Análisis
The G-Lab Keyz Elite 400, análisis: un teclado compacto, silencioso y muy versátil
Un teclado gaming no tiene por qué servir solo para jugar,es más, hay muchos profesionales que tienen que utilizar el teclado durante largas horas de forma intensiva (como los periodistas) que se fijan en los modelos de gaming para encontrar modelos de alta calidad. Esa es la idea con la que probamos el The G-Lab Keyz Elite 400, un modelo mecánico inalámbrico de formato 96% que la marca francesa plantea para jugadores, pero que en el día a día de una redacción demuestra que sabe hacer otras cosas igual de bien, empezando por escribir.
Detrás está The G-Lab, una marca francesa de periféricos para gaming creada en París en 2016 dentro del grupo AXS, un mayorista de informática. Su fundador, Stefan Riesser, mantiene el equipo de diseño y desarrollo en Francia y asegura que la compañía es ya la primera en volumen de su mercado en el país galo. Su catálogo cubre teclados (gama Keyz), ratones (Kult) y auriculares (Korp), con precios ajustados frente a los grandes fabricantes, y en España llegó en 2019 de la mano del mayorista MCR.

Llevamos unos días trabajando con él como teclado principal, tanto para el trabajo diario como para partidas ocasionales, y las sensaciones son muy buenas. Antes de entrar en detalles, repasamos sus características técnicas.
Especificaciones del The G-Lab Keyz Elite 400
- Teclado mecánico gaming en formato 96%, es decir, casi el tamaño de un teclado sin zona numérica pero conservando el teclado numérico.
- Interruptores lineales prelubricados e intercambiables en caliente (hot swap), con una vida útil de 80 millones de pulsaciones. Incluye cuatro interruptores de repuesto.
- Estructura gasket de cinco capas, pensada para amortiguar el impacto y reducir el ruido.
- Teclas de PBT de doble inyección.
- Conectividad en modo triple: cable USB-C, Bluetooth y 2,4 GHz mediante receptor USB.
- Frecuencia de sondeo de 1.000 Hz, latencia inferior a 1 ms y anti-ghosting NKRO completo.
- Batería de 4.000 mAh, con una autonomía de hasta 20 horas con la retroiluminación activada y hasta 80 horas sin ella.
- Retroiluminación RGB personalizable en teclas y laterales, macros programables, 12 atajos multimedia y rueda multimedia.
- Compatible con Windows, Mac, Xbox y PlayStation.
- Precio: 99,99 euros en la web del fabricante.
Diseño y construcción: compacto, con rueda y sin sorpresas
El formato 96% es el gran protagonista del diseño. Se trata de un tamaño que aprovecha el espacio al máximo: se elimina el hueco entre bloques de teclas y se mantiene el teclado numérico, algo que muchos usuarios no queremos perder. El resultado es un teclado que ocupa bastante menos que uno completo, ideal para escritorios (especialmente de gamers) donde cada centímetro cuadrado cuenta.
La contrapartida de esa compacidad es que algunas teclas quedan algo juntas. No es un problema grave y uno se acostumbra en un par de días, pero conviene saberlo si vienes de un teclado de tamaño completo, porque al principio las flechas y las teclas de edición piden un poco de adaptación.
En la parte superior derecha bien a la vista está la rueda multimedia, y es uno de los elementos que más hemos usado. Sirve para subir y bajar el volumen con un simple giro, pero su utilidad va más allá de los juegos o la música. En una videoconferencia permite ajustar el sonido al instante sin salir de la ventana ni buscar el control en pantalla, algo que se agradece mucho en un uso profesional. Es un detalle pequeño que cambia la forma de trabajar con el teclado. Las teclas son de PBT de doble inyección, un material más resistente al desgaste y al brillo que el ABS habitual, y la estructura gasket promete una pulsación amortiguada.

Conectividad: cable, Bluetooth y 2,4 GHz
Aquí está una de sus bazas principales. El Keyz Elite 400 puede conectarse por cable mediante USB-C, algo útil para recargar la batería y para jugar sin preocuparse por la latencia, y también de forma inalámbrica a 2,4 GHz mediante un pequeño receptor USB. Ese receptor, que es el que ofrece la mejor respuesta sin cables, queda guardado en el propio teclado cuando no se usa, lo que evita perderlo si lo llevas de un sitio a otro. Además incorpora Bluetooth, con memoria para tres dispositivos, de forma que puede emparejarse con un portátil, una tableta o un móvil.
Un selector lateral permite cambiar entre modos en un segundo. Es un teclado muy versátil: sirve para el sobremesa, para llevarlo al portátil o para cualquier otra combinación que se nos ocurra.
Experiencia de uso: escribir, jugar y trabajar
Los interruptores son lineales y prelubricados, lo que se traduce en una pulsación suave y fluida, sin el clic demasiado sonoro que caracteriza a otros mecánicos. Para escribir resulta un teclado francamente cómodo, y lo hemos empleado para redactar durante horas sin cansancio. La respuesta es excelente, y tanto en juegos como en tareas de oficina la sensación es la de un teclado rápido y preciso.
Otro punto a favor es el ruido. Para ser un teclado mecánico, es bastante silencioso. La combinación de interruptores lineales y estructura gasket hace que el sonido sea grave y amortiguado, lo que lo convierte en una buena opción para quien trabaja cerca de otras personas o hace videoconferencias con frecuencia.
Si hay algo que echamos de menos es una tecla dedicada a la captura de pantalla (Impr Pant). Es una necesidad que depende mucho de cada usuario, pero en nuestro caso, que recurrimos continuamente a las capturas para el trabajo, se nota. Hay que buscar otro atajo o una combinación de teclas para hacerlas, y es un pequeño paso más que en otros teclados no hace falta. Quien no use tanto esta función ni lo percibirá.
El formato reducido también deja fuera las teclas Pausa, Bloq Despl y Menú, e Inicio, Re Pág y Av Pág solo son accesibles desde el bloque numérico con Bloq Num desactivado, algo a tener en cuenta junto a la ausencia de Impr Pant si se usa el teclado para trabajar. Dispone de varias opciones de iluminación para la «ambientación gamer» con las opciones habituales de parpadeo o la iluminación de las teclas según las pulsemos con una amplia gama de colores. Se proporciona una tarjeta con los atajos de teclado que permiten modificar estas funciones sin necesidad de utilizar una aplicación para ello.

Autonomía y personalización
La batería de 4.000 mAh da hasta 20 horas con la iluminación RGB encendida y hasta 80 horas con ella apagada, según el fabricante. Los interruptores intercambiables permiten además adaptar el tacto del teclado sin soldar nada, y las macros programables abren la puerta a personalizar los atajos para juegos o para el trabajo.
Conclusión
El The G-Lab Keyz Elite 400 es un teclado mecánico muy completo, que combina el rendimiento que se espera de un modelo gaming con una versatilidad que lo hace valioso para cualquier usuario. Escribir en él es un placer, la rueda de volumen resulta útil incluso en videoconferencias, su funcionamiento es muy silencioso y su triple conectividad, con el receptor 2,4 GHz guardado en el propio teclado, es difícil de superar a este precio. Como pegas, el tamaño compacto deja algunas teclas muy próximas y no cuenta con tecla de captura de pantalla, algo que para quienes hacemos muchas capturas es una pequeña molestia.
El The G-Lab Keyz Elite 400 está disponible en la web de The G-Lab por 99,99 euros.
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