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Nuestros lectores hablan: ¿Es buena idea eliminar el jack de 3,5 mm en smartphones?

Nuestros lectores hablan: ¿Es buena idea eliminar el jack de 3,5 mm en smartphones?

El jack de 3,5 mm es uno de los conectores más veteranos que existen actualmente ya que la invención del modelo estándar se produjo en el siglo XIX y todavía hoy se mantiene en dicha versión de 3,5 mm como uno de los más utilizados en todo el mundo.Su presencia no se limita al sector smartphone, también podemos encontrarlo en PCs, portátiles, en los mandos de las videoconsolas actuales, en tablets y en casi cualquier dispositivo que se nos ocurra.Una de las razones principales por las que todavía se mantiene como una solución tan extendida es el valor que aporta como estándar y por su simplicidad. El jack de 3,5 mm facilita la comercialización de auriculares universales con precios que pueden ser muy económicos y permite aprovechar los que ya tenemos en nuevos dispositivos sin temer ningún tipo de problema de compatibilidad.Esas bondades del veterano conector analógico están siendo olvidadas por algunos fabricantes como Apple y HTC, que decidieron en su momento eliminar el jack de 3,5 mm de sus smartphones y mantener únicamente un conector que se utiliza para los auriculares y para cargar el terminal.Este movimiento ha sido ampliamente criticado aunque no faltan voces que se han mostrado favorables a este movimiento bajo argumentos cuestionables, como la posibilidad de disfrutar de smartphones más delgados o con mejores características gracias al aprovechamiento del espacio liberado al eliminar el jack de 3,5 mm.Sin embargo la realidad es que con la supresión del jack de 3,5 mm el usuario deja de tener acceso a un estándar básico y se "encadena" conector que le impone el fabricante, algo que puede acabar forzándolo a comprar nuevos auriculares o a utilizar adaptadores y que supone en definitiva una menor comodidad y una compatibilidad limitada.Por mi parte creo que se debería dar la opción al usuario de elegir qué conector quiere utilizar, y por ello se debe mantener el jack de 3,5 mm. Y vosotros, ¿qué pensáis?
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1 díaIsidro Ros
Nuestros lectores hablan: ¿Qué componente de tu PC actualizarás en 2018?

Nuestros lectores hablan: ¿Qué componente de tu PC actualizarás en 2018?

Con la llegada del nuevo año muchos tenemos en mente actualizar algún componente del PC, bien porque ya no ofrece el rendimiento que necesitamos o porque hemos comprado ciertos periféricos (un nuevo monitor por ejemplo) que requieren de una renovación para dar lo mejor de sí.En este nuevo artículo de opinión queremos que nos contéis qué componente o componentes de vuestro PC tenéis previsto actualizar este año, y si queréis podéis darnos los motivos principales de esa renovación.Con Spectre y Meltdown de plena actualidad es posible que veamos una renovación profunda de procesadores e incluso de equipos completos, sobre todo en el sector profesional, aunque todavía es pronto para asegurar nada ya que no tenemos claro de verdad el impacto real que tendrán las actualizaciones de seguridad en CPUs "antiguas".Como de costumbre empezamos nosotros. En mi caso no tengo necesidad de hacer una renovación en el PC ya que utilizo un Ryzen 7 1800X acompañado de 32 GB de RAM, un SSD de 500 GB, un SHDD de 2 TB y una tarjeta gráfica GIGABYTE GTX 980 TI Gaming G1 con 6 GB de GDDR5.El sistema operativo que tengo instalado es Windows 10 de 64 bits y mi monitor es 1080p, así que podré tirar durante todo el año sin problemas a poco que los juegos no lleguen demasiado "desoptimizados".Con todo me he planteado comprar un SSD de 1 TB o de 2 TB si los precios bajan un poco este año, más que nada por reducir los tiempos de carga en algunos juegos que tengo instalados en el SHDD.Ahora os toca a vosotros, los comentarios son vuestros.
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12/01/2018Isidro Ros
Nuestros lectores hablan: ¿Cuál ha sido para ti el mejor juego del año?

Nuestros lectores hablan: ¿Cuál ha sido para ti el mejor juego del año?

En 2017 se han producido una gran cantidad de lanzamientos de juegos de calidad en PC y consolas. Esto es muy positivo para el sector, de eso no hay duda, pero ha complicado mucho la elección del mejor juego del año.Nosotros hicimos en su momento una selección con los diez mejores juegos que nos había dejado 2017, un artículo que podéis repasar a través de este enlace, ¿pero cuál creéis vosotros que merece ser reconocido como el mejor juego del año?Para la mayoría de medios ese honor debe recaer en The Legend of Zelda: Breath of the Wild, un juego que sin duda ha marcado un antes y un después en la franquicia y que ha sido el principal responsable de las buenas ventas de Nintendo Switch.Sin embargo la realidad es que hay muchos candidatos entre los que elegir y obviamente no tenéis que limitaros a esos diez que nosotros seleccionamos en su momento.A nivel personal de todos los que he podido jugar este año me quedaría con Wolfenstein II: The New Colossus como título para un jugador y con Destiny 2 por su modo multijugador.Como tengo que decantarme por uno elijo Destiny 2. Sí, sé que tiene micropagos y conozco la polémica que surgió tras el lanzamiento de su primer DLC, pero Bungie se ha sacado de la manga una obra de arte perfectamente optimizada que se puede jugar bien sin recurrir a esos micropagos, y que además es muy adictivo.Dicho esto os damos la palabra a vosotros. Podéis explayaros como mejor os parezca y dejar vuestros argumentos en los comentarios, que a partir de este mismo momento pasan a ser vuestros. Aprovecho para desearos un buen fin de semana y una feliz noche de reyes.
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05/01/2018Isidro Ros
¿Todavía usas RSS? ¡Más te vale!

¿Todavía usas RSS? ¡Más te vale!

