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Repetidor WiFi: qué es, cómo funcionan y qué debes tener en cuenta

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WiFi

Un repetidor WiFi es un dispositivo de red conectado a un enchufe que permite ampliar el alcance de nuestra conexión a Internet de manera totalmente inalámbrica, aunque existen modelos que pueden conectar con nuestro router de forma cableada a través de un puerto Ethernet.

Su utilidad está fuera de toda duda ya que un repetidor WiFi nos permite cubrir zonas muertas, aquellas en las que la señal de nuestro router no llega y por tanto no hay conexión a Internet, y también nos ayuda a mejorar la calidad y la estabilidad de la señal en otras zonas donde la conexión WiFi es muy débil.

Los repetidores WiFi tienen dos grandes ventajas: son muy sencillos de utilizar, puesto que no requieren complicadas configuraciones y nos permiten clonar los ajustes de nuestra red (los ajustes del router), y son muy económicos (podemos encontrar modelos muy bastante buenos por unos 20 euros).

Por lo general para utilizar un repetidor WiFi basta con enchufarlo y llevar a cabo el proceso de sincronización con nuestro router. Podemos hacerlo de forma automática mediante WPS o de forma manual, dos procesos muy sencillos y rápidos de completar.

¿Qué posibilidades ofrecen?

Un repetidor WiFi se encarga de repetir la conexión a Internet de nuestro router ampliando el alcance de la misma de forma inalámbrica. Esa es su diferencia más importante frente a un PLC tradicional basado en cable.

Los modelos más básicos trabajan bajo el estándar WiFi N, operan en la banda de 2,4 GHz y alcanzan velocidades máximas de 300 Mbps. También hay modelos compatibles con el estándar WiFi AC que operan simultáneamente en las bandas de 2,4 GHz y 5 GHz, ya sea de forma real o “simulada” (cuando el router no trabaja en la banda de 5 GHz pero el repetidor sí).

Como hemos indicado en al inicio del artículo un repetidor WiFi nos permite ampliar el alcance de la señal de nuestra conexión WiFi para eliminar zonas muertas y para mejorar la velocidad y la estabilidad de la señal de una manera sencilla, económica y fiable.

Sin embargo debemos tener en cuenta que no todos los repetidores son iguales, y que tendremos que elegir un modelo en concreto en función de nuestras necesidades básicas haciendo una valoración a corto y a medio plazo.

Consejos para elegir y para utilizarlos correctamente

Como ya hemos dicho los repetidores WiFi son muy fáciles de utilizar, pero debemos tener en cuenta que su alcance es limitado y que por tanto no hay que apurar las distancias, ya que salirnos del nivel óptimo intentando apurar unos metros puede acabar siendo contraproducente.

La mayoría de los repetidores vienen con un indicador de señal que nos ayuda a encontrar el punto óptimo de colocación, así que sólo tenemos dejarnos guiar por él y evitar colocarlo a una distancia tan grande que reduzca la intensidad de la señal que refleja dicho indicador. En este sentido lo ideal es no sacrificar ninguna línea del indicador.

A la hora de elegir un repetidor es importante tener en cuenta nuestras necesidades y nuestro presupuesto. Los modelos más básicos con WiFi N a 300 Mbps que sólo trabajan en la banda de 2,4 GHz pueden ser una buena opción para ampliar el alcance de nuestra conexión con un coste mínimo, pero si queremos disfrutar de un mayor rendimiento y de las ventajas que ofrece la banda de 5 GHz lo ideal es ir a por un modelo que trabaje con ambas de forma simultánea y que sea compatible con WiFi N y WiFi AC.

Existen repetidores WiFi con antenas extensibles que además se pueden orientar en determinadas direcciones. No son imprescindibles ya que la mayoría de repetidores WiFi con antenas integradas funcionan sin problema, pero puede ser de ayuda en algunos casos concretos.

