Análisis
Elgato Conferencing Kit+, análisis: para quien trabaja delante de la cámara
Las videollamadas se han convertido en parte de nuestro día a día y, para muchos profesionales, la cámara ha dejado de ser una herramienta ocasional. Youtubers que graban a diario desde su mesa, comerciales que cierran acuerdos sin salir de la oficina, directivos que presentan resultados, formadores que imparten clase a distancia o consultores que encadenan una sesión tras otra pasan buena parte de la jornada hablando a un objetivo. Y todos se enfrentan al mismo problema: o miran a la cámara o miran lo que tienen en pantalla. Elgato nos presenta su respuesta con el Conferencing Kit+, un conjunto de 499,99 euros que reúne Facecam MK.2, Prompter, soporte de escritorio y una base para portátil con hub USB.
Estamos ante algo más que una webcam mejorada: es un pequeño estudio de vídeo pensado para quedarse montado en la mesa. En MuyComputer os contamos su presentación en junio y desde entonces he tenido ocasión de probarlo durante varias semanas en nuestro estudio. Os cuento qué nos ha gustado, qué no y, sobre todo, a quién le compensa.

¿Para quién es?
Todo gira alrededor del Prompter. La cámara queda detrás de un cristal semirreflectante que muestra la imagen del interlocutor, unas notas o un guion, de modo que mirar el contenido y mirar al objetivo pasan a ser lo mismo. Puede parecer un detalle menor, pero al otro lado se nota, y se nota más cuanto más depende nuestro trabajo de convencer o de explicar algo a través de una pantalla. Estos son los perfiles a los que, en nuestra opinión, más aporta:
- Youtubers y creadores de contenido. Quien graba hablando a cámara (análisis, tutoriales, opinión o podcasts en vídeo) puede leer el guion en el cristal sin desviar la mirada. Y quien está empezando se lleva cámara, teleprompter y soporte en una sola compra.
- Comerciales y preventa. Hacer una demo mirando al cliente, con las cifras a la vista, es justo el uso que Elgato tiene en mente. No es casualidad que ofrezca descuentos por volumen para equipar equipos completos.
- Directivos y portavoces. Un consejo de administración, una reunión con toda la plantilla o una ponencia en un evento virtual, situaciones en las que la seguridad al hablar cuenta tanto como el mensaje.
- Quien encadena reuniones toda la jornada. El profesional en remoto o en modelo híbrido para el que Teams es, prácticamente, su oficina.
- Consultores, coaches y profesionales independientes, para los que la sesión con el cliente es, al final, el producto que venden.
- Formadores y ponentes de webinars. Una hora de sesión con el guion o las diapositivas a la vista, sin dar la sensación de estar leyendo.
- Quien graba vídeo corporativo o de formación. Cursos, demos de producto, vídeos para LinkedIn o ese mensaje grabado que nos ahorra una reunión. Aquí el Prompter funciona como un teleprompter de verdad.
¿Y para quién no? Para quien solo tiene un par de videollamadas a la semana: el contacto visual no compensa ni el precio ni el espacio que ocupa. Tampoco para el youtuber o el streamer que ya tiene su estudio montado con su propia cámara; le saldrá mejor comprar solo el Prompter, que Elgato diseñó en origen para creadores. Y un detalle a tener en cuenta: el kit está pensado alrededor de un portátil. En un puesto con sobremesa y monitor, la base y el hub pierden buena parte de su sentido.
Elgato Conferencing Kit+, especificaciones técnicas
- Cámara: Facecam MK.2, sensor Sony STARVIS CMOS de 1/2,5 pulgadas, óptica fija f/2.4 de 24 mm equivalentes, campo de visión de 84 grados y enfoque entre 30 y 120 cm.
- Vídeo: hasta 1080p a 60 fps sin compresión; también 720p a 120 fps. HDR y obturador físico de privacidad.
- Prompter: pantalla de 9 pulgadas, resolución de 1.024 x 600 píxeles y cristal semirreflectante. Peso de 822 gramos.
- Soporte: Wave Desk Stand, con un peso de 1,88 kg, carga máxima de 1 kg y alcance vertical de unos 41 cm.
- Base para portátil: plegable, compatible con equipos de hasta 16 pulgadas; seis posiciones de inclinación, entre 20 y 40 grados.
- Hub: dos USB-C de datos y dos USB-A, con 10 Gb/s compartidos. Carga al portátil de hasta 65 W con adaptador USB-C de 100 W PD 3.0, no incluido.
- Software: Camera Hub, suscripción de por vida a Airtime Camera y un año de acceso a la suite completa de Airtime.
- Requisitos: Windows 11 o posterior, o macOS 13.3 o posterior; puerto USB-C USB 3.2 Gen 2. Compatible con Teams, Zoom, Google Meet, Webex y Slack.
- Precio: 499,99 euros.