La exclamación es mía. La pregunta es de Adi Robertson, editora de The Verge. Cuenta cómo hubo un tiempo en el que todas las noticias las recibía a través de su lector RSS, que no era otro que el de la gran mayoría, Google Reader. Pero el gigante de Internet decidió echar el cierre hace más de cuatro años y nada volvió a ser igual para este particular método de redifusión web. Fue, en apariencia, una estocada mortal con nombre propio: redes sociales. Si todo está en las redes sociales y además lo está antes que en cualquier otro medio, ¿para qué hacen falta los RSS?Robertson sigue contando que todavía usa Feedly, convertida desde el mismo ocaso de Google Reader en su alternativa de facto y a día de hoy la referencia más popular de su categoría, con dos problemas: tiene tal cantidad de fuentes agregadas que le es imposible mantener el orden, revisar y organizar la información con la agilidad que le gustaría; y a su vez le resta tiempo para atender otras fuentes de noticias más de esta década, léase Twitter o Reddit. Aun así se resiste a abandonar Feedly, precisamente por la cantidad de información que recibe y almacena ahí y que no está ni en Twitter ni en Reddit.Por la línea de trabajo de Robertson su caso no es aplicable al de la mayoría de usuarios, es evidente, pero si se me permite, la entiendo perfectamente. La actualidad se cuece ahora sobre todo en Twitter y o estás atento o alguien más rápido te pisa la noticia. El problema con esta premisa, a la que se aferra casi todo periodista, no hablemos ya si se dedica al ámbito tecnológico, es que es falsa. No se sostiene. Y por falsa, es injusta. "Incluso después de todos estos años, me encanta Feedly. Pero ya no se siente como un espacio que organizo. Se siente solo como otra fuente", comenta Robertson. Ese es, quizás, el meollo de la cuestión.Así que digamos que, entendiéndolo, no lo comparto. Primero porque a más fuentes, sea cual sea el medio por el que las recibas, más tiempo te va a costar procesarlas. Es de cajón. Segundo porque la excusa de la inmediatez de Twitter se ve lastrada por el anterior punto, lo que en la práctica supone estar todo el día pegado a Twitter. ¿Y qué pasa cuando tienes la noticia y te pones a redactar? Ese tiempo que pierdes produciendo, ¿cómo lo recuperas? Ah, claro: vuelves a Twitter y a revisar el acumulado. ¡Qué pereza!Pereza, porque a diferencia de cualquier lector RSS moderno, las herramientas de organización que ofrece Twitter son un chiste. Este sería el tercer punto, y es más importante de lo que pudiera parecer en un principio, según veremos más adelante. Pero si hay un factor determinante que distingue a ambos es la naturaleza de cada uno de ellos: RSS es un formato estándar y abierto de fuente web, con soporte por defecto en los principales gestores de contenidos del mercado, mientras que Twitter es una red social privada; solo WordPress representa más de un cuarto de la Web, mientras que el crecimiento de Twitter está estancado.No obstante, que nadie me entienda mal: Twitter es una gran herramienta para estar pendiente de la actualidad que a uno le interesa. Si además te dedicas a la actualidad, es una herramienta difícil de obviar, porque una declaración desafortunada del personaje de turno te puede dar el titular que estabas buscando. También es cierto que cada vez más organizaciones e individuos la toman como su canal de comunicación pública principal, si bien sus restricciones suelen obligar a incluir el inevitable enlace hacia una página web -que muy seguramente tenga soporte de RSS- y en este aspecto la competencia con Facebook es feroz.Lo que no es cierto es que las ventajas de Twitter menoscaben la utilidad que aporta un lector RSS moderno a la tarea de recibir, organizar y consumir información. Feedly incorpora opciones de filtrado para mitigar el ruido -contenido no deseado- mucho más potentes que Twitter, más y mejores funciones de organización y colaboración y una comodidad en la experiencia de uso harto superior. Por otra parte, en Twitter no está todo, por lo que después de Twitter irá Facebook, Instagram, YouTube, Reddit, HackerNews, foros especializados... La lista puede dar miedo.Total, que para seguir la actualidad en pleno 2017, casi 2018, hay que volver a los métodos de principios de siglo, entrando en multitud de páginas y rebuscando, puesto que no existe ningún medio de carácter universal que lo englobe todo. Sin embargo, sí existe algo muy similar, es de principios de siglo y se llama fuentes web, de las cuales RSS es su representante más destacado. Como he mencionado, se trata de un protocolo estándar con amplio soporte en la Web, de manera que no solo lo vas a encontrar en el típico portal de noticias.Prácticamente cualquier sitio dinámico que publique en Internet ofrece soporte para RSS, incluyendo por ejemplo podcast o canales de YouTube o Reddit, por lo que de momento eso que te quitas de encima. Antes también lo ofrecía Twitter, pero lo caparon para forzar la visita. Conviene pensar en ello, ahora que tanto debate está generando el tema de la neutralidad en la Red. Informarse en Twitter o Facebook es una opción válida, siempre que no sea la única que se contemple y siempre que no desees que otros con sus propios intereses decidan qué es lo que te interesa a ti.Sí, yo también recibo actualizaciones de Facebook, Twitter y hasta Google+; de Reddit, YouTube, Flickr, alertas de Google... Pero lo hago en mi cliente de RSS, Inoreader. No es tan popular como Feedly, pero admite fuentes de esas tres redes sociales con limitaciones, que en el caso de Twitter se pueden saltar utilizando listas públicas o privadas. A mí me vale, lo cual no significa que te tenga que valer a ti. No estoy diciendo que uses Inoreader -aunque mi recomendación la tiene- entre otras cosas porque esta particularidad de la que hace gala no es es una característica propia de RSS y estaríamos en las mismas, a expensas de un único proveedor.Lo que mantengo es que las fuentes web, sean RSS, Atom o cualquier otro formato abierto, adquieren hoy renovada importancia. Por neutralidad y conveniencia. Google lo ha aprendido por las malas y tras liquidar a Reader y que Google+ pinchase, tardó poco en volver a la carga con un Kiosco que no es más que un lector RSS de interfaz visual, parco en opciones y enfocado en el móvil. Más vale tarde que nunca, y más vale que cuanta más gente mejor conserve las buenas costumbres, porque la dichosa neutralidad en Internet depende en cierta medida de elecciones como esta.Adi Robertson cierra su artículo con una encuesta en la que pregunta a sus lectores si siguen usando RSS, y con más de 8.000 votos a la hora en la que sale publicado esto que estás leyendo, me congratula señalar que la respuesta de más de un 70% de quienes se han molestado en participar es "sí, religiosamente". No está nada mal, considerando que a pesar de que The Verge tiene más de dos millones de seguidores en Twitter y más de tres millones en Facebook, solo en Feedly acumula casi un millón. Queda esperanza.
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17/12/2017J.Pomeyrol
Nuestros lectores hablan: ¿Cuál ha sido vuestro smartphone favorito?

Nuestros lectores hablan: ¿Cuál ha sido vuestro smartphone favorito?

El sector móvil ha experimentado un gran desarrollo durante los últimos ocho años, una franja temporal muy amplia que nos ha permitido disfrutar de diferentes modelos y plataformas, pero en el fondo todos tenemos un smartphone favorito que por una razón u otra nunca olvidaremos.En mi caso mi smartphone favorito fue un Galaxy S, el primer teléfono inteligente "de verdad" que tuve. Actualicé a él desde un Nokia 6555 y debo decir que el cambio fue simplemente alucinante, tanto por las posibilidades que ofrecía el terminal de Samsung como por todo lo que pude encontrar en la tienda de aplicaciones de Google.El hecho de que ese terminal fuese el que me introdujo en el sector smartphone y la nostalgia han influido en mi decisión, pero esto no cambia el hecho de que fue uno de los mejores terminales de la época (competía con el iPhone 4 de Apple), no en vano permitía navegar por Internet y mover juegos exigentes en 3D.Unos años después lo cambié por un iPhone 4S, un terminal que también me gustó y del que guardo un buen recuerdo, sobre todo por la optimización de iOS, las mejoras en la cámara y el elegante diseño en metal y cristal, aunque no me impresionó de la misma manera que mi mítico Galaxy S.Ahora os toca a vosotros contarnos cuál ha sido vuestro smartphone favorito de todos los que habéis tenido durante los últimos años. Si no termináis de decidiros por uno no pasa nada, podéis contarnos también vuestra experiencia en general.
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04/11/2017Isidro Ros
Las personalizaciones de Android deberían desaparecer

Las personalizaciones de Android deberían desaparecer

Haya paz, que no nos referimos a la sana y característica capacidad de personzalización de Android. Que los usuarios de Android puedan maquearse sus "escritorios" como quieran es una pequeña gran libertad muy de apreciar. Sin embargo, lo que hacen muchos fabricantes -afortunadamente, parece que cada vez menos- con los terminales que venden es innecesario e incluso perjudicial en cierta medida.Así lo entienden también en MakeUseOf, donde en un tono un poco más relajado nos dan "cinco razones por las que tu próximo teléfono con Android debería llevar el sistema de fábrica". Y aunque todo tiene su vuelta de tuerca, esta opinión incluida, no son malas razones. En todo caso son razones que se pueden aglutinar perfectamente, pues son consecuencia directa de mantenerse lo más apegados posible a ese mencionado Android de fábrica.Por ejemplo, hablan de "seguridad", y de cómo a diferencia de iOS, Android es bastante más susceptible al ataque de malware. En este punto algo tendrá que ver que el sistema operativo de Google se encamine hacia el monopolio de la movilidad mundial; pero no es menos cierto que las políticas de actualizaciones de los fabricantes son un escollo injustificable. ¿Mejoraría algo la situación si no postergarán de más la disponibilidad de los parches por la adaptación para con sus respectivas modificaciones? Posiblemente.Como decimos las razones que dan en el artículo original están todas ligadas entre sí y el segundo punto, "conseguir las últimas versiones de Android y las aplicaciones de Google", discurre por el mismo camino. ¿Para qué reinventar la rueda cuando encima se hace mal? Pues eso. Servir un Android por defecto acortaría mucho el tiempo de liberación de nuevas versiones y está al nivel o mejor que las capas personalizadas que ofrecen marcas como Samsung. En ello se incide también en el tercer punto, "menos duplicación y bloatware", entendiendo como tal la duplicación de aplicaciones y las aplicaciones basura que tanto les gusta poner a los fabricantes.No obstante, aquí nos tropezamos con un problema insalvable, y es que hay fabricantes que no tienen suficiente con venderte el terminal, sino que quieren su parte del pastel en lo que a beneficios del software se refiere, y ya pasan por el aro de Google en muchos aspectos. Sin ir más lejos, Google ya incrusta cantidad de aplicaciones propias sin dejar al usuario la posibilidad de desinstalarlas. Un abuso que las autoridades deberían regular, pero mientras tanto en esas andamos y pocas esperanzas hay de que la situación cambie.Pasando al cuarto punto, "mejor rendimiento y mayor espacio de almacenamiento", volvemos a lo mismo: cuantas menos aplicaciones basura se incrusten a la fuerza, más sueltos van a ir los dispositivos; pero difícilmente parece que los fabricantes o Google atiendan a razones si no se les obliga. De hecho, es en el quinto punto, "la elección del usuario", en el que se debería basar todo: que sea el usuario el que decida si quiere el launcher de tal o cual, si quiere instalar o desinatalar Play Juegos, Play Kiosko, Play Libros y demás basura, o no. Pero, una vez más, se antoja fantasía que suceda.Así que lo más parecido a una solución se resume en elegir marcas y modelos que se decanten por el Android de fábrica, o liarse la manta a la cabeza y rootear el dispositivo e instalarle una rom. ¿Algo es algo?
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02/09/2017J.Pomeyrol
Nuestros lectores hablan: ¿Gráficas de gama alta o gráficas de gama media?

Nuestros lectores hablan: ¿Gráficas de gama alta o gráficas de gama media?