Por último es importante tener en cuenta las posibilidades de configuración que ofrece un repetidor WiFi a nivel de software, tanto en lo que respecta a la seguridad y a la gestión de la red como a la posibilidad de configurarlo como punto de acceso.

Contenido ofrecido por AVM FRITZ.

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Google puede rastrearte incluso con la ubicación desactivada: así puedes evitarlo

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Hace unas horas, una investigación de Associated Press revelaba que Google recopila datos de nuestra ubicación, incluso si tenemos esta función desactivada desde el “Historial de Ubicaciones”. Aunque no se muestren en la línea de tiempo, los datos de dónde estamos y dónde vamos van a parar a sus servidores con el objetivo de “mejorar nuestra experiencia”.

El texto de Google (sí, ese que casi nadie lee antes de pulsar el botón aceptar) indica claramente esta característica, razón por al que Google esgrime que no han ocultado nada:

“El ‘Historial de Ubicaciones’ es un producto de Google que está completamente habilitado, y los usuarios tienen los controles para editarlo, eliminarlo o desactivarlo en cualquier momento. Nos aseguramos de que los usuarios del ‘Historial de Ubicaciones’ sepan que cuando inhabilitan el producto, seguiremos usando la ubicación para mejorar la experiencia de Google cuando hacen cosas como realizar una búsqueda en Google o usar Google para obtener indicaciones para llegar en automóvil”.

De esta forma, desactivar ese historial solo sirve para Google no nos muestre un recorrido por los sitios donde pasamos, donde comemos o donde nos alojamos. Si cambiamos la opción se sigue haciendo, solo que no podemos verlo. Para comprobar por tí mismo qué sabe Google de tus movimientos solo tienes que entrar en este enlace e introducir tu nombre de usuario y contraseña (si es que no están ya identificado).

Cómo evitar que Google rastree tu ubicación

En el panel de Mi Actividad, Google proporciona una forma de evitar que el rastreo de muchos de nuestros datos. Entra en https://myactivity.google.com/ y ve a la sección Controles de actividad, que verás en la barra de la izquierda. En la siguiente pantalla, desactiva el rastreo tal y como indicamos en la imagen.

Es importante recordar que con esta acción limitamos el rastreo de datos en el futuro, pero los que ya tiene quedarán almacenados. Por otro lado, es posible que algunas funciones de Google no funcionen correctamente tras desactivar esta función, así que tenedlo en cuenta. Finalmente, si quieres eliminar todo rastro debes entrar en Administrar actividad y borrar todos los registros que aparezcan.

Más información | AP

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Cómo activar Do Not Track en los principales navegadores para escritorio y Android

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Do Not Track

La característica de Do Not Track lleva años siendo un estándar implementado en los principales navegadores web del mercado, aunque también está soportado por algunas aplicaciones debido a que en los tiempos actuales tenemos instalados en nuestros ordenadores y dispositivos móviles decenas de productos y servicios que se apoyan en Internet.

Do Not Track se encarga de indicar a los servidores que el usuario no quiere ser rastreado, pero presenta el inconveniente de que es el servidor el que acepta o no esta petición, por lo que al final no termina siendo totalmente efectivo para evitar el rastreo de los usuarios por Internet. Si se quiere protección total contra el rastreo, es preferible utilizar Tor Browser Bundle o algún servicio de VPN, estando esta última cosa bastante a la mano si tenemos en cuenta a Opera.

Aprovechando la ocasión, vamos a explicar cómo habilitar Do Not Track en los principales navegadores web disponibles para escritorio (Windows y posiblemente Mac y Linux) y Android.

Google Chrome para el escritorio

Para habilitar Do Not Track en el popular navegador web de Google hay que dirigirse primero a Configuración en el menú principal.

El segundo paso consiste en desplegar la Configuración Avanzada.

En el tercer paso hay que activar la opción de “Enviar una solicitud de no seguimiento con tu tráfico de navegación”.

Por último hay que confirmar que se quiere habilitar Do Not Track en Google Chrome.

