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Análisis

bq Cervantes Touch Light

Análisis: bq Cervantes Touch Light. Este lector de eBooks se postula como competencia directa española de Kindle Paperwhite. Es un dispositivo con un buen acabado y un precio ajustado

Publicado el

BQ Cervantes TouchLight

Ficha técnica

Desde su aparición en el mercado se ha escrito mucho sobre los lectores de eBooks. Desde MuyComputer siempre hemos querido dejar claro que existen diferentes productos adaptados a las necesidades y presupuestos de cada consumidor. Algo que está bien claro y definido en este mercado es que la gran referencia del sector es el lector de eBooks Kindle de Amazon, el cual ofrece diferentes versiones adaptadas a los requisitos de cada usuario.

Pero no todo es Kindle en el terreno de los e-books. Los españoles de bq han apostado fuerte y hace poco nos presentaban su modelo Cervantes Touch Light, un reader que busca competir directamente con su antagonista: el Kindle Paperwhite. Durante estas navidades hemos aprovechado para ponerlo a prueba y ahora os mostramos los resultados.

Como hemos dicho en otras ocasiones, un lector de e-books es una buena elección para un amante de los libros, alguien que realmente le vaya sacar un buen rendimiento en relación al precio. En este aspecto, ambos productos se encuentran muy igualados, la diferencia es, ni más ni menos, de 90 céntimos, y es que la apuesta de bq cuesta 90 céntimos menos que el modelo de Amazon. 

BQ Cervantes TouchLight

Si nos centramos en sus especificaciones técnicas, el Cervantes Touch Light cuenta con una pantalla de 6 pulgadas, pesa 222 gramos y tiene una resolución de 758 x 1024 px. 212 DPI, además de 16 niveles de grises. Su procesador es un FS507 i.MX 800 MHz y las páginas tardan unos 0,55 segundos en pasarse. Volviendo a la pantalla, tiene una tecnología táctil por infrarrojos que se combina con E-Ink Pearl. Ésto convierte al Cervantes Touch Light en un dispositivo hipersensible, demasiado a veces, al cual tenemos que cogerle «el tacto» para no pasar varias páginas de un solo toque.

Otra novedad del nuevo reader de bq es su pantalla iluminada regulable, la cual no cansa nada a la vista y resulta muy útil para leer en la cama o en otros ambientes con poca luz. Y es que, si hay algo que tiene que tener cualquier reader, es que pueda imitar a la perfección una página de papel. Bueno pues este nuevo modelo lo consigue, iluminado y, por supuesto, sin iluminación.

En cuanto al contenido, que es sin duda otro de los puntos fuertes de estos dispositivos, el Cervantes Touch Light cuenta con 4 GB (2GB libres para el usuario) de memoria interna y la posibilidad de añadir una tarjeta de memoria. Con este dispositivo podremos conectarnos vía Wi-Fi. ¿Para qué? pues la verdad que para poca cosa, por que su única utilidad es la de comprar y descargar los libros al instante y esta posibilidad (la opción tienda) todavía aún no está disponible.

Así que si queremos incorporar libros a la biblioteca deberemos conectar el dispositivo a nuestro ordenador e ir añadiéndolos, para ello cuenta con una entrada USB, por la cual se cargará también. Por cierto es importante señalar que en la caja únicamente encontraremos el dispositivo y el cable USB (además de las consabidas instrucciones), este otro aspecto en el que se mantiene en la línea de su principal competidor.

La batería de los readers suele ser bastante duradera, y la de la Cervantes Touch Light no es una excepción, la he utilizado más de 15 días y tan solo he tenido que cargarla una vez (más que suficiente). En concreto esta batería es una Batería Li-ion 1.500 mAh. 

En cuanto a los formatos de texto, otro aspecto vital, con este dispositivo se puede leer .epub y .pdf. También lee formatos de imagen (.jpeg y .png) y en cuanto a los archivos con DRM: .pdf y .epub.

Conclusiones

Bajo mi opinión, El bq Cervantes Touch Light no tiene mucho que envidiarle al Kindle Paperwhite. El gran (gran) fallo es la tienda, pero bueno siempre podemos acudir a Amazon comprar los libros, transformarlos con Calibre y pasarlos al Cervantes. Si, es un proceso un tanto tedioso, en comparación con la facilidad del Kindle, pero es lo que hay si queremos ahorrarnos 90 céntimos, probar primero el dispositivo en la tienda antes de comprarlo y además apostar por la tecnología española.

