El padre de Internet está decepcionado; críticas para Google y Facebook

El padre de Internet está decepcionado; críticas para Google y Facebook
13 de marzo, 2018

Tim Berners-Lee es mundialmente conocido por ser el padre de Internet, un honor merecido ya que este científico británico estableció la primera comunicación entre un cliente y un servidor usando el protocolo HTTP en noviembre de 1989.

Desde sus inicios la evolución que ha experimentado la red de redes ha sido impresionante, tanto que se ha convertido en uno de los motores tecnológicos más importantes del mundo. Hoy es algo imprescindible, pero el padre de Internet se muestra pesimista por la situación que atraviesa su “retoño”.

En una extensa entrevista Tim Berners-Lee ha hablado del estado de Internet y de los grandes problemas que enfrenta. En este sentido uno de los más importantes y que más negatividad le transmite es el auge de las redes sociales (Facebook como abanderado principal), donde el acoso y los abusos de unos usuarios sobre otros están a la orden del día.

Tim cree que las principales redes sociales deberían empezar a tomar medidas que reduzcan esos comportamientos y sugiere que una buena opción para mejorar sería empezar a premiar las buenas acciones de sus usuarios.

También cree que es problemático que gigantes como Facebook y Google tengan un dominio tan profundo sobre Internet, una realidad que en su opinión se deja notar porque pueden controlar las opiniones y las ideas que se comparten en la red. También dijo claramente que ambas impiden el surgimiento de rivales potenciales apostando por la compra de startups antes de que éstas evolucionen y puedan llegar a suponer un reto.

Por último, aunque no por ello menos importante, también quiso hablar de la polémica ruptura de la neutralidad de la red. Tim Berners-Lee ha confirmado que intentó convencer a Ajit Pai, pero que no tuvo oportunidad porque está rodeado de “gente con una forma de pensar demasiado tradicional“. A pesar de todo hizo una llamada al optimismo y dijo que todavía no hay que dar la batalla por perdida.

Más información: The Guardian.

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