Mozilla Firefox para el escritorio

Activar Do Not Track en Firefox resulta sencillo debido al fuerte enfoque en la privacidad que tradicionalmente ha manejado Mozilla. Para ello, en primer lugar, hay que ir a las Opciones (Preferencias en Linux) de la aplicación.

Luego hay que dirigirse a la sección “Privacidad & Seguridad”.

Por último hay que desplazarse verticalmente hasta hallar la sección “Protección contra el rastreo” para marcar la opción “Siempre” tanto para bloquear los rastreadores como para enviar la señal de “No rastrear”. Lo primero es un bloqueador de rastreadores más potente que incluye Firefox y que se acerca un poco a lo que ofrecen Ghostery y uBlcok Origin, mientras que lo segundo es la propia característica de Do Not Track.

Opera para el escritorio

Debido a que Opera es un navegador basado en Chromium, los pasos a seguir para la habilitación de Do Not Track son similares a los de Chrome, teniendo que acceder en primer lugar a la Configuración de la aplicación.

El segundo paso es similar a Firefox, ya que hay que ir a la sección de “Privacidad y seguridad”.

El tercer paso consiste en seleccionar “Enviar una petición de ‘No rastrear’ con el tráfico de navegación”.

Al igual que en Chrome, una vez seleccionada la opción hay que confirmar la activación pulsando sobre el botón Aceptar.

Además, a través de la navegación privada, se puede acceder al servicio de VPN ofrecido por Opera.

Microsoft Edge en Windows 10

En el navegador web de última generación de Microsoft hay que dirigirse primero al menú de opción, que está situado en los tres punto que se pueden ver en la parte superior derecha de la aplicación, y luego pulsar sobre Configuración.

Luego hay que pulsar sobre el botón “Ver configuración avanzada”.

Deslizarse verticalmente hasta hallar la opción “Enviar solicitudes de Do Not Track”, que obviamente se tiene que activar.

Internet Explorer 11

Sí, el defenestrado navegador web de Microsoft también soporta Do Not Track y resulta muy sencillo de activar. Para ello solo hay que ir al menú de configuración, dirigirse a Seguridad y luego hacer clic sobre “Activar solicitudes de No realizar seguimiento”.

La activación de la característica, además de confirmación, requiere de reiniciar la aplicación.

Google Chrome en Android

Para activar Do Not Track en Chrome para Android los pasos no son en esencia muy diferentes a los que hay que seguir en la aplicación para el escritorio, teniendo que ir en primer lugar a la Configuración de la aplicación.

El segundo paso consiste en dirigirse a la sección Privacidad, dentro de la “Configuración avanzada”.

Después hay que buscar la sección “No realizar seguimiento” y una vez dentro de esta Activar la característica.

Mozilla Firefox para Android

Los pasos a seguir son similares a los de Chrome, teniendo en primer lugar que dirigirse a la sección de Configuración.

Luego ir a Privacidad.

Dentro de Privacidad, en primer lugar hay que activar “No rastrear” y luego dirigirse a “Protección contra rastreo”, que mostrará un diálogo en el que hay que seleccionar la opción Activada.

 

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Cómo grabar o hacer streaming desde tu PC

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Streaming

Películas, series, videojuegos, vida cotidiana… hoy en día no hay nada que se escape de la tendencia del streaming. Sin embargo, uno de los sectores en el que más impacto ha tenido este servicio es sin duda el de los videojuegos.

Ya sea porque quieras grabar un vídeo para uso propio, como si quieres tratar de subir a bordo de la ola de influencers, aquí te traemos esta guía para mostrarte los métodos más sencillos y de mejor calidad para reproducir y grabar juegos desde tu ordenador Windows, utilizando plataformas dedicadas como Microsoft Mixer o Steam, o los softwares nativos de tu tarjeta gráfica.

