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Análisis

Nissan Qashqai, al frente

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“No son los años cariño, es el rodaje” Indiana Jones. En Busca del Arca Perdida (1981)

Ha sucedido todo tan rápido, ha sido todo tan repentino que apenas nos hemos hecho a la idea de que el mundo ha cambiado, de que esa lucha diaria por mantener nuestro estatus, conseguir el respeto de los demás y seguidores en las redes sociales se ha convertido en apenas unos meses en la lucha por la supervivencia pura y dura. De conseguir likes a verdaderas batallas por un manantial de agua potable, de vivir alienados por la tecnología a vivir obsesionados por conseguir combustible para calentarnos por la noche. La humanidad ha vuelto a sus orígenes más salvajes en solamente cientotreinta días de apagón.

En nuestra cueva al calor de una hoguera improvisada dentro de un contenedor de papel nos calentamos sombras de brokers, influencers, adolescentes con la mirada perdida, amos de casa sin casa, barrenderos, jugadores de videojuegos profesionales sin mando ni consola y hasta una personal shopper aferrada a su bolso de Gucci. Nadie llora, nadie se lamenta, el desafío primario de permanecer vivos ha invadido su cerebro y los instintos han colonizado millones de neuronas empleadas hace bien poco en las tareas más nimias y superficiales. Las tarjetas de crédito y los smartphones más exclusivos se acumulan en el fondo de la cueva junto al resto de material no combustible ni comestible. El montón de las cosas inútiles.

Observo a mi patético grupo de supervivientes mal alimentados y temblorosos, despojados de toda voluntad y ambición. Nuestro próximo objetivo es un almacén al parecer apenas custodiado de una ferretería repleto de objetos útiles. La violencia se ha convertido la única opción para competir, para sobrevivir a costa de otros supervivientes. Nadie dice nada, apenas respiran mirando el fuego mientras consume nuestras reservas de madera. Entonces me levanto y digo: “yo iré primero”.

Ficha técnica

La principal culpable del auge de los SUV y crossovers que colonizan tanto carreteras como autopistas y calles es sin duda Nissan, pero aunque no lo parezca la responsabilidad no es cien por cien japonesa. En realidad el Qashqai, precursor de esta nueva generación de vehículos, procede de la mesa de dibujo del primer trabajo que encargó Nissan a su equipo del Nissan Technical Centre Europe construido sobre una de las antiguas pistas de entrenamiento de la RAF en Cranfield Reino Unido.

Inspiración inglesa

De esta forma allá por 2004 las vistas a la campiña inglesa inspiraron a este equipo de diseño para proponer las líneas del Qashqai y presentar un prototipo en 2004 en el salón de Ginebra. Desde entonces este vehículo, cuyo nombre está inspirado en un pueblo nómada de las montañas del Suroeste de Irán, dio con una tecla que no ha dejado de sonar desde entonces. Ya el año pasado este SUV pionero superaba la cifra de las tres millones de unidades vendidas y ha creado una categoría donde la competencia es feroz.

Pero aunque indudablemente ha abierto camino, el Qashqai no lo está teniendo fácil en el mercado y recientemente ha necesitado una esperada actualización que hemos podido analizar gracias a la unidad que nos ha cedido la marca japonesa para unas pruebas. Se trata de una actualización del modelo de 2014 que sobre todo afecta a la estética y a algunos elementos menores, pero es que Nissan no suele cargar las tintas con los cambios de este modelo que desde 2006 solamente ha visto un cambio realmente importante con la segunda generación a partir precisamente de 2013.

Un perfil familiar

De hecho si observamos el nuevo Qashqai de perfil podremos comprobar que la línea es prácticamente idéntica que la de la generación anterior. En realidad los retoques estéticos se encuentran sobre todo en la parte frontal en la que curiosamente Nissan ha querido rebajar la estética todoterreno para acercar la imagen a la del frontal de sus modelos más de calle como el Pulsar. Los faros son más afilados y en la parte central se impone la presencia de una parrilla en forma de trapecio.

En la parte trasera también se han estilizado los grupos ópticos y modificado el aspecto de las defensas pero en este caso cambios poco perceptibles que no lo distinguen demasiado de su antecesor. En total las modificaciones en la carrocería de esta nueva generación hacen que el nuevo Qashqai mida apenas 17 milímetros más que el anterior. El diseño de las llantas también ha cambiado para dar un toque más diferencial a este nuevo modelo.

Entramos en el Qashqai

En el interior el Qashqai se percibe como amplio y luminoso. Aquí también pocos cambios pero la impresión es que se han cuidado algo más algunos detalles como los acabados y materiales de algunos elementos, sobre todo la consola central. En otros como por ejemplo en las puertas sigue habiendo predominancia de pásticos duros por lo que las sensaciones del interior son encontradas, mecla de buen tacto y otras partes en los que es mejorable.

El volante tiene un diseño distinto pues ahora es achatado en la parte inferior, aspecto que hace que sea más fácil acomodarse para personas de cierta estatura. También es más acolchado y con una impresión de calidad muy superior a la generación anterior. Los indicadores de velocidad y revoluciones son los tradicionales, con una pequeña pantalla LCD en color entre ambos que proporciona información complemenaria de consumo, distancia recorrida y otros datos de los sistemas de ayuda a la conducción y reproducción multimedia.

Los asientos de la unidad que hemos probado son de cuero con un curioso diseño en la parte del acolchado con varios elementos cosidos en un entramado tridimensional. Son de una anchura y comodidad muy notable, realmente confortables para la categoría y tamaño del coche y permiten el acomodo de conductor y pasajero de cierta estatura. Tienen regulación lumbar neumática y distintos niveles de ajuste eléctrico con memoria que se sincronizan con el ajuste de los retrovisores para que no tengamos que modificar su posición si cambiamos la de los asientos. Un detalle realmente notable.

Espacio para almacenar

Entre los asientos de la parte delantera y gracias a que este modelo equipa freno de mano eléctrico, hay bastante espacio en el  encontramos una amplio reposabrazos que tiene mucha capacidad para alojar objetos. También hay dos portabebidas justo debajo de la palanca de cambios con lo que si las botellas son altas pueden llegar a estorbar en cierta medida. Esa zona es de un material de plástico duro de menor calidad que los pásticos de la zona de la palanca. Delante de la palanca hay un espacio demasiado pequeño para un móvil de última generación (un mal generalizado por otro lado).