Un puesto que se queda
Como no podía ser de otra forma en un producto de este tipo, Elgato entrega la Facecam MK.2 ya colocada en el Prompter y la base del portátil con el hub integrado. Solo hay que montar el Wave Desk Stand con los tornillos y la llave Allen incluidos. Nos parece una decisión acertada: quien compra este kit busca dejar el puesto preparado, no elegir adaptadores ni comprobar si su cámara encaja en un teleprompter comprado por separado.
El soporte permite ajustar la altura y orientar el conjunto hasta situar el objetivo a la altura de los ojos. Su base lastrada evita recurrir a una mordaza, a cambio de ocupar un buen trozo de mesa. Las bridas incluidas recogen los cables entre cámara, Prompter y hub, y el conjunto queda limpio. Es, en definitiva, una instalación fija, no un accesorio para sacar del cajón antes de cada reunión.

La base admite portátiles de hasta 16 pulgadas, ofrece seis posiciones de inclinación y se puede plegar para transportarla. Otra cosa es mover el kit completo: entre la base lastrada y el volumen del Prompter, no es una solución pensada para quien cambia de oficina cada día.
El Prompter, según el uso
El principio es el mismo que el de los teleprompters de televisión, y ya lo vimos en el Elgato Prompter original. El sistema reconoce su panel como un monitor adicional, así que podemos llevar allí cualquier ventana sin depender de que Teams o Zoom incorporen una función específica. Cómo sacarle partido depende de lo que hagamos con él.

En una reunión o una presentación a un cliente, lo natural es colocar la imagen del interlocutor en el centro del cristal. Con varios participantes toca elegir a quién mantener delante; en nueve pulgadas no cabe un mosaico de doce personas. La sensación al otro lado es la de alguien que nos mira a los ojos, no a su portátil.
En una formación o un webinar, el Prompter puede mostrar las notas del ponente o la siguiente diapositiva mientras compartimos la presentación desde el portátil. Es aquí donde más diferencia he notado frente a una webcam convencional: se sigue el hilo sin bajar la vista una y otra vez.
En una grabación, Camera Hub permite cargar un guion y controlar su desplazamiento, como en un teleprompter profesional. Sirve para vídeos de YouTube, tutoriales, formación, demos o vídeo corporativo. Eso no significa que haga milagros: el tamaño de letra, el ritmo y el ensayo siguen contando, y el público detecta enseguida a quien está leyendo.
Los 1.024 x 600 píxeles de su pantalla parecen modestos al lado de cualquier monitor, pero aquí no se trata de editar una hoja de cálculo, sino de mostrar una cara, unas notas o un texto con letra grande. Para eso cumple con nota: imagen nítida, buen contraste a la distancia de uso y una cámara que apenas se intuye detrás del cristal. Como apoyo a la conversación funciona muy bien; como segunda pantalla para trabajar con ventanas complejas, se queda corta.

Cámara, hub y software
La Facecam MK.2 es la webcam que Elgato renovó en 2024 y cuya llegada ya os contó David Salces. Sensor Sony STARVIS, Full HD a 60 fotogramas por segundo sin compresión y HDR. No es 4K, ni le hace falta: en una videollamada, lo que recibe el interlocutor depende tanto de la aplicación y de la conexión como de la cámara. Lo importante es partir de una buena imagen, bien expuesta y bien encuadrada, y aquí la tenemos.

Camera Hub permite ajustar exposición, balance de blancos, encuadre y HDR. La calidad de imagen es buena, aunque pierde rendimiento con poca luz: quien vaya a grabar o a presentar a menudo debería contar con un foco. Tampoco hay micrófono, así que tocará tirar del audio del portátil o, mejor, añadir uno externo, sobre todo si vamos a grabar para un canal. El enfoque va de 30 a 120 centímetros, lo justo para un escritorio, y el obturador físico permite tapar el objetivo al terminar la jornada.
El hub integrado es una de las mejoras más prácticas del Plus. Cámara y Prompter se conectan a sus dos USB-C de datos y quedan libres dos USB-A, por ejemplo para un micrófono. Un solo cable lo lleva todo al portátil y puede cargarlo hasta a 65 W, siempre que usemos un adaptador USB-C de 100 W con PD 3.0, que no viene en la caja. Para lo que es, cumple de sobra, pero no estamos ante una base Thunderbolt ni ante una estación de expansión.

