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Videojuegos: un estudio español analiza los efectos beneficiosos en niños con cáncer

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Videojuegos: un estudio español analiza los efectos beneficiosos en niños con cáncer

Hablar de videojuegos y de niños que se enfrentan al cáncer puede parecer, sin duda, una enorme frivolidad. Y, sin embargo, existe una muy interesante relación. Y antes de nada, creo necesario aclarar que no soy nada amigo de las pseudociencias, pseudoterapias y demás fraudes perpetrados por sinvergüenzas y estafadores que se aprovechan del miedo y del dolor ajeno para llenarse los bolsillos a base de vender falsa esperanza a quienes más la necesitan.

Ahora bien, también es muy importante distinguir entre estos charlatanes modernos, y los profesionales que, confiando en la medicina y la ciencia, deciden probar el efecto terapéutico que pueden tener otras actividades distintas a las ya identificadas como beneficiosas. Tal es el caso de iniciativas como Juegaterapia, una fundación española nacida en 2010 y que, desde entonces, se ha dedicado a experimentar los beneficios que el juego y los videojuegos tienen en los niños hospitalizados. Todo empezó con su fundadora, Mónica Esteban, entregando una PlayStation a un niño que estaba recibiendo tratamiento de quimioterapia.

Desde entonces Juegaterapia no ha dejado de crecer y, por lo tanto, de llevar el juego y los videojuegos a niños que se enfrentan a tortuosas enfermedades con tratamientos que resultan muy duros incluso para adultos, como es el caso de la quimioterapia. Frases como «La quimio jugando se pasa Volando!» forman parte del objetivo y el trabajo diario de la fundación y todos sus miembros. Una propuesta que, a tenor de los últimos datos, parece ser no solo cierta, sino también mesurable.

Eso es lo que se deduce de un estudio promovido por la Fundación Juegaterapia y publicado en el Journal of Medical Internet Research que muestra que los videojuegos son objetivamente beneficiosos para los niños que luchan contra el cáncer. En el estudio, además de la fundación, han participado el Hospital Universitario La Paz, la Facultad de Medicina, Universidad Autónoma de Madrid y la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona.

El primero de los números a destacar lo encontramos en una acusada disminución de la cantidad de morfina empleada en los niños para mitigar el dolor propio de la enfermedad. El estudio indica una reducción del 20% en el uso de la misma en niños con acceso a videojuegos, a la que se suma una reducción del 44% del dolor incidental, es decir, el que aparece como respuesta a un estímulo voluntario (movimiento), involuntario (tos) o de tipo emocional, y que normalmente se ataja con morfina o similares.

La nocicepción aguda (recepción de señales en el sistema nervioso central que proporcionan información sobre el daño tisular) se asocia a cambios en la regulación del equilibrio simpático-parasimpático. Ante el dolor, nuestro cuerpo activa el sistema simpático para intentar abstraernos del mismo, pero nos afecta negativamente por un aumento de la tensión arterial y la frecuencia cardíaca (entre otros síntomas). La forma de contrarrestar esta situación es la activación del sistema parasimpático, que favorece la recuperación fisiológica, y según los datos del estudio, los videojuegos pueden llevar a un incremento de hasta el 14% del tono del mismo.

Otra dolencia comúnmente asociada a la quimioterapia es la mucusitis, una inflamación de la mucosa que recubre el tracto digestivo y que afecta especialmente a la boca, la garganta y el exófago. A los niños que participaron en el estudio se les ofrecieron videojuegos mientras se controlaban dos mediciones: el índice de analgesia-nocicepción (ANI R), que mide la frecuencia cardíaca, y la video-pupilometría. Los resultados mostraron que no hubo cambios en el tamaño de la pupila a pesar de una dosis menor de morfina, que apunta al aumento del 14% en el tono parasimpático mencionado antes, y un alivio del dolor del 14%.

A tenor de los datos de este primer estudio, que abre el campo a más investigación al respecto, los videojuegos podrían convertirse en una parte importante de los planes terapéuticos no farmacológicos principalmente para niños, pero quizá también para adultos, que se enfrentan al cáncer, a la quimioterapia y a los efectos secundarios de la misma. Y repito, es necesaria más investigación, claro, pero sin duda los resultados resultan muy esperanzadores, precisamente allí donde la esperanza es más que necesaria.

A consecuencia de los resultados del estudio, Juegaterapia ha publicado un documental, disponible en Prime Video y en Filmin, cuyo avance puedes ver a continuación:

Si me dieran una cana por cada contenido que he escrito relacionado con la tecnología... pues sí, tendría las canas que tengo. Por lo demás, música, fotografía, café, un eReader a reventar y una isla desierta. ¿Te vienes?

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