Acer Ferrari 1100, para sibaritas

Un equipo algo elitista que cautivará hasta al menos entusiasta por la profusión de detalles y calidad que destila su carcasa, software e incluso empaquetado. Además, su configuración es impresionante para un equipo de sólo 2 kilos. A esto hay que sumar accesorios como el ratón inalámbrico o el teléfono IP, ambos Bluetooth, perfectamente personalizados con los logos de Ferrari y construidos en materiales de primera calidad.

Acer y AMD son dos de las compañías patrocinadoras del equipo Ferrari de Formula 1. Probablemente por ello tienen una especial facilidad para unirse y crear portátiles donde la estrella es la marca de la escudería italiana, logrando de esta manera algunos de los equipos más exclusivos del mercado. Sin embargo, Ferrari no presta su marca a cualquier producto, y también por ello su logo garantiza que nos encontramos ante portátiles de gama alta, que cuentan con configuraciones realmente potentes y donde se ha cuidado hasta el más mínimo detalle en lo que a fabricación y materiales se refiere.

De hecho, todo comienza nada más abrir la caja exterior habitual en cualquier ordenador: primero nos encontraremos con una nueva caja donde más que un portátil parece que vamos a encontrar una verdadera joya, por su cuidada presentación y la habitual presencia del logotipo de Ferrari. Una vez que abrimos este envoltorio, lo que encontramos es una cuidada presentación, donde podemos ver nuestro nuevo equipo Ferrari, junto a los accesorios que le acompañan. Debajo de él, la funda, manuales y DVD-ROM de recuperación habituales. Eso sí, todo esta tan bien empaquetado y tan perfectamente presentado que realmente da pena sacarlo de su caja, romper los plásticos y empezar a poner nuestras huellas sobre él.

Desde luego no es un portátil convencional

Una vez que tenemos en las manos el nuevo Ferrari 1100 de Acer, lo primero que destaca es su gran calidad de fabricación, hasta el punto que desde luego no parece uno de los clásicos portátiles que estamos acostumbrados a ver. Así, la parte trasera de la pantalla cuenta con una plancha de fibra de carbono que, además de hacer un excelente contraste con el logo de Ferrari, ofrece una rigidez extrema para la pantalla TFT. De esta forma, las habituales deformaciones o distorsiones que aparecen en la imagen de muchos portátiles al presionar fuertemente tras su pantalla aquí son casi inexistentes. Esto garantiza una mayor protección de la pantalla contra golpes, o al realizar fuertes presiones estando la máquina cerrada (por ejemplo, si nos apoyamos sobre él). Para redondear este cuidado conjunto, en la parte superior de la pantalla y a ambos lados de la webcam, encontramos unas bandas de goma que se encargan de realizar un ajuste fino y acolchado al cerrar la pantalla.

En la parte inferior, nos encontramos un teclado de buenas dimensiones para trabajar durante largo tiempo sin problemas, así como una superficie de apoyo para las muñecas que, si bien no es enorme, sí permite cierta comodidad. Esto es algo a tener cuenta, pues hablamos de una máquina de reducidas dimensiones y menos de 2 kilos de peso. En el centro encontramos uno de los mejores touchpad que hemos visto en los últimos tiempos, con una superficie que imita la fibra de carbono (aunque en realidad sea plástico), pero que cuenta con unos botones metálicos y un agradable tacto. El conjunto además de ser atractivo, transmite una robustez y calidad única. Justo a su derecha tenemos el lector de huella digital, ubicado en una situación algo extraña, pues lo normal es encontrarlo totalmente a la derecha o entre los botones del touchpad. Aun así, durante nuestras pruebas esta ubicación no nos molestó en exceso, aunque es cierto que cuando no estas acostumbrado se pueden producir ciertos roces sobre él mientras escribimos.

Configuración digna de competición

Ahora bien, si algo nos ha llamado positivamente la atención es la potente configuración integrada. De entrada encontramos el procesador AMD Turion X2 TL-66 de doble núcleo, que hoy por hoy es el más alto de la gama. Junto a él, nada menos que 4 Gbytes de memoria RAM (lo máximo que soporta el equipo), un enorme disco duro de 250 Gbytes y 5.400 rpm fabricado por Hitachi, así como una unidad regrabadora DVD-RW Super-Multi con sistema de slot-in (sin bandeja). El apartado gráfico reposa en una gráfica ATI Radeon X1250 con 64 Mbytes dedicados de memoria y hasta 960 Mbytes compartidos. Este es, quizá, el punto más débil de todo el conjunto.