Cuando montamos un PC o actualizamos una configuración ya existente tenemos la opción de optar por tarjetas gráficas de gama alta o tarjetas gráficas de gama media, una decisión que puede acabar siendo bastante complicada, sobre todo si tenemos un presupuesto razonable.La decisión es importante ya que tiene efectos no sólo en la experiencia de uso que disfrutaremos al ejecutar nuestros juegos favoritos, sino también en el ciclo de actualización al que quedaremos sujetos.Si optamos por una tarjeta gráfica de gama alta es muy probable que no tengamos que actualizar hasta dentro de cuatro o cinco años si no cambia la resolución nativa de nuestro monitor. Por contra si elegimos una tarjeta gráfica de gama media es muy probable que tengamos que actualizar en ciclos más cortos (entre dos y tres años).Esto quiere decir que aunque las tarjetas gráficas de gama alta suponen una inversión más elevada también pueden ofrecer una experiencia óptima durante más tiempo, lo que ayuda a rentabilizar la inversión realizada.Con las tarjetas gráficas de gama media hacemos un gasto menor pero también tienen una vida útil más reducida y pueden dar síntomas de agotamiento mucho antes que los modelos de gama superior.Un ejemplo claro lo tenemos en las GTX 680 y Radeon HD 7970, que todavía hoy ofrecen un rendimiento muy bueno en juegos con resoluciones 1080p ajustando un poco los niveles de calidad a valores altos o muy altos, dependiendo de cada juego en concreto. Las dos llegaron en 2012 con un precio medio de 500 dólares.Por contra las gamas medias más populares de aquella época, GTX 660 y Radeon HD 7850, se mantiene como opciones que todavía permiten jugar en 1080p con calidades medias si queremos disfrutar de una buena media de FPS. También llegaron en 2012 y su precio medio fue de 250 dólares.En lo personal prefiero siempre comprar la solución de gama alta más económica que se encuentre disponible en su momento, ya que suelen ofrecer el mejor valor calidad-precio, ¿y vosotros? Nos leemos en los comentarios.
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30/07/2017Isidro Ros
La codicia de la industria discográfica, el éxito de YouTube

La codicia de la industria discográfica, el éxito de YouTube

Si esto fuese una noticia al uso, el titular sería para Deezer, posiblemente la alternativa más pareja a Spotify que existe actualmente. La compañía francesa se ha sumado de una vez por todas a ofrecer planes familiares y lo ha hecho sin sorpresas: 14,99 euros al mes es el precio que dará acceso premium hasta a seis personas. Lo que se traduce en 2,5 euros por cabeza por disfrutar de las ventajas por las que los usuarios individuales pagan 9,99 euros mensuales.En una comparación rápida con las principales plataformas de música por streaming, no hay diferencia alguna: en Spotify, Deezer, Google o Apple, los precios no varían ni en unas décimas: 9,99 dólares / euros para el solitario, 14,99 dólares / euros para la "familia" de hasta seis miembros. Las diferencias, en todo caso, están en las condiciones de cada sitio: Google y Apple no permiten el uso gratuito de sus servicios desde el PC, como sí hacen Spotify y Deezer.En efecto, el "desprecio" obvio al equiparar dólares con euros ya es un motivo para decirles por aquí a todas estas tiendas de música, que no el único: 10 euros al mes, 120 euros al año, siendo una cantidad pequeña, no supone el mismo esfuerzo para un alemán, un noruego, un portugués o un español. Pero como digo, esto apenas es un detalle. Lo gordo está en la insaciable codicia de la industria discográfica y en la de algunos de los "artistas" más destacados a nivel de ventas.Ni siquiera la todopoderosa Apple consiguió torcerles el brazo en su más reciente salto al modelo de suscripción por streaming, cuyo precio ha tenido que fijar tal y como lo exige el lobby de la música comercial; e incluso tuvo que recular en la decisión de no pagar a las compañías durante el periodo de prueba, todo gracias a las quejas de una tal Taylor Swift y otro puñado de músicos millonarios que, eso sí, no hablaban por ellos, sino por los nuevos que no se comen un rosco. Pero al César lo que es de César: Apple no regala nada suyo, y no tiene por qué regalar lo de los demás.Pero volvamos al quid de la cuestión, porque en último término las plataformas mencionadas, por muy importantes que sean, no ponen los precios que desearían, sino los que están obligados a poner. Por eso, a pesar de que los millones de suscriptores de pago siguen aumentando, lo hacen a un ritmo de lentitud que exaspera a los dueños de los derechos de autor, que a su vez presionan y presionan para eliminar el modelo gratuito, de momento sin conseguirlo.Así es como YouTube, la tele mundial y de un tiempo a estar parte -solo hace falta fijarse en el ímpetu que le está poniendo Google para hacer de las aplicaciones móviles para Android y iOS un mejor reproductor de música- también la caja de música mundial, se ha pasado por el arco del triunfo a industria y artistas. Ni los unos ni los otros, se llamen Taylor Swift o Jay Z, se han atrevido a retirar sus temas de la plataforma de vídeo, como si han hecho en Spotify y otras. ¿La razón? Porque de ahí cobran, pero más importante aún, porque ahí obtienen una visibilidad que los medios tradicionales ni sueñan en volver a obtener.Siendo conscientes de que el todo gratis ni es viable, ni es justo, terminaré diciendo que sí, hay que pagar, pero no lo que al ejecutivo de turno y sueldo indecente le apetezca. Curiosamente estos días la prensa generalista española se hacía eco de cómo los cárteles comerciales -empresas de todos los sectores que te puedas imaginar: peluquerías, vinos, pañales, gasolineras... e industrias mucho más grandes, por supuesto- que acuerdan precios de manera ilegal y oculta, siguen haciéndolo porque les resulta mucho más beneficioso pagar las multas que comportarse de acuerdo a la ley. Al menos en España, donde se supera con creces lo que sucede en potencias como Estados Unidos o Reino Unido, donde las multas sí escuecen de verdad y hasta pueden acabar con alguien en la cárcel.Las grandes discográficas, estas sí, se pueden permitir el lujo de hacerlo a las claras y sin que nadie les tosa. Sin embargo, como no soy ningún experto en temas legales y comerciales, lo menciono como "anécdota". Lo que no alcanzo a comprender es por qué un grupo de seis amigos puede, a 2,5 euros por cabeza, disfrutar de una suscripción premium que al individuo le cuesta cuatro veces más. Es tan injusto que de pagar por una suscripción de estas, dejaría de hacerlo de inmediato. ¿Soy un tacaño o mi percepción está desajustada? Porque sí pago suscripciones por servicios de vídeo y aplicaciones y me parece tan normal.Afortunadamente las masas van a su bola y aunque la omnipresencia de YouTube está lejos de ser utópica, es la mejor vara de medir en la actualidad: muchos millones de personas siguen "pirateando" música, hay quien dice que con razón; pero muchos más se meten en YouTube a escuchar todo lo que les plazca, porque para más inri, su catálogo es insuperable. Además, es un hecho que no podemos resistirnos a la música que nos gusta.
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23/09/2016J.Pomeyrol
Windows 10 sí fuerza la actualización y no debería hacerlo

Windows 10 sí fuerza la actualización y no debería hacerlo

Si yo usara Windows, hace mucho tiempo que habría actualizado a Windows 10. No solo no desaprovecharía el periodo de actualización gratuita, que como se sabrá concluye el próximo 29 de julio; sino que habría saltado conforme el aviso hubiese aparecido en Windows Update.Pero no uso Windows. Por eso en la trilogía de bienvenida que le dedicamos a la nueva versión del sistema operativo de Microsoft me tocó dar la alternativa, aunque lo cierto es, como digo, que si usara Windows ya habría actualizado a Windows 10. Y no es que me convenzan más las razones para hacerlo que las razones para no hacerlo, porque lo que más tiraría de mí es la propia novedadSin embargo, que no use Windows en mí día a día no significa que no lo haga de manera ocasional y la última vez fue la semana pasada. Obligado por las circunstancias, tuve que arreglar un PC con Windows 7 que ignorando el deseo del usuario, se actualizó a Windows 10 para quedarse seco como la mojama. Esto es, copias de seguridad vía USB en vivo y disco externo, reinstalación de Windows 7, actualización a Windows 10, volcado de los datos, configuración... Una tarde de lo más entretenida.De por qué presiona tanto Microsoft con la actualización a Windows 10 ya hemos hablado en estas páginas y no conviene repetirse. Lo inaudito es que lo haga vulnerando la decisión del usuario. Más claro: que aparezca el aviso de actualización, se rechace y aun así comience la descarga e instalación automática. Y no es un mito, como se creía hasta ahora, y a la admisión de culpa de Microsoft -mayor evidencia que esa no hay- se le pueden sumar un buen montón de quejas.En los últimos meses hemos recogido en MuyComputer historias de todo tipo relacionadas con la actualización forzada a Windows 10. Anteayer mismo las noticias venían de China, donde no están muy contentos con el ímpetu del gigante del software, que tiene tela; y en fechas inmediatamente anteriores hemos tenido dos ejemplos sobre la insistencia de Microsoft y la vuelta al lío. ¿Todo el mundo al que le ha pasado se lo inventa o se equivoca?Siguiendo las publicaciones sobre el tema, pero sin usar Windows, yo no sabía qué pensar. De que el usuario medio es negligente en la administración de su sistema no tengo la más mínima duda, pero de ahí a rechazar una operación y que el sistema haga justo lo contrario hay un trecho. Y sé que eso ha pasado porque lo he visto.Lo que no llegué a comprobar es, según se cuenta, si se insistió al punto de autoprogramar la actualización a Windows 10. A sabiendas de que Microsoft tendrá cubiertas las espaldas legalmente ante cualquier incidencia que provoque su software, la programación de la actualización al menos explicaría el fenómeno, que no lo justificaría.Es decir, ¿no se supone que Windows es el sistema sencillo y amigable para con las masas? Entonces debería por encima de todo respetar la decisión del usuario en las cuestiones más elementales, como es negar la actualización cuando se pregunta, y no actuar por detrás. Repito: no es no, y un solo no del usuario debería superponerse a mil síes del sistema. En este caso no vale la despreocupación del usuario.Y repito: Windows 10 es el presente y el futuro, mientras que las versiones anteriores son el pasado. Si usara Windows hace mucho que hubiera actualizado. Pero por deseo, no por obligación.
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01/06/2016J.Pomeyrol
MC opina: GNU/linux en el mercado de consumo

