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GIGABYTE AORUS PRIME 3 análisis completo
La subida del precio de la DDR5 y de las unidades SSD, y el encarecimiento de muchas tarjetas gráficas, ha hecho que los PCs premontados se conviertan en una opción cada vez más demandada, y más interesante. GIGABYTE ha respondido a esta realidad con el AORUS PRIME 3, un PC gaming compacto que apunta a un nivel muy concurrido, el de entrada a la gama alta.
Sobre el papel, la propuesta del GIGABYTE AORUS PRIME 3 es atractiva, ya que se presenta como un PC para gaming que monta una configuración equilibrada de componentes, promete un rendimiento excelente en 1440p y bueno en 4K, tiene un buen margen de ampliación y además, viene listo para usar, es decir, no tendrás que complicarte con nada.
¿Realmente vale la pena? Pues eso es lo que vas a descubrir en este análisis, donde te vamos a contar todo lo que debes saber sobre el GIGABYTE AORUS PRIME 3. Veremos qué ofrece a nivel de calidad de construcción y de componentes, gestión del cableado, temperaturas, rendimiento, estética gaming y estabilidad. No te entretenemos más, ponte cómodo que empezamos.
Especificaciones del GIGABYTE AORUS PRIME 3
- Procesador AMD Ryzen 7 9700X (Zen 5) con 8 núcleos y 16 hilos a 3,8 GHz-5,5 GHz y 32 MB de caché L3.
- Placa base AORUS PRIME 3 con chipset B850M, cuatro ranuras para RAM y disipación pasiva en el VRM.
- 32 GB de memoria DDR5 Manta en doble canal (2 x 16 GB) a 5.600 MT/s con latencia CL46.
- Tarjeta gráfica GIGABYTE GeForce RTX 5070 con 12 GB de memoria gráfica y sistema de refrigeración con tres ventiladores.
- La tarjeta gráfica tiene tres puertos DisplayPort 2.1b con UHBR20 y una salida HDMI 2.1b.
- Sistema de refrigeración CPU AORUS aRGB por aire.
- SSD PCIe Gen4 x4 de 1 TB de capacidad.
- Fuente de alimentación GIGABYTE P650G de 650 vatios con certificación 80 Plus Oro.
- Dos ventiladores frontales de 120 mm con iluminación LED RGB.
- Ventilador trasero de 120 mm con iluminación LED RGB.
- Conectividad inalámbrica: Wi-Fi 7 y Bluetooth 5.4.
- Conectividad cableada frontal: un puerto USB 3.2 Gen1 Type-C, un USB 3.2 Gen1- Type-A, dos USB 2.0 y dos jack de 3,5 mm.
- Conectividad cableada trasera: una salida HDMI, un DisplayPort, cuatro puertos USB 2.0, un puerto USB 3.2 Gen1 Type-C, dos puertos USB 3.2 Gen2 Type-A, dos puertos USB 3.2 Gen1 Type A, tres jacks de 3,5 mm, entrada de antena Wi-Fi 7 y puerto Ethernet LAN 2,5 GbE.
- Chasis AORUS en formato semitorre con cristal templado en el lateral, muy compacto y compatible con placas base en formato micro-ATX.
- Incorpora un sistema de sujeción para tarjetas gráficas de gran tamaño.
- Medidas en bruto: 410 x 205 x 400 mm.
- Peso: 9,7 kilogramos.
- Windows 11 Home preinstalado y activado.
- Precio: desde 2.099,99 euros.
Análisis externo: calidad de componentes, montaje y gestión del cableado
El GIGABYTE AORUS PRIME 3 está montado en un chasis con líneas marcadamente angulosas, lo que le confiere un diseño con detalles simétricos, elegante y atemporal. Esta línea encaja muy bien con los detalles gaming que presenta este chasis, entre los que podemos destacar el logo AORUS con terminación iridiscente en la parte superior.
En el frontal tenemos tres terminaciones diferenciadas. En la mitad superior están los conectores frontales y los botones de encendido y de reset, integrados en una pieza de plástico liso en color negro mate separada por abajo por una línea en diagonal.
A la izquierda están el logo de la marca y una zona interior justo debajo de este donde aparece también el nombre «AORUS», también en color negro mate. Debajo de los conectores frontales nos encontramos con una rejilla que permite el paso del aire y mantiene alejados del interior el polvo y la suciedad. Dicha rejilla mejora, además, un 80% el flujo de aire gracias a su diseño y a las aperturas del lateral.
