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Los secretos de la revolución LED

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Color de alta velocidad, nitidez en la impresión, ahorro en costes… Todos los requisitos que cualquier usuario busca en un sistema de impresión están presentes en la nueva generación de impresión LED. La tecnología LED (Light Emitting Diode o Diodos Emisores de Luz) ha revolucionado el mercado gracias a su gran rapidez, hasta cuatro veces superior a la de una impresora láser convencional, que se obtiene básicamente por la eliminación del proceso de barrido. Esta tecnología rompe la barrera de la velocidad del color, sin comprometer calidad de impresión, niveles de fiabilidad y coste, y tan sólo requiere una mínima intervención del usuario. En este artículo vamos a comparar las ventajas del LED frente al láser.

 

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La OKIDATA OL 800, la hermana mayor de la 400, que destacaba por su reducido tamaño frente a sus competidores.

 

Tanto la tecnología láser convencional como la tecnología LED están basadas en el mismo principio: un haz de luz incide en el tambor y creando puntos de atracción magnética que hace que el tóner se pegue a éste, basándose en los principios de la electricidad estática. En la impresión electrostática, una vez que el tambor atrae las partículas del tóner, las deposita sobre el papel y, posteriormente, las funde mediante el calor de un fusor.

 

El tamaño de los puntos que puede producir la tecnología láser es de 60 micrómetros, mientras que la tecnología OKI Dígital LED puede producir puntos de tan sólo 34 micrómetros. En el proceso de la impresión, los puntos se agrupan para formar las imágenes. Cuanto menor es el tamaño del punto, mayor es la calidad de impresión resultante.

 

Pero la principal diferencia entre el láser convencional y la tecnología láser LED es que la fuente luminosa que se utiliza en el primero se basa en espejos múltiples que permiten que la luz incida de forma perpendicular en el tambor. La tecnología LED, por el contrario, en lugar de utilizar un único haz de luz láser, se sirve de un numero muy elevado de haces de luz (por encima de 5.000) integrados dentro de un único cabezal.

 

Cómo trabaja el LED

 

La utilización de haces de luz LED que inciden directamente sobre el tambor fotoconductor elimina la necesidad de lentes ópticas y piezas móviles, lo que se traduce en una importante reducción del tamaño del dispositivo de impresión. Esta reducción cobra gran importancia al aplicar la tecnología electrofotográfica (láser o Led) a impresoras de color. Dadas las reducidas dimensiones del dispositivo de impresión, se pueden alinear cuatro dispositivos (cabezal de impresión LED, tambor fotoconductor y tóner), uno por cada color, de forma que la impresión se realice en una sola pasada.

 

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Interior de una impresora OKi con los cuatro LEDs al frente. El tamaño que ocupan es mínimo frente a los motores y espejos de las láser.

 

Todo esto supone una ventaja frente a las impresoras láser o faxes tradicionales, en los que el haz de luz está dirigido hacia el tambor mediante un complicado mecanismo con espejos giratorios y lentes, que hacen que el trayecto de recorrido sea muy largo y, por lo tanto, sensible a vibraciones que provocan desviaciones.

La transmisión de imagen al tambor se realiza mediante diodos emisores de luz y el recorrido del papel es totalmente plano bajo el tambor, con lo que éste ya no tiene que dar vueltas y se ahorran algunos segundos en la impresión. Pero las ventajas de la nueva apuesta no acaban ahí, ya que se aprovecha además todo el tóner y el cartucho se cambia independiente del tambor fotoconductor, garantizando así un mejor rendimiento.

 

Las nuevas impresoras color cuentan con un innovador y compacto sistema Single Pass, con cuatro cabezales digitales LED alineados en tándem y situados encima de los tambores de imagen que están colocados sobre la correa de transporte del papel. Cada hoja es transportada en un único movimiento simultáneo por debajo de las cuatro estaciones de impresión. Las imágenes se graban sobre los tambores a través de los cuatro cabezales de impresión digital LED. El tóner se adhiere al tambor por electricidad estática y transfiere la imagen al papel al tiempo que la correa de transporte lleva cada página por delante de los cuatro tambores. Finalmente, el papel pasa a través de la unidad de fusión para fijar la imagen al papel. Como resultado, la tecnología digital LED permite imprimir cada página en una sola pasada, multiplicando hasta por cuatro la velocidad de los dispositivos de impresión láser tradicionales.

 

Gracias a la solidez de esta tecnología, que reduce el número de piezas móviles, el riesgo de problemas es también mucho menor. Esto se traduce en menos tiempo de inactividad, menos intervención del usuario y menos gasto de servicio y reparación. Además, la alineación de las unidades de tambor de imagen se ajusta de manera que genera una calidad de impresión muy nítida.

 

Para imprimir una hoja a dos caras en color usando la unidad dúplex, una típica impresora láser color tendría que procesar esa misma hoja de papel ocho veces: cuatro pasadas por cada color CMYK para cada cara del papel. Sin embargo, la tecnología Single Pass Color solamente necesita procesar el papel dos veces: una por cada cara del documento. Al situar los cuatro cabezales Digital Led en tándem, es posible imprimir a mayor velocidad.

 

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