Nuestros lectores hablan: ¿tiene sentido mantener el formato tradicional de consola?

Nuestros lectores hablan: ¿tiene sentido mantener el formato tradicional de consola?
9 de junio, 2018

El formato tradicional de consola ha experimentado cambios importantes durante los últimos años pero su esencia o base se ha mantenido inalterada, una realidad que según el CEO de Ubisoft podría cambiar con la llegada de los sistemas de streaming para videojuegos.

Como habéis podido ver no las he llamado consolas porque creo que un sistema de ese tipo no lo es y mi argumento es muy sencillo: si un sistema no puede ejecutar sus propios juegos y cuenta con el hardware justo para recibir mover el streaming no puede ser considerada como una consola de verdad.

Hemos empezado diciendo que el concepto tradicional de consola ha experimentado una evolución clara y grande durante los últimos años y efectivamente así ha sido. El formato cartucho dejó paso al formato óptico, la introducción de discos duros permitió la instalación de juegos y gracias a la integración de los servicios online se produjo una coexistencia entre los juegos físicos y el formato digital.

A día de hoy la mayoría de los usuarios que tienen una PS4, una Xbox One o una Nintendo Switch tienen una determinada colección de juegos en formato digital pero mantienen sus juegos favoritos en formato físico y la razón es simple, por muchas ventajas que tenga el primero (menores precios, ahorras espacio, más respetuoso con el medio ambiente) nos sigue gustando lo físico, y no sólo por ese extra de seguridad que sienten algunos al tocar el juego, sino porque es algo que nos permite tener una colección visible en nuestro rincón de juegos.

La ruptura del formato tradicional de consola acabaría con la carrera por tener el hardware más potente y también con los juegos en formato físico. Ya no habrían distribuciones de juegos como hasta ahora y ésto tendría unas consecuencias muy importantes para muchos minoristas, aunque afectaría principalmente a aquellos que están especializados en el mundo del videojuego.

Lo más importante con una plataforma basada en streaming sería la conexión a Internet del usuario, ya que de ella dependerá que un juego funcione con el mínimo de fluidez necesaria y la calidad de la imagen que recibimos, puesto que todo el peso de ejecutar el juego y de cumplir con los requisitos del mismo recae sobre los servidores en la nube que prestarían el servicio.

Como dijimos bajo este concepto no tendríamos una consola sino un sistema dependiente de un servicio concreto que sólo estaría pensado para streaming. Esto quiere decir que una vez que desaparezca dicho servicio ese sistema no serviría “para nada” (quizá como solución multimedia a lo sumo). Tampoco tendrías ningún juego realmente tuyo, puesto que éstos te serían suministrados a través de la nube, tú sólo instalarías un cliente para acceder al servicio.

Puede que el streaming de videojuegos sea el futuro, pero en lo personal es un futuro que no me gusta. Quizá porque tengo ya unos años y me gusta coleccionar juegos, pero también porque prefiero el formato tradicional de consola que puedes seguir utilizando veinte o treinta años después de su fin de ciclo de vida.

Ahora os toca a vosotros, los comentarios son vuestros.

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