El frontal presenta una calidad de construcción muy buena, acorde a la solidez estructural general del chasis, que está fabricado en acero, cristal templado y plástico. No he encontrado ninguna zona frágil, así que no tengo nada que objetar.
Volviendo al frontal, tenemos dos ventiladores de 120 mm con iluminación RGB personalizable que introducen aire frío. Los ventiladores son utilizan el diseño Hawk para mejorar el flujo de aire hasta en un 42% y la presión en un 89% sin disparar el nivel de ruido, y reducen las vibraciones gracias a su tecnología aeroespacial «Wing-tip».
En el lateral tenemos un panel de cristal templado que nos permite ver el interior del equipo. Este panel tiene líneas concéntricas en color negro que le dan un efecto de profundidad muy curioso, y es muy fácil de quitar si necesitamos acceder al interior para limpiar el polvo o para hacer cualquier tipo de mantenimiento.
Justo en la parte trasera podemos ver los conectores, el ventilador posterior, que es también un modelo de 120 mm con iluminación LED RGB, y que trabaja sacando aire caliente al exterior, lo que permite crear un buen flujo de aire en conjunto con los dos ventiladores frontales. En la parte superior no tenemos ventiladores, pero el aire caliente sube por simple física (convección del aire), así que esa zona permite la salida natural del calor.
Las conexiones traseras vienen protegidas por una lámina que podemos retirar fácilmente, y en la parte inferior tenemos las salidas de imagen de la tarjeta gráfica y la entrada de la fuente de alimentación, además del botón de encendido y de apagado de la misma.
Nos vamos a la parte superior para ver el filtro antipolvo extraíble, un detalle muy importante porque por esa zona es por donde más se acumulará la suciedad, y esto nos facilitará mucho su limpieza. En la parte superior podemos montar dos ventiladores de 120 mm o dos de 14o mm, y el radiador de un kit de refrigeración líquida de 120 mm, 240 mm o 280 mm.
En la caja se incluye el cable de alimentación de la fuente, y también viene la antena de ganancia Wi-Fi 7, que es fundamental para poder sacarle el máximo partido a la banda de 6 GHz si decidimos utilizar este PC de forma inalámbrica.
En el otro lateral tenemos una pieza metálica extraíble donde podemos ver otro detalle que define el espíritu gaming del GIGABYTE AORUS PRIME 3, pero sin resultar estridente, la cabeza de la mascota de AORUS, que solo resulta visible cuando la miramos desde ciertos ángulos, lo que le da un toque bastante elegante.
Vamos ahora a echar un vistazo al interior del GIGABYTE AORUS PRIME 3 para poder valorar algo muy importante, la calidad del montaje. Retirar el cristal del lateral es muy sencillo, solo tenemos que aflojar los tornillos y desplazarlo lateralmente.
Una vez fuera tenemos acceso completo al interior. La tarjeta gráfica viene sujeta a un refuerzo integrado en el chasis, lo que evita que se mueva. Esto es un detalle de gran calidad, y evita tener que utilizar bolsas de protección interiores para el transporte.
Dicho sistema de sujeción es regulable, y como podemos ver tenemos margen para montar tarjetas gráficas bastante largas y voluminosas sin ningún tipo de problema. Buen trabajo por parte de GIGABYTE en este sentido, sin duda.
El montaje ha quedado muy limpio En líneas generales. Podemos ver que el cable del ventilador de la CPU se pasa de tal manera que queda bastante disimulado, y que los cables USB del chasis y el de 24 pines también se han pasado con un ajuste perfecto para minimizar su impacto a nivel estético.
El cable CPU de 8 pines de la esquina superior también se ha integrado a la perfección, y lo mismo podemos decir del resto de cables. Solo echo en falta una brida para el cableado de la parte superior derecha, ya que habría quedado más estético.
El ventilador trasero tiene la nomenclatura AORUS con iluminación LED RGB , lo que le da un toque muy tractivo cuando tenemos el PC encendido. El cable de 16 pines está trenzado y se ha pasado a la perfección, evitando tensiones y pliegues innecesarios. También está totalmente insertado, algo que ya sabemos que es muy importante por los problemas que puede dar un cable de 16 pines mal conectado.
