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COVID-19: ¿puede ser diagnosticado mediante la tos?

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COVID-19: ¿puede ser diagnosticado mediante la tos?

Hace año y medio, en marzo del año pasado, la palabra COVID-19 empezaba a resonar muy, muy fuerte en nuestras vidas. Aunque todavía no sabíamos del alcance que llegaría a tener, todo empezaba a pintar muy mal, pero la mayoría no imaginaba que un año y medio después, todavía seguiríamos teniendo que adaptar nuestras vidas a un patógeno que ha reescrito por completo el modo en el que nos relacionamos con nuestro entorno.

Junto al formidable esfuerzo para combatir a la COVID-19, de manera paralela se ha desarrollado también una carrera para crear sistemas de diagnóstico, que permitan identificar a las personas que se han contagiado, con el fin de aplicar los protocolos de seguridad adecuados para cada caso. Y es que, como con otras muchas enfermedades, un diagnóstico temprano puede marcar una gran diferencia a la hora de tratarla, intentando abordar sus efectos de la mejor manera posible.

En este año y medio hemos vivido la llegada de las PCR (Polymerase Chain Reaction) y de los test de antígenos, la primera para comprobar si esa persona está padeciendo en ese momento la COVID-19, y los segundo para intentar detectar un determinado tipo de proteína que se encuentra en la superficie del coronavirus. Ambos tipos de pruebas se han mostrado bastante efectivos, razón por la que la inmensa mayoría del mundo los ha adoptado para sus sistemas de control.

Ahora bien, y aunque a medida que avanza la vacunación pueda parecer que los medios de diagnóstico son menos necesarios, esto es un enorme error. Primero, porque el ritmo de vacunación contra la COVID-19 no es homogéneo en todo el mundo. Muy al contrario, mientras que en algunos países occidentales se han alcanzado porcentajes tremendamente elevados, en otras latitudes encontramos ejemplos de lo contrario, con tasas de vacunación que no llegan ni al 10% de la población.

Además, y aunque la vacuna reduce sustancialmente el riesgo de sufrir los peores síntomas de la COVID-19, hay algunos colectivos para los que, incluso vacunados, la enfermedad plantea un gran riesgo. Por lo tanto, aún es necesario esmerar el control sobre la difusión y los contactos, para acotar al máximo la presencia del patógeno. Así, los medios de diagnóstico siguen siendo clave en determinados contextos.

COVID-19: ¿puede ser diagnosticado mediante la tos?

Por eso resulta tan interesante un proyecto sobre el que informa Phonearena, y que pretende que el análisis del sonido de la tos pueda emplearse para intentar diagnosticar la COVID-19. Y es que, aunque para la mayoría de la gente no existen grandes matices, en realidad sí que hay elementos en la misma que pueden ser empleados para intentar determinar su causa. La clave, claro, es aprender a identificarlos correctamente, y diseñar sistemas que permitan automatizarlo.

Ese es el objetivo, precisamente, de los responsables de dicho proyecto, y para tal fin están alimentando una IA con miles de grabaciones de distintos tipos de tos, asociadas a diversos tipos de enfermedades. El objetivo, claro, es que con el tiempo esa inteligencia artificial sea capaz de distinguir entre los tipos de tos, para identificar cuándo puede deberse a COVID-19, a tuberculosis y a otras enfermedades cuya identificación temprana marque diferencias.

Resulta todavía más interesante, puesto que la posibilidad de que esta tecnología pudiera llegar a cualquier smartphone tendría un especial impacto en países con menos recursos económicos y, por lo tanto, con mayor dificultad para acceder a los medios de diagnóstico actuales. Todavía queda bastante trabajo por delante para que este proyecto se pueda convertir en una realidad, pero sin duda resulta bastante esperanzador, y cabe esperar que el proyecto reciba algún tipo de apoyo que permita acelerar su desarrollo.

Si me dieran una cana por cada contenido que he escrito relacionado con la tecnología... pues sí, tendría las canas que tengo. Por lo demás, música, fotografía, café, un eReader a reventar y una isla desierta. ¿Te vienes?

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