De entrada, no olvidamos que nos encontramos ante un ultraportátil, por lo que cuestiones como el tamaño de los componentes, autonomía o disipación de calor son muy importantes. Quizá por ello, los ingenieros de Acer han preferido montar un sistema gráfico más discreto, que no penalizase dichos aspectos. Sin embargo, cuando echas un ojo al resto del conjunto y realmente ves que no falta ni un detalle, nos parece que es un aspecto a mejorar. Por otra parte, aunque el AMD Turion X2 TL-66 de 2,3 GHz no esta mal, es un procesador ligeramente superado por los últimos Core 2 Duo de Intel y su plataforma Santa Rosa, tanto en prestaciones finales como en consumo eléctrico. Veremos que nos depara la inminente llegada de PUMA, la nueva plataforma de AMD para equipos portátiles, que verá la luz durante este mismo mes de junio y que promete interesantes mejoras respecto a la generación anterior.

En todo caso el portátil nos ha gustado bastante, y estamos convencidos de que no defraudará a los usuarios más exigentes, que hayan comprado el Ferrari 1100 pensando en una máquina de altas prestaciones, diseño exclusivo, estética diferenciadora, y un producto de máxima calidad. Y es que, aunque probablemente encontremos equipos algo más rápidos en lo que a procesador se refiere, nos costará encontrar una configuración tan completa, y un conjunto tan exclusivo como este Ferrari 1100. De hecho, cuenta con la certificación Better By Design Gold de AMD, que sólo se otorga a las máquinas de las más altas prestaciones, y que garantiza la validación de los componentes principales del sistema: procesador, chipset, gráfica y WiFi para trabajar entre sí sin problemas.


Personalización y detalles

Con un equipo como el que tenemos entre manos, realmente vale la pena dedicar unas líneas a los aspectos de personalización que encontramos en este Acer Ferrari 1100. De entrada, color negro 100% competición y un excelente tacto de la fibra de carbono y zona de apoyo para las muñecas, donde localizamos sendos logos originales Ferrari de excelente calidad (no son las típicas pegatinas de baja resistencia). Sobre los botones del touchpad también encontramos la palabra Ferrari, lo mismo que en la parte inferior, donde encontraremos la pegatina que garantiza que se trata de un producto Ferrari original, para lo que incluso muestra su número de serie único. Incluso el botón de encendido, tras pulsarlo, ofrece el rojo Ferrari que indica que el sistema esta listo para empezar a funcionar. Además, el ratón y teléfono VoIP que se incluyen junto con el equipo se ofrecen trufados de nuevo con los imprescindibles logotipos, y mantienen los mismos colores y estética del resto del equipo.

Ahora bien, donde más nos ha llamado la atención el mimo por los detalles es en el apartado software. Así, basta encender el equipo para que la BIOS nos muestre, en vez de la clásica y aburrida pantalla de arranque y comprobación del sistema, una impactante foto de un coche de F1… de Ferrari. El arranque continúa y el Windows Vista Ultimate se ha adaptado para que reproduzca el sonido de un F1 al arrancar o muestre como fondo de escritorio el calendario de F1 del año en curso, donde podremos estar al tanto de las próximas citas con el equipo italiano.


Pruebas e índices de resultados

Mientras tuvimos el Acer Ferrari 1100 en nuestras manos, pudimos ejecutar diversas pruebas de rendimiento entre las que se encuentran el PCMark Vantage, encargado de medir el rendimiento global de los equipos desde diferentes ámbitos así como el 3DMark 06, utilizado para medir exclusivamente el rendimiento del apartado gráfico de la manera más precisa posible. Ambas pruebas son accesibles para el gran público en versiones de prueba, o por un mínimo coste, desde la Web de Futuremark. Adicionalmente, utilizamos un termómetro de infrarrojos y puntero láser para medir la temperatura de la máquina en su parte superior e inferior. En las gráficas siguientes se muestra la temperatura MÁXIMA alcanzada en cada cuadrante. Esto supone que algunas zonas serán más frías, pero que la temperatura indicada es la más alta registrada en una determinada zona tras más de dos horas de funcionamiento y trabajo intensivo con nuestra batería de pruebas.

Lo que nos arrojan las pruebas son unos resultados en lo que a rendimiento global se refiere en línea con otros sistemas Intel Core 2 Duo anteriores a la generación Santa Rosa, sobre todo gracias a la gran cantidad de RAM incluida. El sistema gráfico, aunque no está a la altura de las soluciones más potentes de ATI o NVIDIA para equipos portátiles resulta, en cualquier caso, más potente que los clásicos motores gráficos integrados que hemos encontrado hasta la fecha en muchos equipos. Esto hace que, aunque no sea una solución óptima para jugar o ejecutar aplicaciones que requieran un potente motor gráfico, sí resultará más que suficiente para los usuarios que necesiten ejecutar aplicaciones multimedia convencionales, ver películas o disfrutar el entorno gráfico Aero de Windows Vista.

