Portátil HP Pavilion dv4

Portátil HP Pavilion dv4
1 de octubre, 2008

Este nuevo portátil de HP es un ordenador muy potente con lo último en hardware y una conectividad excepcional. Apuesta por las 14 pulgadas, consiguiendo un equipo más pequeño que lo habitual pero sin renunciar a un buen rendimiento.

 

A pesar de la diversificación que vive el segmento de portátiles con la reciente irrupción de los netbooks y la popularización de ordenadores portables (pantallas de 17 pulgadas o más y superando los 3,5 kilos de peso), el grueso de las ventas se lo sigue llevando el concepto original, al que pertenece el ordenador que analizamos.

La completa gama de Pavillion que HP presentó a mediados de junio incluye dos modelos con pantallas más grandes (dv5 de 15 pulgadas y dv7 de 17 pulgadas) y algunas características técnicas mejoradas respecto al pequeñode la familia. Los tres conforman una oferta muy interesante para el usuario que busca una solución potente y preparada para todo tipo de trabajos.

 

Un diseño diferente

 

En cuanto abrimos por primera vez en equipo nos llama la atención el aspecto futurista y profesional del interior. HP ha optado por dejar de lado el plástico tan habitual en los portátiles y usar un material metálico perforado que le aporta calidad al acabado final. El diseño del Pavilion toma inspiraciones industriales y guarda cierto parecido con algún Sony Vaio.

 

La tapa es de plástico negro brillante, muy bonita, pero que se llena de huellas con suma facilidad. En su esquina inferior derecha veremos el logo de la marca que se retroilumina con luz blanca cuando el equipo está encendido.

 

Para los bordes del equipo también se ha optado por el metal, pero en este caso uno más brillante que, en nuestra opinión, desentona un poco con el resto del conjunto.

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Uno de los aspecto que más llama la atención del dv4 es el marco de la pantalla. Es notablemente más ancho en su borde derecho que en el izquierdo, dando la sensación de que el panel esta desplazado. Tras unas horas de uso nos acostumbramos pero no deja de ser curiosa la solución adoptada por los diseñadores.

 

El teclado tiene aspecto metálico, aunque la teclas son de plástico gris. Son de tamaño estándar y aprovechan muy bien el espacio. Tanto el tacto como la dureza son los adecuados y realmente es cómodo escribir durante varias horas con él sin echar de menos un teclado de tamaño normal.

 

Para ampliar su funcionalidad sin añadir más teclas HP ha optado por la solución más habitual: una tecla de función que habilita diferentes opciones combinándola con la fila numérica del teclado.

 

Además el equipo cuenta con cinco controles táctiles retroiluminados en el borde superior. Un acceso a Quickplay (un software de Media Center propietario de HP), controles de reproducción, volumen y un botón para activar o desactivar las redes inalámbricas.

 

Ubicación del botón táctil para WiFi.

 

La ubicación de este último control quizás no es la más adecuada. Es fácil desactivar el WiFi sin querer y es probable que algún usuario poco experimentado no entienda por qué de repente no funciona su conexión a Internet. Pensamos que es más acertado poner un botón “físico” para esta función o bien hacerlo únicamente desde el software.

 

El touchpad tiene forma rectangular, con una zona para scroll vertical y los ya habituales botones de control. Además incluye un pequeño botón para desactivarlo, útil si no queremos mover involuntariamente el cursor o si siempre usamos un ratón externo.

 

El equipo es robusto y algo pesado para su tamaño. La calidad de construcción es fantástica y en funcionamiento es silencioso. Disipa el calor de forma muy eficaz, sin que notemos zonas con temperaturas especialmente elevadas. Es necesario someter el equipo a esfuerzos importantes para oír trabajar al ventilador.

 

¿Hardware? Casi sobresaliente

 

La evolución tecnológica de los últimos años permite que los ordenadores portátiles equipen unos componentes de rendimiento similar al que ofrecen los sobremesa. El dv4 no es una excepción y tiene unos componentes de auténtico lujo.

 

En equipo que nos ocupa lleva uno de los últimos procesadores de doble núcleo de Intel (T8400 a 2,26 GHz) y nada menos que 4 Gbytes de memoria RAM DDR2  (ampliables a 8 Gbytes). Funcionando con Windows Vista (como sabemos, un auténtico “devorador” de RAM) el equipo se mueve con agilidad y las aplicaciones tienen un rendimiento sobresaliente.

La versión del sistema operativo que incorporaba nuestra unidad es de 32 bits y, aunque reconoce los 4 Gbytes instalados correctamente (suponemos que obligando a Vista a usar una extensión PAE ), podría no ofrecer el mismo rendimiento que con un sistema de 64 bits, lo que causaría un hipotético lastre para el rendimiento final del equipo. Aun así, consideramos que el mayor problema reside en el hecho de que muchos usuarios aún están  acostumbrados a Windows XP, pero ya es inevitable que los fabricantes preinstalen Windows Vista, ya que Microsoft dejó de ofrecer la posibilidad de instalar XP en el mes de junio.

