A Fondo
Intel Arc G3 frente a AMD Ryzen Z2 Extreme: mismo rendimiento con la mitad de consumo
Intel Arc G3 representa un gran avance por parte del gigante del chip en un mercado muy importante, el de las consolas portátiles. Ya os ofrecimos un adelanto de esta nueva generación de SoCs hace unos días, y hoy vamos a compartir con vosotros un análisis en profundidad que incluye, además, comparativas de rendimiento.
Especificaciones y claves de la serie Intel Arc G3
Esta familia de SoCs está diseñada para combinar rendimiento y eficiencia tanto a nivel CPU como GPU. En sus configuraciones más potentes alcanza un TDP de 35 vatios, pero este es configurable, lo que significa que podemos ajustarlo para afinar mejor el valor de rendimiento por vatio consumido y para maximizar la autonomía.
Especificaciones clave
- Diseño multibloque con CPU fabricada en el nodo Intel 18A.
- Procesador de 14 núcleos con 2 núcleos P (Cougar Cove), 8 núcleos E (Darkmont) y 4 núcleos LPE (Darkmont).
- La CPU tiene 12 MB de caché L3 y 8 MB de caché L2 adicional como buffer al lado de la controladora de memoria.
- GPU Intel Xe3 con 12 núcleos Xe3 en el modelo Extreme y 10 núcleos en el modelo G3, 12 núcleos para trazado de rayos en el modelo Extreme y 10 núcleos en el modelo G3 y 96 unidades de matrices XMX para IA en el modelo Extreme y 80 unidades en el modelo G3.
- La GPU tiene 16 MB de caché, y está fabricada en un nodo externo.
- NPU 5 con una potencia de 46 TOPs compatible con Microsoft Copilot+.
- Controladora de memoria compatible con LPDDR5X a 8.533 Mbps.
- En el bloque I/O contiene la interfaz PCIe con 8 líneas Gen4 y 4 líneas Gen5, así como el sistema Wi-Fi 7 y Bluetooth 6.0.
- TDP configurable entre 8 y 35 vatios en el G3 Extreme, y entre 8 y 30 vatios en el G3.
No hay duda de que la familia Intel Arc G3 es una de las más avanzadas de su clase a nivel de hardware, y de proceso de fabricación. Sin embargo, Intel no se ha olvidado de otras cosas que son muy importantes cuando hablamos de SoCs para consolas portátiles.
La primera es el soporte. Intel ha confirmado que estos SoCs tendrán un buen soporte a nivel de drivers, con optimizaciones de día cero para el lanzamiento de juegos importantes, así como mejoras en la precompilación de shaders y un sistema de control inteligente para sacarles el máximo partido.
La segunda es la autonomía. En este sentido, los SoCs Intel Arc G3 no solo ofrecen un alto nivel de eficiencia para maximizar la duración de la batería, sino que además se pueden configurar en diferentes perfiles de rendimiento para priorizar la potencia o la autonomía.
En este sentido, Intel ha destacado el papel que juega el Control Inteligente de Polarización en su versión 3.5, que permite:
- Priorizar la frecuencia de la GPU.
- Estabilizar la cuota de consumo de CPU y GPU.
- Utilizar un algoritmo basado en la velocidad para afinar el consumo.
- Programar primero las tareas en los núcleos E.
- Detener los núcleos P.
Con todas esas optimizaciones se puede reducir el consumo y mejorar hasta un 31% el rendimiento, según los datos oficiales de Intel.
En tercer lugar tenemos las tecnologías de IA aplicada a gaming, un tema que Intel no ha descuidado en absoluto, ya que sus SoCs Arc G3 son compatibles con Intel XeSS3, que incluye reescalado y generación de fotogramas por IA.
Intel Arc G3 Extreme frente a AMD Ryzen Z2 Extreme
Con ambos SoCs funcionando a 35 vatios vemos que el Intel Arc G3 gana al Ryzen Z2 Extreme en todas las pruebas, y la diferencia en algunos juegos es significativa. Por ejemplo, en Crimson Desert la solución de Intel gana por 34 FPS a 31 FPS, pero en Resident Evil Requiem gana por 62 FPS a 92 FPS.
Si traducimos esas diferencias a porcentajes, algo que facilita mucho la comparativa de rendimiento entre ambos SoCs, tenemos que el Intel Arc G3 Extreme gana por entre un 10% y un 85% al Ryzen Z2 Extreme, datos que son muy positivos y que reflejan lo bien que ha hecho las cosas Intel con este SoC. Ya os dije en su momento que la iGPU Arc B390 era un auténtico golpe sobre la mesa, y estas pruebas no hacen más que confirmarlo.
La comparativa se vuelve todavía más espectacular cuando vemos que, con el modo de 17 vatios activado, el Intel Arc G3 Extreme es capaz incluso de superar en algunos juegos al AMD Ryzen Z2 Extreme funcionando con el modo de 35 vatios. Esto refleja claramente que la solución de Intel es superior en términos de eficiencia.
La MSI Claw 8 EX AI+ será la primera consola portátil de nueva generación que utilizará el Intel Arc G3 Extreme, configurado con una iGPU Intel Arc B390. Esta consola tendrá una pantalla de 8 pulgadas FHD+ con tasa de refresco de 120 Hz y VRR (tasa de refresco variable), contará con 32 GB de LPDDR5, tendrá un SSD PCIe Gen4 de 1 TB, batería de 80 Wh y será compatible con el modo Xbox.
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