Respecto a las temperaturas observadas, no son precisamente de las más frías que podemos encontrar en un portátil, pero en cualquier caso resultan mejores de lo que esperábamos. No podemos olvidar que el procesador AMD Turiuon X2 TL-66 es el más potente de la gama, y que aspectos como los 4 Gbytes de RAM o el enorme disco duro de 250 Gbytes/5.400 rpm generan una importante cantidad de calor (mayor incluso que la del propio procesador). De hecho, una de las zonas más calurosas ha sido precisamente la que aloja al disco duro, mientras que la otra ha sido la zona superior donde se encuentra el procesador. Aun así, hemos de tener presente que las temperaturas han sido tomadas tras más de dos de horas de funcionamiento intensivo de todos los componentes, por lo que resultan realmente extremas. Es decir, un usuario normal usando una hoja de cálculo o navegando por Internet rara vez “sufrirá” estas cifras.

Conclusiones

Quizá nos tildéis de “pijos” o elitistas, pero lo cierto es que el Ferrari 1100 nos ha encantado. De hecho, es algo que nos ha sorprendido, pues cuando comenzamos el test lo hicimos desde el escepticismo: creíamos que este equipo era una estrategia más de marketing para explotar una marca que levanta pasiones, y que parece convertir en oro todo lo que toca. Sin embargo, este equipo es más que un logo pegado a una carcasa. Es cierto que representa otra filosofía a la hora de fabricar portátiles que, en sí misma, tiene poco sentido en el mercado de consumo actual, donde se valora el precio y la practicidad por encima de otros aspectos. En el caso del Ferrari 1100 se ha buscado integrar una configuración fuera de lo común para un ultraportable actual, utilizar materiales de primera calidad, un acabado perfecto, una presentación y empaquetado impecable (incluso supera a la de Apple en muchos aspectos), y personalizar todo el conjunto bajo el leitmotiv de Ferrari, una de las marcas más reconocidas en el mundo de la competición.

Por ello, aunque el precio es ciertamente superior al de otros muchos ultraportátiles del mercado, no podemos olvidar todo lo que nos ofrece en configuración y equipamiento. Además, es un equipo exclusivo, fabricando y diseñado para personas que busquen un ordenador muy diferente al resto de los que circulan por el mercado. Desde luego, a nosotros, realmente nos ha conquistado a pesar de los “peros” que os hemos ido comentado a lo largo del análisis.

Imágenes y detalles adicionales

Los botones de acceso directo son táctiles y nos permiten acceder al correo, la ayuda o a una función personalizada.

Esta es la parte trasera de la pantalla, con la superficie cubierta por una plancha de fibra de carbono que ofrece una gran resistencia a los golpes y presión sobre la pantalla TFT.

Aquí podemos ver el logo de Ferrari en la zona de apoyo de las muñecas, justo encima de los altavoces estéreo certificados por los laboratorios Dolby.

Tres vistas (trasera y laterales), donde podemos observar los diferentes conectores y ranuras que ofrece esta máquina. No encontramos puerto HDMI, pero sí detalles como al regrabadora slot-in sin bandeja o un razonable número de puertos USB para tratarse de un ultraportable. Además, contamos con una bahía ExpressCard de tamaño completo.

En el frontal, como es costumbre en la mayor parte de los equipos de Acer, encontramos los conectores de audio (entrada y salida), junto a los interruptores de las comunicaciones inalámbricas (WiFi y Bluetooth). Un poco más a la derecha, y protegido por un film plástico, encontramos el puerto infrarrojos, apenas utilizado, pero cuya presencia no hace daño.

Detalle del botón de encendido, en color rojo Ferrari una vez que activamos el PC.

Detalle de las bandas de goma de la parte superior de la pantalla, que nos permiten un ajuste fino con la pantalla cerrada, y una protección extra contra roces y sobrepresiones.

La webcam de 1,3 megapíxeles sobre la TFT.

Esta es la parte inferior del equipo, con diferentes apoyos de goma, y la zona del procesador ubicada en la parte inferior izquierda.

En este detalle podemos ver el sistema de protección DASP de Acer. Gracias a este sistema se minimiza, en caso de caídas o golpes bruscos, las vibraciones sobre el disco duro, evitando así posibles daños físicos.

Este es ratón óptico Bluetooth. La alimentación se realiza mediante dos pilas tipo AA incluidas en el paquete de compra.

Y este el teléfono VoIP Bluetooth para insertar en la bahía ExpressCard, donde se cargará su batería.

Aquí podéis ver el escritorio Ferrari con el calendario de la F1, así como las herramientas Acer integradas en el escritorio, desde las que controlar rápidamente energía, WiFi y otros parámetros del equipo.

  • Share This