En la parte central del salpicadero encontramos la pantalla de control del sistema multimedia y de información, de siete pulgadas, que en nuestro caso controla el sistema de sonido Bose de siete altavoces. El display no se encuentra en la parte alta del salpicadero porque están las boquetas de aireación por lo que la posición no es la ideal. El interfaz se nos hace algo anticuado por el diseño de ciertos iconos y las fuentes de algunos elementos como los botones con números para la marcación pero por lo demás el sistema multimedia funciona bien.

Poco amistoso con el móvil…

Un gran inconveniente es que el sistema no permita la conexión ni por Android Auto ni por Apple CarPlay. Por otro lado las cámaras de aparcamiento y el sistema de estacionamiento automático nos han parecido muy eficaces y la pantalla muestra con suficiente fidelidad las imágenes para poder utilizarlo de forma eficaz. Especialmente útil es el sistema de visión de 360 grados para realizar maniobras con el que veremos todo el entorno del coche gracias a la reconstrucción de las imágenes de las cámaras perimetrales.

También nos han gustado los botones de acceso directo a las funciones más utilizadas para no tener que encomendarnos siempre a la pantalla táctil y así activar algunas funciones sin tener que mirar directamente. Otros sistemas de ayuda a la conducción que incorpora el modelo que probamos son el mencionado sistema de aparcamiento automático que controla el volante, asistente de cambio de carril, alerta de tráfico trasera, control de fatiga al volante y aviso de punto muerto o reconocimiento de señales entre otros.

Estos sistemas han evolucionado con respecto a versiones anteriores, por ejemplo el freno de emergencia detecta peatones además de vehículos lo que lo hace aún más útil en ciudad. Si seguimos con el viaje por el interior del Qashqai pasamos a las plazas traseras, también cómodas por amplitud de piernas aunque no tanto en altura y en anchura. Pueden viajar tres personas en la parte de atrás aunque por la presencia del reposabrazos escamoteable la que ocupe la parte central lo hará un poco más incómoda.

Buen maletero

En lo que respecta al maletero el Qashqai está bastante bien servido. Dispone de una capacidad de 430 litros y el portón tiene una apertura mayor que la generación anterior, algo que hace mucho más cómoda la carga de bultos o equipajes. El espacio es modular ya que dispone de dos paneles que pueden ponerse a distintas alturas para distintas necesidades. Se puede retirar la tapa del falso piso para aumentar la capacidad e incluso poner la tapa en posición vertical.

Al arrancar se nota el trabajo de insonorización, el ruido del motor apenas se filtra en el habitáculo aunque en frío algo más, eso sí. El funcionamiento del motor diésel de 130 caballos desarrollado conjuntamente con Renault es algo brusco a bajas revoluciones pero mejora mucho en suavidad al subir de vueltas. En la zona media y alta la conducción es un placer y la respuesta inmediata al tacto del acelerador con reacciones si no deportivas sí bastante ágiles.

Motor tímido

Aunque en las arrancadas, por esa cierta brusquedad, requieren cierto entrenamiento para ser armoniosas el funcionamiento general en ciudad es bastante agradable ya que hay que actuar poco con la palanca de cambios. En carretera y sobre todo en autopista el funcionamiento es aún más agradable y el confort de marcha alto con unas suspensiones que absorben de forma muy competente y todo ello  redondeado en el caso de nuestra unidad con un equipo de sonido Bose que ameniza mucho el trayecto.

Antes de coger el volante para poner a pueba el coche en zonas más viradas hemos repasado parte de la información que proporciona Nissan sobre los cambios actuados en el coche para mejorar su comportamiento en carretera. Son sistemas que mejoran el manejo del coche y corrigen algunos de los defectos típicos de vehículos con esta carrocería como el “Control inteligente de calzada” que actúa sobre los frenos para impedir que el coche oscile al detenerse y el “Control inteligente de trazada” que actúa antes de que el coche pierda adherencia (y funcione el control de tracción) también actuando sobre los frenos.

El resultado es que el Qashqai, sin llegar al nivel de un turismo, tiene un comportamiento excepcionalmente noble en curvas llegando al nivel de SUV más deportivos y con más nombre en este apartado. Aunque el planteamiento no es para nada deportivo el coche responde sin aparentes subvirajes y con una dirección extremadamente precisa y cómoda. La carrocería apenas se inclina y el conductor tiene siempre el control total sobre la trayectoria. Eso por otro lado hace que dada la firmeza de las suspensiones las excursiones fuera del asfalto son más incómodas y el traqueteo es muy acusado en terreno irregular.

Conclusiones

El éxito del Qashqai ha residido en primer lugar por ser pionero en un formato que resultó ideal para muchas necesidades de transporte y adaptado a un comprador más actual pero también en una combinación de factores que han buscado siempre un equilibrio entre practicidad y buena respuesta. En esta nueva generación hemos descubierto un buen SUV para la ciudad, con buena capacidad de carga, consumos contenidos y muchas facilidades para el aparcamiento, pero también un coche al que no le asusta plantarse en la carretera y enlazar curvas alegremente gracias a sofisticados sistemas de tracción y frenado.

El sacrificio, que comparte con otros muchos crossovers del mercado, es que este modelo de Nissan cada vez se aleja más de sus orígenes todoterreno. Como ingredientes añadidos nos encontramos con un completo paquete de sistemas de ayuda a la conducción  y algunos detalles incluso sofisticados como las nuevas tapicerías de los asientos o el sistema de sonido Bose. En fin, buenos ingredientes para permanecer en vanguardia de un mercado que por otro lado espera muchas evoluciones y quizás hasta revoluciones… Lo veremos.

Notas finales

8Nota

Prestaciones7

Diseño7

Consumo8

Confort8

Sistema de Infoentretenimiento7

Análisis

Análisis: Dead Cells (Nintendo Switch)

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Dead Cells

Por si no fuera poco el estrés al que muchos nos enfrentamos en nuestro día a día, cada vez son más los juegos que convierten nuestro momento de relajación y ocio frente a las consolas en una nueva fuente de frustración… y lo peor de todo, es que nos encanta.