En esta imagen podemos ver mejor lo que os dije del cableado superior, una brida ahí habría mejorado el aspecto de esos cables al juntaros un poco. Los ventiladores frontales cubren sin problema las partes clave del chasis, ya que el primero empuja aire frío sobre la RAM y los componentes que tiene detrás, y el segundo hace lo propio sobre la tarjeta gráfica y la parte baja de la placa base.
En esta imagen podemos ver más de cerca el sistema de sujeción de la tarjeta gráfica. Tiene una terminación muy sólida, y su estructura está diseñada para que podamos montar sin problema casi cualquier tipo de tarjeta gráfica. También permite el paso del cable de 16 pines por la parte inferior, y ayuda a disimularlo.
Como os dije, el cable de 16 pines utiliza cables trenzados altamente flexibles, y se ha conectado sin tensiones innecesarias. La GeForce RTX 5070 que ha montado GIGABYTE en este modelo tiene un diseño de doble ranura, cuenta con un radiador de gran tamaño dividido en dos bloques y base de contacto de cobre.
El sistema de refrigeración activo de la GeForce RTX 5070 corre a cargo de tres ventiladores WINDFORCE, y tenemos una placa en la parte trasera que trabaja como refuerzo estructural y ayuda a disipar el calor. Todos los componentes clave de la tarjeta gráfica, incluido el VRM y la memoria gráfica, hacen contacto con el radiador para evitar problemas de temperatura.
La RAM está dividida en dos módulos de 16 GB de DDR5 a 5.600 MT/s con latencias CL38, se ha preinstalado en doble canal, tiene iluminación LED RGB, y tenemos otras dos ranuras libres para ampliar la memoria sin problema cuando sea necesario.
El Ryzen 7 9700X monta un sistema de refrigeración por aire, compuesto por un radiador de gran tamaño y un ventilador colocado en la parte frontal del mismo, que empuja aire frío a través de las aletas de dicho radiador para disipar el calor de forma efectiva.
Este sistema de refrigeración es modesto, pero suficiente para este procesador, ya que su TDP base es de 65 vatios, y tiene un PPT limitado a 88 vatios en este equipo. No es la solución de refrigeración ideal, esta habría sido un kit de refrigeración líquida de 240 mm, pero en cualquier caso no tendremos problemas de temperatura.
El VRM de la placa base tiene disipación pasiva en el lateral, pero el SSD no tiene ningún tipo de bloque de disipación pasiva, lo que significa que la disipación del calor dependerá de la lámina que este trae de casa, que actúa recogiendo el calor de los chips y distribuyéndolo por su superficie. Más adelante veremos si es suficiente, o si la temperatura de trabajo es muy alta.
Al quitar la placa metálica lateral podemos ver que el cableado se ha gestionado correctamente. Los cables de la fuente y del frontal del chasis se han centralizado en un único bloque, todo está ordenado y en general nos encontramos con un buen trabajo.
A la izquierda podemos ver una controladora a la que podemos conectar ventiladores y tomas de alimentación LED ARGB. En total tenemos cuatro conectores de cada tipo, y en este montaje se han ocupado tres conectores para ventiladores y tres conectores ARGB.
Creo que GIGABYTE ha acertado con la colocación de esa controladora, porque queda perfectamente diferenciada en un espacio donde, además, es de fácil acceso, y donde gestionar el cableado resulta bastante sencillo. También ha quedado bien fijada y correctamente aislada, así que no tenemos nada que temer.
Por último, en la parte inferior vemos que el cableado de la fuente de alimentación se encuentra en su espacio correspondiente, no sobresale y no interfiere con la placa trasera. Es el clásico «desorden ordenado» que estamos tan acostumbrados a ver en este mundillo.
Haciendo un balance en general de este apartado:
- Me gusta el chasis, tanto por diseño y estética como por calidad de construcción.
- Buena elección de componentes.
- Interior limpio, con buena gestión del cableado y detalles de calidad, como el sistema de sujeción de la tarjeta gráfica, que es sobresaliente.
- El chasis tiene bastantes posibilidades de ampliación a pesar de su pequeño tamaño.
- El cableado también se ha gestionado bien en la parte trasera, y en todos los sentidos.
