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Bletchley Park se enfrenta a un futuro incierto

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Bletchley Park se enfrenta a un futuro incierto

No sé si nos pasa a pocas o a muchas personas, pero tengo muy claro  que no soy la única persona a la que hablar de Bletchley Park le pone la piel de gallina. Y es que en el interior, así como en los múltiples cobertizos que se crearon alrededor de la majestuosa mansión victoriana que da nombre a la parcela, se escribieron algunas de las páginas más importantes de la historia en múltiples campos: la guerra, la criptología y la informática. Nuestro presente podría ser muy, muy distinto, de no haber ocurrido todo lo que ocurrió en aquel lugar y en aquel momento.

Para quienes no conozcan su historia, Bletchley Park fue, durante la Segunda Guerra Mundial, una instalación militar en Buckinghamshire, Inglaterra, en la que se construyeron las «bombas» (llamadas así por lo increíblemente ruidas que eran), unos mastodontes mecánicos empleados para descifrar de manera automática los mensajes cifrados por el ejército alemán con su temible y admirable Enigma, una máquina que, durante años, dió la apariencia de ser indescifrable.

Es cierto, y hay que recordarlo, que una parte del mérito de lo ocurrido en Bletchley Park hay que concedérsela a Polonia, más concretamente al Biuro Szyfrów, la Oficina de Cifrado del Estado Mayor polaco, y aún más concretamente a Marian Rejewski, el matemático responsable de encontrar un punto débil en las comunicaciones cifradas del ejército alemán (una repetición de tres letras al principio de cada mensaje), que supuso el fin de la indecifrabilidad de Enigma.

Ahora bien, aunque el Biuro dio los primeros pasos para descifrar Enigma, el precario estado del país, con la sombra de una inminente invasión por parte de la alemania nazi, ocasionó que los polacos compartieran ese conocimiento con sus aliados (concretamente con los franceses) que, a su vez, se lo hicieron llegar a los británicos, escribiendo así la primera página de Bletchley Park.

Reino Unido, ya bajo la dirección de Winston Churchill, aprovechó ese valioso conocimiento para poner en marcha una unidad dedicada, en exclusiva, a desarrollar todos los sistemas necesarios para descifrar la mayor cantidad posible de los mensajes cifrados con Enigma que eran interceptados. Y en la puesta en marcha de dichos sistemas aparece un nombre que, a día de hoy, y afortunadamente, ya es recordado con la admiración y el respeto que siempre mereció. Hablo, claro, de Alan Turing, uno de los padres de la informática, además de principal responsable del desarrollo de las máquinas de descifrado de Enigma. Un genio en ese festival de genios que fue Bletchley Park.

No fue, hasta muchos años después de terminada la Segunda Guerra Mundial, que Reino Unido empezó a desclasificar información sobre Bletchley Park, permitiendo que todo el mundo pudiera saber lo que allí había ocurrido. Y desde entonces, su gestión ha dependido de Bletchley Park Trust, una entidad que gestiona, explota y conserva lo que queda de la mansión y el museo (los cobertizos fueron desmontados al terminar la guerra).

Y hoy sabemos, por Tech Crunch, que el histórico recinto, con todo lo que atesora en su interior, podría ver peligrar su continuidad en el tiempo a consecuencia del coronavirus. Según afirma su dirección, la entidad ha visto perderse más del 95% de sus ingresos normales a consecuencia del coronavirus, lo que se traduce en que sin ninguna acción o ayuda externa, la organización perderá 2 millones de libras esterlinas este año, viéndose obligada a realizar 35 despidos (aproximadamente un tercio de su fuerza laboral) del Bletchley Park y el Museo Nacional de Computación del Reino Unido para poder sobrevivir.

Cerrado al público desde el 19 de marzo hasta el 4 de julio de este año, la reapertura se ha tenido que llevar a cabo incrementando las medidas de seguridad, lo que se traduce en una sustancial reducción de los visitantes de pago, algo que las cuentas de Bletchley Park Trust no podrán resistir, a no ser que aparezca alguna vía inesperada de financiación. Y, francamente, y dado de lo que estamos hablando, creo que los poderes públicos deberían hacer algo al respecto. La diferencia, y ya siento decirlo, es que Winston Churchill tenía línea directa con Bletchley Park, mientras que el actual ejecutivo… albergo dudas sobre si ni tan siquiera conocen la historia del lugar.

 

Imagen: Mike McBey

Si me dieran una cana por cada contenido que he escrito relacionado con la tecnología... pues sí, tendría las canas que tengo. Por lo demás, música, fotografía, café, un eReader a reventar y una isla desierta. ¿Te vienes?

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