Sony VAIO Fit 15, análisis

Sony VAIO Fit 15, análisis
Tomás Cabacas
8 de octubre, 2013

Sony-VAIO-Fit-15-1

La firma japonesa presentó su nueva serie Fit como equipos que conservan la escencia y el estilo VAIO a precios más ajustados. Hemos tenido la oportunidad de probar durante unas semanas el nuevo Sony VAIO Fit 15, un modelo de cuidado diseño y una configuración muy equilibrada que está disponible en tiendas desde 820 euros.

Lo primero que llama la atención del nuevo VAIO de Sony es su impresionante estética, gracias al chasis de aluminio y un perfil de solo 22,5 mm. Con 15,5 pulgadas de diagonal no estamos ante un equipo pequeño, pero si lo suficientemente portátil y ligero como para trabajar lejos del escritorio sin demasiados problemas. La obsesión por hacer equipos cada vez más finos tiene como resultado pérdida de resistencia y robustez, algo palpable en este modelo a la hora de mover la pantalla (el sistema de bisagras es mejorable) o sujetarlo por la base; nada grave, pero un aspecto a tener en cuenta para determinado perfil de usuarios.

El equipo que analizamos incorpora un procesador Intel Core i5-3337U a 1,8 Ghz, 4 Gbytes de RAM DDR3 y un sistema de almacenamiento híbrido compuesto por una unidad SSD de 8 Gbytes y un disco duro tradicional de 500 Gbytes. El sistema operativo preinstalado es Windows 8 64 bits que, con esa dotación de hardware, muestra un comportamiento implecable con todo tipo de aplicaciones, incluyendo escenarios multitarea.

Sony-VAIO-Fit-15-2

El teclado, tipo chiclet y retroiluminado, es grande y cómodo. Incluye un pad numérico completo y las generosas dimensiones del trackpad integrado invitan a aprovechar los nuevos gestos táctiles compatibles con Windows 8. En lugar de contar con botones dedicados al clic se usa la parte inferior de la zona táctil; la solución no es mala, pero al no estar claramente delimitado es habitual errar a la hora de pulsar.

Ficha técnica

En este punto merece la pena comentar las posibilidades que ofrece Sony a la hora de configurar el equipo. Así, podemos mejorar el procesador hasta un Intel i7-3337U a 2 Ghz por unos 100 euros, cambiar el disco por un SSD de 128 por 30 adicionales o doblar la RAM de serie por poco más de 40. Es importante decidir estas ampliaciones antes de comprar el equipo, puesto que cambiarlo a posterior es un proceso engorroso y que obligará a la mayoría de usuarios a contratar soporte profesional, encareciendo el precio final.

Los usuarios interesados en utilizar videojuegos deberían optar por modelos con la gráfica dedicada NVIDIA GeForce GT 735M, capaz de mover la mayoría de títulos actuales a 720p con un nivel de detalle medio sin demasiados problemas. Para el resto, la Intel HD4000 integrada es la mejor opción por su equilibrio entre prestaciones y consumo de energía.

En lo relativo a conectividad, el Sony VAIO Fit 15 ofrece Ethernet Gigabit, WiFi 802.11 b/g/n, Bluetooth y NFC, un estándar por el que apuesta la firma japonesa en muchos de sus smartphones y tablets y que permite comunicar dispositivos con solo tocarlos entre sí. Sony aprovecha el lateral izquierdo del equipo para incluir dos puertos USB 3.0, salida HDMI, lector de tarjetas SD/MMC y la toma Ethernet, reservando el derecho para un USB 2.0 adicional.

Entre los detalles que pueden ayudar a este equipo a desmarcarse de la competencia destaca el teclado retroiluminado (poco habitual en este rango de precios) y una webcam HD con sensor Exmor R (mejores resultados con poca luz). En el lado negativo, no nos ha convencido ni la calidad de sus altavoces ni el sistema Clear Audio+, anunciado como característica estrella pero que desde nuestro punto de vista se limita a enmascarar el sonido para ganar volumen y potenciar graves de manera muy artificial.

Sony-VAIO-Fit-15-3

En lugar de las clásicas rejillas de ventilación los ingenieros de Sony han implementado en este equipo una solución muy interesante para mantener la temperatura bajo control; el aire caliente del interior se extrae por la ranura posterior hacia la el marco de la pantalla, de manera muy silenciosa y evitando los clásicos problemas de acumulación de suciedad a largo plazo. No es una novedad (Apple, por ejemplo, lleva tiempo haciéndolo en sus MacBook Pro), pero no deja ser interesante en un equipo de gama media.

Todo iba bien hasta que desconectamos el cargador…

La batería de 4.400 mAh que incopora el equipo ha supuesto una importante decepción en el banco de pruebas y penaliza la valoración final que otorgamos al equipo. En uso real (brillo medio, WiFi activado) es complicado superar las 2,15 horas de uso, una limitación grave desde nuestro punto de vista. No esperábamos alcanzar autonomías de Ultrabook o de portátiles que cuestan casi 1.000 euros más, pero consideramos justo exigir un mínimo de 3 horas a cualquier portátil que se venda en 2013.

Conclusiones

El Sony VAIO Fit 15 es un gran equipo penalizado por su escasa autonomía. Destaca por una configuración muy completa, excelentes opciones de conectividad y una calidad de construcción por encima de la media, pero solo podemos recomendarlo para usuarios que vayan a realizar un uso ocasional de su batería. Es un equipo válido para cualquier tarea, incluyendo ofimática, navegación web, edición de imagen o vídeo a nivel doméstico y, en general, cualquier uso que no requiera una tarjeta gráfica especialmente potente, como los videojuegos o las aplicaciones 3D profesionales.

Como ordenador familiar y con una configuración básica que parte de los 819 euros (las versiones E son todavía más económicas) estamos ante una opción interesante para usuarios que quieren un punto más de calidad respecto a otros fabricantes y buscan la estética marca de la cosa, aun a costa de renunciar a una autonomía mayor o al cada vez más imprescindible SSD.

 

Share This