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Análisis

Kingston SSD UV500, análisis

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Kingston SSD UV500

Kingston SSD UV500 es la nueva serie de unidades de estado sólido para el mercado de consumo del fabricante californiano, uno de los grandes especialistas mundiales en memorias para ordenadores personales (el mayor productor independiente de módulos de memoria DRAM) y con una bien ganada fama en calidad y soporte.

No hay duda. Como hemos comentado en múltiples ocasiones, SSD es uno de los componentes más interesantes que hoy en día un usuario o profesional debe valorar en la compra de un equipo informático nuevo. Tampoco hay muchas opciones. Como acabamos de ver en la presentación de productos del IFA 2018, los disco duros brillan por su ausencia especialmente en portátiles y convertibles donde el uso del almacenamiento sólido es masivo.

Si en equipos nuevos la tendencia es clara, la instalación de una SSD para mejorar equipos en uso es una de las mejores actualizaciones de hardware que podemos realizar. Sea reemplazando el disco duro en un portátil o instalando una SSD (sola o junto a ellos) en un ordenador de sobremesa, los beneficios son tangibles desde el primer minuto.

Sus ventajas frente a los discos duros son conocidas y además de su mayor rendimiento, la ausencia de partes móviles le otorgan otras, en ruido, emisión calorífica, vibraciones o consumo. La mejora de su robustez y resistencia a fallos ha sido una constante en las últimas generaciones y la bajada de precio de las memorias flash en las que están basadas las ha acercado a cualquier presupuesto.

Kingston Technology ofrece un amplio catálogo de soluciones SSD para consumo, negocios, segmento empresarial e integradores de sistemas y SSD UV500 es la última generación para el gran consumo. Te presentamos la serie la pasada primavera y ahora hemos tenido la oportunidad de realizar un análisis completo de una unidad que nos ha cedido la compañía. Como esperábamos, nos ha gustado. Sin más preámbulos, vamos con ello, porque además del análisis propio de la unidad en Windows y Linux, hemos repasado las opciones de instalación un paso a paso para usuarios menos avanzados.

Kingston SSD UV500

Kingston Technology comercializa la serie en tres factores de forma, 2,5 pulgadas, M.2 2280 y mSATA. Las tres se conectan a la interfaz SATA-III (6 Gbps) y mantienen compatibilidad con la versión 2.0. Están basadas en memorias flash NAND 3D TLC que es la más utilizada actualmente en consumo hasta que lleguen las QLC y sus cuatro niveles por celda. El controlador utilizado es de Marvell (versión antigua, pero de probada eficacia), mientras que las memorias son de Toshiba, toda una garantía cuando hablamos de almacenamiento sólido.

SSDUV500

A destacar la garantía de cinco años y el soporte gratuito que ofrece Kingston para estas unidades. También destacado el cifrado por hardware incorporado con protección de datos  automático (SED), de extremo a extremo usando AES de 256 bits y la compatibilidad con soluciones de gestión de la seguridad TCG Opal 2.0. Esta característica es infrecuente en unidades para el mercado de consumo y hay que considerarla como un interesante añadido para algunos escenarios de uso.

La serie se comercializa en varias capacidades de almacenamiento para satisfacer todas las necesidades. Donde más opciones se ofrecen es para el formato estándar de 2,5 pulgadas, con unidades de 120, 240, 480 y 960 Gbytes, además de la mayor capacidad con 2 TB (1.920 Gbytes).

Especificaciones de la unidad probada

La unidad probada se comercializa como unidad independiente, formato de 2,5 pulgadas, 480 Gbytes y las siguientes características principales.