MC opina: GNU/linux en el mercado de consumo

Nace una nueva sección en MuyComputer: MC opina. En resumen, no es que los editores de MuyComputer tengamos reparos en "mojarnos" cuando la información lo requiere y lo sabéis quienes nos leéis habitualmente, pero como es obvio lo que prima es la propia información. Pues bien, este será el espacio en el que lo que primero sea nuestra opinión, eso sí, ante preguntas muy concretas relacionadas con temas tecnológicos de interés. Ni es un formato inédito, ni surge a propósito, pero en el equipo creemos que os puede gustar y, por qué no, resultar de utilidad dependiendo el asunto que se trate.Arrancamos con Linux, sí; un tema más ocioso que práctico tal y como lo vamos a plantear, pero apasionante donde los haya y verdadero origen de esta sección. La idea me vino al leer la noticia de cuál sería la cuota de mercado de GNU/Linux sin la piratería de Windows, ver la que se lió en los comentarios, atender a las diferentes posturas... Fue un debate interesante, aun con los excesos que suelen acompañar a la discusión. Y se repitió en las páginas de MuyLinux. Y alguien nos acusó -no es la primera vez, ni será la última- de ser demasiado amantes de Linux, no en el buen sentido.¡Por supuesto que somos muy linuxeros! Lo explicaba en una de las últimas galerías que hemos publicado acerca del impacto de Linux en la industria tecnológica, y a modo de resumen sigue sirviendo: Solemos hablar bastante de Linux por estas páginas porque nos gusta, es la base de alguno de los sistemas operativos y tecnologías contemporáneas más innovadoras y, claro está, el tener a MuyLinux entre nuestros sitios satélite supone un estímulo adicional. Pero ser muy de algo no significa ser anti de nada; como gustar de algo no significa guardarle fe ciega, o criticarlo querer su destrucción. No todo es blanco o negro. Ese día, sin embargo, se me ocurrió que si quienes opinaban así conocieran un poco más al equipo, no dirían esas cosas. Me puse manos a la obra: ¿cómo trasladar una respuesta franca a nuestros lectores sin que derive en caos? Con preguntas concretas. Dicho y hecho, sometí a mis compañeros Juan Ranchal, Isidro Ros, Eduardo Medina y Tomás Cabacas, por separado, a preguntas básicas: ¿quién usa GNU/Linux? ¿Por qué? ¿Cual es su opinión al respecto de la situación de GNU/Linux en el mercado de consumo?Creo que el resultado es interesante en general y curioso en particular, especialmente para quienes nos seguís de hace tiempo. Sin más dilación, comenzamos el primer MC opina. * * * * * ¿Usas alguna distribución Linux? ¿Cuál? Juan: Sí. Ubuntu o alguno de los desarrollos basados en ella, como elementary OS. Suelo probar versiones nuevas de otras como openSUSE.Isidro: Actualmente no, pero usé Ubuntu en su momento y la experiencia no fue mala.Eduardo: Sí, Ubuntu en mis ordenadores “potentes” y Debian en el netbook con CPU Atom.Tomás: Sí, Linux Mint 17.3. ¿Es tu sistema operativo principal o secundario? ¿Por qué? Juan: Secundario. Falta soporte, es limitado o peor desarrollado para algún tipo de hardware que manejo. No es compatible para algún periférico o aplicaciones que utilizo. No tiene un entorno para videojuegos como el de Windows. Tengo que utilizar obligatoriamente Windows como sistema en mi trabajo.Isidro: Ubuntu fue sistema operativo secundario junto con Windows XP. Porque quise darle una oportunidad, probarlo y poder valorarlo de primera mano. Al final acabé prescindiendo de él porque no lo utilizaba en mi día a día de forma natural, es decir, tenía que “forzarme” o “animarme” a usarlo, por así decirlo, y no me ofrecía nada diferente o especial que me hiciera justificar el hecho de tenerlo instalado.Eduardo: Sí, es mi sistema operativo principal. Lo que más aprecio de GNU/Linux es sin duda su facilidad de mantenimiento y sencillez en el manejo y solución de problemas. Llevo años utilizando este sistema operativo y me siento muy cómodo con él, aunque la dependencia del software de terceros me ha ido empujando hacia Ubuntu.Tomás: Es mi sistema operativo secundario. En mi equipo principal del trabajo uso Windows 10 y en casa Mac OS X, y estoy plenamente satisfecho con los dos. Linux Mint me funciona fantástico en un antiguo portátil que tengo dedicado a tareas sencillas de ofimática, navegación web y consumo de multimedia. ¿Consideras que GNU/Linux está listo para el gran público? ¿Por qué crees que GNU/Linux no ha triunfado en el mercado de PC hasta el momento? Juan: No, entendiendo el “gran público” como el usuario que tiene una idea limitada de lo que es un sistema operativo, que compra un ordenador en un hipermercado, que espera que todo funcione desde el primer momento y no le apetece ni tiene conocimientos básicos para experimentar.Falta de apoyo de los fabricantes OEM. El usuario está acostumbrado a comprar equipos con el sistema preinstalado y ahí el canal está completamente dominado por Microsoft. La falta de cuota de mercado lleva a carencias en todo el ecosistema, en número de equipos nuevos y en soporte, en controladores, en aplicaciones o en juegos. La pescadilla que se muerde la cola.Personalmente me gusta la variedad de Linux pero tanto entorno de escritorio distinto, centros de software, instalación de paquetes, etc, creo que limita su extensión entre el gran público.Isidro: En sus versiones más sencillas como Ubuntu sí, aunque continúa sin ser para todos los públicos. Basta un ejemplo, una persona que solo quiera trabajar, juego ligero y multimedia puede tirar de Linux; una que quiera jugar a lo último del mercado no.No entro en si es mejor o peor que Windows, pero sí puedo decir que Windows es más fácil de usar y se adapta mejor a las necesidades de un usuario estándar en sentido amplio.Creo que no ha triunfado precisamente por eso, porque no ofrece un valor real que motive al usuario de Windows a cambiar, y porque mantiene limitaciones claras sobre todo a nivel de compatibilidad y soporte que frenan su llegada al gran público, incluso a nivel de drivers, basta ver lo que ocurre con las Radeon de AMD.Eduardo: Creo que actualmente Ubuntu sí está preparado para el gran público, porque hablar de GNU/Linux en general es generalizar demasiado, ya que existen otras distribuciones como Arch Linux que jamás tendrán al usuario común en mente.Creo que el principal motivo de por qué no triunfa es por la mala publicidad generada a través de 20 años en los cuales no ofrecía una experiencia satisfactoria en el escritorio. Esto ha hecho que a día de hoy sigan en pie muchos mitos como el hecho de que todo va por consola (incluido Firefox) y que hay que compilarlo todo para que funcione. Recuerdo que en mis inicios con este sistema, allá por 2007, le notaba muchas carencias, unas carencias que no empecé a ver corregidas hasta 2009. Pero claro, hablo desde mi experiencia, porque si en 2008 la experiencia todavía no era satisfactoria, se supone que el escritorio GNU/Linux llevaba ofreciendo una experiencia insatisfactoria desde sus inicios en la primera mitad de los 90 del siglo pasado.Ahora lo que tiene que hacer es convencer a un público que se ha quedado anclado en Windows y Mac. Un reto muy difícil.Tomás: Desde mi punto de vista, el problema de GNU/Linux es, a la vez, una de sus grandes virtudes: su falta de homogeneidad. La ingente cantidad de distros disponibles abruman al usuario novato fácilmente, que no sabe bien por dónde empezar y se acaba guiando por impresiones de webs o foros que no siempre son las más adecuadas.Por otra parte, la falta de apoyo por parte de la industria de consumo es evidente; es el usuario el que, de manera proactiva, tiene que decidir abandonar Windows o OS X y probar Linux, algo a lo que solo un pequeño porcentaje está dispuesto. ¿Qué te atrae más de Linux: filosofía y código abierto, gratuidad o tecnología alternativa? Juan: Lo que más me atrae de Linux es sin duda la alternativa tecnológica que supondría si estuviera bien soportado.La filosofía me da igual y además creo que posiciones radicales en torno al uso de software libre le está perjudicando. Sí valoro su desarrollo de código abierto que permite la colaboración comunitaria, mejora del software, solución de bugs, incorporación de nuevas tecnologías y solución de vulnerabilidades con la máxima rapidez.La gratuidad es para mí irrelevante. Todos los sistemas operativos van a ser gratuitos a corto plazo y además, pagaría un precio justo por algo que me gustara.Isidro: A mi parecer el hecho de que sea gratis y seguro es lo más relevante, lo que lo hace más atractivo.Eduardo: No soy capaz de dar una respuesta a esta pregunta, porque yo me considero una suerte de “exiliado”. Por aquella época mi experiencia con Windows era de lo peor, ya que por un lado tenía XP, que rendía, pero a nivel de seguridad era pésimo y se degradaba mucho. Por otro tenía Vista, mejor en temas como seguridad y degradación, pero que tardaba cinco minutos en encenderse y otros cinco minutos en apagarse (a todo esto hay que unirle un pésimo rendimiento en general) en mi portátil Toshiba, el cual todavía uso. El hecho de no poder configurar los conectores S-ATA como IDE impedía que pudiese instalar XP en el Toshiba.Ante esta situación, el que era mi compañero de piso me presentó Ubuntu 7.10, y aunque por entonces a duras penas reconocía nada del hardware, al menos vi que mi portátil iba bastante mejor. No tardaba minutos encenderse y apagarse, no requería de varios reinicios para instalar las actualizaciones; fue un oasis de paz en medio de una época en la que Windows solo me daba dolores de cabeza.Con el tiempo fui aprendiendo más y me quedé en GNU/Linux, pero de haber sido Windows Vista como Windows 7, nunca me hubiera interesado por GNU/Linux por más allá de aprobar la asignatura de turno.No, nadie me convenció de nada, ni de Open Source, ni de Software Libre, ni nada por el estilo. Fue la propia Microsoft la que me enseñó el camino si quería dejar de sufrir con sus por entonces pésimos sistemas operativos.Tomás: En mi opinión, la filosofía de Linux es su gran valía; el concepto de una comunidad trabajando sobre un código que no para de mejorar.Por otro lado y en un escenario donde el software privativo muchas veces se regala a cambio de nuestra privacidad siempre es interesante tener una alternativa en la que, de nuevo la comunidad, vela por la seguridad y la integridad de nuestros datos. * * * * * Esperamos que os haya gustado y como no podía ser de otra manera, podéis dar vuestra opinión en los comentarios.
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20/05/2016J.Pomeyrol
Opera Software en manos chinas: ¿deberían preocuparse sus usuarios?