Cómo grabar y hacer con Microsoft Mixer

Sin duda Microsoft ha avanzado a pasos agigantados para ofrecernos una mejor plataforma de juegos integrada en sus sistemas operativos, ya que ahora Windows 10 nos permite, más fácil que nunca, grabar o retransmitir nuestras partidas sin la necesidad de tener que descargar ningún complemento adicional.

Grabación

Antes de empezar a grabar, recomendamos que primero repaséis las opciones de este modo. Para llegar a la configuración lo más rápido es utilizar los atajos propios de Windows (en este caso Win + I). Una vez aquí podremos acceder a la configuración de “Juegos”, y al sistema “Game DVR”.

De forma predeterminada, las grabaciones se guardarán en una carpeta llamada “Capturas”, dentro de la carpeta “Vídeos” de Mis Documentos, pero se puede establecer una ubicación diferente usando el explorador de archivos para mover o renombrar esta carpeta de capturas.

Entre todas las funciones, os recomendamos que activéis la opción de “Grabar en segundo plano”, ya que permite grabar de forma automática sin requerir que estemos pendientes de estar pulsando la grabación una y otra vez, y perfecta para no perderse esos momentos inesperados.

Otra de las funciones a destacar es el “Audio grabado”, el cual os recomendamos dejéis activado, o de lo contrario, todos los vídeos que grabemos estarán silenciados.

En cuanto al propio vídeo, también podremos configurar la velocidad de fotogramas y su calidad. De forma predeterminada las capturas se realizarán a 30 fps y con una calidad normal, pero si contáis con un PC potente de gama alta, no tendréis problemas para jugar a la hora de configurarlos a 60 fps y calidad alta.

Por último, cuando ya estemos dentro del juego, tan sólo deberemos presionar el atajo Win + G para abrir la barra de juegos (en el caso de ser la primera vez que lo hagamos, deberemos marcar la opción “Sí, esto es un juego”), y hacer clic en el icono de grabación para comenzar con la misma.

Retransmisión

Para la configuración de la retransmisión, deberemos ir al mismo menú (Win + I), entrar en la sección de Juegos, y seleccionar “Retransmisión”. Si al abrir la configuración no te aparece esta opción, prueba a conectar un micrófono, o cambia al dispositivo de audio principal desde el menú de configuración de sonido (Win + I -> Sistema -> Sonido, o a través del icono de la barra de herramientas).

Una vez dentro del menú de configuración de Retransmisión, podremos seleccionar si deseamos grabar una segunda entrada de audio a través de nuestro micro, e incluso activar una opción de vídeo (en el caso de que tengamos una cámara disponible) para que todo aquél que siga el streaming pueda vernos de forma paralela y superpuesta a la propia pantalla del juego.

Por defecto, y en exclusiva, Windows 10 hace uso de la plataforma Mixer como servidor para las retransmisiones, por lo que nuestras grabaciones aparecerán en un canal con el nombre de usuario que tengamos en los servicios de Microsoft vinculados en el ordenador (Outlook, Skype o Xbox).

Para realizar la retransmisión, una vez iniciado el juego, sólo tendremos que acceder al menú de grabaciones (Win + G) y hacer clic en el botón Transmitir. Una vez desde aquí, también podremos personalizar la configuración y el HUD: nombre de la transmisión, dónde colocar la imagen de nuestra cámara, si queremos usar la grabación de micrófono, etc.

Cómo hacer streaming con Steam

Para que engañarnos, si estás jugando en un ordenador, las probabilidades de que estés jugando a través de Steam son más que muchas, y es que la plataforma de Valve ha estado dominando durante mucho tiempo este mercado.

Sin embargo, incluso después de tanto tiempo usándola, igual no eras consciente de que la plataforma cuenta con su propio servicio de streaming, Steam Broadcasting. Si bien no tiene una gran audiencia, se trata sin duda de una forma sencilla para empezar. Si lo que buscas es transmitir principalmente para amigos y conocidos, y no necesitas otras funciones más avanzadas como poder mostrar la imagen de una cámara web u otras funciones superpuestas en el vídeo, Steam es sin duda una gran opción.

