Intel Nova Lake-S se retrasa a 2027
Una filtración que viene de una fuente bastante fiable dice que Intel Nova Lake-S se ha retrasado a 2027. Esta nueva generación de procesadores de Intel estaba prevista para finales de 2026, así que si esta información es cierta estamos hablando de un retraso de solo unos pocos meses.
La presentación de Intel Nova Lake-S tendría lugar en el CES de 2027, lo que nos lleva al mes de enero del año que viene, y su lanzamiento podría producirse en el primer trimestre de dicho año, probablemente entre los meses de febrero y marzo.
Esta información casa también con las que dicen que los procesadores Zen 6 para PCs de escritorio no llegarán hasta 2027, y tiene sentido, porque en ambos casos Intel y AMD podrían aprovechar el escenario del CES del año que viene para presentar a lo grande sus nuevas generaciones de CPUs de consumo.
Qué avances introducirá Intel con Nova Lake-S
- Un nodo más avanzado: se espera que el bloque de computación esté fabricado en el nodo Intel 18A, aunque algunos rumores apuntan al nodo de 2 nm de TSMC.
- Más núcleos: el tope de gama de esta generación tendrá un máximo de 52 núcleos, más del doble que la generación actual, que llega a los 24 núcleos. Esto aumentará el consumo, que podría llegar a los 700 vatios.
- Mayor IPC: gracias al uso de nuevas arquitecturas en los núcleos P, que darán el salto a la arquitectura Coyote Cove, y en los núcleos E, que utilizarán la arquitectura Artic Wolf.
- Mayor frecuencia de trabajo: tanto en los núcleos P como en los núcleos E, lo que permitirá mejorar el rendimiento monohilo y multihilo.
- Cambios a nivel de silicio: entre los que destacan la vuelta de la IMC al bloque de computación y ajustes en las latencias de las cachés.
- Modelos con caché L3 de gran tamaño: Intel creará procesadores con 144 MB de caché L3 en su versión con un bloque de computación, y con hasta 288 MB de caché L3 en su versión con dos bloques de computación.
Los procesadores Intel Nova Lake-S seguirán utilizando memoria DDR5, pero no serán compatibles con las placas base actuales. Utilizarán un nuevo socket, así que para montarlos tendremos que comprar una nueva placa base equipada con un chipset de la serie 900.
Todavía no tenemos detalles sobre los precios de estos nuevos procesadores, pero por los cambios a nivel de arquitectura y el uso de nodos más avanzados y caros se rumorea que su precio podría ser mayor que el de las generaciones anteriores en el momento de su lanzamiento.
