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SpaceX llevará a la NASA hasta Europa, Júpiter

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SpaceX llevará a la NASA hasta Europa, Júpiter

Aunque al hablar de SpaceX y la NASA, lo primero que nos viene a la cabeza son los traslados de personal de y a la Estación Espacial Internacional, algo más adelante con el retorno del ser humano a la Luna, y aspiracionalmente con la llegada del hombre a Marte en algún momento de la década que viene, lo cierto es que la colaboración entre ambas entidades llega mucho más lejos. Y hablo de manera literal, puesto que la NASA se valdrá de SpaceX para explorar uno de los lugares más fascinantes de nuestro sistema solar: Europa, la luna de Júpiter.

Como ya te hemos contando en anteriores ocasiones, Europa interesa mucho a los científicos porque tiene ciertas similitudes con nuestro planeta pero, al tiempo, oculta muchos secretos. Sabemos que cuenta con una inmensa masa acuática, un océano, pero que está totalmente cubierto por una gruesa capa de hielo a consecuencia de la temperatura de su superficie. Sin embargo, que bajo la misma el agua se encuentre en estado líquido invita a pensar que el lecho oceánico de Europa es cálido, lo que permite formular hipótesis sobre vida en su interior.

Sea como fuere, la NASA anunció en 2017 la misión Europa Clipper, una sonda que orbitará alrededor de esta luna de Júpiter equipada con múltiples sensores con los que recogerá información tanto de la superficie como de su atmósfera. Y no se quedará corta en equipamiento: hablamos de una sonda con un peso unos kilos por encima de las seis toneladas. Y por si lo estás pensando, sí, llevar un objeto de ese peso a la distancia a la que se encuentra Europa, 628 millones de kilómetros, es un desafío más que considerable. Y es aquí donde entra SpaceX.

En un primer momento, y durante bastante tiempo, los planes de la agencia espacial estadounidense pasaban por emplear el SLS (Space Launch System), un vehículo diseñado por Boeing para la NASA. Esta era la primera opción sobre todo para buena parte del estamento político, seguramente por la confianza que les generaba la veteranía de Boeing frente a la novedad de SpaceX. Sin embargo, y tras varias idas y venidas, la balanza parece haberse decantado por la empresa de Elon Musk.

¿Las razones? En primer lugar, aunque obviamente relacionado con las anteriores, es el coste. Presupuestado inicialmente en 1.500 millones de dólares, optar por emplear la Falcon Heavy de SpaceX permite reducir el coste de lanzamiento y transporte de la Europa Clipper a 178 millones de dólares. Con el añadido de que, además, la comunidad científica mostró preferencia, desde el primer momento, por la opción de SpaceX frente al SLS.

SpaceX llevará a la NASA hasta Europa, Júpiter

El argumento definitivo para optar por la Falcon Heavy es que la nave de SpaceX podría volar directamente a Júpiter, a diferencia de la SLS, que tendría que valerse de la asistencia gravitacional de Venus para obtener el empuje necesario para llegar a su destino. Algo que no solo hace más complejo (y por lo tanto más susceptible de fallos) el plan de vuelo, sino que además obliga a establecer blindajes térmicos mucho más avanzados para la parte del vuelo que transcurriría en el interior de nuestro sistema solar.

Y por si fuera poco, las primeras pruebas realizadas a los dos impulsores del SLS supusieron una muy mala noticia para sus partidarios, y es que las vibraciones que producen los mismos son bastante superiores a las que se estimaron inicialmente, lo que da lugar a cargas de torsión que prácticamente duplican las que se estimaron originalmente. Una desviación sobre las previsiones que obliga a rediseñar los propulsores y a reajustar las estimaciones.

El lanzamiento de la sonda Europa Clipper está previsto para 2024, por lo que se podría argumentar que todavía quedan tres años. Sin embargo hablamos de labores muy complejas, por lo que dado este problema cabe la posibilidad de que los ingenieros no llegaran a tiempo a dicho año con un SLS totalmente operativo y fiable. Los trabajos de SpaceX con su Falcon Heavy se encuentran en una fase bastante más avanzada, por lo que finalmente ha sido considerada la opción más fiable. Así, parece que el sueño interplanetario de Elon Musk, aunque sea como contratista, sigue alcanzando nuevos hitos y distancias más y más lejanas.

 

Con información de Wccftech

Si me dieran una cana por cada contenido que he escrito relacionado con la tecnología... pues sí, tendría las canas que tengo. Por lo demás, música, fotografía, café, un eReader a reventar y una isla desierta. ¿Te vienes?

1 comentario
  • Benito Camelas

    1.500 millones de dólares vs 148 millones, sin lugar a dudas la segunda opción suena mejor, cuando menos si sale mal la primera tendrán unas cuantas oportunidades más por el mismo precio xD

    Igual es que boeing todavía tiene la mentalidad de ser uno de los dos fabricantes de aviones comerciales del mundo y que cuenta con el amparo de la administración estado unidense… pero en temas aeroespaciales… quizás estén llegando tarde.

    Quizás lo bueno de que subcontraten estos viajes será que si algo sale mal el señor musk les devolverá el dinero…

    Yo hasta que no vuelva una persona a pisar la luna, creo que todo son agua de borrajas, que si tienen cohetes reutilizables y todo eso, pero todavía no han conseguido igualar las proezas del siglo XX, ya que nos falta volver a luna, a partir de ahí será cuando me crea que antes de 2050 se planifique y ejecute una misión para ir a Marte.

    Ahora bien, enviar una misión no tripulada a Europa puede ser una gran publicidad para Musk, ya que demostraría la capacidad de su empresa para afrontar pedidos mucho mayores.

    Para el año que viene ojalá estemos leyendo sobre su lanzamiento, la exploración espacial científica siempre es buena.

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