- Echo en falta la brida para el cableado de los conectores frontales, habría dado la imagen de que están más «recogidos» y «ordenados».
- Sin partes blandas ni zonas frágiles, todo ha cumplido con mis expectativas.
- Echo en falta un bloque de disipación para el SSD, aunque sea pequeño.
- Habría sido genial montar un kit de refrigeración líquida para el procesador.
- Tarjeta gráfica de buena calidad, no se ha montado el modelo general más barato posible.
Iluminación LED RGB y estética gaming
Nada más encender el GIGABYTE AORUS PRIME 3 nos da la bienvenida un sistema de iluminación LED RGB que está integrado alrededor de los dos ventiladores frontales de 120 mm, el ventilador trasero, el ventilador de la CPU y los dos módulos de memoria RAM.
La calidad de la iluminación LED RGB de todos los componentes raya a un buen nivel, y no solo refuerza el espíritu gaming del GIGABYTE AORUS PRIME 3, sino que además le da un toque de distinción. Dicha iluminación es un añadido imprescindible en este tupo de PCs, y es todo un acierto que el ventilador trasero también tenga iluminación LED RGB, porque esto aporta consistencia a la estética del equipo.
Como podéis ver en la imagen superior, la iluminación LED RGB produce reflejos en otros componentes, como la tarjeta gráfica, y también en la rejilla frontal, cambiando la estética del equipo en función del ángulo desde el que lo estemos mirando.
Creo que la iluminación LED RGB juega, en el GIGABYTE AORUS PRIME 3, un papel muy importante, ya que lo convierte en uno de los equipos con mejor estética gaming de su clase por lo equilibrada y atractiva que resulta en términos generales.
La tapa de cristal templado del lateral ejerce un efecto de mejora muy curioso sobre la iluminación LED RGB, porque nos permite ver el interior del equipo con un punto de oscuridad que hace que esa iluminación sea un poco más tenue, y con ello mejora ese punto de elegancia del equipo en conjunto.
Las líneas redondeadas de la iluminación LED también son todo un acierto, porque contrastan de maravilla con las líneas angulosas del chasis, produciendo un contraste muy acertado que es, en resumen, la guinda al pastel.
BIOS y experiencia de uso en Windows 11
El GIGABYTE AORUS PRIME 3 nos lleva, nada más pulsar el botón de encendido, al proceso de configuración inicial de Windows 11 Home. Este sistema operativo viene preinstalado y activado, así que tras completar ese proceso de configuración estaremos listos para empezar a utilizar el PC.
Bajo Windows 11 el equipo funciona con una fluidez total, va sobrado en tareas básicas y el rendimiento no decae cuando le pedimos más y más. Con un bajo nivel de carga el funcionamiento del equipo es muy silencioso, pero los ventiladores se hacen notar cuando empezamos a exigirle mayor potencia.
La conexión Wi-Fi funciona a la perfección. Con el PC situado a varios metros del router, y con dos paredes de por medio, no tuve ningún problema de cobertura y pude utilizar la banda de 6 GHz bajo Wi-Fi 7, lo que me dio una velocidad media de descarga de 500 Mbps, una cifra muy buena para descargar aplicaciones pesadas, como juegos, en poco tiempo.
La BIOS del GIGABYTE AORUS PRIME 3 está bien planteada. Mantiene la estética a la que estamos acostumbrados en placas base de la marca taiwanesa, y nos da la posibilidad de elegir entre el modo fácil, que nos permite configurar los ajustes más importantes con un simple clic, y el modo avanzado, que amplía el abanico de opciones de configuración y resulta bastante completo.
El rendimiento en la BIOS es más que aceptable, no hay ralentizaciones que afecten a la experiencia de uso y no echo de menos ninguna opción importante a nivel de configuración. Si hacéis clic en la galería adjunta podréis ver al completo la interfaz de dicha BIOS, y algunas de las secciones más relevantes.
El GIGABYTE AORUS PRIME 3 trae preinstalado el GYGABYTE Control Center, una herramienta muy útil, ya que nos permitirá realizar diferentes ajustes, personalizar la iluminación LED RGB y actualizar el PC de una manera sencilla y rápida. Podéis ampliar también la galería adjunta haciendo clic en ella.
