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Cuando criticar a Chrome es peor que dejarlo estar

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Publicaban hace unos días un artículo en The Next Web sobre Chrome de esos que echan para atrás al más pintado, siempre que este sepa un poco de lo que se está hablando. Y es de suponer que el lector habitual de un medio tecnológico tan conocido como el citado debería saberlo. Al fin y al cabo, el navegador web es una de las herramientas elementales de cualquier experiencia ‘informática’ y Chrome, el líder indiscutible de la industria.

Con el titular Google Chrome apesta: por esto deberías dejar de usarlo como advertencia inmediata al texto, lo que uno se esperaría encontrar, o al menos lo que yo me esperaba, es el típico artículo a modo de recordatorio de los problemas para la privacidad que presenta Chrome; o, en el caso de haberlo escrito alguien con un perfil tecnológico más profundo, el típico alegato a favor de la libre competencia en igualdad de condiciones, el respeto a los estándares libres y demás. Ambas posturas tienen sus agujeros, pero también su fondo objetivo.

De haber utilizado un titular menos agresivo, podría incluso haberme esperado un artículo de descubrimiento, de esos en los que uno intenta promocionar alternativas cuyo valor añadido reside en ofrecer características de las que Chrome carece. Pero ni el uno, ni el otro. De hecho, la entrada de TNW es en realidad la republicación de un artículo de opinión que había salido unos días antes en Medium. El contenido es el exactamente el mismo, solo cambia el título: Google Chrome es el peor navegador… ¡Y se queda tan ancho!

Ahora bien, ¿cuáles son los puntos del autor para despreciar de semejante manera a Chrome? Solo dos: el consumo de memoria y los permisos de las extensiones. Ni una mención al diseño multiproceso de Chrome, en parte debido al cual el navegador consume tanta memoria, pero gracias el cual ofrece el mejor rendimiento de su categoría y una seguridad avanzada que no se suele tener en cuenta. Lo único que dice es que si le instalas menos extensiones, consume menos…

Chrome - memoria

La memoria está para usarla | Imagen: Brad LaPlante

El multiproceso de Chrome permite repartir las tareas que se están ejecutando, sean pestañas, extensiones, servicios u otras características en diferentes procesos y, en efecto, aumenta el consumo, pero también mejora sustancialmente el rendimiento. La culpa no es solo del navegador: la Web actual exige unos recursos que proporcionados de otra manera, solo conducen a una mala experiencia.

Asimismo, el multiproceso facilita una mayor seguridad por partida doble: permite que si un elemento falla -una extensión o una pestaña que se cae o ‘explota’- no se vaya abajo todo el navegador; y permite aislar unos procesos de otros y del propio sistema operativo, otorgándoles un determinado poder de acción para ejecutar código que podría afectar a la estabilidad y seguridad tanto del navegador como del sistema operativo.

Sin embargo, lo más importante que se puede decir sobre el multiproceso es que es una técnica utilizada por todos los navegadores modernos, que en el espectro multiplataforma se reducen a Chromium y derivados (Chrome, Microsoft Edge, Opera, Vivaldi, Brave…) y Firefox; una técnica que sí, puede ser afinada y dependiendo del navegador y los sitios por los que se navegue puede presentar ligeras diferencias de rendimiento y gasto, pero cuyo hándicap, el aumento exponencial del consumo, está directamente ligado a la configuración del navegador y a a la carga que se ejerza sobre este, ya sea abriendo multitud de pestañas o instalando decenas de extensiones.

En otras palabras, si navegas por sitios pesados -por ejemplo, con muchos contenidos multimedia-, abres muchas pestañas e instalas muchas extensiones, el consumo del navegador -el que sea- va a ser alto. Además, Chrome ha mejorado mucho en este aspecto en los últimos años. La crítica era legítima antes, más que ahora, porque actualmente todo es Chrome y Firefox funciona de la misma manera.

El segundo punto de crítica contra Chrome, el de los permisos de las extensiones, lo liquida apuntando a una política de permisos deficiente, que no es sino una consecuencia del diseño del sistema de extensiones de navegador y que arrastra consigo a los mismos desarrolladores de extensiones. Tiene razón. Como sucede en Android con las aplicaciones, los permisos deberían ser opciones, aun cuando deshabilitar alguno ocasionase una pérdida de funcionalidad.

Chrome - extensiones

Permisos de extensiones Chrome vs Firefox (sopoiler alert: hayan más o menos, suponen lo mismo)

La mejor recomendación que se puede hacer para evitar los riesgos de seguridad, pero también el aumento del consumo a causa de las extensiones, es instalar las imprescindibles y ni una más. Para priorizar la seguridad, aquí tienes unos consejos para evitar las extensiones de Chrome fraudulentas.

¿Cuál es la solución del autor para dejar atrás a la basura de Chrome? Pasarse a alguna de las alternativas, claro: Safari, que solo está disponible para Mac y cuyas limitaciones en comparación a los otros grandes navegadores son palmarias, por más que haya quien vaya sobrado con lo que ofrece; Firefox, del que dice que es un navegador completamente capaz; Microsoft Edge y Opera, ambos derivados de Chromium y con iguales ventajas e inconvenientes que Chrome, incluyendo por supuesto el consumo y las extensiones…

El problema de, más que una crítica, un ataque gratuito contra Chrome, es que se basa es un desconocimiento profundo de la materia. Y esto sale publicado en una de las cabeceras tecnológicas más populares de Estados Unidos.

«Si estás buscando una salida al monopolio de Google, te sugiero que no compres ninguno de sus productos. Chrome fue el último para mí, ya que no tengo un altavoz inteligente, no uso Google para las búsquedas […] Una vez te das cuenta de que Google no fabrica productos, crea software que te vende a ti, dejas de usar sus productos. Comienza con Chrome», concluye el artículo. Es curioso, porque podía haber empezado y terminado con ese único párrafo y no habría nada que reprocharle.

Y no, no defiendo a Chrome: defiendo la lógica y el conocimiento. Es más: simplemente por la salud del ecosistema, te recomiendo que pruebes cualquier alternativa a Chrome: Firefox, Microsoft Edge, Vivaldi, Brave, Opera… Todos tienen cosas que lo diferencian de Chrome para bien… y para mal. Pero esa es otra historia.

Enfocado en las nuevas tecnologías empresariales y de usuario final. Especializado en Linux y software de código abierto. Dirijo MuyLinux y escribo en MC, MCPRO y MuySeguridad, entre otros.

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