Con esta premisa os quiero presentar Dead Cells, un nuevo rogue-like del estudio indie Motion Twins, con grandes influencias de los clásicos Castlevania y Dark Souls.

No se puede decir que el juego no cuente con una historia, “controlarás un experimento alquímico fallido e intentarás descubrir qué sucede en una isla, supuestamente maldita, en constante cambio y expansión”, pero la verdad es que no es uno de los puntos fuertes de este título.

Y es que además de ser poco original, como tal, el avance del juego no irá explicando nada de la historia, sino que contaremos con diversos detalles ocultos que nos ayudarán a crear nuestra propia concepción de lo ocurrido.

Progresión al estilo Rogue-Like

Como buen título de este género, no contaremos con ningún medidor de nivel fijo que nos ayude realmente a la hora hacer que la siguiente partida nos sea más sencilla, volviendo a perder el progreso acumulado cada vez que muramos.

Dead Cells Desbloqueables

Sin embargo, sí que iremos manteniendo un progreso, conservando algunas de las mejoras, habilidades o armas que vayamos desbloqueando, aunque estas continuarán desapareciendo y apareciendo de forma aleatoria para cada nuevo intento.

Sí es cierto que las mejoras permanentes están enfocadas para ayudarnos, como el hecho de poder mantener una parte del oro acumulado al morir, añadir nuevas opciones de armas al comienzo de cada partida, o creando y ampliando una poción de salud.

Para ello, deberemos ir reuniendo unas células que se consiguen principalmente al ir matando enemigos, o a través de depósitos que encontraremos dispersos por el mapa. Según completemos cada nivel, pasaremos a encontrarnos con el Coleccionista, uno de los personajes no agresivos que nos permitirá ir invirtiendo estas células.

Cabe decir que no dispondremos de acceso a todas las mejoras desde el comienzo del juego, las cuales deberemos ir recolectando a medida que avancemos y derrotemos a ciertos enemigos.

Dead Cells Cuerpo Profanado

Aquí entrar en juego un factor estratégico: hasta qué punto nos compensa tratar de conseguir más células arriesgándonos a perderlas todas. Y es que casi por norma general, hasta la peor de nuestras partidas nos ayudará a progresar.

Distintas armas, distintas formas de pelear

Dead Cells es difícil, pero justo. De igual manera que al jugar a Dark Souls, este juego nos remarca lo obvio cuando somos derrotados, por lo que pronto la frase “¡Cuerpo Profanado!” se convertirá en vuestra coletilla más odiada.

De igual manera, se trata del mejor impulso a la hora de mantenernos jugando, ya que a diferencia de los títulos Souls, donde muchas veces el propio juego nos “obliga” a morir frente a alguno de sus jefes para “hacernos aprender”, en Dead Cells los fracasos serán principalmente debido a errores humanos, aunque siempre podemos vernos sorprendidos por una trampa.

El sistema de combate es muy sencillo, contaremos con dos huecos para armas (de forma predeterminada asignados a los botones X e Y), dos espacios adicionales para artefactos como granadas, torretas o trampas (correspondientes a los botones junto a los gatillos), un botón para saltar, y una voltereta para esquivar. Si bien se trata de unos controles fáciles de entender, ya os voy avisando que os llevará algo más de tiempo dominarlos.

Sin embargo, donde realmente reside la complejidad del juego, es en el enorme catálogo de armas y habilidades especiales que tendremos a nuestra disposición, con más de 90 armas y hechizos entre los que encontraremos espadas, espadones, martillos, dagas, lanzas, arcos, ballestas, magias y más.

Y es que aparte de las diferencias obvias, como la posibilidad de atacar cuerpo a cuerpo o a distancia, además, cada arma contará con unas habilidades especiales aleatorias que pueden suponer tanto ventajas como desventajas para nuestro personaje. También podremos ir comprando “mutaciones” a modo de habilidades pasivas para nuestro personaje.

Dead Cells Habilidades

La impecable forma de poder combinar las habilidades y las armas es sin duda uno de los puntos que sacan el mayor provecho de este juego: si tienes un arco que deja rastros de aceite inflamable tras sus flechas, y a continuación usas un arma de fuego, tanto el escenario como los monstruos se verán envueltos en llamas.

Juégalo a tu manera

Al igual que cada partida de Dead Cells, cada jugador es diferente, y los desarrolladores de este título lo han tenido en cuenta. Durante todo el juego veremos un pequeño cronómetro que medirá el tiempo invertido en cada partida. Si bien este tiempo no supone nada a la hora de la jugabilidad, sí que se trata de un buen detalle para los “speedrunners”.

Dead Cells Puertas Tiempo

Y es que contaremos con varias salas repartidas en los distintos mapas que irán quedando bloqueadas con el paso del tiempo, y que normalmente no incluyen más que pequeñas ventajas como cápsulas de células, objetos y oro, o alguna mejora para nuestros atributos.

También se ha tenido en cuenta a aquellos a los que les gusta explorar y completar cada mapa. Además de salas y pasadizos ocultos, para todo aquél que posea una buena vista, podremos encontrar unas runas en algunas paredes del mapa, que nos desbloquearán nuevos caminos, oro, e incluso algún arma.

Ambientación y banda sonora

Basado en una estructura 2D de arte pixel, los escenarios de Dead Cells no podrían estar mejor elaborados, ofreciendo una calidad de escenografía impecable, cargada de numerosos y pequeños detalles que logran una inmersión total al jugar. Ocurre de igual manera con la banda sonora, creada por Yoann Laulan, que no podría estar mejor integrada con el juego.

Dead Cells Gráficos

También hay que destacar el impecable trabajo de traducción del juego, que al menos para la versión española (no puedo daros una opinión fiable para el turco o el japonés), hace un uso perfecto de palabras y expresiones, sin llegar a parecer ni notarse en ningún momento que se trate de una traducción y no de que esté desarrollado principalmente en este idioma.