Rendimiento del GIGABYTE AORUS PRIME 3 en aplicaciones y benchmarks
Vamos ahora a profundizar en el rendimiento que es capaz de ofrecer este equipo en pruebas exigentes. El procesador viene limitado a un PPT de 88 vatios, así que está claro que va a ofrecer un nivel de rendimiento inferior al que tendríamos con una configuración de 105 o de 142 vatios. Es importante tenerlo en cuenta desde el principio para poder interpretar y normalizar correctamente los resultados.
3DMark CPU
Esta prueba mide el rendimiento de la CPU con diferentes cargas de trabajo, y tenemos un resultado muy bueno tanto en monohilo como con dos hilos activos, de hecho supera el resultado que obtuve en mi análisis del Ryzen 7 9700X configurado por defecto. Sin embargo, cuando llegamos a 4 hilos ya empezamos a ver que hay una pérdida de rendimiento frente a un Ryzen 7 9700X con un PPT más alto.
Os dejo los resultados del Ryzen 7 9700X con PPT de 142 vatios para que podáis comparar. La diferencia es pequeña con cuatro hilos activos, pero se agranda con 8 hilos activos, y es más notable con 16 hilos activos. Como contrapartida, el consumo es mucho más alto con este nivel de PPT, así que en sentido podríamos decir que la configuración del GIGABYTE AORUS PRIME 3 es más eficiente.
3DMark DirectX
Esta prueba mide el rendimiento de una tarjeta gráfica con trazado de rayos en una escena exigente utilizando DirectX RT de Microsoft. El resultado que obtenemos con la GeForce RTX 5070 que monta el GIGABYTE AORUS PRIME 3 es bueno, ya que alcanzamos los 55,44 FPS, y nos quedamos a solo 4,66 FPS de los 60 FPS, que es la cifra «ideal» para jugar con fluidez.
Blender
Una prueba de renderizado muy exigente que mide el rendimiento en muestras por minuto, y que aprovecha la aceleración de las tarjetas gráficas RTX de NVIDIA. El resultado en «Monster» es un poco más bajo de lo esperado, pero los resultados en «Junkshop» y «Classroom» son mejores de lo esperado, así que en general tenemos un buen resultado.
Cinebench R23
Con esta prueba de renderizado podemos llevar al límite al procesador, y esto la convierte en una buena opción también para pruebas de estabilidad y de consumo. El Ryzen 7 9700X del GIGABYTE AORUS PRIME 3 tiene un PPT de 88 vatios, como os dije, y esto se nota en el pico de rendimiento multihilo, donde conseguimos 19.273 puntos. En monohilo tenemos 2.210 puntos. El resultado monohilo está un poco por encima de la media, y el multihilo entra dentro de lo normal para un PPT de 88 vatios.
Cinebench 24
Esta prueba es una versión más actual de la anterior, pero la premisa es la misma, renderizar una escena exigente por CPU. Tenemos 134 puntos en monohilo, un resultado excelente, y 1.043 puntos en multihilo, que también está muy bien para ese PPT de 88 vatios. Con un PPT de 142 vatios podríamos superar los 1.200 puntos en multihilo, pero el rendimiento sería igual en monohilo.
Cinebench 26
La versión más actual y más exigente de esta prueba de renderizado por CPU. Los resultados CPU y GPU entran dentro de lo esperado, tenemos un buen escalado por núcleo e hilo, y la GeForce RTX 5070 también consigue una puntuación correcta, así que nada que objetar.
Corona
Esta prueba mide el rendimiento en millones de rayos renderizados por segundo, así que más es mejor. El Ryzen 7 9700X consigue 6.769.222 rayos por segundo y el Ryzen 7 7800X3D llega a los 6.003.893 rayos por segundo, un dato comparativo que nos permite ver que el primero es mejor en aplicaciones y herramientas que no dependen de la caché L3.
CPU-Z
Con esta prueba podemos ver las especificaciones clave del equipo, y comprobar que la configuración de la RAM está en orden. También nos permite hacer una medición de rendimiento sencilla en monohilo y multihilo, donde obtenemos 787 puntos y 6.971 puntos, respectivamente. Buena puntuación en monohilo, algo baja en multihilo. Con el PPT en 142 vatios tendríamos unas puntuaciones mucho mejores, pero también un mayor consumo.