Opera Software en manos chinas: ¿deberían preocuparse sus usuarios?

No, todavía no se ha anunciado nada en firme. Pero no tardará en suceder, a juzgar por lo leído esta mañana y por la actualización que acaban de publicar en los blogs de Opera, donde además de algún dato de interés suelto que comentaremos más abajo, vienen a llamar a la calma, recalcando que sin importar lo que ocurra "seguirá siendo tu Opera".Para Opera Software, desarrolladora de los navegadores web para PC y móvil entre otros productos y servicios, cerrar el acuerdo con las partes chinas sería un todo un pelotazo. No hay que pasar por alto que la oferta de compra es realmente generosa en relación a la cotización de la compañía noruega, y para más señas es la propia dirección de Opera Software la que está recomendando aceptarla a sus accionistas.Salvo sorpresa de última hora el negocio se puede dar por sentado. ¿Debería ser motivo de preocupación para sus usuarios fuera de China? Las primeras reacciones a la noticia -basta con echar un vistazo a los comentarios de las publicaciones tecnológicas que se han hecho eco- recogen cierto rechazo que en los medios oficiales intentan mitigar, asegurando un futuro a corto plazo en el que Opera brillará más que nunca gracias a la inyección de capital y la nueva situación. No tendrían por qué equivocarse.Según indica la compañía, Opera para PC cuenta con unos 5 millones de usuarios, mientras que en el móvil llegan a los 350 millones de usuarios. La diferencia es importante, pero es sabido que Opera ha disfrutado tradicionalmente de una fuerte y diversificada presencia en el segmento móvil; y también en el de otro tipo de dispositivos conectados: los navegadores de las consolas de Nintendo o de televisores inteligentes de algunas de las principales marcas son un ejemplo.Por resumir, la parte china aportaría 1.200 millones de dólares y 500 millones de usuarios; la europea 355 millones de usuarios, un portafolio de navegadores web relativamente bien posicionados y con amplia cobertura multiplataforma y multidispositivo, su propia plataforma de marketing móvil y, en definitiva, todos los activos tecnológicos -que son varios- de una gran empresa con veinte años de historia. Qué pasará después es especular.Entonces, ¿hay que preocuparse o no? Depende. ¿Por que desaparezca Opera? No parece probable, aunque en caso de que sucediera existen alternativas de sobra. ¿Por que lo controlen los chinos? Ahí entramos en otro terreno, el político, que no es el nuestro y que tampoco sirve para arrojar luz al asunto: ¿son menos de fiar los chinos que los noruegos? ¿Que los estadounidenses? Es de suponer que cualquier producto que se distribuya fuera de China cumplirá con la legislación de turno, ya que lo contrario es ilegal (todo lo malo puede pasar, pero si piensas así no te puedes fiar de nada, ni siquiera del software libre a no ser que revises personalmente cada línea del código fuente de todo lo que usas).Más allá de darle vueltas al coco con que si los chinos van a minar Opera con software espía, conviene tener en consideración otras cosas. Como que Opera se basa por entero en Chromium, que es cien por cien software libre; además de en otros muchos, muchos proyectos de código abierto (ver about/credits en la barra de navegación de Opera). Aunque, es cierto, la interfaz del navegador, su seña de distinción, o el servicio de sincronización y compresión de datos, son privativos.El improbable pero posible problema al que se enfrenta Opera es que la confianza en el software privativo, en los tiempos en que vivimos y siempre bajo el prisma de un público entendido, en esencia representado por la mayoría de sus usuarios en PC, es la misma que se le otorga a la compañía que lo desarrolla. Y Opera Software goza de buena imagen, de credibilidad. Lo que ocurra en adelante está por verse.Retorciendo las perspectivas, especulando por lo tanto, la adquisición de Opera Software presume más de peligro para los empleados que para los usuarios, porque al fin y al cabo nadie quiere perder usuarios, pero por el sueldo de un programador noruego pagas a cinco chinos picando código doce horas al día. Sin embargo, tampoco parece un movimiento inteligente: Opera Software colabora activamente con el desarrollo de Chromium y ya es el segundo mayor contribuidor del motor web Blink, detrás solo de Google, lo cual sitúa a la compañía en una posición privilegiada para innovar en el campo en el que son expertos; y para competir con Google, ya que estamos.Si empiezan con despidos y deslocalizaciones, malo. Si siguen como hasta ahora pero echando más carne al asador, genial. Pase lo que pase os los contaremos por aquí, así que estad atentos..., pero no merece la pena preocuparse. La sensación es positiva por el momento, de acuerdo a las declaraciones de los empleados de Opera. Los que han salido a responder a la comunidad piden tiempo para demostrar que todo va a seguir no solo igual, sino mejor. Se lo daremos.
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10/02/2016J.Pomeyrol
Sí, prefiero jugar en PC, y estas son mis razones

