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El Motorola Razr 2019 tiene una resistencia inferior al Galaxy Fold de Samsung

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El Motorola Razr 2019 tiene una resistencia inferior al Galaxy Fold de Samsung 36

Ha sido uno de los lanzamientos más esperados, pero también uno de los más polémicos. El Motorola Razr 2019 es un smartphone que recupera la esencia de uno de los mayores éxitos de la compañía de las alas, y la combina con una importante puesta al día a nivel de hardware.

Esa puesta al día ha estado abanderada por el uso de una pantalla flexible en horizontal, lo que ha permitido un diseño tipo concha que no tiene nada que ver con el formato tipo libro que presenta el Galaxy Fold de Samsung, un terminal que tiene una pantalla flexible pero con un pliegue en vertical.

Uno de los grandes problemas que han tenido que afrontar los smartphones flexibles de primera generación ha sido la resistencia y la durabilidad, y en sentido amplio. No solo tenemos el desafío de la bisagra que permite abrir y cerrar el terminal, sino que también nos encontramos con un panel flexible que está protegido por una fina capa de plástico. Esto la hace especialmente sensible a los arañazos y a las deformaciones.

No debemos olvidar, además, que en la zona inicial de la bisagra hay un alto riesgo de que se produzca la entrada de suciedad y de polvo, dos elementos que pueden acabar afectando al correcto funcionamiento del mecanismo de cierre-apertura, y en última instancia inutilizar de forma parcial o total la pantalla.

El Motorola Razr 2019 apenas resiste 27.000 pliegues

En su momento el Galaxy Fold de Samsung fue sometido a una prueba de resistencia para ver cuántos ciclos de apertura y de cerrado podía soportar y el resultado no fue bueno, ya que alcanzó los 120.000 pliegues. Dicha cifra queda por debajo de las estimaciones de Samsung, que apuntó a un máximo de 200.000 pliegues.

Sin embargo, si comparamos con los resultados que ha obtenido el Motorola Razr 2019 en esa misma prueba vemos que el terminal de Samsung ofrece una durabilidad mucho mayor, ya que el modelo de la compañía de las alas apenas llegó a los 27.000 pliegues antes de dejar de funcionar.

Para que entendamos mejor lo que significan esos dos números vamos a trasladarlos a un escenario de uso real. Un usuario que abra su smartphone una media de 80 veces al día podrá esperar una vida útil de unos cuatro años con el Galaxy Fold, y de menos de un año con el Motorola Razr 2019.

Qué podemos decir, está claro que todavía queda mucho camino por delante antes de que los smartphones flexibles sean una solución verdaderamente interesante para un usuario estándar.

Editor de la publicación on-line líder en audiencia dentro de la información tecnológica para profesionales. Al día de todas las tecnologías que pueden marcar tendencia en la industria.

1 comentario
  • Tarn

    La verdad es que no se como se les ocurre comercializar una tecnología tan verde para las masas, con especial mención para Samsung con sus primeros Fold que se podrían decir que estaban en fase experimental.

    El problema de las bisagras y sus aperturas limitadas nunca se pudo solucionar del todo, incluso en teléfonos de décadas pasadas, y si a eso le sumamos una delicada pantalla flexible, tenemos un trasto costoso y con los dias contados desde la primera apertura-cierre.

    Pagar tanto dinero por un teléfono en estado embrionario y con un tiempo de vida marcado por una bisagra «flexible» es una inversion bastante mala.

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