PassMark
Esta prueba nos permite medir el rendimiento de un equipo en conjunto. El GIGABYTE AORUS PRIME 3 destaca por ofrecer un rendimiento excelente (más de un 90% por encima de su base de datos) en todas las subpruebas, y esto le permite conseguir una puntuación de 14.206 puntos, superando en más del doble la media mundial de 6.137 puntos.
CrystalDisk Mark
Al principio del análisis os dije que el SSD que monta el GIGABYTE AORUS PRIME 3 no tiene disipación añadida por parte de la placa base, y que veríamos si esto afectaba al rendimiento de la unidad de almacenamiento. Los resultados de CrystalDisk Mark confirman que no hay problemas de estrangulamiento térmico, ya que tenemos 7,4 GB/s y 6,5 GB/s en lectura y escritura secuencial.
V-Ray
En esta prueba de renderizado por CPU obtenemos 22.217 «vsamples», superando al Ryzen 7 7800X3D, que consigue 19.549 «vsamples» con un PPT mayor y funcionando, por tanto, a una velocidad más alta. En relación rendimiento por vatio consumido el Ryzen 7 9700X deja claro que es el ganador indiscutible.
En las pruebas con la modalidad por GPU tenemos 4.412 «vpaths» en modo CUDA y 6.736 «vpaths» en modo RTX. El resultado en modo RTX está un poco por encima de lo habitual en una GeForce RTX 5070 estándar (ronda los 6.670 «vpaths), así que es un buen resultado.
3DMark TimeSpy
Con esta prueba medimos el rendimiento de un equipo en una escena que es prácticamente el equivalente a un juego exigente, así que es como una estimación de rendimiento en juegos. El GIGABYTE AORUS PRIME 3 logra buenos resultados tanto en la versión estándar, que se ejecuta en 1440p, como en la extrema, que corre en 4K, lo que significa que está preparado para mover juegos sin problema en ambas resoluciones, aunque por sus 12 GB de VRAM se desenvuelve mejor en 1440p.
3DMark FireStrike Ultra
Otra prueba de rendimiento centrada en gaming. En este caso se utiliza DirectX 11, y la escena se renderiza en 4K. La puntuación reitera lo que os dije anteriormente, que con el GIGABYTE AORUS PRIME 3 podremos jugar también en 4K con garantías.
3DMark DLSS
Una prueba muy importante porque ilustra cómo marca la diferencia la IA aplicada a gaming. Con DLSS 4 en modo rendimiento y multigeneración de fotogramas podemos pasar
IA en Procyon
Saltamos ahora a ver qué tal se comporta esa GeForce en cargas intensivas de IA utilizando Procyon. En la prueba de generación de imágenes por IA tenemos:
- 37.679 puntos en la versión 1.5 light y un tiempo de generación de imagen de 0,82 segundos.
- 3.064 puntos en la versión 1.5 estándar y un tiempo de generación de imagen de 2,04 segundos.
- 2.652 puntos en la versión 1.5 XL y un tiempo de generación de imagen de 14,13 segundos.
En la prueba de generación de texto por IA podemos utilizar todos los modelos disponibles en la prueba, gracias a los 12 GB de VRAM que tiene la GeForce RTX 5070 del GIGABYTE AORUS PRIME 3, y los resultados entran dentro de lo esperado:
- PHI 3.5: 3.928 puntos.
- Mistral 7B: 3.964 puntos.
- Llama 3.1: 3.391 puntos.
- Llama 2: 3.341 puntos.
Por último tenemos la prueba de visión por IA 2.0, donde conseguimos 7.106 puntos. Como referencia, una GeForce RTX 5080 Laptop logra algo más de 4.000 puntos. Los resultados en general son buenos, y acordes al nivel y la gama en la que posiciona la GeForce RTX 5070.
Rendimiento del GIGABYTE AORUS PRIME 3 en juegos
Conclusiones del rendimiento en juegos
En las pruebas de rendimiento en juegos he utilizado, como de costumbre, títulos muy distintos para daros una visión más general de lo que puede ofrecer este PC, porque no todos los juegos tienen el mismo nivel de exigencia ni de dependencia, y tampoco están igual de optimizados.