De nuevo lo primero que recomendamos es revisar las opciones y la configuración. Una vez iniciado Steam, debemos ir al menú superior izquierdo, abrir el desplegable “Steam”, y seleccionar “Parámetros”; una vez hecho esto se nos abrirá una nueva ventana en la que podremos encontrar una pestaña llamada “Retransmisión”.

En este menú podremos elegir distintas opciones como las dimensiones de vídeo, la velocidad de bits máxima o la codificación optimizada, que afectarán tanto al rendimiento del juego como a la calidad de la retransmisión. Esto dependerá exclusivamente de nuestro ordenador y conexión a internet, y podrá variar según los requisitos de cada juego.

Otra de las opciones a destacar es la capacidad de poder cambiar la privacidad de la retransmisión, pudiendo elegir entre sólo nuestros amigos, o hacerla pública (dentro de Steam). En el primero de estos casos, cualquier persona que nos tenga en su lista de amigos, podrá acceder al streaming a través de la flecha desplegable al lado de nuestro nombre, y seleccionando “Ver partida”.

Si por el contrario dejamos la privacidad configurada como pública, cualquiera podrá acceder a nuestra retransmisión a través del desplegable de Comunidad del menú de Steam, e incluso desde la versión web, sin necesidad de iniciar sesión.

Cómo grabar y hacer streaming con NVIDIA GeForce Experience

Como bien os adelantábamos al comienzo del artículo, también algunas de las tarjetas gráficas del mercado cuentan con su propio sistema de grabación y retransmisión. Así pues, si tienes una tarjeta NVIDIA, podrás descargar y usar su controlador GeForce Experience.

Grabación

Una vez más, lo primero es lo primero, pulsando el atajo Alt + Z abriremos el menú de opciones de compartido; haremos clic en “Grabar”, y después en “Configuración”.

Desde aquí podremos establecer desde la resolución, la velocidad de fotogramas hasta la velocidad de bits en la que desea se grabarán los videos (cuanto más altos sean estos, mayor será el rendimiento exigido por el sistema, y mayor serán los tamaños de los archivos.

Para poder editar la ruta dónde se guardarán los videos, volveremos a presionar Alt + Z, haremos clic el típico dibujo del engranaje), y seleccionaremos Grabaciones.

También desde este menú podremos activar el “ShadowPlay” (o Repetición Instantánea), una opción que nos posibilita la capacidad de guardar los vídeos de forma automática y sin necesidad de tener que estar activando explícitamente la grabación.

Sin embargo, el funcionamiento de ShadowPlay es completamente contrario al de una grabación común, ya que, una vez dentro del juego, y tras pulsar Alt + F10, guardaremos una repetición generada hacia atrás, y con una duración máxima de 20 minutos. Esto implica que, si tenemos marcada una duración de 20 minutos, en el caso de guardar una grabación tras media de partida, perderíamos los primeros diez minutos de juego.

En caso de que no queramos activar esta opción (basta con dejarla desmarcada), podremos activar y detener las grabaciones en cualquier momento desde dentro del juego mediante el atajo Alt + F9.
Importante: No os olvidéis de darle a Guardar una vez hayáis elegido vuestra configuración; a diferencia de las anteriores interfaces expuestas, GeForce Experience nos pide un guardado manual.

Retransmisión

Para activar la opción de Retransmisión deberemos acceder al menú superpuesto (Alt + Z), seleccionar la retransmisión “Difusión LIVE”, y abrir las opciones de “Configuración”. Aquí, podremos seleccionar y conectar el servicio o red social a través de la que queremos realizar la transmisión (a elegir entre Facebook, Twitch y YouTube). Ten en cuenta que tendrás que loguearte e iniciar sesión en estas plataformas antes de poder crear cualquier retransmisión en directo.