Pequeñas sonrisas arrancadas

Uno de los aspectos más característicos del juego son las pequeñas referencias de humor, en algunos casos algo negro, que podremos ir encontrando a lo largo de Dead Cells.

Desde el menú de opciones, donde podremos elegir el tipo de comida que aparecerá durante la partida, con opciones como alimentación carnívora, vegetariana, estilo Castlevania o “Baguette”, consistiendo esta última en distintas barras de pan o surtidos de bollería como croissants (una burlona referencia al tópico sobre los franceses).

Dead Cells Baguette

También nos encontraremos con otras perlitas durante el juego, principalmente al interactuar con los elementos investigables del mapa, y algunos de los secretos que desvelan el trasfondo del juego.

Uno de los gags más ocurrentes que me he encontrado se produce en una de las transiciones entre fases, cuando observamos la piedra de pulir donde mejoramos todas nuestras armas, en la que el personaje me leyó la mente: “no se me ocurre cómo se puede ‘volver a forjar’ una granada o un arco con una herramienta así“.

Conclusiones: Dead Cells es un reto

Quizás algunos de vosotros ya habíais jugado a Dead Cells en su versión de acceso anticipado para PC, pero sin duda la versión final del juego merece la pena volver a ser re-jugada. Y es que además de pulir muchos bugs y mejorar enormemente su rendimiento, el juego ha implementado nuevos contenidos.

No obstante aún quedan algunos detalles mejorables, como algunas builds que resultan algo desequilibradas y dejan el juego demasiado fácil. Si hay un detalle negativo que destacaría, sería la sensación de repetición en muchas de las estructuras de los niveles, faltándome un mayor grado de aleatorización.

Dirigido a los fans del género rogue-like, a los amantes de los clásicos Castlevania, a los “masoquistas” de Dark Souls, o a cualquiera que busque un juego que le suponga un reto real. Dead Cells es un juego muy recomendable para cualquiera de sus plataformas, ya que, además de su versión de Switch que hemos analizado, se encuentra disponible para PC (compatible con Windows, Mac y Linex), Ps4 y Xbox One.

Dead Cells Signature Edition Switch

Actualmente su precio para Switch está en 24,99 euros para su versión digital a través de la Nintendo e-Shop, 29,99 euros para su versión física, y una anunciada edición especial por 45 euros (disponible a través algunos distribuidores del merch oficial del juego), que contendrá, además de una copia del juego completo, un libro de arte de tapa dura de unas 60 páginas, un pin metálico, una caja exclusiva con una portada diferente y en relieve, la banda sonora, y una tarjeta única y numerada con las firmas digitales de los desarrolladores.

Notas finales

8Nota

Generación de mapa6

Gráficos y Sonido9

Rejugabilidad9

Innovación7

Rendimiento9

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Análisis

Energy Tower 8 G2 Wood, análisis

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Energy Tower 8 G2 Wood

En Energy Sistem saben hacerlo bien en lo que a audio se refiere. De otra forma, no habrían vuelto a ser líderes en este sector según la consultora GFK.

En esta ocasión hemos tenido la posibilidad de probar la Energy Tower 8 G2, la “niña bonita” de la marca, que cumple con lo que promete por 150 euros.

Podría decirse que las torres de sonido acabaron con las minicadenas, estos dispositivos ya son un elemento obligado en cualquier casa en la que disfruten de la música. Su formato es muy similar en cada marca, pudiendo ser más altas o más anchas. En concreto, la Energy Tower 8 G2 Wood, es una edición en madera que puede integrarse con facilidad en cualquier decoración. Mide un metro, tiene una profundidad de 22 centímetros y pesa 9 kilos.

Nos encontramos ante una torre de sonido Hi-Fi está formada por dos altavoces de rango completo tipo bullet de 4 pulgadas y 30 W de potencia, así como de un altavoz de subgraves de 6,5 pulgadas y 50 W. Todo ello muy bien acompañado por un tweeter de cúpula de seda de 1,5 pulgadas y 10 W, que proporciona un sonido más claro, y una mayor estabilidad en el rango de agudos. En conjunto, vamos a disfrutar de 120 W de potencia y un procesador de audio digital, para experimentar la mejor calidad sonora, en cada rincón de la casa.

La Energy Tower 8 nos ofrece distintas maneras de controlar la música que escuchamos. Por un lado, cuenta con botones en su panel superior para cambiar el modo de reproducción, avanzar, retroceder de pista, subir o bajar el volumen. El botón de encendido también se encuentra en esta parte. Estos mismos botones los encontraremos en el pequeño mando que viene con la torre. De todas formas, si la vinculamos con nuestro móvil mediante Bluethoot, podremos controlarla por completo desde el mismo.

La mini pantalla LCD situada en el frontal superior nos dirá desde donde estamos escuchando música. Además de Bluetooth 4.1 tenemos bastante más conexiones físicas. Podemos reproducir nuestra música a través de una tarjeta microSD que se inserta directamente en el equipo, a través de USB (el USB no puede tener más de 64 Gb), por cable de 3.5mm (minijack, que viene incluido), y por cable óptico digital S/PDIF (no incluye el cable). Con el panel superior podremos navegar a través de las fuentes de señal y establecer la que queramos.

También cuenta con una entrada/salida RCA, que te permitirá conectar distintas unidades y ampliar tu red. Su entrada óptica servirá para potenciar el sonido de la televisión, videoconsola o dispositivo externo de audio, con la máxima calidad.

Por último, no se olvidan de la radio, el sonido más clásico. Aunque es de merecer que la incorpore lo cierto es que controlarla y escucharla es bastante difícil. En la minipantalla LCD podemos ver en que dial nos encontramos, pero no podremos guardar emisoras ni tampoco buscarlas de manera automática. Una pena, ya que para muchos, yo me incluyo, la radio es un compañero más de la casa.

Notas finales

8Nota

Sonido9

Tamaño8

Precio8

Conexiones10

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Análisis

Analizamos el HP Spectre 13: belleza, potencia y movilidad

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HP Spectre 13

HP Spectre 13 es el ultraportátil premium de consumo más avanzado de la multinacional estadounidense. Destinado a impresionar al usuario más exigente HP lo publicita como el “portátil con pantalla táctil más compacto del mundo”.