Sí, prefiero jugar en PC, y estas son mis razones

La situación un tanto convulsa que vivimos actualmente con Xbox One, PS4 y Wii U me ha animado a hacer un artículo de opinión sobre estas consolas y la idea de [pajarito]jugar en PC.[/pajarito]Son muchos los usuarios que hoy en día se han posicionado a favor de las consolas de nueva generación de Sony y Microsoft, dejando a Wii U en una posición secundaria y apartada, aunque dentro de la discusión de qué plataforma es mejor para jugar el PC sigue teniendo un papel muy importante.A nivel personal he tenido ocasión de disfrutar de consolas muy antiguas, como la Atari 2600, de ahí he pasado por todas las que han ido lanzando los diferentes fabricantes en cada momento y generación.Sí, tengo "mucha solera" como jugón, y ello me permite tirar de experiencia personal y memoria propia donde otros tienen que tirar de emuladores, Google o Wikipedia, con todo lo que ello conlleva.Hace unos años tenía bastante claro que jugar en una consola era fantástico. Llegabas a casa, la encendías, metías el juego y punto, no tenías que preocuparte de nada, en general los juegos estaban perfectamente pulidos y no presentaban casi errores.Esto tenía, obviamente, un porqué muy simple, las consolas no se conectaban a Internet y no había opción a resolver chapuzas mediante parches, una realidad que hoy se ha extendido y juega en todos los niveles.En efecto, esa ventaja que tenían las consolas ha desaparecido, ahora ya no juegas directamente, tienes que preocuparte de las actualizaciones, de la instalación de los juegos en el disco duro y de la cara de tonto que se te queda cuando tras pagar 60 eurazos por un juego ves que está "comido" de bugs (véase Assassin´s Creed Unity, la última "perla" de Ubisoft) y tienes que esperar hasta que lo dejen "medio en condiciones" a través de parches y actualizaciones que, en caso de no tener Internet, no podrás recibir, obviamente.Un engorro, ¿verdad? Sí, sé que me diréis que eso también pasa en PC y que es el precio que hay que pagar por la evolución de las consolas, que ahora son algo más que una caja para jugar, pero os respondo con una pregunta, ¿realmente queríamos que una consola fuese algo más que un instrumento para jugar? Yo personalmente lo tengo claro, no.Se ha intentado embutir todo en una máquina que con el paso de los años ha perdido parte de su identidad y de su encanto, borrando casi totalmente la delgada línea que separaba el PC de la consola doméstica.El resultado de todo esto ha sido una nueva generación que deja mucho que desear y está lastrando incluso la experiencia de los usuarios de PC, especialmente con juegos que misteriosamente exprimen al máximo el mediocre hardware de Xbox One y PS4 pero que luego en PC necesitan el triple de potencia para correr bien.¿Casualidad? Yo creo que no,  ya saltó un pequeño escándalo en su momento que quedó en agua de borrajas, asegurando que Sony y Microsoft estaban presionando para que los juegos llegaran limitados a PC y no dejaran en mal lugar a las consolas de nueva generación.Puede sonar conspiranoico, pero tras ver los requisitos mínimos de algunos juegos, compararlos con el hardware de Xbox One y PS4 y ver el rendimiento en ambas y en PC nos damos cuenta de que sí, hay algo que no termina de cuadrar.Es posible que más de uno de vosotros piense que no se puede pedir más por lo que cuestan ambas consolas, y ciertamente no critico eso en este artículo, sino el hecho de que hayan salido al mercado con un hardware demasiado flojo, prometiendo cosas que no pueden cumplir y encima acaben afectando a los jugadores de PC para maquillar sus propios errores.El mal hacer de esta nueva generación, unido al alto precio de los juegos de consola y la moda de lanzarlos "sin terminar", me ha llevado a quedarme con el PC, una plataforma que puedo ajustar a mis necesidades en cualquier momento y donde puedo hacerme con novedades a un precio mucho más económico que el de sus versiones para Xbox One y PS4.Sí, mantener un PC puede ser más caro que mantener una Xbox One o una PS4, ya que no hay que actualizarlas a nivel de hardware, pero las posibilidades que ofrece el primero son muy superiores y las segundas han nacido "obsoletas, tanto que incluso con configuraciones de PC de hace cuatro años tenemos equipos mucho más potentes.Tras mucho meditarlo no he encontrado nada que me mueva a gastar 400 euros en una consola de nueva generación, ni siquiera los juegos exclusivos de una y otra plataforma, y por ello he preferido jugar en PC.Estos son, de forma muy resumida, mis motivos, ahora os invito a que dejéis vuestras opiniones en los comentarios y os lanzo una pregunta: ¿PC o consola? ¿Por qué?
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06/02/2015Isidro Ros
Apple iPhone 5c, análisis

Apple iPhone 5c, análisis

El nuevo iPhone 5c no es especial sólo por ser la primera vez que Apple emplea colores (y bastante "chillones", todo hay que decirlo) en sus smartphones. Y es que a pesar de que la gama de tonalidades a elegir entre blanco, rosa, amarillo, azul o verde es lo que a primera vista llama más la atención, lo que convierte al iPhone 5c en un teléfono muy especial, por lo menos en el "universo Apple", es que por primera vez los de Cupertino lanzan dos líneas diferentes de iPhone: el 5c que analizamos y el iPhone 5s que también tenemos en nuestro poder y del que en breve publicaremos un amplio análisis.Ficha técnica Fabricante: Apple Modelo: iPhone 5c Web: www.apple.es Precio: 599 euros (16 Gbytes) y 699 euros (32 Gbytes). Pantalla: Retina. Multi-Touch de 4 pulgadas. 1.136 x 640 píxeles (326 p/p). Chip: A6. Cámara: 8 megapíxeles, apertura de f/24, flash LED, lente de cinco elementos. Cámara FaceTime (delantera): 1,2 megapíxeles, vídeo 720p. Grabación de vídeo: 1080p HD. UMTS/HSPA+/DC-HSDPA; GSM/EDGE; LTE (4G). Wi-Fi 802.11n (2,4 y 5 GHz). Bluetooth 4.0. Colores: blanco, rosa, amarillo, azul y verde. Dimensiones: 12,4 (alto) x 5,9 (ancho) x 0,9 (grosor) cm. Peso: 132 gramos. Batería: Iones de litio.El iPhone 5c sustituye al iPhone 5, y cuando decimos "sustituye" es porque el modelo 5 ha dejado de venderse y en la oferta de Apple sólo encontrarás el mencionado 5s (en lo más alto de la gama), el 5c y también el 4s, aunque con la particularidad de que está disponible sólo con 8 Gbytes de capacidad, tanto en color negro como en blanco, por 399 euros.Días antes de la presentación del iPhone 5c ya se conocían los detalles fundamentales, como por ejemplo sus coloridas carcasas y que iba a sustituir al iPhone 5 sin añadir nuevas características. Eso sí, aunque había serias dudas de que Apple fuera a lanzar un iPhone "low-cost" dispuesto a competir en precio (y superar en prestaciones, añadiría) a los Android de gama media, mucho se rumoréo sobre el "iPhone barato".De hecho, hasta Apple, durante la keynote de lanzamiento, hizo bastante énfasis en un precio muy llamativo (99 dólares para el modelo de 16 Gbytes y 199 dólares para el de 32 Gbytes), pero que tenía la particularidad de ir unido a dos años de contrato con una operadora de los Estados Unidos. En ese momento las redes sociales (Twitter principalmente) se llenaron de comentarios sobre el iPhone barato de Apple, aunque en cuestión de minutos todos nos dimos cuenta de que había cierta "trampa" y que la "c" de su nombre no significaba "cheap" (barato en inglés), claramente se refería a la "c" de "colour" o "color".La esperanza de un iPhone barato se desvaneció enseguida cuando la web de Apple presentó los precios reales del iPhone 5c sin estar unido a ningún contrato de operadora: 599 euros para el de 16 Gbytes y 699 euros para el de 32 Gbytes.La primera particularidad del iPhone 5c la encontramos en su caja, que repite el aspecto del packaging del iPod touch y huye del "look" más serio de la caja del iPhone 5 o del iPhone 5s.Un iPhone con carcasa de plástico... de cinco colores En su día, cuando analizamos el iPhone 5 (que se presentó el 12 de septiembre de 2012), la sensación general fue que nos encontrábamos ante un móvil con muchos cambios de diseño, principalmente por el aumento de la diagonal de la pantalla de las 3,5 pulgadas del iPhone 4s a las 4 pulgadas del nuevo iPhone 5. Pero también había otras novedades como un grosor menor, el conector Lightning o el chip A6.Hoy sentimos que el iPhone 5c no aporta nada nuevo al que ya tenga un iPhone 5, por lo menos algo que no se pueda arreglarse con una funda de colores que no supera los 30 euros de precio. Sin embargo, cuando Apple lanza su iPhone 5c no está pensando en los que ya poseen un iPhone 5, a ese público les "tienta" con el iPhone 5s. Los de Cupertino tienen en mente a los usuarios del iPhone 3G, del iPhone 3GS, del iPhone 4 e incluso también a los del 4s, sin olvidar a los que quieren cambiar de tipo de smartphone (dar el salto de Android a iOS, por ejemplo) y a todos los que por primera vez se compran un móvil.El tiempo confirmará si la estrategia de lanzar dos líneas de iPhone diferentes ha sido un éxito para Apple. Nosotros no contamos con cifras oficiales de venta, por lo que no nos vamos aventurar en hablar de cierto fracaso, ya que sería injusto por nuestra parte.Los de Apple están en todo y para muestra un botón: han incluido nuevos fondos de pantalla que combinan con el color de la carcasa. Como se puede observar en la imagen, el azul también ha llegado a iOS 7. Lo que sí nos corresponde es comentar qué nos parece la nueva carcasa del iPhone 5c. En este sentido, hacemos nuestra una frase promocional de Apple en la que afirma que "la calidad del color que queríamos para el iPhone 5c era imposible conseguirla con metal". Pues tenemos que darles la razón, ya que cuando hablamos de una carcasa de plástico, que nadie piense en un plástico vulgar. Nada de eso.El tacto que tiene el nuevo iPhone 5c es especial. En cuanto lo agarras con la mano y palpas sus formas redondeadas (otro cambio respecto al iPhone 5), por lo menos a mí me viene a la cabeza la imagen de Jonathan Ive, máximo responsable del diseño en Apple, haciendo pruebas con todo tipo de materiales hasta encontrar el más adecuado. Y es de agradecer este perfeccionismo.Como confirma Apple, han fabricado el iPhone 5c a partir de un marco de acero que también funciona como antena, lo han unido a la carcasa pieza a pieza y lo han soldado con láser para conseguir una integración perfecta. Tanto es así que, aunque el iPhone 5c va ligado a las nuevas fundas iPhone 5c Case fabricadas en silicona y con un forro interior de microfibra, y por mucho que te hayas comprado una de ellas para combinar con el color de tu nuevo smartphone, seguro que habrá momentos en los que las quitarás para sentir de nuevo el plástico del iPhone 5c (durante los días que hemos estado probando el 5c nosotros lo hemos hecho muchas veces; sólo el miedo a dañar la carcasa o rayarla ha hecho que volviéramos a colocar la funda).Más marketing que de costumbre Hablar de Apple y mencionar la palabra marketing no debe extrañar a nadie. Los de Cupertino son unos maestros del marketing... pero no olvidemos que hacen productos de primerísima calidad y saben, la mayoría de las veces, llegar al corazón de los usuarios. Con el iPhone 5c está por demostrar que lleguen a ese corazón de los usuarios, más que nada porque el "tablero de juego" ha cambiado al convivir por primera vez dos líneas nuevas de iPhone (y no hablamos de modelos antiguos).En el caso del iPhone 5c, y una vez comentado qué nos ha parecido su carcasa, poco más podemos añadir que no dijéramos en su día en el análisis del iPhone 5. Os remitimos a ese análisis para conocer detalles como el comportamiento del procesador A6 o la duración de la batería (bueno, aquí hay una pequeña diferencia, y es que el 5c tiene una batería de 1.507 mAh y el iPhone 5 de 1.440 mAh, pero a efectos prácticos no hemos notado más autonomía).Te mostramos la combinación elegida por nosotros: azul del iPhone 5c junto con la funda amarilla. Por cierto, dos detalles: el primero es que los agujeros de la funda tapan la palabra "iPhone" de la parte trasera y sólo se lee "hon"; el segundo es que hay una app llamada Flipcase que si cambias la posición de funda para que cubra la pantalla, podrás jugar al "cuatro en raya". En cuanto a la cámara, el sensor del iPhone 5c es el mismo que el del iPhone 5 y por lo tanto obtenemos la misma calidad. Además, como ambos modelos cuentan con el micro A6, la velocidad de ráfagas o la grabación de vídeo es igual. Y cuando hablamos de calidad de las imágenes tomadas, lo que ya vimos en su día: buenos resultados a plena luz del día y en estancias bien iluminadas, pero cierto ruido en fotos con poca luz o nocturnas.Una novedad, que alguna hay, la encontramos con el sensor de la cámara frontal, que ahora es retroiluminado, por lo que las llamadas FaceTime (videoconferencia) y los autorretratos son de mayor calidad.En fin, como podéis imaginar, Apple va a tener que echar mano de toda su batería de estrategias de marketing para vender el nuevo iPhone 5c y que la gente no tenga la sensación de que es (que lo es) un iPhone 5 pero con carcasas de colores. Comprendo que 100 euros son muchos euros, pero la diferencia entre el iPhone 5s, con muchísimas novedades y mejoras, y el iPhone 5c son precisamente esos 100 euros (suma a los 599 euros del 5c de 16 Gbytes y a los 699 euros del 5c de 32 Gbytes esos 100 euros y tendrás un iPhone 5s con sus respectivas capacidades de almacenamiento).De abajo a arriba tenemos el iPhone 5s, el iPhone 5c (inconfundible con su color azul) y el iPhone 5.Conclusiones Creo que ha quedado claro que el iPhone 5c es igual (salvo por su carcasa de plástico de varios colores y algunos detalles muy insignificantes) idéntico al iPhone 5. En su día concedimos el galardón de "Producto Recomendado" al iPhone 5 porque nos parecía que Apple había incluido novedades importantes respecto al 4s y además era uno de los mejores (si no el mejor para muchas personas) smartphones del momento.Con el iPhone 5c no nos sucede lo mismo. Es un teléfono muy bueno, con detalles como su carcasa de plástico de colores que no deja indiferente a nadie y que gracias a iOS 7 supera a muchos Android o Windows Phone de la competencia, pero no es ni mucho menos "lo último de lo último". Ese "tope de gama" lo ha dejado Apple para el iPhone 5s y, sinceramente, la diferencia de 100 euros entre ambos modelos no me parece suficiente para optar por el 5c.Creo que si Apple bajara, por qué no, otros 100 euros el precio del 5c, se convertiría en un "superventas". Igual acaba siéndolo, pero en esta ocasión no podemos darle nuestra valoración de "Producto Recomendado", si bien es un móvil muy bueno.
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05/11/2013Javier Pérez Cortijo
Sony Xperia Tablet S, análisis

