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Tú opinas: ¿Tiene sentido en el siglo XXI la guerra de Spielberg contra Netflix?

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Spielberg contra Netflix

El éxito de la Roma de Cuarón es el éxito de su productora Netflix y el éxito de una manera de ver el negocio audiovisual de manera distinta a la clásica ‘hollywodiense’ que como buen dinosaurio le cuesta horrores moverse. Aunque sea para mejorar su propio modelo de negocio con la ampliación de la difusión de su contenido.

La docena de nominaciones a los Oscars y los galardones finales a la mejor película de habla no inglesa, mejor director y mejor fotografía, además de los cuatro premios BAFTA (incluyendo mejor película), el Goya a la Mejor Película Iberoamericana y el éxito incuestionable de crítica y público, ha escocido a una parte de Hollywood. Y solo porque Netflix estaba detrás.

Spielberg contra Netflix

Steven Spielberg, el jefe de la Academia de Cine y bien conocido por sus críticas anteriores al «streaming de cine» va a llevar una propuesta a la próxima reunión de la de la Junta de Gobernadores en abril con el objetivo de implementar un cambio de reglas que impidan que películas como Roma sean elegibles para los Oscars y se limiten a los Emmy, al considerar que se trata de un «telefilme para televisión» ya que no ha sido estrenada en la gran pantalla de un cine.

Ciertamente la distribución de Roma ha sido mejorable. A pesar que Netflix apostó también por las grandes salas, terminó exhibiéndola en su plataforma y si no ha tenido la difusión que merecía en la gran pantalla ha sido por la posición de bloqueo de Hollywood y de las grandes cadenas que manejan las salas de cine y que exigen el cumplimiento de la norma (demencial en los tiempos en que vivimos) de esperar hasta cuatro meses desde el estreno en cines antes de que lleguen a otros medios, sea plataformas en streaming o en medios ópticos como DVD/Blu-ray.

Netflix ha respondido a la cuestión sin nombrar a Spielberg. «Nos encanta el cine», escribieron en su cuenta oficial de Twitter, recordando que buscan el «acceso para todas las personas que no siempre pueden pagar una entrada o viven en ciudades sin cines; permitiendo que todos, en todas partes, disfruten de lanzamientos de cine al mismo tiempo y dando a los cineastas más formas de compartir arte».

Cuarón también ha respondido y con claridad a Spielberg: «Necesitamos que haya una mayor diversidad en la forma en la que estrenamos nuestras películas. Los modelos de distribución necesitan ser más flexibles, dependiendo de las películas. No puedes imponer el mismo sistema de distribución de una película de gran presupuesto a una de bajo presupuesto. Quizá necesitemos menos salas de cine y modelos de más largo recorrido que sirvan de ventana», defiende el director mexicano.

No todos en Hollywood piensan como Spielberg (o como los organizadores del Festival de Cannes de donde Netflix se tuvo que retirar por motivos similares) y ya se han alzado algunas voces críticas como la de la directora Ava Duvernay: «Querida Academia, esta es una reunión de los Gobernadores y los miembros de a pie no podemos acudir. Pero espero que, si esto es cierto, haya otros directores en la sala que lean las opiniones de personas como yo que piensan diferente».

Spielberg contra Netflix

El streaming es imparable, lo diga Spielberg o Hollywood entero

El “efecto Netflix” ha despertado a la bestia y ha provocado el mayor cambio en la economía de la industria del entretenimiento en décadas. Empeñados en perseguir a sus propios clientes por piratas y perdiendo el tiempo negociando tarifas de los servicios de cable fijos, Hollywood no ha sido capaz de ofrecer servicios de contenido accesibles y asequibles y especialistas en streaming le han ‘comido la tostada’.

La agitación causada por el ascenso meteórico de Netflix fue el único tema tratado por los magnates de los medios durante su cónclave anual de 2018 en la conferencia de Allen & Co. en Sun Valley, dicen las crónicas. La reunión de 2019 parece llevará el mismo camino. Y no solo es Netflix. Los conglomerados de medios tradicionales sienten la urgencia de actuar ahora por temor a que las grandes tecnológicas como Amazon, Facebook, Apple y Google también están ocupados elaborando o aumentando sus plataformas de contenido global que empequeñecerán sus operaciones. Fue una de las motivaciones para las multimillonarias operaciones de compra de Time Warner o Fox.

No es de extrañar que Disney, la mayor compañía mundial de medios, lidere la carrera entre la vieja guardia de Hollywood para ponerse al día con Netflix. El presidente y CEO de Disney, Bob Iger, lo dejó claro en el anuncio de su servicio en streaming Disney Play“el lanzamiento de estos servicios es la mayor prioridad de la compañía para 2019. Los servicios en streaming son imparables. El usuario quiere ver el contenido, dónde, cómo y cuándo quiera. Netflix ofrece contenido 24/7 en 190 países y en cualquier dispositivo.

Primero fue la televisión y ahora el cine. Personalmente, como buen aficionado soy de los que piensan que la experiencia de ver una película en la gran pantalla es inigualable y me escapo siempre que puedo a ver la cinta que creo lo merece. Lamentablemente, no tengo acceso a clásicos en la gran pantalla (como le pasa a muchos usuarios) y hay que verlos en el televisor por medios lícitos u otros que menos… Y, sí, me da pena el cierre de los pequeños cines (como me produce tristeza el cierre de la multitud de pequeñas empresas en otros sectores de mercado), pero desgraciadamente están envueltas en una guerra donde tienen todas las de perder ante una transición imparable.

¿Quién es Spielberg para calificar lo que es o no es ‘cine’ por la manera de distribuirlo o la pantalla donde se exhibe? Si a un usuario le da la gana de ver cine en un televisor tumbado en su sofá desde el primer día del estreno y está dispuesto a pagarlo ¿Por qué no se le ofrece? ¿Interesa -de verdad- a Hollywood las salas de cine o solo le importa el 70% de la recaudación en taquilla que ingresa y que quizá no obtenga por otros medios? Mucho para debatir. Te toca opinar.

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