Es difícil sobresalir en un segmento de ultraportátiles que ofrece equipos magníficos y junto al grupo de convertibles es seguramente lo más atractivo de la informática actual. El Spectre 13 original ya mostró lo que HP podía ofrecer y la última versión (revisada por dentro y por fuera) que hemos tenido oportunidad de analizar a fondo es simplemente el portátil más bonito que ha pasado por nuestras manos. Y, cuidado, con un rendimiento excelente.

El nuevo HP Spectre 13 mantiene el soberbio aspecto de su predecesor, pero ofrece sutiles y no tan sutiles mejoras en el diseño; nuevo acabado de color; mejoras en conectividad; pantalla táctil y opción de resolución 4K; teclado mejorado y un gran aumento de rendimiento gracias a la actualización de su base hardware a los procesadores de octava generación Core de Intel.

El equipo se entrega en una atractiva caja que confirma su nivel premium desde el primer momento. Incluye el portátil, una funda de transporte, una guía rápida de uso, el adaptador de corriente y adaptadores que facilitan su uso con accesorios y periféricos menos avanzados que los conectores que ofrece el equipo, un USB Type-C a USB 3.0 y otro USB Type-C a llave HDMI.

HP Spectre 13

Especificaciones HP Spectre 13

HP ofrece varias configuraciones con base en una pantalla multitáctil de 13 pulgadas, paneles con resolución hasta 4K; los mencionados procesadores Intel Kaby Lake R; hasta 16 Gbytes de RAM y unidades de estado sólido PCIe de hasta 1 Tbyte para almacenamiento masivo. La unidad que hemos probado incluía las siguientes especificaciones principales:

  • Pantalla: Pantalla IPS multitáctil de 13,3 pulgadas en diagonal, con retroiluminación WLED y protección Corning Gorilla Glass NBT.
  • Resolución: FHD para 1920 x 1080 píxeles.
  • Placa base y Chipset: HP 83A2 – Socket 1356 FCBGA
  • CPU: Intel Core i7-8550U con cuatro núcleos y frecuencia hasta 4 GHz.
  • GPU: Intel UHD Graphics 620.
  • RAM: 8 GB SDRAM LPDDR3-2133
  • Almacenamiento: SSD M.2 de 256 GB – NVMe PCIe
  • Conectividad: Combo de Intel Wi-Fi ac y Bluetooth 4.2 – Tres puertos USB Type-C
  • Varios: Altavoces Bang & Olufsen; Cámara HD HP Wide Vision con micrófono digital de matriz doble integrado. Seguridad con módulo de plataforma segura (TPM).
  • Dimensiones: 30,82 x 22,42 x 1,04 cm.
  • Peso: 1,1 kilogramos.
  • Batería: Ion-litio de 4 celdas y 43,7 Wh, con carga rápida hasta 50% en 30 minutos.
  • Sistema Operativo: Windows 10 Home.

HP Spectre 13

Concepto, diseño y acabados

Dice el refrán castellano que “con lo bonito no se come”, pero tenemos que reconocer que el HP Spectre 13 nos ha enamorado desde el primer momento con su nuevo acabado en blanco cerámico metalizado con toques en oro pálido (esquema de color Ceramic White y Pale Gold), que le otorga un aspecto sensacional, es más elegante que la otra opción de color en gris oscuro y lo diferencia de un mar de clones en el segmento de ultraportátiles.

Su chasis fabricado en fibra de carbono y aluminio acompaña y ni siquiera la parte trasera realizada en policarbonato desentona de un nivel general en diseño y acabados realmente magnífico. Además, y a diferencia del modelo con acabado en ceniza plateada y toques cobrizos, éste apenas detecta huellas dactilares y es resistente a arañazos bajo un proceso especial de construcción de electrodeposición avanzada en las cubiertas de aluminio y fibra. Los ángulos han sido cincelados para una apariencia más limpia, mientras que el corte de diamante facilita la apertura de la tapa.

HP Spectre 13

HP mantiene los lujosos adornos dorados de las bisagras coaxiales que se pliegan desapareciendo de la vista y los bordes del dispositivo que se han convertido en un elemento distintivo de todas las computadoras portátiles de la serie Spectre, mientras que refina el conjunto reduciendo su grosor y peso sobre el Spectre original. 10,4 mm y 1,1 kg que llevan el concepto Ultrabook a un nuevo nivel para un equipo con pantalla táctil de 13 pulgadas.

Las comparaciones suelen ser odiosas, pero una imagen del Spectre junto a un HP Envy de 15 pulgadas (2014) y un HP Compaq de 17 pulgadas (2008) nos da una idea precisa del tamaño y diseño de este equipo a la vez que muestra los avances en diseño de la última década.

HP Spectre 13

Cuando levantes la tapa encontrarás una pantalla táctil con biseles mínimos (excepto en el inferior), un teclado completo tipo isla que tiene por encima el conjunto de altavoces en un intrincado patrón de triángulos y por debajo, el Touchpad. Todo el conjunto es de un blanco impoluto, mientras que el panel táctil y el TouchPad tienen un borde dorado para que coincida con el de la tapa.

HP Spectre 13

HP ha rediseñado el interior para acoger la nueva generación de procesadores de Intel, destacando un nuevo sistema de refrigeración que incorpora un sensor de infrarrojos que regula el flujo de aire capturando la temperatura de la superficie del ordenador en tiempo real, con el fin de que el portátil se mantenga silencioso y refrigerado durante las cargas de trabajo más intensas.

Ya sea abierto o cerrado el equipo muestra un aspecto sensacional. Si sumamos una calidad de construcción sobresaliente y un grosor y peso en los límites de lo imposible, concluiremos que el HP Spectre 13 es el rival a batir en términos de diseño y acabados en el segmento de ultraportátiles premium. Un chasis tan delgado sacrifica algo la rigidez aunque no hemos tenido problemas salvo una ligera presión en la base. Es obvio que es un equipo cuyo manejo hay que cuidar.

Pantalla

HP Spectre mantiene el tamaño de pantalla en una diagonal de 13,3 pulgadas, pero añade una tecnología táctil que es un plus sobre el modelo original.