Sony Xperia Tablet S, análisis

Con este lanzamiento, Sony mantiene la apuesta por la diferenciación que ya vimos en su primera propuesta tablet, un producto de diseño innovador pero al que le faltaban argumentos para destacar en los lineales. El nuevo Sony Xperia Tablet S se presenta como una gran evolución de aquel concepto y la gran apuesta de la compañía japonesa para competir con Apple y Samsung en la gama alta.Si por algo destaca este Sony Xperia Tablet S es porque no se parece a ningún otro tablet. La marca asiática ha dado un importante paso adelante en términos de calidad de construcción, con el aluminio y los plásticos de alta calidad como materiales dominantes. Sony vuelve a confiar en un diseño tipo "revista", con un bisel posterior que mejora el agarre y sirve para equilibrar el peso del aparato: el resultado es una tableta más cómoda de utilizar con una sola mano.El Sony Xperia Tablet S es una tableta compacta, en parte gracias a que la diagonal de su pantalla se queda en las 9,4 pulgadas rodeada de un fino marco exterior. El chasis está sellado y promete protección frente a pequeñas salpicaduras, aunque el precio a pagar son unas incómodas tapas para proteger los puertos que se pierden con facilidad. Además, no terminamos de entender porque no se ha incluido una para la clavija de auriculares, si el objetivo era proteger al máximo el interior del gadget.A nivel técnico estamos ante un producto de primer nivel; Sony basa el dispositivo en el SoC de cuatro núcleos NVIDIA Tegra 3, capaz de alcanzar los 1,4 GHz en caso necesario. Además, incorpora un quinto núcleo que procesa las tareas menos exigentes y le permite mejorar las cifras de autonomía globales. Un gigabyte de memoria RAM y 16 Gbytes de almacenamiento interno completan la dotación de serie de nuestro modelo.Un aspecto interesante es la inclusión de una ranura para tarjetas de memoria, que permitirá a los usuarios que opten por la versión más básica del modelo (16 Gbytes, WiFi) ampliar su capacidad de forma sencilla y económica. Un acierto ahora que cada vez más fabricantes se suman a la estrategia de Apple de forzar la segmentación de producto por capacidades. En lo relativo a conectividad, el Sony Xperia Tablet S es compatible con redes WiFi 802.11 a/b/g/n sobre 2,4 y 5 GHz, una ventaja interesante si tenemos un router de doble banda. Además, incorpora soporte para el último estándar de comunicación Bluetooth, un receptor A-GPS y, opcionalmente, un módulo de conectividad 3G. El espíritu Bravia en formato tablet Una de las primeras decisiones que adoptó Kaz Hirai, el nuevo CEO de Sony, fue la de integrar sus distintas líneas de producto y aprovechar sinergias entre las divisiones de la compañía. La pantalla de esta Sony Xperia Tablet S es un buen ejemplo de lo acertada que puede ser esa estrategia y una buena muestra de qué debe hacer Sony para desmarcarse de los gigantes coreanos.Ficha técnica Fabricante: Sony Modelo: Sony Xperia Tablet S NVIDIA Tegra 3 Pantalla 9,4", 1.280 x 800 píxeles 1024 Mbytes RAM. 16 Gbytes almacenamiento. Ranura para tarjetas SD 174 x 238 x 8,8 mm. 570 gramos. Android 4.0.3 Cámara posterior 8 mpx. Cámara frontal 1 mpx. Función como mando a distancia universal. Web: www.sony.es Precio 399 eurosCon una diagonal de 9,4 pulgadas y una resolución nativa de 1.280 x 800 píxeles la pantalla de esta propuesta está lejos de la Retina de Apple o de los impresionantes 1.920 x 1.200 del Asus Transformer Pad Infinity pero no todo es una cuestión de resolución. Sony ha conseguido fabricar un panel que muestra un contraste brutal, los mejores negros que hemos visto en una pantalla de este tamaño y unos ángulos de visión sobresalientes; esperemos que a la próxima generación le acompañe también un salto en el número de píxeles.Los ingenieros de Sony también han realizado un esfuerzo considerable por mejorar la calidad de audio, un trabajo complicado en dispositivos donde no sobra el espacio. La combinación de dos altavoces estéreo con la tecnología exclusiva CLEARAUDIO convierten al Sony Xperia Tablet S en uno de los mejores tablets del mercado en este apartado, ofreciendo un sonido limpio y alcanzando un volumen más que suficiente para una estancia de tamaño medio. Una lástima que Sony no incluya unos auriculares de calidad con el dispositivo.Sony cierra el círculo del entretenimiento doméstico con Remote, una fantástica aplicación que permite utilizar el tablet como control remoto de cualquier dispositivo con puerto infrarrojos, incluso los de otras marcas. El sistema de reconocimiento semi-automático funciona a la perfección y no solo con televisores, sino con reproductores de Blu-ray, Apple TV o un WD TV Live, por citar algunos ejemplos. Además de utilizar los controles básicos, una de las opciones más interesantes de Remote es la posibilidad de programar macros. Así, podemos definir un "modo cine" que cambie el televisor a la entrada HDMI, encienda el reproductor de Blu-ray y el equipo de sonido con solo pulsar un botón. Incluso si tenemos otros aparatos como un sistema de aire acondicionado o un mando para controlar las persianas podemos añadir esas opciones a la secuencia. Nuestras pruebas: rendimiento y autonomía Por el laboratorio de MuyComputer ya han pasado varias propuestas basadas en NVIDIA Tegra 3 con excelentes resultados y este Sony Xperia Tablet S no es una excepción. Se han realizado pruebas para medir rendimiento general y específico en cálculo 3D, con el valor intermedio sobre tres mediciones para cada test.En frames por segundo, mejor cuanto más.Puntuación global, configuración por defecto. Mejor cuanto más.Puntuación global, configuración por defecto. Mejor cuanto más. Los resultados dibujan un tablet que demuestra un rendimiento fantástico, especialmente en todo lo relativo a rendimiento gráfico. El potencial del chip de NVIDIA con los videojuegos es impresionante, solo superado por el apabullante chip del nuevo iPad. Sobresaliente para Sony en este punto. En lo relativo a autonomía nos hemos encontrado con una sensación agridulce. Nos da la sensación que la calidad de la recepción WiFi es muy deficiente en ocasiones y esto drena con facilidad la carga del dispositivo, siendo bastante complicado superar las 4 horas de uso real. En escenarios donde la conectividad WiFi era muy buena, se alcanzaron las seis horas y media sin demasiados problemas. Es posible que sea un caso aislado de nuestra unidad pero, en cualquier caso, esperemos que Sony pueda resolverlo en futuras actualizaciones del firmware.Un Android al estilo Sony El Sony Xperia Tablet S funciona con un Android 4.0.3 ligeramente personalizado, aprovechando todo lo bueno de la plataforma de Google y añadiendo soluciones de accesos directos, menús personalizables y algunas aplicaciones para aprovechar las posibilidades del tablet desde el primer minuto. Entre las adiciones encontramos apps para acceder al ecosistema digital del Sony (Music Unlimited, Video, Reader, Walkman, etc.) y algún extra interesante, pero siempre ofreciendo al usuario la posibilidad de eliminar todo lo que no va a utilizar sin complicaciones de ningún tipo. La apuesta de Sony para por sumar valor añadido, sin restar nada al sistema original. Especialmente interesante nos ha resultado el modo invitado, que permite configurar otras cuentas de usuario personalizando perfiles. Así, es sencillo crear una cuenta para niños, en la que solo puedan iniciar los juegos u otra con solo el navegador, si queremos prestar el tablet a un amigo sin preocuparnos de que pueda ver nuestro correo o abrir nuestras redes sociales. Funciona realmente bien y nos parece una idea fantástica para futuras revisiones de Android.Conclusiones Desde nuestro punto de vista, el Sony Xperia Tablet S es una de las mejores tablets Android del mercado. La combinación de un hardware de gran calidad, un software muy trabajado y un diseño que se desmarca de la competencia convierten a este producto en una de las mejores opciones dentro de la gama media alta. La versión básica de este producto cuesta 399 euros, una diferencia notable respecto a alternativas más económicas como el omnipresente Google Nexus 7 (de especificaciones técnicas similares, a excepción de la diagonal de la pantalla). Resulta sencillo justificar esta diferencia dando un repaso al valor añadido de la propuesta analizada, pero no cabe duda que el Xperia Tablet S corre el peligro de quedarse en tierra de nadie: la competencia en gama baja es feroz y el trinomio Apple, Samsung y Google Nexus 10 en la franja de los 500 euros se le queda grande.Mantieniendo todo expuesto a lo largo del análisis, no podemos dejar de destacar el gran esfuerzo que realiza Sony por innovar en un mercado manido de productos prácticamente idénticos; la casa japonesa presenta un tablet a la altura de lo esperado, repleto de ideas interesantes y que se posiciona con claridad como una de las mejores alternativas en su rango de precios. El Sony Xperia Tablet S nos parece una tableta especialmente recomendable para usuarios que quieran dar un salto de calidad respecto a opciones más básicas, tengan en la reproducción multimedia su prioridad a la hora de elegir un tablet y piensen aprovechar las opciones de contenido que el ecosistema digital de la firma puede poner a su alcance.
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03/01/2013Tomás Cabacas
A Linus Torvalds le gustan los Chromebooks

A Linus Torvalds le gustan los Chromebooks

El insigne creador de Linux, conocido por sus opiniones sin pelos en la lengua y aficionado últimamente a soltarlas en su cuenta de Google+, ha hecho eso mismo, esta vez respecto a los Chromebooks de Google, muy de su agrado excepto por la potencia de los mismos.Al parecer, Linus tiene en su casa uno de los primeros modelos de Chromebook que salieron al mercado, el cual utiliza toda su familia a modo de calendario compartido, para mirar direcciones a través de Google Maps y poco más, por lo que decidió actualizarlo a la última versión del sistema, que entre otras novedades incorpora un simulacro de escritorio tradicional llamado Aura.Y la nueva interfaz de Chrome OS le ha gustado al ingeniero finlandés: "como escritorio, realmente no se ve tan mal. Podría nombrar peores escritorios". Y por si alguien esperaba ejemplos, los da, como siempre, cargado de ironía: "(Chrome OS) Permite conceptos radicales como una configuración sencilla del ratón para cosas como la forma de lanzar aplicaciones. Cosas que GNOME ha eliminado porque eran "muy confusas".Así, al creador de Linux le gusta el concepto empleado por Google en sus Chromebooks, aunque se ve incapaz de utilizarlos debido a su escasa potencia, inútil para levantar un entorno de desarrollo o un juego mediocre: "es, literalmente, demasiado lento para ser realmente útil, incluso para juegos web como Bejeweled (¡No hablo de Crysis!)".
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02/05/2012J.Pomeyrol
Los ‘trolls’ de Internet irán a la cárcel en Arizona

Los ‘trolls’ de Internet irán a la cárcel en Arizona

El estado de Arizona ha aprobado un proyecto de Ley que establece como delito las acciones de los 'trolls' en Internet, incluso las más leves que serán castigadas con penas de 2.500 dólares y seis meses de cárcel.Es imposible que no te hayas encontrado con algún 'troll' mientras visitas foros o chats, en listas de correo, en canales IRC o incluso en juegos multijugador en línea. Su definición es tan amplia como antigua su presencia en la Red, desde que el concepto se extendió en los primeros grupos de noticias.De forma general, más que un 'delincuente' como pretenden calificarlo en Arizona, el troll es un personaje molesto, directamente estúpido, o simplemente un tipo que pretende divertirse provocando al resto de usuarios con mensajes incendiarios, sarcásticos, disruptivos o humorísticos destinados a arrastrar a los demás usuarios a una confrontación infructuosa. Por ello, la mejor acción contra ellos es cumplir el refrán popular que dice 'el mejor desprecio es no hacer aprecio' o en la jerga de Internet simplemente 'No alimentar al troll'.El término 'troll' es tan subjetivo, que el proyecto de Ley de Arizona, al que sólo le queda el visto bueno del gobernador del estado como último trámite para su implantación, ha sorprendido y a la vez abierto una amplia polémica, como no podía ser menos.El artículo principal del mismo que modifica un apartado en la ley de comunicaciones reza así:“Es ilegal para cualquier persona utilizar cualquier dispositivo electrónico o digital con la intención de aterrorizar, intimidar, amenazar, acosar, molestar u ofender y también utilizar un lenguaje obsceno, indecente o profano, así como sugerir actos lascivos o amenazar con infringir daño físico a una persona o a cualquiera de sus propiedades”.Las penas por estos delitos en Internet no son para tomarlas a broma. Una ofensa menor (la más leve, clase 1) se castigará con seis meses de cárcel y cualquier acción que se considere acoso será catalogado como clase 3, con penas que pueden alcanzar los veinticinco años de prisión.Distintos grupos ya han protestado por el fomento de la censura en Internet que este tipo de leyes impone y la barrera a la libertad de expresión. Y es que será bastante complicado catalogar dónde acaba una opinión por o simplemente la estupidez humana y cual es la 'molestia' o el 'lenguaje profano' que cita la norma para condenar a prisión a un internauta.
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06/04/2012Juan Ranchal
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