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La campaña «Esto es una Xbox» está muerta: Xbox empieza a volver al camino correcto
La división gaming de Microsoft experimentó recientemente un cambio drástico con la salida de Phil Spencer, CEO de esta, y de Sarah Bond, presidente de Xbox. Asha Sharma convirtió en la nueva CEO de la división gaming de Microsoft, y a pesar de las críticas que recibió al principio por no tener experiencia en este mundillo lo cierto es que sus primeras medidas están siendo muy acertadas.
Una de esas medidas ha sido acabar con la campaña «Esto es una Xbox». Dicha campaña fue considerada por algunos como un movimiento acertado, pero en realidad era todo lo contrario, y así lo confirma este cambio de aires en Microsoft. Asha Sharma decidió poner punto y final a esa campaña porque, en su opinión, «no se sentía como un Xbox».
La nueva CEO está poniendo en práctica un auténtico reinicio de la división gaming que implica también un cambio en la percepción de Xbox como marca, y en cómo esta se debe transmitir a los jugadores. Esto es justamente lo que necesitaba dicha marca, que llevaba dos generaciones sufriendo el desgaste de las malas decisiones de ejecutivos no parecían tener mucha idea de lo que hacían.
La nueva imagen de Xbox pasa por cuatro puntos clave
- Compromiso con el «retorno de Xbox», que incluye dar prioridad a las consolas e intentar recuperar la esencia original de la marca.
- Una apuesta total por Project Helix, la consola de próxima generación de Microsoft, que si nada cambia será un PC consolizado.
- Reducir el precio de Xbox Game Pass, probablemente introduciendo una nueva opción de suscripción que tendría limitaciones y publicidad.
- Acabar con «Esto es una Xbox», una campaña que nunca gustó a nadie, ni siquiera a los empleados de la división.
Si te preguntas por qué forzó la división gaming una campaña como esa, que no gustaba a nadie, la respuesta es más sencilla de lo que parece, porque los ingresos procedentes de Xbox no estaban siendo buenos, y porque esta consola estaba perdiendo la guerra de la generación actual de una manera más alarmante que en la generación anterior.
Al final los números (ingresos) son lo que importan, y con estos a la baja y en una situación que parecía irrecuperable a los ejecutivos del momento se les pasó por la cabeza que intentar llevar Xbox a otros dispositivos era una buena manera de hacer caja de forma rápida, aunque para ello tuvieran que sacrificar la imagen de la marca.
Pan para hoy y hambre para mañana, no hay mejor frase para describir lo que era esa campaña, y lo que hizo el antiguo cuerpo ejecutivo de la división gaming de Microsoft. Quizá la criticada llegada de Asha Sharma acabe siendo lo mejor que le podía pasar a Xbox, el tiempo lo dirá.