HP Spectre 13

Además, agrega la opción de un nuevo panel con resolución 4K que eleva en gran medida la densidad de la versión Full HD, que puede quedarse algo corta para el nivel del equipo. Un panel 2K hubiera sido perfecto en mi opinión.

La pantalla del equipo registró medias entre 260-270 nits en las pruebas con el fotómetro. Más oscura que la media del sector y de otros equipos de HP como el convertible EliteBook x360 1020 G2 que analizamos hace unos meses. El contraste también está por debajo de la media con 740:1. Seguramente el panel opcional 4K ofrezca un mejor resultado en este apartado.

Derivado del diseño, en el que la pantalla no es tan profunda como el chasis y se pliega para quedar al ras de una tira de metal cuando está cerrado, encontrarás que la pantalla no se abre tanto como el de la mayoría de portátiles. No podemos pedir un sistema de 360 grados que lo convertiría en un convertible, pero nos hubiera gustado un grado de inclinación superior, lo que de paso mejoraría los ángulos de visión.

HP Spectre 13

En el lado positivo, el nuevo Spectre ha reducido de manera apreciable los biseles de la pantalla frente al modelo original permitiendo un panel de mayor tamaño en un marco más pequeño, además de añadir una mayor protección contra golpes y arañazos mediante el Gorilla Glass NBT. La representación del color también es buena, con un panel que cubre el 111% de la gama de color sRGB, superior a la media del segmento. También ofrece una muy buena respuesta del panel táctil, compatible con lápices ópticos.

Conectividad

HP Spectre 13 ofrece tres puertos USB Type-C y un jack para auriculares en la parte trasera del equipo. Nada más… y nada menos, si tenemos en cuenta su diseño y extrema delgadez. Sin embargo, dos de ellos son compatibles con el puerto de interconexión de Intel, Thunderbolt 3, y ello es una gran ventaja para permitir transferencias de hasta 40 Gbps. El tercer puerto puede utilizarse para recarga de las baterías con soporte para carga rápida.

La tendencia es general y la idea de HP ha sido “preparar el futuro”. USB Type-C es un conector muy bien concebido y ha llegado para quedarse, junto a las interfaces USB 3.1 (USB 3.2 está en desarrollo) y el soporte para el puerto de Intel, HDMI, y Display Port que permite conectar cualquier periférico y accesorio con un gran ancho de banda.

El problema actual ya lo conoces y es de tiempo: cómo conectar accesorios y periféricos antiguos que se cuentan por centenares de millones. HP ofrece con el equipo dos adaptadores para facilitar su uso desde el primer momento, un USB Type-C a USB 3.0 para periféricos y otro USB Type-C a llave HDMI para conectar a una pantalla externa. El que necesite más tendrá que usar otros adaptadores o una base. HP ofrece dongles opcionales que veremos después.

En cuanto a la conectividad inalámbrica, el equipo incluye el cada vez más extendido combo de Intel que ofrece Wi-Fi ac y Bluetooth 4.2. La conectividad a Internet es muy buena con su soporte MU-MIMO 2 × 2 y, además, HP ha incorporado su tecnología Connection Optimizer que ayuda a mejorar el ancho de banda seleccionando las conexiones Wi-Fi más rápidas y menos congestionadas.

Teclado, TouchPad, Webcam

El teclado del Spectre es uno de los mejores que hemos probado en un ultraportátil. Un modelo chiclet tipo isla, que nos ha sorprendido -por bueno- para el tamaño y diseño del equipo que como repetimos marca todo lo demás. HP ha movido el conjunto de altavoces desde los lados a la parte delantera lo que le ha permitido expandir el teclado proporcionando un buen tamaño y espaciado.

Las teclas tienen un recorrido de 1,3 mm y ofrecen una gran precisión. El teclado es retroiluminado en un solo tono, blanco, muy brillante, que facilita trabajar con el equipo en ambientes con poca luz.

El touchpad no es malo, pero nos ha gustado menos que el fantástico teclado. Los botones son demasiado duros y hacen ruido al pulsarlos. Por otro lado, utiliza los controladores Synaptics y no los del Microsoft Precision Touchpad, que ofrecen mejor soporte gestual. A su favor, es que el tamaño de su superficie de vídrio ha aumentado un 15% en tamaño con respecto a la generación anterior, ganando en comodidad de uso.

Mejor el conjunto de cámaras web HP HD, con campo de ángulo de visión de 88 grados y los infrarrojos para soportar Windows Hello en tareas de seguridad, acceso y autenticación.

Rendimiento y experiencia de uso

Si por diseño y acabados el HP Spectre 13 no dejará indiferente a nadie, su uso también es igual de placentero. El equipo se puede utilizar en cualquier momento y lugar gracias a su tamaño compacto y bajo peso, lo que permite transportarlo cómodamente a cualquier parte. Aunque la movilidad es su elemento principal de uso, este equipo también puede usarse para múltiples tareas en una oficina o en un escritorio informático en el hogar, simplemente conectándole un monitor externo para aumentar la productividad.

A ello ayuda un rendimiento general que -de nuevo- nos vuelve a sorprender porque es muy elevado para el tamaño de esta máquina. No, no es una estación de trabajo móvil ni un portátil para juegos, pero se desenvuelve a la perfección en cualquier tarea informática multitarea logrando que la experiencia global de uso sea muy satisfactoria.

Procesamiento, gráficos y memoria 

El rendimiento de proceso y gráfico viene dado por el microprocesador montado en el equipo. En esta ocasión es de alto nivel porque se trata de un modelo con arquitectura “Kaby Lake Refresh” o lo que es lo mismo, el primer procesador de cuatro núcleos y ocho hilos que Intel comercializó para su serie “U” de bajo voltaje.

HP Spectre 13

El HP Spectre 13 utiliza un Intel Core i7-8550U con 8 Mbytes de caché y una frecuencia de trabajo que en modo turbo se eleva hasta los 4 GHz. Un desarrollo formidable para un ultraportátil que muestra sus poderes en test como el de Geekbench que valoran el rendimiento de la CPU, ofreciendo tasas en multi-núcleo que casi duplican los obtenidos por la generación anterior (recordemos de doble núcleo):

HP Spectre 13

Lo mismo ocurre con el exigente test Cinebench de Maxon donde en el apartado de CPU obtiene unos interesantes 519 puntos a la velocidad mínima del procesador, 1,8 GHz. En comparación, un Core i7-7600U ofrece tasas de 350 puntos aún con mayor frecuencia de trabajo.

