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Análisis

Nissan Navara Off-Roader AT32, rincones

Publicado el

«No recuerdo haberte olvidado» Leonard Shelby (Memento, 2000)

Hace ya diez años que recorro estos montes los fines de semana. Antes estaba acompañado. Tres novias, siete amigos, un club de senderismo, dos sobrinos, un hermano… no necesariamente juntos. Pero últimamente nadie viene conmigo. Es verdad que soy un tipo silencioso. Es verdad que mi ritmo no es el de un plácido paseo por el campo. Yo no puedo renunciar a esta escapada de ninguna manera. Aunque las rodillas hace tiempo que no me responden como antes. Aunque me levante por las mañanas a pocos minutos de que haya salido el sol. Aunque me muera de sueño y me cueste cada vez más. Tengo que subir.

Aunque al principio me iba más explorar, cambiando de senderos e incluso saliéndome y haciendo campo a través, cosa que supuso que me perdiera alguna que otra vez, ya no me salgo demi ruta. Comienzo en el merendero abandonado en el que las plantas han cubierto ya los bancos y las mesas y las barbacoas de piedra se han ido cayendo. Luego paso por la pequeña cascada junto a la roca que parece la nariz de un gigante enterrado. Y empiezo a subir entre las rocas hasta llegar al sendero, ahora casi invisible. No se si será por los años pero encuentro la ruta cada vez más dura. Pero me pesa más el corazón que las piernas. Y aún así continúo. Antes subía acompañado. Ya no. Creo que la razón es el cielo y las plantas. Porque ya no son como antes. Y nunca más lo serán.

Además de tareas más prosaicas como el transporte de objetos y personas sobre la superficie, los coches a veces suponen algo más. En ocasiones mucho más. Algunos vehículos no tendrán como destino rutinarios rcorridos urbanos casa-colegio-oficina-supermercado sino que sus ruedas probarán terrenos no asfaltados y treparán a lugares a los que un utilitario o un deportivo no pueden soñar con alcanzar (por muchos caballos o capacidad de maletero que tengan).

Ficha técnica del Nissan Navara Off-Roader AT32

Es el caso de vehículos como el Nissan Navara, una Pick Up heredera de la tradición USA de híbridos entre todoterreno y camioneta con aspecto de resistente herramienta de trabajo que en muchas ocasiones se convierte en una dura herramienta de entretenimiento que permite disfrutar de la excitante actividad de las rutas todoterreno.

Extremo (mucho)

El Nissan Navara en concreto que pudimos probar es además una versión especial preparada para la aventura llamada Off-Roader AT32 que respecto a la versión original dispone de bloqueo de diferencial, un sistema de suspensiones especial modificado por la empresa Arctick Trucks y varios refuerzos en la parte inferior y detalles como el snorkel que permite vadeos de cierta entidad ya que saca los gases de escape por encima de la carrocería.

La estática de esta versión del Navara es más agresiva y con un look más recio que la original, que ya proporciona una imagen de robustez. Es una versión en este caso más destinada a la conducción fuera del asfalto con aspiraciones aventureras que un vehículo resistente de trabajo, aunque puede serlo si las condiciones del mismo son extremas y requieren de unas capacidades de circulación todoterreno mayores.

La altura al suelo, ya bastante alta en el modelo de base, aumenta 20 milímetros lo que permite superar obstáculos más complicados y vadeos más profundos pero a la vez complica más el acceso al vehículo, para lo que resulta indispensable utilizar las estriberas para auparse dentro. Además se ha añadido una protección adicional a los bajos del coche de la misma marca que ha modificado las suspensiones para proteger las zonas sensible de posibles golpes o rozaduras.

Espacio para gente

Este modelo es de doble cabina por lo que dispone de doble fila de asientos. Eso sí, la parte trasera es puramente Pick-Up por lo que si queremos llevar equipaje o bien lo acomodamos en el habitáculo o podemos incorporar un cofre o caja para la parte trasera. En cualquier caso el amplísimo espacio de carga está más pensado para materiales, herramientas y este tipo de usos.

En este sentido es en cierto modo absurdo reflexionar sobre la capacidad de carga del maletero porque por un lado no existe maletero como tal y por el otro al estar la caja descubierta y ser tan grande prácticamente podemos cargar lo que sea aunque si no instalamos los mencionados accesorios todo lo que carguemos estará expuesto a la intemperie y corre el riesgo de caerse al mover el coche. Para acceder a la caja hay un portón que se abre por llave que pesa bastante con lo que hay que tener cuidado de sujetarlo para que no lo haga bruscamente.

El interior de la cabina es menos espartana de lo que uno se espera de un vehículo con aspecto externo tan aventurero como el de este Navara. Es cierto que los materiales son robustos y los recubrimientos de plástico parecen muy resistentes, pero el tacto es bueno y los acabados bastante cuidados en conjunto.

Comodidad en carretera

Los asientos delanteros son cómodos y permiten una posición al conductor que ofrece la máxima visibilidad. No son demasiado envolventes por lo que en conducción rápida resultan menos eficaces que los de un turismo, por ejemplo. Sin embargo están muy bien preparados para terrenos accidentados, que es lo más importante para este tipo de modelos. Disponen de regulación eléctrica para modificar su disposición y altura.