  • Modelo: SUV500/480G
  • Factor de forma: 2,5 pulgadas
  • Capacidad de almacenamiento: 480 Gbytes
  • Memorias: Toshiba NAND 3D TLC
  • Controlador: Marvell 88SS1074
  • Lectura /Escritura Secuencial : 520 / 500 Mbytes por segundo en lectura / escritura
  • Lectura /Escritura Aleatoria 4K: 79.000 / 35.000 IOPS
  • Consumo: 0,195W en reposo / 0,5W promedio / 1,17W (máx) en lectura / 2,32W (máx) en escritura
  • Temperaturas de servicio: 0 a 70 grados centígrados
  • Vibraciones en servicio: 2,17 G máxima
  • Dimensiones: 100,1 x 69,85 x 7 mm de altura
  • Vida útil: 1 millón de horas de tiempo entre fallos (MTBF)
  • Total Bytes escritos: 200 TB
  • Garantía: 5 años de garantía limitada con asistencia técnica gratuita

Kingston también comercializa este modelo (y otros de la serie) como kit de actualización para sobremesas y portátiles (denominación de modelo SUV500B/480G), donde incluye la propia unidad, un alojamiento USB de 2,5″, adaptador para 3,5 pulgadas, adaptador para grosores de 7 a 9,5 mm y software de clonación de discos duros.

Como verás en la imagen anterior, la versión de unidad independiente solo incluye la propia unidad, protegida por un chasis de metal de buen aspecto, en color gris y con el conocido logo de la compañía en el frontal.

En la parte posterior, vemos los conectores estándar de alimentación y datos a la interfaz SATA y la etiqueta de producto. El dato más importante que incluye es el PSID, el número de identificación física segura, exclusivo de cada disco y la manera de restablecer el disco a su estado de fábrica si está totalmente cifrado y no es posible acceder a él debido a la pérdida de una contraseña u otro error.

Consideraciones previas antes de instalar

Personalmente, en un reemplazo de la unidad de almacenamiento y tras salvaguardar los archivos personales u otros datos de interés, recomendaría la realización de una instalación limpia desde cero del sistema operativo utilizando un disco de arranque o los discos de recuperación del fabricante del PC donde vamos a instalar la SSD. Lógicamente, es el método que hemos utilizado para las pruebas para evitar cualquier tipo de contaminación de la instalación anterior.

Sin embargo, un usuario de a pie, quizá prefiera conservar el sistema operativo existente, aplicaciones, configuraciones y datos personales de usuario, trasladando una copia entera previa de todos los datos del disco duro al SSD. Para hacerlo, puedes seguir alguna de los artículos prácticos que te hemos venido ofreciendo como la guía dedicada a “Mover Windows desde HDD a SSD manteniendo todos los datos”.

Hay distintos métodos, si bien la más eficaz y sencilla es utilizar algún tipo de software de clonación, que realiza una copia 1:1 manteniendo las particiones, sistema, aplicaciones y todos los datos y archivos. Kingston ofrece este tipo de software en el Kit de actualización mencionado.

Si adquieres la unidad independiente puedes usar software de terceros. Para sistemas Windows nos gusta Macrium Reflect, disponible en versión gratuita. En sistemas Mac, una solución que también funciona bien es Carbon Copy Cloner con una prueba gratuita de 30 días que se puede aprovechar, mientras que en Linux, hay disponibles aplicaciones como Clonezilla además de comandos internos tan potentes como ‘dd’ que permiten clonar discos o particiones.

Opciones de instalación

Los casos de uso para esta unidad de estado sólido son variados. Y lo mejor es que puede instalarse en equipos con Windows, Mac o Linux y en todos obtendremos grandes beneficios, mejorando el rendimiento de los equipos más nuevos o recuperando viejos sistemas.

Podemos instalarla en un PC de sobremesa para aumentar la capacidad de almacenamiento de otra SSD instalada o podemos usarla para reemplazar el disco duro instalado. Como hasta ahora los precios de las unidades de mayor capacidad eran bastante elevados, una estrategia que han seguido una buena parte de usuarios es montar una SSD de baja capacidad y bajo precio como unidad primaria para instalar el sistema operativo y aplicaciones principales y mantener los discos duros para almacenamiento masivo.

Es una buena opción que vimos en esta guía, ya que nos permite aprovechar la capacidad de los discos duros y las ventajas de la SSD. Este tipo de montajes híbridos no es perfecto porque cualquier acceso al disco duro (mucho más lento que la SSD) disminuirá el rendimiento global. Aún así, podremos seguir aprovechándolos hasta que bajen los precios de las unidades de estado sólido. Será una transición porque el almacenamiento sólido se impondrá de manera definitiva en un futuro cercano. Ya lo ha hecho en portátiles y convertibles y lo próximo serán los sobremesas. (Los discos duros reemplazados nos pueden servir para crear unidades externas).