HP Spectre 13

El benchmark PC Mark que realiza pruebas de edición, creación de contenido y productividad en general, y que también evalúa el trabajo de la memoria (el que necesite más puede pasar de 8 a 16 Gbytes), muestra resultados igual de buenos. No hay duda, el estreno del cuádruple núcleo le ha sentado estupendamente a la serie “U” de Intel, aumentando el rendimiento de manera drástica en ultraportátiles.

HP Spectre 13

El apartado gráfico no es tan espectacular. Este Spectre no ofrece dedicadas y el subsistema gráfico es responsabilidad de una Intel UHD Graphics 620.

HP Spectre 13

Una GPU de anterior generación que funciona con una frecuencia dinámica desde 300 MHz a 1.15 GHz con 128 Mbytes dedicados y uso de la memoria principal. Está integrada en el procesador y obviamente no ofrece el rendimiento de una NVIDIA o AMD. Los resultados en los test de 3DMark lo confirman:

HP Spectre 13

La verdad es que tampoco hace falta más. No estamos ante una estación de trabajo ni vamos a dedicar este tipo de equipos a juegos. La contención del consumo para aumentar la autonomía es la prioridad y en cualquier caso esta integrada ofrece un rendimiento suficientemente para el enfoque del equipo. Hemos jugado a algunos juegos de nivel medio rebajando calidad al mínimo, hemos editado imágenes con Photoshop y hemos trabajado con herramientas ofimáticas sin ningún tipo de retardo.

Aún así, los que busquen rendimiento en juegos o producción de vídeo/imágenes/CAD deberán apostar por otro tipo de equipos con gráficas dedicadas. A destacar que soporta las APIs DirectX 12 y dos monitores externos con resolución 4K a 60 Hz.

Almacenamiento

El uso de unidades de estado sólido en portátiles ya es general en equipos de nivel medio para arriba y el empleo de discos duros está desapareciendo salvo en modelos que optan por sistemas de almacenamiento híbridos. El HP Spectre 13 monta -como no podía ser menos- una SSD M.2 NVMe conectada a la interfaz PCIe que ofrece buenos resultados, especialmente en el apartado de escritura:

La unidad montada llega del líder en ventas del sector de las SSD, Samsung, y aunque no es la mejor que hemos probado es toda una garantía. El equipo arranca en apenas siete segundos, la apertura de aplicaciones es instantánea y las transferencias de datos se suceden a un ritmo vertiginoso. La capacidad de la unidad montada es de 256 Gbytes, aunque el fabricante ofrece variantes de hasta 1 Tbyte para el HP Spectre 13.

Autonomía

Las “promesas” de los fabricantes en cuanto a autonomía de los equipos portátiles se tasan en condiciones ideales de uso que buscan alargar el uso de la batería. En el mundo real, la autonomía se reduce bastante y ello pasa en este equipo, para el que HP promete hasta 11 horas y 15 minutos.

Por ejemplo, en reproducción de un vídeo con resolución 1080p la batería dura unas seis horas. Aproximadamente esa cifra en navegación por Internet con la red inalámbrica activada, inferior a la media en ultraportátiles y también a las especificaciones teóricas de HP. La carga rápida de la batería a través de su puerto USB Type-C sí es realmente efectiva y se puede cargar al 50% en poco más de media hora, mientras que el diseño Step Cell permite mantener compacto el perfil y el grosor ultradelgado de 10 mm del equipo.

Teclado

Lo hemos comentado más arriba, fantástico. Para los que tenemos que escribir a diario durante muchas horas, la calidad y funcionamiento del teclado de un portátil es un aspecto a considerar seriamente. HP lo tiene muy en cuenta en la gama alta y éste modelo está a la altura del Premium Collaboration que monta en sus portátiles profesionales EliteBooks.

Los cambios en el diseño con el traslado de los altavoces ha permitido aumentar el tamaño de las teclas y el espaciado de las mismas, limitando los errores. El resultado es un teclado completo chiclet tipo isla de muy buen tacto, de tamaño generoso con teclas que tienen 1,3 milímetros de recorrido y sólo requieren 70 gramos de presión para actuar. En pruebas con 10fastfingers.com es sencillo superar la barrera de las 100 pulsaciones por minuto sin apenas errores.

Sonido

Un apartado (hermano pobre hasta hace poco) que van cuidado cada vez más los fabricantes con HP como uno de los destacados. La alianza con Bang & Olufsen sigue ofreciendo resultados por encima de la media y el equipo suena realmente bien (y a volumen elevado), con sus altavoces estéreo, la tecnología SmartAmp y el software Bang & Olufsen Audio Control que permite configurar algunos parámetros.

Conectividad inalámbrica

Hemos probado el módulo Wi-Fi ac en una conexión de 300 “megas” sobre la banda de 5 GHz y en distancias cercanas al router con aplicaciones como iPerf3 y LAN Speed Test para medir el rendimiento tanto de Internet como la de red local y el resultado en descargas, navegación o streaming ha sido altísimo, cerca del 90% de la velocidad máxima teórica.

El combo de Intel funciona realmente bien con el MU-MIMO 2 × 2 y el apoyo de la tecnología Connection Optimizer de HP que ayuda a mejorar el ancho de banda seleccionando las conexiones Wi-Fi más rápidas y menos congestionadas. Sólo le pediríamos el salto a Bluetooth 5.0 en próximas actualizaciones.

Accesorios HP Spectre 13

La funda de transporte de piel que incluye HP está en línea con la elegancia y calidad del propio equipo y los dos adaptadores para poder utilizar los puertos USB Type-C con periféricos más antiguos son todo un detalle.

HP Spectre 13

Además, HP ofrece de manera opcional otros accesorios que hemos tenido la oportunidad de probar para aprovechar a fondo el equipo.