Por ejemplo, Resident Evil Requiem tiene un alto consumo de memoria gráfica y puede ser tremendamente exigente con trazado de trayectorias. DOOM The Dark Ages también consume mucha VRAM, y utiliza trazado de rayos de forma nativa, mientras que Gears 5 es un juego de la generación anterior que puede sufrir cuello de botella por CPU con más facilidad. Cyberpunk 2077 necesita de un gran equilibrio entre CPU y GPU para rendir correctamente.
Para que podáis interpretar bien los resultados de cada gráfica os recuerdo que:
- Media de menos de 25 FPS: injugable.
- Media de 30 FPS: mínimo aceptable.
- Media de 40 FPS: mejora notable en fluidez.
- Media de 60 FPS: nivel recomendado para una buena experiencia.
- Media de 90 FPS: nivel ideal para aprovechar monitores con alta tasa de refresco.
Con el GIGABYTE AORUS PRIME 3 podremos jugar de forma óptima en 1080p, de hecho la GeForce RTX 5070 es «excesiva» si vamos a jugar a esa resolución. Por esa razón he centrado mis pruebas en 1440p y en 2160p.
En 1440p tenemos un rendimiento excelente, y además los 12 GB de memoria gráfica de la GeForce RTX 5070 nos permitirán jugar a cualquier cosa sin problemas, incluso con trazado de trayectorias en la mayoría de los casos, aunque para conseguir un buen nivel de fluidez en títulos muy exigentes será imprescindible recurrir al ecosistema DLSS de NVIDIA.
El GIGABYTE AORUS PRIME 3 también nos permitirá jugar con garantías en 4K, pero con esta resolución ya tendremos que hacer algunos ajustes en juegos muy exigentes y con un alto consumo de memoria si queremos activar trazado de rayos o trazado de trayectorias.
Por ejemplo, Resident Evil Requiem funciona perfecto en 4K con calidad máxima y trazado de rayos si utilizamos DLSS 4 en modo rendimiento y multigeneración de fotogramas en x4. Con esa configuración, la fluidez es perfecta y no tenemos problemas con la memoria gráfica. Sin embargo, con trazado de trayectorias la cosa cambia, y es necesario reducir el consumo de memoria gráfica bajando la calidad de las texturas.
En ese juego, el GIGABYTE AORUS PRIME 3 muestra su mejor cara ejecutándolo en 1440p con trazado de trayectorias y DLSS 4 en modo calidad con generación de fotogramas en modo x4, ya que pasa de 25 FPS a 136 FPS, y no tiene problemas con la memoria gráfica.
Sin trazado de rayos y en 1440p tenemos medias muy buenas en juegos muy exigentes sin DLSS: 99 FPS en Resident Evil Requiem, 109 FPS en Cyberpunk, 66 FPS en DOOM The Dark Ages, 84 FPS en Dying Light 2, 125 FPS en Gears 5, 85 FPS en A Plague Tale Requiem y 45 FPS en el exigente Black Myth Wukong con calidad cinematográfica, que se convierten en 169 FPS con DLSS 4 y multigeneración de fotogramas en x4.
Lo dicho, el GIGABYTE AORUS PRIME 3 da lo mejor de sí en 1440p, ofrece una experiencia buena en 4K y puede con trazado de rayos y trazado de trayectorias gracias a NVIDIA DLSS. Si tienes un monitor 1440p con alta tasa de refresco podrás aprovecharlo sin problema.
Temperatura, consumo y escalado de frecuencia
El Ryzen 7 9700X no es un procesador que se caliente en exceso cuando funciona con el PPT a 88 vatios, pero en este caso el sistema de refrigeración del GIGABYTE AORUS PRIME 3 se revela como un factor limitante. Es suficiente para que el procesador trabaje con ese consumo y para que rinda sin problemas de estabilidad ni riesgos, porque el procesador no llega a los 95 grados C, que es el límite a partir del cual la CPU ya baja frecuencias, pero queda claro que ese sistema de refrigeración es un punto de mejora.
El consumo del Ryzen 7 9700X entra dentro de lo esperado, y no supera el límite de 88 vatios que tiene establecido. En juegos CPU dependientes, como Cyberpunk, ya trabaja a plena potencia, porque aunque no satura el 100% de sus hilos sí que hace que más de la mitad de estos trabajen a más de 5 GHz de velocidad. En pruebas multihilo que lo cargan al 100%, como Cinebench R23, aunque se satura por completo el procesador baja mucho la frecuencia de trabajo, llegando a caer a 4,3 GHz.
