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Análisis

Análisis Fire Emblem Warriors: Three Hopes, la revolución del género musou

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Fire Emblem Warriors: Three Hopes, trae una vuelta de tuerca fresca e inesperada, tanto para los amantes de la franquicia como para los fans de los musou clásicos. Tras el éxito de Fire Emblem: Three Houses, esta nueva entrega de la saga nos regala la oportunidad de redescubrir su historia y a sus personajes a través de un arco argumental alternativo, combinando perfectamente acción y estrategia en un juego que revoluciona el género.

En mi caso en particular, jugué la partida en el modo clásico, perdiendo a los aliados que caen en combate, pero al inicio puedes elegir otros dos niveles de dificultad: Fácil (para jugadores que solo quieren disfrutar de la historia) o difícil (nivel indicado para expertos), una vez completes el juego desbloquearás un nivel de dificultad extrema, para medir tus aptitudes al máximo.

De vuelta a la aventura

El juego comienza en mitad de la acción, con una escena de una batalla épica, muy similar al inicio de otros títulos de la franquicia, con la sorpresa de encontrarte cara a cara con el héroe que habrías controlado personalmente en Fire Emblem: Three Houses. Pronto te reunirás de nuevo con los personajes de este título, siendo un punto a favor tener la oportunidad de volver tanto a sus protagonistas como a sus secundarios, que siguen en la acertada línea de desarrollo de personajes, con gran carisma y personalidad, que nos ofrecen estos juegos desde sus inicios. A medida que se desarrolle la historia podrás conocerlos mejor, no solo a ellos, sino también a miembros de sus respectivas familias. Opino que esto ayuda a comprender la anterior entrega más en profundidad y seguir esta nueva historia con un punto de vista más completo. En esta línea, también es un acierto el nuevo personaje principal, con más personalidad que sus homólogos anteriores. Es superior tanto por su diseño como por el hecho de tener sus propios diálogos, con unos rasgos de identidad característicos.

Un punto negativo es la cantidad de información con la que te bombardean nada más empezar. Tutoriales, opciones… Tardas en hacerte con algunos controles en combate e incluso pierdes subtramas de la historia, que pasan desapercibidas ante hechos de más peso para la trama principal.

Una característica a destacar, que ya me pareció acertada en la anterior entrega de la franquicia, es la elección de un aliado al comienzo de la aventura, permitiendo que disfrutes jugar varias partidas al descubrir en cada una de ellas un punto de vista distinto, acompañado por compañeros secundarios diferentes con sus respectivas historias e interacciones. Esta dinámica ya me conquistó en Fire Emblem Fates, donde podías elegir un bando desde el mismo momento en que comprabas una edición u otra del juego (Birthright o Conquest), a través de las siguientes entregas han perfeccionado este modelo de elección en un único juego, sin necesidad de tener que adquirir varias ediciones (con el gasto que esto conllevaba para los jugadores), y es de agradecer.

Como observación personal, he de admitir que, teniendo un estilo de ilustración tan cuidado y de tanta calidad, habría sido un gran punto a favor tener más expresiones faciales en los diálogos de los personajes o haber explotado este recurso con pequeñas animaciones tradicionales, en lugar de ver todo el juego en animación 3D. Aún así disfruto con el buen diseño de personajes, tanto principales como secundarios (aunque ya conociéramos a la mayoría) y me gustaría destacar lo original del diseño de Arval, un nuevo aliado que nos acompaña desde el inicio de la aventura como equivalente a Sothis, de la anterior entrega.

Nos lanzamos a la batalla

Se podría decir que soy nueva en el género musou, eso me hizo prejuzgar este título, lo admito. En un principio, pensé que la jugabilidad iba a defraudarme, acostumbrada a la estrategia característica de los Fire Emblem clásicos, pero tras unas horas de juego te adaptas a los controles fácilmente y, de hecho, puedes ignorar algunas de las opciones que te ofrece y jugar de una manera más rápida o frenética, pero yo prefiero aprovechar el 100% del potencial que ofrece. Conserva la mecánica de la efectividad de unas armas u otras según el enemigo, e introduce un sistema de motivación, por el cual aumentas la experiencia al utilizar aliados que deseen luchar. Algo que agradezco, es el peso que tiene la historia y no solo las batallas, desmonta la idea de que un musou solo pueda consistir en aporrear botones.

Las primeras pantallas resultan un tanto caóticas, hasta que te haces al ritmo acelerado del combate, pero una vez lo controlas es un juego muy fácil de disfrutar. Puede atraer un público diverso, por un lado, proporciona un combate cercano e inmediato, que entretiene y absorbe con una facilidad pasmosa. Y, por otro lado, y esta es la parte que más me ha sorprendido, también mantiene contentos a los amantes de la estrategia. Se podría pensar que perdemos la esencia de los títulos principales de la saga, pero la opción de dar órdenes a tus aliados, fijar objetivos, planear las unidades a desplegar… nos da elementos clave para disfrutar un híbrido estupendo. Otra característica destacable, la encontramos al poder luchar con cualquier miembro de tu ejército, me parece útil y original, siempre ilusiona poder ponerte en la piel de algunos de tus secundarios (o principales) favoritos.