Otro caso de uso típico para una SSD es el reemplazo del disco duro de un portátil. Una opción que están usando masivamente los usuarios porque en portátiles no necesitamos tanta capacidad de almacenamiento y por muy poco dinero podemos aumentar en gran manera el rendimiento de equipos más antiguos.

Equipo de prueba

La sustitución del disco duro en un portátil es la opción que hemos utilizado para el análisis de esta SSD de Kingston. En concreto sobre un MSI Leopard con las siguientes características principales:

  • Pantalla 15,6 pulgadas FHD
  • Procesador Intel Core i7-7700HQ
  • Gráfica dedicada NVIDIA GTX 1050
  • 16 GB de memoria RAM DDR4-2133 MHz
  • Disco duro SATA 1 TB
  • Windows 10 Pro

Éste último componente es el que vamos a sustituir por la SSD. Perderemos la mitad de la capacidad de almacenamiento, pero lo compensaremos con creces con sus ventajas y en todo caso, esos 480 Gbytes dan para mucho en un ordenador portátil.

Instalando la Kingston SSD UV500

Una vez que hemos salvaguardado los datos y archivos personales o hemos realizado la copia 1:1 mediante la clonación de la que hablamos más arriba, pasamos a realizar el reemplazo del disco duro.

Retiramos del portátil cualquier tipo de periférico que esté conectado, el cable de alimentación y la batería si es extraíble. Accedemos a la parte trasera del portátil para descubrir la ubicación de la unidad de almacenamiento.

Si está localizada accedemos a ella directamente. En el caso del MSI Leopard hay una sola cubierta de protección para todo el equipo que tenemos que desmontar retirando los tornillos correspondientes.

Si eres de los que te gusta “cacharrear” (como a nosotros) tendrás cubierto el riego de la electricidad estática, con pulseras, guantes, manteles, etc. Si es tu primera vez o no tienes a mano tal aparataje, al menos toca con un destornillador una parte metálica del chasis para descargar la estática.

Localizamos el disco duro y lo retiramos. Montamos en su lugar la SSD con el adaptador o tornillería proporcionada por el fabricante o el que tenía el disco duro.

En nuestro caso es muy simple, conectando la alimentación e interfaz SATA en el hueco previsto para ello. Una vez colocada la SSD, montamos la tapa de protección o batería en su caso.

Si hemos realizado una clonación anterior de la SSD solo tenemos que arrancar el equipo. Si no lo hemos hecho y dependiendo del tipo de copia de seguridad que hayamos realizado, tendremos que instalar el sistema operativo y/o aplicaciones, restaurando la copia de seguridad o instalando desde cero que es lo que hemos hecho para el análisis.

Kingston ofrece un paso a paso en vídeo muy sencillo, que puede seguir cualquier usuario y que se realiza con el kit de actualización que vende para sus unidades:

Rendimiento y experiencia de uso con SSD UV500

Si la instalación de la unidad ha sido sencillísima, lo mismo podemos decir del software. El equipo ha reconocido la unidad desde el primer momento en BIOS/UEFI.

Mediante un pendrive USB 3.0 hemos instalado sendas copias de Windows 10 y Ubuntu 18.04 en el equipo. La unidad ofrece 447 Gbytes de capacidad real una vez particionado y repartido el espacio para los dos sistemas.

Para los que llevamos tiempo trasteando con equipos y sistemas es todo un lujo instalar un sistema operativo en una SSD. Windows en apenas 7 minutos. La instalación de Ubuntu dura aún menos.

Pruebas con Windows 10

Tras acceder al sistema operativo lo primero que instalamos es el Kingston SSD Manager, una aplicación del fabricante que nos permite configurar la unidad para un rendimiento óptimo, ver los datos de identificación de la misma, monitorizar el uso del disco, acceder al borrado seguro, los destinado al cifrado de la misma o la posibilidad de actualizar el firmware, algo que hacemos inmediatamente después antes de los análisis.

La herramienta también ofrece un montón de parámetros sobre el estado de la unidad.