Así nos encontramos con un reader con un gran rendimiento, muy sencillo de usar y con una buena relación calidad/precio. Al final la elección final estará en el gusto de cada uno.

Qué nos gusta

  • El sistema de iluminación así como su posibilidad de ajuste.
  • La relación calidad/precio
  • Ssoporte táctil para gestionar menús, pasar de página, etc

Qué no nos gusta

  • Conectividad Wi-Fi con uso muy limitado
  • Tienda de libros aún sin funcionar

Galería

4 comentarios
  • JotaCe

    El modelo es idéntico al que FNAC puso a la venta a principios de diciembre. Es el FNAC Touch Plus. Y en él sí que funciona la tienda. Lo tengo y lo he probado.

    Y es cierto lo de la hipersensibilidad de la pantalla. ¿Quizás se pudiera resolver con alguna actualización?

  • Lola

    Amazon es una opción para la compra de libros, en su formato, pero no es la única, ni creo que sea necesario comprarlos ahí si tu lector lee en otros formatos y además hay que hacer la conversión vía Calibre (que, por otra parte, no cuesta nada, es un clic).

    Hoy día hay bastantes librerías online para adquirir directamente libros en formato epub, grandes superficies, editoriales, librerías etc.
    También las webs desde las que descargar epubs gratuitos, libres de derechos.
    Y otras webs para descargarse epubs.

  • Elena

    Además de las prestaciones de los ebook hay que pensar también en el servicio técnico que te dan después de la compra y en eso si que no hay comparación, no creo que haya mejor soporte técnico que la marca BQ.

  • nuncamais

    p, li { white-space: pre-wrap; }

    Ya van dos experiencias negativas con libros electrónicos de Fnac/BQ (¡y no va a haber 3ª!). He escrito una opinión en la tienda de fnac, pero por lo visto no les ha gustado así que han decidido no publicarla (y por la cantidad de usuarios que encuentro en los foros, igual de decepcionados que yo, me imagino que el mío no es el único comentario que han preferido no publicar…)

    Así que, con más motivación aún, me lo tomo como una cruzada personal hacer correr la voz sobre lo sinvergüenzas que son estas marcas.

    Me compré el primer Kindle de Amazon (ahora le llaman “keyboard”) cuando salió en EEUU (2011), y sigue siendo mi compañero fiel en viajes, el sofá de casa, la playa, el parque y las terracitas al sol, cerveza en mano. Es como un perro viejo, que anda despacio, le pesa el culo y a veces es un tanto temperamental, pero JAMÁS te va a dejar tirado. No conoce muchos trucos, ni pantalla tactil ni 3G, pero ahí sigue, a mi lado, igual que el primer día 🙂

    Hace un par de años le compré un libro electrónico a mi madre. He desarrollado ciertas objeciones morales, por así decirlo, de cara a Amazon, desde que compré mi primer Kindle: tanto a nivel de los precios de sus libros (ebooks más caros que libros de papel), como por su política agresiva de querer comerse el mundo, o las condiciones en las que trabajan sus empleados (buscad lo que les ha pasado a los españoles que han emigrado a Alemania y han acabado trabajando en Amazon…)

    En fin, que decidí no contribuir a la expansión de Amazon y le compré el libro electrónico de la Fnac (el primero que salió, marca BQ). ¡Vaya cagada! La batería no aguantaba un día entero, así que tuvimos que instalar un nuevo firmware que lo arreglara. Después de eso, empezaron los cuelgues, el no querer despertar del reposo, etc. Al final nos cansamos y lo llevamos a cambiar. Supuestamente, nos lo repararon. Al poco tiempo, reaparecieron los problemas, así que vuelta a reinstalar firmware. Nada. Costó, pero al final conseguimos que nos lo reemplazaran (Así escrito no parece gran cosa, pero son horas de mi vida perdidas peleándome con técnicos y asistentas al cliente, que nadie me va a devolver). Éste, al final, más o menos iba bien. De vez en cuando se negaba a despertarse del reposo, o le entraba la gula y se comía toda la batería de golpe, pero tras todos los problemas que le dio a la pobre, eso parecía un mal menor…

    Hace un mes, el gato lo tiró de la mesa y adiós FnacBook (¡Gato listo!). Así que, sin pensarlo, la moral a tomar por culo y Kindle al canto! ¡No sabéis lo contenta que está! Ni cuelgues, ni reinstalaciones, ni servicio técnico…Lo único con lo que tiene que ir con cuidado es con el gato…