En cuanto al software, Airtime Camera viene incluida de por vida. Funciona como cámara virtual y permite añadir fondos, rótulos y elementos de marca a la imagen que reciben Teams, Zoom o Meet. A un creador le sirve para mantener la imagen de su canal; a un equipo comercial, para que todos se presenten con la misma imagen corporativa. Se suma un año de la suite completa: Recorder, para grabar vídeo y pantalla; Stacs, para compartir contenido, y Creator, para combinar presentación y cámara. Un apunte: ese año es solo eso, un año, no una licencia permanente.
En el día a día
Lo hemos tenido montado en nuestro estudio durante varias semanas como puesto de videollamadas: reuniones internas en Teams, presentaciones a clientes y grabaciones con guion en el Prompter. La primera conclusión es que se instala y se queda. No hay que reconstruir nada antes de cada llamada: colocas el portátil en la base, conectas el USB-C y estás dentro. Parece una obviedad, pero es lo que separa un equipo que se usa de uno que acaba en un cajón.
Lo he usado con un Mac y todo ha funcionado perfecto, con configuración cero. Lo único que hay que hacer es pasar el Prompter a modo pantalla en Camera Hub y, a partir de ahí, el sistema lo trata como un monitor más. Lo más práctico es arrastrar allí la ventana de la reunión a pantalla completa y dejar en el portátil los documentos que vamos a compartir. Así tenemos delante a quien nos habla y, debajo, todo lo demás.
Merece la pena dedicar un rato a la colocación. La cámara tiene que quedar a la altura de los ojos: si queda baja, el plano nos coge desde abajo y se pierde buena parte del efecto. Y como el enfoque es fijo, entre 30 y 120 centímetros, no conviene pegarse demasiado al cristal. Si hay que poner alguna pega, el cable que une el hub con el portátil, de unos 33 centímetros, quizá se queda un pelín corto. Nada que no tenga una solución fácil.

Otra cosa que hemos comprobado es que el contacto visual cambia la conversación más de lo que esperaba. Las reuniones ganan en cercanía, y presentar con las cifras delante sin apartar la mirada da una seguridad que se nota también al otro lado. El Prompter como segunda pantalla permanente, además, se convierte en un vicio rápido: correo, notas, el chat de la reunión… todo acaba viviendo ahí.
Con las grabaciones la diferencia es todavía mayor. Leer el guion en el cristal no tiene nada que ver con hacerlo en un documento abierto en el portátil: la mirada no se escapa y el vídeo gana mucha naturalidad. Camera Hub permite ajustar la velocidad de desplazamiento y el espaciado entre párrafos, e incluso que el texto avance siguiendo nuestra voz, lo que nos libera de ir pendientes del ritmo. Quien tenga un Stream Deck puede, además, controlar el Prompter desde sus botones.
En el lado negativo, pide un hueco fijo en la mesa y, si vamos a grabar o a presentar a menudo, hay que completarlo con micrófono y luz. Tampoco hay que olvidar que los cuatro puertos del hub comparten el mismo enlace de 10 Gb/s: si usamos los USB-A para mover archivos a un disco externo en mitad de una llamada, todo pasa por el mismo cable. Nada grave, pero sí factores a tener en cuenta.
Precio y disponibilidad
El Elgato Conferencing Kit+ tiene un precio oficial de 499,99 euros y está disponible en la tienda oficial de Elgato. Para empresas que quieran equipar a varios empleados hay descuentos por volumen: un 5 % a partir de cinco unidades y un 10 % a partir de diez. A esa cifra habrá que sumar, si no los tenemos ya, un micrófono, una luz y el adaptador USB-C de 100 W para cargar el portátil desde el hub.
Conclusiones
El Elgato Conferencing Kit+ es un pequeño estudio de vídeo bien resuelto para quien trabaja delante de la cámara. Para el youtuber que graba desde su mesa, el comercial que presenta varias veces al día, el directivo que comunica a distancia, el formador que imparte sesiones en línea o quien graba tutoriales, demos o vídeo corporativo, reunir cámara y contenido en el mismo punto de mirada es una mejora real. Y Elgato la resuelve con un montaje casi hecho y un solo cable al portátil.

No es una compra para quien entra de vez en cuando en una videollamada; ahí basta con una buena webcam. Tampoco para el creador que ya tiene estudio y cámara, que puede llevarse solo el Prompter. Pero para quien vive delante de la cámara, ya sea ante su audiencia o ante sus clientes, y para las empresas que quieran equipar a sus equipos de ventas o formación, lo recomiendo sin lugar a dudas: es de lo más completo y mejor resuelto que he probado en esta categoría.

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