USB-C Travel Dock

Uno de ellos es la base de viaje HP Spectre USB-C, que permite ampliar la conectividad del portátil a varios accesorios, redes LAN o pantallas externas. La base es más pequeña que un smartphone (14,48 x 5,48 x 1,65 cm) y tiene un peso de 132 gramos que le permite transportarla fácilmente junto al portátil.

Incluye carga de paso, tiene un cable de 40 cm de longitud e incluye los siguientes conectores:

  • USB 3.0 Type-C UFP: Admite SS (5 Gbps) y son compatibles con anteriores HS (480 Mbps), FS (12 Mbps) y LS (1,5 Mbps) Admite Alt Mode Type-C y proporciona energía hasta 20 V/3 A.
  • USB 3.0 Type-A: Admite SS (5 Gbps) y son compatibles con anteriores HS (480 Mbps), FS (12 Mbps) y LS (1,5 Mbps).
  • USB 2.0 Type-A: Admite HS (480 Mbps) y son compatibles con anteriores FS (12 Mbps) y LS (1,5 Mbps).
  • USB 3.0 Type-C DFP: Potencia de pila solo, entrada desde el adaptador AC de HP compatible con PD 3.0.
  • HDMI: HDMI 1.4 velocidad de datos 10,2 Gbps. DisplayPort 1.4 hasta 5,4 Gbps/lane, compatible con resolución de pantalla hasta 4096 x 2160 a 30 Hz de velocidad de imagen.
  • VGA: DisplayPort 1.2 velocidad de enlace hasta 5,4 Gbps/lane, compatible con resolución de pantalla hasta 1920 x 1080 a 60 Hz de velocidad de imagen.
  • Ethernet: USB 3.0 velocidad de datos hasta 5 Gbps, la velocidad de transferencia del puerto Ethernet es de 10/100/1000 Mbps, compatible con Wake-On-LAN.

HP Spectre USB-C tiene un precio oficial de 129 euros y está disponible en la HP Store. Interesante para aumentar la conectividad y productividad del Spectre y con una calidad de construcción al nivel del equipo. El punto menos positivo lo pone un precio por encima de la media de estas bases de expansión.

HP Tilt Pen Stylet

Otro de los accesorios adicionales recomendados para aprovechar la pantalla múltitáctil del HP Spectre 13 es un lápiz óptico activo que permite escribir, dibujar y navegar de manera natural como si escribiéramos en papel.

Cuenta con soporte para inclinación para mejorar la precisión, mientras que la detección de presión permite sombrear desde diferentes ángulos, ofreciendo una experiencia de dibujo bastante realista. Además del modo lápiz, ofrece un segundo modo de presentaciones, que con un botón dedicado permite mover cómodamente el cursor, pasar las diapositivas y resaltar los puntos clave de una presentación sin necesidad de hacer clic.

La verdad es que funciona realmente bien. En Windows 10 permite acceder a un área de trabajo de Windows Ink desde la misma pantalla de bloqueo y además de las tareas de dibujo, su uso con aplicaciones de Office es impecable, editando documentos en Word o presentaciones en Power Point. También se puede usar como anotaciones de agenda digital, bloc de bocetos o en páginas web con Edge. Windows Ink tiene un buen número de apps con las que se puede trabajar con este lápiz.

Es compatible con dispositivos de HP con tecnología Microsoft Pen Protocol (MPP). Se conecta mediante Bluetooth y tiene una autonomía de 10 horas. Se recarga mediante un puerto USB Type-C que incluye oculto mediante un cable también incluido con el lápiz. Pesa poco más de 13 gramos y está disponible en acabados de color negro y plata en la HP Store y en el canal minorista. Su precio de 99 euros es correcto para sus prestaciones.

Conclusiones HP Spectre 13

Se nos han acabado los calificativos positivos para definir el aspecto del nuevo Spectre. Enamorará al usuario más exigente y junto a la calidad de construcción y acabados lo sitúa en lo más alto del segmento ultraportátil en términos de diseño, mientras que un grosor y peso bajísimo permite transportarlo a cualquier parte.

Su rendimiento es sorprendentemente alto para el tamaño de la máquina. El uso de los ocho hilos del nuevo procesador de Intel y la SSD PCIe que evita que el almacenamiento sea un cuello de botella, permite una multitarea efectiva con ofimática, navegación web y entretenimiento multimedia. También permite ejecutar videojuegos a bajo nivel, pero no es un modelo dedicado a ello y el jugón tendrá que apostar por otro tipo de equipos como el OMEN 15 que analizamos hace unos meses.

El HP Spectre 13 no es perfecto. La pantalla nos deja sensaciones mixtas. Los biseles son realmente mínimos y la tecnología multitáctil es un añadido muy interesante, pero su bajo nivel de brillo y contraste haría decantarnos por el panel 4K opcional que -sin probarlo- es seguro que ofrecerá mejores resultados. La autonomía también debería ser superior y acercarse a las cifras teóricas, mientras que recomendaríamos acceder a los 16 Gbytes de RAM para productividad avanzada. En todo caso y en la balanza, pesan más sus virtudes y de ahí la recomendación.

Lo mejor:

  • Simplemente precioso.
  • Calidad de construcción y acabados de máximo nivel.
  • Movilidad total. Extremadamente delgado y ligero.
  • Gran rendimiento para un ultraportátil.
  • Teclado sobresaliente.

A mejorar: 

  • Autonomía real por debajo de la prometida.
  • Pantalla poco brillante. Ángulo de apertura limitado.
  • El TouchPad no tiene la calidad del teclado o la del instalado en los EliteBook.

 

Con Windows 10 Home preinstalado y su ración habitual de bloatware, el apartado de software se salva con una promoción gratuita de 30 GB durante un año en Dropbox y otro año gratis de la solución de seguridad McAfee LiveSafe. El HP JumpStart la HP ePrint son las mejores utilidades. HP Spectre 13 está disponible en el canal especializado y en la HP Store española. El equipo probado tiene un precio de 1.599 euros en la tienda oficial. Más información de la serie | HP.

 

Notas finales

8Nota

Aspecto, diseño y acabados9

Movilidad, grosor y peso10

Pantalla7

Autonomía7

Rendimiento9

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