    Pues nada, que hace un par de días le han regalado a mi novia un Fnac Touch Light (marca BQ, también). ¡Ojalá lo hubiera podido evitar! Y no me malinterpretéis: los que tengáis uno y estéis satisfechos con él, ¡Menuda suerte y me alegro por vosotros! Yo sólo cuento mi(s) experiencia(s), y el porqué de mi cruzada particular contra esta marca ESPAÑOLA (y luego nos preguntamos por qué no salimos de la crisis…)

    Lo sacamos de la caja. Leemos las instrucciones (no sea que luego pase algo y sea culpa nuestra). Lo ponemos a cargar durante 8 horas antes de su primer uso (siguiendo las instrucciones al pie de la letra). La mañana siguiente, lo enciendo para llenárselo de libros mientras está fuera y darle una sorpresa. A primera vista, se ve chulo. Responde rápido, la pantalla táctil está mucho mejor que la del lector Fnac anterior que probé, lo de la luz está muy bien y…¡Oye! ¿Por qué ya no se puede bajar más la luz? ¿Qué le pasa a esto? ¡Joder, se ha quedado pillado!

    Y así empezó la odisea…cuelgue al subir/bajar la luz, cuelgue al activar/desactivar la wifi, cuelgue al cambiar la letra, cuelgue al pasar la página, cuelgue MIENTRAS SE ENCENDÍA…Para que os hagáis una idea, durante su primer día de uso, el tiempo récord sin que se colgara debía rondar los 3 minutos…

    Para resumir lo que ha sido un quebradero de cabeza interminable, más horas de mi vida perdidas actualizando el software, haciendo decenas de hard resets, restaurando los valores de fábrica, reinstalando el firmware (he reinstalado 3 versiones diferentes, varias veces cada una)…perdido entre foros y correos al servicio técnico, gritándole a una máquina inánime a la que poco le importa la inflamación de mi cabeza. Lo único que me ha faltado ha sido rezarle a la Virgen del libro (de Botticelli) y tirar el maldito cacharro por la ventana.

    Al final, tras 6 correos para-aquí para-allá con el servicio técnico de BQ, han accedido a reemplazarlo por uno nuevo (pagando nosotros los gastos de envío Y devolución, por supuesto. Es que vaya jeta tenemos, intentando hacérselo pagar a ellos, los pobres…).

    Lo devolveríamos encantados, pero vivimos fuera de España y fue un regalo, así que no parece muy factible. Ahora sólo queda el simple y rápido proceso de devolución: «Rellene e imprima el formulario, adjúnteselo al dispositivo, tome nota del numero RMA, pegue visiblemente en la caja la etiqueta inferior incluida en el documento RMA, envíe el paquete y ESPERE…ESPERE…ESPERE…) A ver cuánto tardan…

    No me atrevo ni a pensar en lo que va a pasar si pasa el mismo con el reemplazo. Ya me veo con una tabla de cortar embutido de 130€…

    La moraleja, para mi, es “no tropieces tres veces con la misma piedra”. Los foros están plagados de usuarios con este tipo de problemas. De hecho, ya lo estaban cuando compré el primer libro electrónico de la Fnac, y lo siguen estando ahora, 2 años más tarde, con el Touch y el Touch Light (buscad “Fnac Touch cuelgues” en Google, a ver qué os sale…)

    Que tras ese tiempo, la marca no haya aprendido nada y siga teniendo la cara de comercializar productos que SABEN que fallan con tanta frecuencia me parece lamentable, tanto por parte de BQ como de Fnac. Y más aún el hecho de que, siendo conscientes de los fallos, quejas y reclamaciones, la Fnac se haya tomado la libertad de censurar los comentarios negativos de su web, a sabiendas de que como se publicaran TODOS los comentarios negativos, no venderían ni una sola unidad…

    Estamos hablando de un producto NUEVO, y no es el lector más tirado del mercado. Por 130€, ya podría al menos encenderse y funcionar durante 10 minutos, aunque fuera…

    En resumen…que no me compraría otro producto BQ aunque me fuera la vida en ello. Hay muchas otras marcas ahí fuera, para todos los presupuestos…Si queréis levantar España, hacedlo comprando otros productos de la tierra que sabéis que os saldrán buenos (vino, jamón, queso, embutidos, sidra), pero no le déis vuestro dinero a estos sinvergüenzas.

    Si vamos a ser consumidores, al menos seamos consumidores activos, informados y coherentes, que no nos dejamos engañar. Ya está bien de que nos timen, nos roben y nos traten de tontos…que al menos, con algunas cosas, podemos elegir no volvernos a dejar a timar.

    Y moraleja 2: Los libros en papel no dan ese tipo de problemas.

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