En el centro del salpicadero se encuentra la pantalla del sistema de información y entretenimiento que se encuentra algo bajo para un turismo pero en una posición en la que está más protegido (no es viable una pantalla flotante en este tipo de vehículos, por ejemplo). La pantalla se encuentra encastrada de forma que está más protegida de golpes.

La parte trasera dispone de espacio para tres personas de forma cómoda, con una salida de ventilación independiente. Hay espacio de sobra para tres personas gracias a las medidas generosas del vehículo y gracias a su altura el túnel de transmisión tampoco estorba para la colocación de las piernas del ocupante de la plaza central.

Nissan Navara: Mucha ayuda

Los sistemas de ayuda a la conducción de este Navara son muy completos. Por un lado tenemos los sistemas que contribuyen a conducir más cómodamente por carretera como el control de crucero adaptativo o el sistema de cámaras y sensores de aparcamiento, por otro lado prácticamente indispensable ya que la visibilidad para aparcar es escasa tanto delante como atrás y el tamaño del coche es muy grande.

Por el otro están los sistemas que permiten una conducción fuera del asfalto más eficaz. En primer lugar el mencionado bloqueo de diferencial trasero que permite salir de situaciones en las que la adherencia con el terreno sea muy baja. También dispone de reductora con tracción a las cuatro ruedas cuando las necesidades de tracción sean superiores a la que puede dar la caja de cambios en régimen normal.

Además el Navara dispone de sistema de control de descenso de pendientes, de arranque en pendiente, diferencial con deslizamiento limitado y el sistema de visión 360 que además de ser útil para aparcar el Navara, puede ser fundamental para superar zonas especialmente complicadas y tener bajo control todos los elementos que pueden impedir el avance o dañar al coche.

Va bien en carretera

En lo que respecta al comportamiento y a pesar de su filosofía y su preparación especial, este Navara no es nada incómodo de conducir en carretera. Es cierto que es más sensible a los baches que un SUV o un todoterreno más orientado al asfalto, pero no resulta tosco en su respuesta al volante ni las suspensiones demasiado sensibles a los posibles baches.

Gracias a sus 190 caballos y buena cifra de par podemos mantener buenas medias de velocidad y su comportamiento en curva es lo suficientemente bueno como para conducir con cierto ritmo sin imprecisiones, aunque siempre teniendo en cuenta las características del coche. La citada potencia se deja sentir en adelantamientos y maniobras en las que se requiere aceleración. Lo más tosco, eso sí, es el cambio que en ocasiones es demasiado brusco.

Eso sí, el consumo no es uno de sus fuertes y aunque el depósito es generoso y el fabricante indica más de 1.000 kilómetros de autonomía lo cierto es que a velocidades legales en autopista esta cifra desciende a la mitad e incluso menos. Además y gracias a las mencionadas ayudas a la conducción el tamaño del coche no es problema para maniobras en ciudad.

Asfalto abandonado

Pero el verdadero hábitat del Navara y especialmente de esta versión en particular es fuera del asfalto donde se desenvuelve sin ningún problema en terrenos de máxima dificultad. El único obstáculo que podremos encontrar y en el que el Navara puede tener problemas es cuando el tamaño supone una limitación y aún así y gracias a la reductora y a su alta cifra de par es probable que podamos encontrar un camino alternativo por muy empinado que sea.

El barro y el agua no suponen un problema gracias a su excelente tracción y aunque no nos hemos atrevido con vadeos muy profundos la tranquilidad de disponer del snorkel y una gran altura desde el suelo permite afrontar cualquier cruce de zona con agua sin ninguna preocupación. El interior está muy bien pensado para poder ser adecentado de forma fácil simplemente con agua sin dañar el material de la tapicería y otros detalles.

Conclusiones del Nissan Navara

Hace algún tiempo definimos al 124 Abarth como el coche más divertido que habíamos podido probar. A eso habría que puntualizar «en asfalto», porque el Navara en esta versión Off-Roader AT32 es quizás el coche más divertido que hemos probado… fuera de él. Una vez uno se acostumbra a las grandes dimensiones y a no disponer de maletero y se aventura por carreteras sin asfaltar, luego por caminos y más adelante ni siquiera eso uno no ve el momento de bajarse porque cualquier desafío es poco para este noble bruto.

Pero el caso es que hemos recorrido una buena cantidad de kilómetros con este Navara, incluso por carreteras algo complicadas (efecto de Google Maps y un gran atasco de vuelta en la NI) y nunca lo hemos sentido como un coche torpe o poco confortable en carretera. No es un turismo ni de lejos, pero no pretende serlo. Un vehículo que ha supuesto una muy agradable experiencia, aunque del que hay que reconocer que no es un vehículo práctico para el día a día. Por cierto, por la naturaleza de las puntuaciones éstas no hacen justicia a este Navara.

Valoración final
6.4 NOTA
NOS GUSTA
Grandes capacidades todoterreno
Buenos acabados a pesar de ser robustos
A MEJORAR
Cambio algo tosco
Consumo elevado
RESUMEN
Un coche que proporciona grandes (muy grandes) dosis de diversión fuera del asfalto y que es bastante cómodo y agradable de conducir fuera de él.
Prestaciones6.5
Diseño7
Consumo5
Confort6.5
Sistema de infoentretenimiento7

 

 

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