También hemos ejecutado la aplicación de información externa CrystalDiskInfo, confirmando los principales datos de la unidad, la versión del firmware actualizada o los comando disponibles.

Uno de los comandos importantes es TRIM, encargado de mantener la velocidad de la SSD durante toda su vida útil. Hace tiempo que está soportado en los sistemas operativos principales (Windows, Mac y Linux). Confirmamos que está activado por defecto con la utilidad TRIMCheck:

El primer test que ejecutamos es el popular CrystalDiskMark. El rendimiento ofrecido en lectura secuencial es incluso superior al establecido con KIngston y está en la media de lo que ofrecen las SSD SATA de última generación. Hemos probado algunas unidades que alcanzaban un poco más (+-3%), pero realmente todas están casi en el límite de lo que puede ofrecer la interfaz SATA.

Otro test que hemos ejecutado es el AS SSD Benchmark para comprobar lecturas/escrituras aleatorias IOPS. Como la anterior, los resultados están en la media del sector.

Lo mismo podemos decir de otro de los test más utilizados, el ATTO Disk Benchmark:

Finalmente, hemos ejecutado el PC Mark 10, el benchmark de Futuremark y uno de los más completos de la industria que ejecuta varios test de rendimiento para ordenadores personales, evaluando tareas diarias como navegar por sitios web, chat de vídeo, escritura y hojas de cálculo, edición de fotos y vídeos o juegos. La puntuación es prácticamente idéntica a la alcanzada por este mismo equipo con otras SSD SATA.

Hay otros benchmarks especializados como Iometer que evalúan otros parámetros, pero realmente no hace falta ejecutar muchos test sintéticos para descubrir las ventajas de una SSD frente a un disco duro. A un usuario que se inicie con este tipo de unidades le va a sorprender la “vida” que recobra cualquier equipo con su montaje. La apertura del sistema operativo es rapidísima, en este equipo desde que pulsas el botón de arranque hasta que muestra el escritorio de Windows 10 transcurren apenas 9 segundos.

Lo mismo podemos decir de la recuperación desde modos de hibernación o suspensión, la apertura de las aplicaciones o juegos y, cómo no, de cualquier transferencia de datos y archivos que hagas, sea internamente o hacia/desde un medio de almacenamiento externo.

Conviene señalar que desconocemos la memoria caché instalada en esta unidad y que le permite alcanzar las tasas de transferencia máximas que hemos obtenido. Una vez agotada, el rendimiento baja bastante, pero es algo que sucede con cualquier unidad de almacenamiento.

Pruebas con Ubuntu 18.04

Con el fin de evaluar el comportamiento de la unidad con otros sistemas operativos hemos instalado Ubuntu 18.04 en el mismo equipo, repartiendo el espacio para ambos como hicimos en la “Guía Windows 10 y Ubuntu 18”.

La instalación es rapidísima y sus beneficios frente a un disco duro, al igual que en Windows, son inmediatos en el arranque del sistema o las aplicaciones. La compañía no ofrece el Kingston SSD Manager para Linux, pero el mismo sistema ofrece herramientas internas para comprobar la información de la unidad desde la aplicación de Discos.

También datos y pruebas SMART para comprobar el estado de la unidad.

GSmart es otra herramienta que podemos emplear, aún más completo y que ofrece todo tipo de información y pruebas. El comando TRIM está activado por defecto en las últimas distribuciones GNU/Linux.

Linux no dispone de tantas aplicaciones de terceros de evaluación de rendimiento como Windows (el mencionado Iometer se puede utilizar porque también tiene soporte para Linux), pero las posibilidades de sus herramientas internas son muy superiores. La mencionada de Discos ya nos ofrece una prueba de rendimiento básico que nos confirma que el rendimiento en lectura es prácticamente el mismo que el obtenido en Windows:

Finalmente, citar el comando ‘dd’ (Dataset Definition) como herramienta sencilla y muy útil, que además de gestionar discos y particiones también nos permite ejecutar un test de rendimiento:

Hay utilidades más avanzadas como el mencionado Iometer, pero no hace falta mucho más para confirmar el objetivo. Un Linux como Ubuntu obtiene los mismos beneficios que Windows en un reemplazo del disco duro por una SSD y se puede instalar y ejecutar en la misma unidad.

