles de accionar. La pantalla es algo escasa cuando mostramos simultáneamente el mapa y otros datos pero suficiente por ejemplo en el modo de navegación. Como en otros modelos hay una opción del menú que permite visualizar el modo de funcionamiento del vehículo para comprobar en todo momento si está consumiendo o regenerando energía.

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Además podemos visualizar los detalles del consumo durante un trayecto. También podemos programar por ejemplo el funcionamiento del climatizador o el del sistema de recarga para que se ponga en marcha a una hora determinada y así aprovechar las horas valle de las tarifas eléctricas. Para poder optimizar la conducción de ahorro de energía dentro de los menús encontramos el denominado Eco Driving que nos proporcionará puntuaciones de nuestra forma de conducir.

Navegación y autonomía

Una de las opciones del navegador permite calcular la ruta hasta el punto de recarga más cercano para no correr riesgos de quedarnos sin autonomía. En cualquier caso y como los puntos de recarga en la actualidad escasean y su localización varía mucho normalmente será más útil localizar estos puntos mediante una aplicación del teléfono móvil por lo que esta opción, por lo menos en nuestro caso, no resultó demasiado útil.

Desde luego uno de los puntos clave a la hora de valorar un vehículo eléctrico es la autonomía y en ese apartado el Zoe40 anda sobrado para un uso urbano. Eso sí, la cantidad de kilómetros que podremos recorrer varía mucho en este caso y depende del tipo de conducción que realicemos, sobre todo si salimos frecuentemente a la autopista. Durante la prueba hemos conseguido consumos que nos habrían llevado a recorrer desde los 250 kilómetros hasta más de 300 según el recorrido. De unos 18 kW en autopista hasta conseguir bajar de los 11 en ciudad.

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La recarga del Zoe se realiza exclusivamente con un cable compatible MennekesRenault proporciona como opción un adaptador para que podamos enchufar el coche a una toma Schuko (enchufe normal de casa). No dispone de posibilidad de carga rápida y la potencia de carga está limitada a 22 kWh por lo que una carga completa en un Wallbox doméstico o un punto de carga pública que disponga de esa potencia máxima tardaría dos horas y 40 minutos. Esto es debido a que la carga de un coche eléctrico no se realiza en todo momento con el máximo de potencia.

Cargar

La falta de posibilidades para la carga ultrarrapida es uno de los elementos que revela que el Zoe no ha sido pensado para realizar viajes sino eminentemente para recorridos urbanos. Con un cargador en nuestro domicilio o plaza de garaje es difícil que tengamos problemas de autonomía, incluso cargando solamente una o dos veces por semana. Salir fuera de la ciudad es otro cantar, sobre todo si tenemos que recorrer cientos de kilómetros para llegar a nuestro destino.

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Para realizar la carga tendremos que abrir desde el interior o con la tarjeta llave la tapa del conector que se encuentra oculta tras el logo frontal de Renault. Una vez conectado el coche al cable del cargador éste quedará bloqueado hasta que accionemos de nuevo la apartura del conector. Podremos ver si el coche se está cargando correctamente por la luz que se encuentra junto al cargador o mediante la información que presenta la pantalla tras el volante.

Al volante del Zoe el silencio es el protagonista gracias a su propulsor eléctrico, aunque la insonorización del habitáculo es la propia de un utilitario por lo que dentro del tráfico no estaremos tan en silencio como modelos de categoría superior. El manejo en ciudad es muy agradable, se trata de un coche muy maniobrable que responde de inmediato al acelerador. La potencia de 92 caballos es más que suficiente para cualquier situación urbana y permite desenvolverse con soltura también en carretera.

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En cuanto al consumo el Zoe tiene una posición única en la transmisión automática por lo que no dispone de un modo de alta recuperación de energía como otros modelos de la competencia, aunque en el modo D la retención es suficiente para prescindir del freno en muchas situaciones. El Zoe solamente dispone de un modo de ahorro de energía llamado Eco que nos permitirá estirar un poco la autonomía en detrimento de las prestaciones.

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En carretera el Zoe no se comporta mal, pero se nota que está pensado para una conducción en ciudad. No se notan balanceos y la dirección, aunque poco directa, no da sensación de inseguridad. Los frenos y el sistema de retención por recarga son más que suficientes para lograr detener el coche y decelerarlo en cualquier circunstancia. Lo más detacable es lo agradable y fácil de conducir que es este modelo, ideal para principiantes.

