Sensores diminutos ayudarían a monitorizar órganos humanos

4 de agosto, 2016

Científicos de la Universidad de California han conseguido desarrollar sensores diminutos que trabajan de forma totalmente inalámbrica y se pueden implantar directamente en órganos y nervios para realizar una monitorización constante de los mismos.

Según los expertos son los primeros sensores de este tipo que consiguen reducir su tamaño hasta asemejarse al del polvo y funcionan sin necesidad de batería, por lo que su implantación es segura y no plantea riesgos para la salud.

¿Y cómo obtiene energía entonces? Gracias a un cristal piezoeléctrico que convierte las vibraciones en electricidad.

Su tamaño es de apenas 1 mm cúbico y funciona mediante ultrasonidos, que a diferencia de las ondas de radio son capaces de penetrar en todas las partes del cuerpo.

¿Qué pueden hacer estos minúsculos dispositivos una vez instalados?

Los responsables del proyecto han comentado que además del ya citado seguimiento o monitorización del estado de los mismos, algo importante que puede ser un gran avance dentro de la medicina preventiva, estos nuevos sensores también permitirían la estimulación de nervios y músculos.

Ese tratamiento sería de gran ayuda en enfermedades muy conocidas, como la epilepsia, pero también podría ayudar a reducir inflamaciones y a reforzar el sistema inmunitario del paciente.

Suena bien, de eso no hay duda, pero como suele ocurrir con este tipo de avances todavía se encuentra en un estado bastante temprano, ya que ha empezado a ser probado en ratas, y por tanto todavía tiene camino por delante antes de que llegue a ser utilizado en humanos.

Más información: SlashGear.

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