Cifrado por hardware, todo un plus

No podemos terminar el artículo sin volver a mencionar que SSD UV500 es la primera unidad con flash NAND 3D TLC de Kingston que incluye cifrado automático, SED. Y son contadas las SSD que lo ofrecen en una línea de unidades de estado sólido de consumo.

Como su nombre lo indica, una unidad de autocifrado utiliza un motor de cifrado integrado en el controlador del SSD para cifrar cada archivo almacenado en la unidad. Este método de cifrado basado en hardware ofrece un alto nivel de seguridad de datos, es invisible para el usuario, no se puede apagar y no afecta el rendimiento.

Las SSD UV500 incluyen TCG Opal 2.0 con cifrado AES de 256 bits para reforzar la seguridad de sistemas clientes. La característica permite prevenir violaciones, robos y pérdidas de datos confidenciales de organizaciones y particulares, aunque es obvio que está más enfocada al segmento empresarial. Sencillo de implementar y gestionar para un departamento TI, estas unidades son compatibles con los principales proveedores de software independientes TCG Opal como WinMagic Symantec, MacAfee o Sophos.

Conclusiones Kingston SSD UV500

Nos ha gustado la última generación de unidades de estado sólido de Kingston para consumo. Se ofrece en tres formatos distintos y en seis capacidades de almacenamiento, distribuyéndose como unidad independiente o como kit de actualización para cubrir cualquier tipo de necesidad. Su controlador no es de los más nuevos, pero es de probada eficacia y las memorias de Toshiba son todo una garantía.

Su rendimiento es bueno, muy superior al de un disco duro y en la media de las SATA que están el mercado. La característica de cifrado por hardware es un gran complemento en algunos escenarios, mientras que su vida útil se espera amplia con la cantidad de Tbytes escritos que promete el fabricante. A destacar los cinco años de garantía (lo máximo ofrecido en una SSD de consumo) y el soporte técnico gratuito.

Un precio muy atractivo completa las buenas impresiones con esta unidad. La unidad probada (independiente de 2,5″ y 480 Gbytes) está disponible en minoristas como Amazon o PCcomponentes por 99 euros, lo que supone un precio por GB de 0,20 euros, impensable -por bajo- hasta hace un año y confirmación del traslado de la rebaja del coste de las memorias flash NAND al precio de las SSD para el cliente final.

El kit de actualización también es muy económico, 111 euros, y es una opción recomendable para usuarios con menos experiencia o para facilitar instalaciones en un PC de sobremesa.

Si necesitas más capacidad, la unidad con 1 TB tiene un precio de 244 euros, mientras que los 2 TB cuestan 559 euros. Por abajo, el reemplazo de un disco duro en un portátil antiguo está al alcance de cualquiera porque la unidad de 120 GB está ‘regalada’: 35 euros.

¿SATA o PCIe? Las unidades de estado sólido NVME a PCIe son el futuro del almacenamiento. Las SATA ya están en el límite de su rendimiento y las PCI (mucho más rápidas) se han acercado en precio por GB. Sin embargo, ello no quita valor a estas unidades SATA. Todavía son más baratas, perfectas para reemplazos de discos duros en sobremesas y portátiles y en la mayoría de ocasiones la única opción de almacenamiento sólido porque son muchísimos millones de equipos que no tienen soporte a NVME. En resumen, muy recomendables estas SSD UV500.

Valoración final
9 NOTA
NOS GUSTA
Variedad de formatos y capacidades
Buen rendimiento
Cifrado por hardware
Gran soporte y garantía
Precio muy atractivo
A MEJORAR
Software de clonación en unidades individuales
RESUMEN
Ideal para sustituir un disco duro de un sobremesa o portátil y aprovechar las grandes ventajas de una SSD de buen rendimiento, precio muy económico, garantía de 5 años y añadidos de nivel como el cifrado por hardware.
Características9
Rendimiento8
Instalación9
Precio / Gigabyte9
Garantía y soporte10

Coordino el contenido editorial de MC. Colaboro en medios profesionales de TPNET: MCPRO, MuySeguridad o MuyCanal.

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