El apartado de almacenamiento se ha cubierto con una unidad SATA de 320 Gbytes de capacidad a 5.400 rpm. La tecnología HP Protect-Smart cuenta con acelerómetros que detectan movimientos repentinos del equipo y consiguen minimizar el riesgo de pérdida de datos.

 

La gráfica elegida para el HP Pavillion dv4 es una NVIDIA GeForce 9200M GS. Es una tarjeta dedicada con 256 Mbytes de memoria de vídeo y soporte para decodificacion de vídeos HD. Realmente este modelo es una 9300M GS con una frecuencia rebajada, así que soporta por hardware juegos que hagan uso de DirectX 10. En la práctica, con el dv4  los juegos más modernos sólo funcionan con resoluciones bajas y sin añadidos como filtros anisotrópicos. Sin embargo, títulos como Far Cry o HalfLife 2 se ejecutan de forma muy fluida con detalles medios. Es decir, podemos jugar, pero sin exigir demasiado. Aunque no sea un portátil para hardcore gammers, sí que tenemos que reconocer que sus posibilidades lúdicas son superiores a las de otros equipos con gráficas de memoria compartida.

 

El HP Pavillion dv4 cuenta con un buen surtido de puertos: tiene 2 USB 2.0 y un puerto eSATA que también funciona como USB adicional.  Además incluye una salida VGA, otra HDMI y una conexión Ethernet (nuestra unidad no tenía modem, pero está disponible como opción)

Las dos salidas para audio situadas en el frontal del equipo.

 

En la parte frontal del equipo tenemos conectores para el micrófono y dos para auriculares. Algo muy cómodo cuando queremos compartir música o ver una película. El equipo incluye un puerto propietario para conectarlo a una base que puede adquirirse de forma opcional y aporta más puertos, un sistema de sonido estéreo y un atril para el ordenador.

 

La unidad regrabadora de DVD tiene la tecnología LightScribe y es posible extraerla y cambiarla por una pieza especial con el fin de reducir peso. En nuestra unidad de prueba no venía incluida pero la versión comercial sí la incorpora.

 

El apartado de conectividad es casi perfecto, pero no incluye el módem 3G instalado que anunció HP en su presentación. Si queremos acceso a redes de datos móviles tendremos que pasar por caja (rondan los 200-300 euros). Al menos el puerto es fácilmente accesible y la instalación se reduce a insertar el dispositivo. Tiene el resto de opciones habituales, WiFi, Ethernet y Bluetooth 2.0.

 

Acceso sencillo para instalar un módem HDSPA.

 

 

Nuestras pruebas

 

Como siempre, sometimos al equipo a nuestra batería de tests, comprobando rendimiento y autonomía. Además lo usamos durante varios días con las aplicaciones más habituales, reproduciendo vídeos y  ejecutando algunos juegos para probar qué tal se porta en el uso real.

 

 

Como demuestran los resultados el HP Pavillion dv4 puede satisfacer las necesidades de potencia de cualquier usuario. Su buen procesador y sobre todo la generosa cantidad de memoria ayudan al buen rendimiento del equipo en casi todos los campos. El apartado 3D es aceptable. Si bien no puede compararse a otro tipo de equipos que integran tarjetas gráficas más modernas, sí que permite ejecutar videojuegos no demasiado exigentes y reproducir video HD con soltura. El sonido del equipo es muy bueno para tratarse de un portátil. Los pequeños altavoces Altec Lansing suenan limpios y contundentes.

 

 

 

En las pruebas de autonomía no destacó especialmente. Se comporta de forma muy similar a otros equipos de su rango y puede alcanzar, en condiciones normales de uso unas tres horas y cuarto de autonomía (brillo medio, WiFi activado). En el exigente test de Battery Eater superó las dos horas de funcionamiento.

Conclusiones

 

El Pavillion dv4 es, sin lugar a dudas, un equipo completo y funcional. Es adecuado para toda la familia, robusto, resistente y con accesos directos a funciones multimedia. Detalles como el conector eSATA o lo bien que funciona su sistema de disipación gustarán a los usuarios más avanzados. Un hardware muy potente ayuda a que la experiencia del usuario sea ideal, no notando ralentizaciones en el trabajo en ningún momento.

 

Con un precio de 999 euros, ésta es una de las mejores opciones en su categoría por capacidades y por la calidad de acabados que aporta una compañía como HP. Quizás podemos achacarle que sea algo pesado y que el touchpad no sea más preciso (por otra parte lastre común en la mayoría de equipos) pero, en general, el HP Pavillion dv4 es un portátil muy recomendable.

 

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