La GeForce RTX 5070 trabaja en un rango de temperaturas que podemos considerar como bueno, con medias de 71 grados C y picos momentáneos de 73 grados C. Esos picos no se mantienen, son ocasionales, y lo normal es que la tarjeta gráfica se mueva en esos 71 grados C de media en juegos. Esto permite que la GPU pueda desarrollar sin problemas todo su potencial.
En cuanto al consumo de la GPU tenemos unos valores que también entran dentro de lo esperado, con picos de 251 vatios. El TGP de la GeForce RTX 5070 que monta el GIGABYTE AORUS PRIME 3 es de 250 vatios, así que todo está en orden. No obstante, el consumo puede variar en función del juego y de la configuración utilizada, con medias por debajo de 230 vatios en escenas de menor carga gráfica y con DLSS Super Resolution activado.
El escalado de frecuencias de la tarjeta gráfica es correcto. La diferencia entre la media estable y el máximo es muy pequeña, solo 38 MHz, así que podemos decir que el escalado del modo turbo hila muy fino y que es capaz de ofrecer un rendimiento consistente. No hay problemas de estrangulamiento térmico, ni de estabilidad.
Tenemos todavía una cuenta pendiente con la temperatura de otros componentes importantes, y la vamos a saldar ahora mismo. Empezamos con el VRM, que es el sistema de alimentación de la placa base para el procesador. Trae disipación pasiva, aunque bastante modesta, y esto se deja notar en el pico de temperatura máxima que alcanza haciendo un uso intensivo del Ryzen 7 9700X en la prueba multihilo de Cinebench R23, puesto que alcanza los 82 grados C. Es una cifra elevada, pero segura.
El SSD no sufre problemas de temperatura a pesar de que no tiene un bloque de disipación pasiva. Funciona con la lámina de disipación que incluye el fabricante, y como podemos ver en la gráfica sus valores de temperatura son muy buenas, porque el pico máximo que registra es de solo 51 grados C. No sufre estrangulamiento térmico a pesar de la modesta disipación pasiva que integra.
Conclusión y valoración final
El GIGABYTE AORUS PRIME 3 es un PC que ha sabido combinar un diseño elegante y atemporal con esas líneas marcadamente angulosas con un marcado carácter gaming que, lejos de ser estridente, consigue darle carácter y reforzar esa elegancia. El contraste de las líneas redondeadas de la iluminación LED RGB con el chasis anguloso me ha gustado mucho.
En términos de calidad de construcción el chasis raya a un buen nivel, y además es compacto pero muy funcional. El montaje y la gestión del cableado están a la altura, solo habría añadido esa brida que os dije en el cableado que sale del frontal del chasis y que va a la parte trasera del mismo, pero por lo demás nada que objetar, el resultado final es muy limpio y no hay cableado en posiciones forzadas.
La elección de componentes es muy sensata, porque tenemos un Ryzen 7 9700X con una GeForce RTX 5070, 32 GB de DDR5 y un SSD PCIe Gen4 x4 de 1 TB. Todo está equilibrado, ya que ningún componente representa un cuello de botella grave, pero el sistema de refrigeración elegido para el procesador es mejorable, de hecho es lo único que creo que realmente valdría la pena cambiar sin compramos este equipo.
Algo tan simple como un kit de refrigeración líquida de 240 mm con dos ventiladores, que se puede comprar por 50 euros, marcaría una gran diferencia en este caso y nos permitiría configurar el Ryzen 7 9700X con el PPT de 142 vatios sin ningún tipo de problema. Por lo demás el planteamiento es correcto, ya que como hemos visto ni el VRM alcanza temperaturas preocupantes ni el SSD sufre estrangulamiento térmico.
Haciendo números, un PC como este, montado a piezas, nos costaría entre 1.950 y 2.100 euros, dependiendo de las ofertas disponibles y de los precios de cada momento. A esto tenemos que sumar el coste del montaje y de la configuración del PC, que son de media 50 euros más, y la compra de la licencia de Windows 11 Home para estar en igualdad de condiciones. El GIGABYTE AORUS PRIME 3 se puede comprar desde 2.099,99 euros, así que su relación calidad, precio y rendimiento es correcta, y es por tanto una buena elección.
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