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Nuestros lectores hablan: consolas de videojuegos, ¿han perdido su esencia?

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Las consolas de videojuegos han vivido una importante evolución con el paso del tiempo que podemos dividir sin problema en diferentes fases. En su concepto inicial las consolas parten de una base muy sencilla: son un sistema de entretenimiento que se conecta a una televisión y que solo sirven para cargar juegos compatibles.

En esa primera etapa podemos encuadrar prácticamente a todos los sistemas de 8 bits y de 16 bits que estaban basados en el formato de cartucho: Atari 2600, NES, Mega Drive, Super Nintendo, Neo Geo, étc. Con la llegada del CD se ampliaron las posibilidades de las consolas. Ya era posible utilizarlas para reproducir música e incluso vídeos en formatos compatibles, una primera evolución que marcó una importante expansión, ya que hizo que las consolas dejasen de ser una simple plataforma de juego.

Sin embargo, su esencia no cambió, las consolas seguían siendo una plataforma pensada para jugar sin complicaciones. El usuario sólo tenía que conectarla a un dispositivo que ofreciera imagen (una pantalla o televisión) y a la toma de corriente, introducir el juego y listo, no tenía que preocuparse de nada más.

Con la llegada de Dreamcast se empezaron a popularizar las funciones de red (Internet) en las consolas. PS2, Xbox y GameCube siguieron, en mayor o menor medida, esa tendencia, y ampliaron de forma considerable las funciones clásicas de una consola, gracias a la utilización de lectores de DVD y de sistemas operativos que podían ser modificados para utilizar diferentes aplicaciones.

Esa etapa fue el inicio de una importante transición que se asentó con PS3 y Xbox 360, dos consolas que apostaron de lleno por la integración de Internet y el juego online como parte fundamental de sus sistemas operativos. La instalación de juegos en el disco duro y de actualizaciones del sistema se convirtieron en algo frecuente que ha culminado con Xbox One y PS4.

Utilizar una PS4 o una Xbox One es casi como utilizar un PC. Tienes un sistema operativo preinstalado y no tienes que hacer configuraciones complejas para empezar a jugar, pero al introducir un juego tienes que esperar a que se instale en el disco duro, y también es necesario que mantengas actualizados los juegos y el firmware de la consola si quieres seguir disfrutando del juego online.

Pero esto no es todo, también disponemos de un amplio abanico de aplicaciones y de funciones, lo que convierte a PS4 y Xbox One en auténticos dispositivos todoterreno con los que podemos jugar, navegar por Internet, interactuar con nuestros amigos y reproducir contenidos multimedia.

Está claro que el concepto de consola tradicional se ha perdido, ¿pero y su esencia? En lo personal creo que también se ha perdido. Las consolas actuales son prácticamente un PC “consolizado”, tanto por hardware como por funcionamiento y capacidades.

Ahora os toca opinar a vosotros, los comentarios son vuestros.

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