NFC, conexión de corto alcance

NFC, conexión de corto alcance
30 de mayo, 2008

¿Te imaginas entrar en el Metro y en lugar de usar el billete, utilizar tu teléfono móvil para pagar de forma inmediata como si se tratara de un monedero de bolsillo? Estas y muchas otras aplicaciones ya están en marcha gracias al desarrollo de la tecnología inalámbrica de corto alcance NFC, que facilita el intercambio seguro de datos entre dispositivos cercanos a gran velocidad. Muchos fabricantes y empresas ya han puesto en marcha soluciones NFC.

Fue en el año 2002 cuando Philips y Sony decidieron ponerse de acuerdo para investigar juntos con el fin de conseguir un protocolo compatible con sus tecnologías propietarias “contactless” (sin contacto físico) existentes en el mercado: Mifare, del primero; y FeliCa, del segundo. Como evolución de ambas, surge ahora la tecnología NFC (Near Field Communication o Comunicación de campo corto). Se conoce así porque opera en la frecuencia de 13,56 MHz, banda en la que no se necesita licencia administrativa, y a una distancia inferior a los veinte centímetros.

Su funcionamiento no resulta muy difícil de explicar. Parte de una solución inalámbrica de radiofrecuencia (RFID) que está compuesta por un lector y una etiqueta. Cuando se enciende el primero, emite una señal de radio de corto alcance que activa un microchip en la etiqueta, lo que permite la lectura de una pequeña cantidad de datos que pueden ser almacenados en él. Por ejemplo, en el momento en el que un usuario aproxima un dispositivo con esta tecnología, éste lo convierte en una acción que el propietario debe aceptar, como enviar un mensaje, confirmar el pago, abrir una página web, mandar una foto…
El pequeño radio de acción de esta tecnología es, además, una gran ventaja por dos motivos. El primero es que resulta idóneo para atender servicios que impliquen una necesaria privacidad, como una operación de pago. El segundo es que, al estar tan cerca ambos dispositivos, se evitan los errores en la comunicación y se asegura una mayor eficacia en la transmisión de datos. Eso sí, esa información que se emite y se recibe entre ambos no es masiva, como pudiera ser la de otras tecnologías inalámbricas del tipo WiFi o Bluetooth, sino que es una comunicación entre dispositivos con capacidad de proceso como teléfonos móviles, PDAs, PCs o lectores de etiquetas.
Visto su funcionamiento, no resulta extraño imaginar las ventajas que ofrece en distintos ámbitos cotidianos. De hecho, proporciona un modo de acceso a los servicios muy familiar e intuitivo para todo tipo de usuarios. Y es que todo el mundo entiende la frase: “Si quieres un servicio, tócalo”. Evidentemente, no requiere ninguna configuración previa, basta con acercar el dispositivo a la fuente emisora. Incluso, aun cuando está en funcionamiento, no necesita consumir batería para establecer la conexión y realizar el intercambio de datos.

La publicidad: una de las aplicaciones de NFC

Asignaturas pendientes

Sin embargo, según los expertos, todavía existen una serie de aspectos pendientes de desarrollo relacionados con la estandarización para que la tecnología NFC se incorpore de manera masiva a todo tipo de dispositivos, y en especial a los terminales móviles. En primer lugar, es preciso estandarizar los procedimientos en la capa de aplicación que posibilite el desarrollo masivo de servicios. Por otro lado, se debe hacer el mismo proceso con los aspectos de seguridad para afianzar la privacidad y la seguridad en los servicios que implican identificación y transacciones monetarias. Además, es preciso avanzar en la estandarización de una tecnología única, aunando aquéllos ya existentes con las mismas prestaciones o bien por la vía de la interoperabilidad. Finalmente, se tiene que dar una reducción del precio de las etiquetas, de manera que puedan emplearse para identificar masivamente objetos con un coste razonable.

Es preciso garantizar la seguridad de las transmisiones para aplicaciones como sacar dinero

El sector se mueve

Precisamente, para intentar avanzar en todos estos aspectos y definir un marco común de actuación, en el año 2004 se creó el NFC Forum, una organización sin ánimo de lucro cuyo fin es fomentar el uso de esta tecnología. El propio presidente del Foro NFC, Christophe Duverne, recalcó en una conferencia en París el impacto mundial de este nuevo servicio: “El Foro NFC prevé un mundo del comercio universal seguro y la conectividad en la cual los consumidores pueden tener acceso y pagar servicios físicos y digitales, donde quiera que estén, pueden hacerlo en cualquier momento, utilizando este dispositivo”.

Algunas de las empresas que han apostado ya por esta tecnología y que, de hecho, están presentes en el NFC Forum son Microsoft, Mastercard, Sony, HP, Panasonic, Visa, Nokia, Samsung, Parrot o NEC, entre otras. En la página web de la asociación, es posible encontrar más información sobre ella, así como recursos y especificaciones para empresas, desarrolladores y consumidores.
No obstante, éste no es el único organismo que trata de impulsar esta tecnología. Con una inversión de 30 millones de euros, 24 organizaciones de ocho países europeos tienen en marcha el proyecto SmartTouch, con el fin de preparar el camino para los negocios que utilicen la tecnología RFID y NFC. España, a través de varias empresas privadas, pero financiadas por el Ministerio de Industria, Turismo y Comercio, dentro de las medidas de Fomento de la Investigación Técnica (PROFIT), también está presente en esta iniciativa. El objetivo común es desarrollar nuevos e innovadores servicios, tan intuitivos y fáciles de usar como lo es tocar algo. Juntos, los miembros de SmartTouch investigan esta tecnología, los elementos de seguridad y privacidad, las especificaciones y los sistemas de prueba para nuevos servicios con NFC.

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