Desde estas opciones también podremos modificar la resolución, la velocidad de fotogramas y la velocidad de bits. De nuevo, cuanto mayores sean las opciones que elijamos, mayores serán los requisitos del sistema y la conexión a internet que necesitaremos.

Para comenzar a transmitir, deberemos abrir el juego y activar la transmisión de forma manual en el menú superpuesto, seleccionando la plataforma para el servicio. También antes de iniciar la retransmisión, podremos establecer un título, mostrar nuestra ubicación, o seleccionar la privacidad del público para nuestra transmisión. Por último, una vez tengamos todo listo, tan sólo tendremos que hacer clic en “Go Live”.

Cómo grabar y hacer streaming con AMD ReLive

Si en lugar de una NVIDIA tienes una tarjeta AMD, que sepas que también puedes usar la configuración de Radeon para grabar y transmitir. Si no tienes ya instalado AMD ReLive en tu ordenador, podrás encontrarlo para descargar entre los controladores, directamente desde la web de AMD.

Para acceder a este servicio tendremos que abrir nuestro controlador de Radeon, entrar en Características, y seleccionar la pestaña “ReLive”, en la parte inferior. Una vez aquí, seleccionaremos la primera pestaña en la parte superior, “Global”, y activaremos la función ReLive.

Una vez activado, podremos personalizar otras opciones como la carpeta de guardado, establecer varios atajos y teclas rápidas, y seleccionar el dispositivo de captura de audio. Además, todas las opciones de Radeon se pueden activar y cambiar durante el juego, a través de su menú superpuesto, configurado de forma predeterminado mediante el atajo Alt + Z.

Todos los atajos de teclado que os mostramos a continuación pueden ser editados desde la pestaña Global del menú principal de AMD ReLive.

Grabación

Desde el menú, iremos a la pestaña “Grabación”. Desde aquí, podremos configurar los ajustes de la grabación seleccionando entre los perfiles preestablecidos, o bien personalizando cualquiera de los ajustes para adaptarlo a nuestro ideal.

Tener una resolución de grabación más alta, o la máxima velocidad de bits de grabación y grabación de FPS, producirá videos de mejor calidad, pero supondrá más tensión para el sistema, y requerirá de bastante espacio de almacenamiento disponible.

Una buena característica para habilitar aquí es el “Instant Replay”. Al igual que con las tarjetas NVIDIA, esto realizará grabaciones de forma continuada durante el juego, hasta un límite de tiempo previamente especificado, lo que nos permite evitar tener que estar grabando activamente. Una vez con el juego abierto, tan sólo deberemos presionar el atajo Ctrl + Shift + S para iniciar esta grabación automática.

Para que aparezcan las otras opciones de grabación en el juego, deberemos presionar las teclas Ctrl + Shift + R (el acceso directo a la grabación de forma predeterminada).

Retransmisión

Cambiaremos ahora a la pestaña de “Streaming”, desde donde podremos personalizar nuestra configuración, o enlazar nuestras cuentas de retransmisión.

Desde esta pestaña podremos personalizar la calidad de la transmisión a través de opciones como la resolución de transmisión, la velocidad de transferencia de transmisión o los FPS. De nuevo, si tienes un sistema potente que lo soporte, podrás configurar un mejor resultado.

De forma predeterminada, contaremos la posibilidad de retransmitir directamente a través de Facebook, Twitch y YouTube. Para ello, tan sólo necesitaremos iniciar sesión con nuestro nombre de usuario y contraseña, y quedarán configurados automáticamente. Como añadido, si queremos hacer el streaming a través de otro servicio que no aparece en la lista, podremos añadirlo haciendo clic en “Custom Stream”, insertando la URL del servidor y la clave de conexión.

Por último, una vez estemos listos y hayamos cargado el juego, tan sólo tenremos que presiona el atajo para activar el menú de opciones de la retransmisión (establecido como Ctrl + Shift + G de forma predeterminada), e iniciarla.

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