Por sacar algún defecto, no me funcionan los diálogos en mitad de la batalla. En determinados momentos, me resulta imposible seguir las conversaciones de los personajes mientras estoy atenta a los enemigos que tengo delante, habría agradecido una pequeña pausa en la acción para apreciar estas líneas, siento que pierdo inevitablemente esa parte de la trama. Tampoco me convence la extrema sencillez de la mecánica de lucha, en comparación con lo espectaculares que son visualmente los ataques especiales y algunos de los combates. La victoria depende más de la clase de aliados que elijamos que de nuestra habilidad con el mando, aún así agradezco el ligero aumento de dificultad al combatir grandes bestias o enemigos principales, donde sí debes pensar tus movimientos: cuándo atacar, esquivar o defenderte, elegir correctamente el arma y el personaje… El diseño de los mapas tampoco juega a su favor, ofreciendo localizaciones repetitivas, aunque lo compensa la variedad de objetivos y el cambio de estos en mitad de la acción, haciendo más interesante el combate.

Regresamos al campamento

Llegamos a uno de los grandes puntos a favor, en mi opinión: la variedad de acciones a realizar cuando no estás en combate. Si no existiera esta característica, el juego sería un tanto repetitivo y no creo que enganchara con tanta facilidad. Hay un gran abanico de posibilidades: conversar con los personajes, desbloqueando interacciones divertidas e incluso entrañables; mejorar equipo e instalaciones, subir niveles y entrenar, cambiar de clase… Y lo mejor de todo, estas opciones pueden ser elementos optativos, puesto que en su mayoría pueden ignorarse y continuar con el desarrollo normal del juego.

En este aspecto, me ha sorprendido la profundidad del desarrollo de los personajes, un elemento que no esperaba encontrar en un juego del género musou, y esto se puede traducir en un aumento importante de las horas que puedes alargar el juego. Conoceremos mejor a nuestros aliados, imponiendo la narrativa a un nivel equilibrado con el combate a lo largo de toda la aventura. Sin embargo, esto se puede volver en nuestra contra, puesto que se traduce en una cantidad ingente de información, que podría saturarnos y acabar saltando conversaciones e ignorando estos aspectos del juego.

Detrás de la acción

En cuanto a aspectos más técnicos, los gráficos son bastante similares al título anterior de la saga, tal vez con un poco menos de calidad en las cinemáticas principales de la historia. La resolución y el rendimiento pueden quedarse un poco cortos, tanto en modo portátil como en sobremesa, pero esto no impide disfrutar del juego.

Por otro lado, encontramos una banda sonora de gran calidad, que no defrauda a los fans de la franquicia, y unas ilustraciones de personajes en su línea, con su estilo cuidado y característico. También hago un apunte de la perfecta traducción de todos los textos al español, impecable. En el aspecto gráfico, solo me quejaría de los escenarios de combate, que pronto comienzan a ser repetitivos.

En pocas palabras

En líneas generales, recomiendo este título. Asegura horas y horas de entretenimiento para distintos perfiles de jugador, aportando elementos específicos del género musou, sin dejar de lado la gran personalidad de la saga Fire Emblem. Es una perfecta combinación entre estrategia y acción, con una buena calidad en ambos aspectos.

Siempre se pueden mejorar algunos detalles a nivel técnico, visual… pero esto de puede decir de prácticamente cualquier juego, por lo que no creo que sea un elemento decisivo para rechazar este título. El género musou ha calado en Nintendo, y no para de mejorar con cada nuevo título que nos trae, opino que Fire Emblem Warriors: Three Hopes ha traído un aire fresco a esta categoría, y eso abre nuevas posibilidades para futuros juegos de otras franquicias, merece la pena estar atentos a los siguientes lanzamientos en esta línea.

Ficha técnica Fire Emblem Warriors: Three Hopes

Desarrollador: KOEI TECMO GAMES
Distribución: Nintendo
Fecha de lanzamiento: 24/06/2022
Precio: 59,99 €
Plataforma: Nintendo Switch
Jugadores: Una sola consola (1-2)
Idioma: Alemán, Inglés, Español, Francés, Italiano, Japonés, Coreano, Chino
Online: Sí, requieres Nintendo Switch Online

Fire Emblem Warriors: Three Hopes está disponible en la página web de Nintendo con un precio oficial de 59,99 euros, en el canal especializado en videojuegos y en las plataformas globales como Amazon que actualmente ofrece un descuento del 20% dejando el precio del juego en 47 euros.

Valoración final
7,8 NOTA
NOS GUSTA
Combina musou y estrategia
Te permite conocer la historia anterior y a sus personajes en profundidad.
Cuenta con una mecánica sencilla y gran cantidad de horas de juego.
A MEJORAR
Menor calidad gráfica
Exceso de información desde el inicio del juego
Mecánica repetitiva puede cansar al jugador.
RESUMEN
Fire Emblem Warriors: Three Hopes es un título a recomendar, ofrece horas y horas de fácil entretenimiento para distintos perfiles de jugador. Con una estética cuidada y una jugabilidad ágil y sencilla, esta entrega de la saga se abre paso hacia los primeros puestos del género musou en Nintendo, ofreciendo nuevas posibilidades para los siguientes proyectos de la compañía.
Gráficos y sonido6.5
Jugabilidad7.5
Duración10
Originalidad7.5

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