Conclusiones

Al Zoe no se le puede negar que tiene todas las credenciales para combatir en la parte alta de las cifras de venta de los eléctricos. Es un coche práctico, con un maletero bastante grande y con una habitabilidad buena para su tamaño que añade todas las características positivas de un coche eléctrico (y todos sus inconvenientes también). El aumento de autonomía es un punto a favor realmente interesante.

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Nos ha encantado el manejo y la facilidad con la que se conduce así como la buena visibilidad… casi todo lo que se puede pedir a un coche urbano lo tiene con el añadido de un sistema de infotainment excelente. Una actualización del diseño y la posibilidad de carga rápida hubieran sido puntos a favor, pero desde luego el Zoe sigue siendo uno de los candidatos a seguir liderando la revolución eléctrica, sobre todo en nuestras ciudades.

 

Notas finales

8Nota

Prestaciones7

Diseño8

Consumo8

Confort7

Sistema de Infoentretenimiento8

5 comentarios
  • Benito Camelas

    Me gusta este coche, lo único el precio que actualmente me es inalcanzable, luego supongo que se amortiza bien por el ahorro en «zumo de dinosario».

  • Virtualbox Vbox

    El tema de los coches eléctricos no es como totalmente como nos lo venden:
    http://www.expansion.com/empresas/motor/2017/11/11/5a0734fc46163f0d528b466a.html

    https://motor.elpais.com/actualidad/coche-de-gasolina-contamina-electrico/

    La cosa es cruda. Y otra cosa, si todo el mundo tuviésemos coches eléctricos, ¿de dónde sacaríamos tanta electricidd? ¿De las renovbles? Venga ya… eso no da (al menos hoy en día); ¿de quemar carbón? entonces no hacemos nada; ¿de las nucleares? No entiendo por qué hoy en día estamos tan en contra de ellas. Estamos entre espada y pared.

    Por cierto, en el enlace «www.renault.es» de la ficha técnica en realidad te llevan a wokwagen.es, que evidentemente ni siquiera existe (falta la L tras la O).

  • Javier Pérez Cortijo

    Gracias por el aviso del enlace. Ya está corregido.

  • Gustavo dP

    Gracias por el aviso. Sobre lo que comentas el artículo de Expansión se trata de una pieza basada en un articulo del Financial Times: https://www.ft.com/content/a22ff86e-ba37-11e7-9bfb-4a9c83ffa852 que tuvo respuesta en la propia publicación por parte de la propia Jessika Trancik mencionada en el artículo: https://www.ft.com/content/d14b6c8a-c61e-11e7-b2bb-322b2cb39656.
    Es decir, aunque se cargue el coche con energía «sucia» los coches eléctricos son más eficientes que los de gasolina y por lo tanto consumen menos energía y contaminan menos. Si a eso le añadimos la posibilidad de que consuman energía limpia la cosa es aún mejor.
    Ella misma se queja en su respuesta de las tres falacias del artículo:
    – Comparar un utilitario con un coche de categoría muy superior, más pesado, con mayor potencia y una diferencia abismal en prestaciones
    – Que el artículo menciona el uso del Tesla en el estado de los EEUU que produce la electricidad más contaminante. En cualquier país de Europa el resultado no sería ese ni de lejor.
    – Los vehículos eléctricos permiten mirar al futuro. Es decir, sí es posible que en un futuro no muy lejano la producción de energía eléctrica sea cada vez más limpia. Sin embargo la tecnología ha llegado prácticamente a su límite para conseguir que los coches de combustión contaminen menos.

    En fin, si me lo permites ese artículo del FT y los «derivados» «huelen a Lobby» 😉

    Sobre el tema de las baterías y los metales raros es algo que no debe plantearse solamente para los coches eléctricos sino sobre todo para la inconmensurable cantidad de baterías que necesitamos para alimentar nuestros teléfonos móviles (además de tablets y otros aparatos) y creo que de lejos es el debate más interesante.
    Pero como comentaba Jessika Trancik sobre la producción de energía, la gran demanda de baterías con altas prestaciones está generando grandes inversiones en investigación que están llevando a que en un futuro próximo las baterías sean mejores y más eficientes y probablemente con menos necesidades de uso de materiales exóticos, no simplemente por ecologismo sino también por costes.

  • Virtualbox Vbox

    No leí nada del Financial, sino que lo ooí en un telediario y lo busqué. Gracias por la información 😉

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