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Adiós a los discos duros: caso de uso y guía de compra SSD

Adiós a los discos duros: caso de uso y guía de compra SSD

Las ventajas de SSD frente a los discos duros como estándar de almacenamiento masivo en ordenadores personales son conocidas y abundantes, especialmente en cualquier aspecto de rendimiento, arranque del sistema operativo, apertura de aplicaciones o en transferencia de datos. También ofrece ventajas en ruido, emisión calorífica y consumo por su base en las memorias NAND flash y la ausencia de partes móviles. La mejora en robustez y resistencia en las últimas generaciones de estas unidades de estado sólido han acercado su tiempo medio entre fallos (MTBF) a lo que ofrece un disco duro típico de consumo, si bien este aspecto dependerá del tipo de memoria usado que puedes analizar en la guía de compra que te recordaremos al final. Simplemente citar que los fabricantes han apostado últimamente para el gran consumo por las memorias flash NAND TLC (triple nivel por celda) para aumentar la densidad y bajar costes, aún penalizando -en teoría- su resistencia frente a formatos anteriores como MLC y SLC, que se reservan para modelos profesionales. Y aquí llegamos a un punto importante, el precio de venta de SSD. La bajada del coste de las memorias (hasta finales de 2016 porque en 2017 han subido) ha permitido acortar el precio final de SSD frente al de los discos duros, imbatibles en todo caso en coste por GB. Por todo ello, en los últimos años una buena parte de fabricantes OEM las montan por defecto o las ofrecen en opción y también los usuarios han decidido actualizar equipos o crear nuevos con ellas. Caso de uso: "adiós" a los discos duros Yo he sido uno de ellos y te contaré la experiencia por si es de utilidad. Vaya por delante que es un caso de uso personal, porque cada usuario es un mundo y tiene diferentes necesidades en capacidad y rendimiento, así como distintas posibilidades de gasto. En ordenadores portátiles Hace tiempo que reemplacé el disco duro del ordenador portátil en una guía práctica que ya publicamos. El modelo no tenía conector M.2 y además en aquellos momentos las SSD PCIe estaban carísimas. Por ello opté por una SSD SATA primero de 120 y después de 250 GB, actualmente la más equilibrada en precio. Aunque perdí capacidad de almacenamiento frente a los 750 GB del disco duro, para mis necesidades la capacidad era y es suficiente, y la enorme mejora de rendimiento, consumo o ausencia de ruido y calor, lo compensaban sobradamente. Por supuesto, lo del "adiós" a los discos duros es un eufemismo, porque podemos y debemos aprovechar todos los que vamos retirando. En mi caso lo destiné como disco duro portátil. Su formato de 2,5 pulgadas permite llevarlo en un bolsillo en cualquier parte y utilizarlo en un montón de aplicaciones, como simple unidad de almacenamiento de archivos externo; para copias de seguridad del PC; consolas o smartphones o en soluciones como media center, NAS o conectado al router para distribución de contenido en la red local. Para ello compré una carcasa con salida a USB 3.0 (baratísima) y en un minuto estaba funcionando. Puedes revisar la Guía "Cómo aprovechar viejos discos duros para unidades externas" para darle nueva vida a tus unidades. El nuevo portátil que adquirí el año pasado ya montaba una SSD por lo que ahí se mantiene. Es una SATA con 250 GB y la verdad que aquí sí necesitaría algo más de capacidad, especialmente para soportar la barbaridad de espacio que ocupan los juegos actuales. Es un equipo de trabajo y no me da tiempo a jugar demasiado, pero lo necesito para los análisis que te vamos ofreciendo. Como ejemplo, XCOM 2: War of the Chosen junto al juego base y anteriores DLC, ocupan casi 70 GB. Será la siguiente compra de SSD. Como el portátil soporta M.2 a PCIe aprovecharé el próximo cambio para aumentar el rendimiento además de la capacidad. Necesito mínimo una unidad de 500 GB y de momento no da el presupuesto. Espero a noviembre a las ofertas del Black Friday. En el PC de sobremesa Al igual que en los portátiles, llevaba tiempo pensando en ocupar el almacenamiento únicamente con SSDs, pero aquí la situación es más complicada porque sí es obligatorio tener más capacidad. Por ello y como han hecho muchos usuarios, comencé por instalar una SSD de pequeña capacidad junto a los discos duros, como puedes ver en la "Guía: Montaje de SSD en un PC manteniendo el disco duro". Es una opción excelente hasta que el presupuesto nos permita actualizar todo a almacenamiento sólido. Como sabes, en este tipo de instalaciones la SSD es la unidad primaria desde donde arranca el equipo y es allí donde instalamos el sistema operativo y las aplicaciones principales, dejando los discos duros para almacenamiento masivo. En mi caso, con dos buenos discos WD Black de 2 TB en RAID 0 para limitar la diferencia de rendimiento frente a la SSD y un NAS en RAID 1 adicional para copias de seguridad. En ello estaba cuando una semana antes del Amazon Prime Day de julio comencé a oír un ruido sospechoso en el NAS. Los discos duros siempre suenan (como puedes comprobar en esta guía de sonidos HDD), pero éste aunque funcionaba, era anormal y se trataba del típico cabeceo que adelantaba el final de su vida útil. Aunque el RAID 1 está destinado a cubrir estos casos, no quise correr riesgos y realicé una copia de seguridad en otras unidades externas. Con las ofertas de Amazon a la vuelta de la esquina, ya tuve claro que había que comprar SSD. Dicho y hecho. Aunque no era necesario que fuera un modelo de la misma marca que el que tenía instalado (EVO 850 500 GB), Samsung puso a tiro esta misma unidad y por 129 euros voló a casa. Ahí decidí que era hora de decir adiós a los discos duros en el PC. Monté las dos SSDs en el PC con un RAID 0 y aproveché para realizar una instalación "limpia" de Windows 10. Algo recomendable cada cierto tiempo o en su defecto una restauración. El RAID 0 en SSD no ofrece el aumento de rendimiento que usando discos duros porque la interfaz SATA lo limita y obliga a trabajar más a las unidades. Sin embargo, siempre se gana rendimiento, especialmente en escritura. Por otro lado, los archivos importantes van a la nube directamente y todas las copias de seguridad están en el NAS en el RAID 1. La placa base soporta unidades M.2 a PCIe y esa será la próxima inversión. Similar a la estrategia anterior con los discos duros y como no hay pasta para montar directamente una unidad de 3 o 4 Tbytes, seguramente optaré por una unidad de pequeño tamaño (120 o 250 GB) que usaré para el sistema y apps principales junto a las SSDs. Ya te contaré la experiencia si alguna se pone a tiro en el Black Friday de noviembre :) En cuanto a los discos duros WD Black que estaban en el PC, los he pasado al NAS. No son los ideales para esta tarea porque se desaprovecha su gran rendimiento y otras series de discos como WD Red están especializados en ello, cuestan menos y ofrecen menor ruido y consumo. El tema es que había que aprovecharlos porque no quiero comprar más discos duros. El disco duro sobrante del anterior NAS lo dejo para backup e intercambio de archivos en caso de necesidad, junto al del portátil que también hemos aprovechado como unidad externa y otros de menos capacidad que he ido acumulando. Concluyendo. Como dije al principio, es un caso de uso particular. En el portátil principal solo tengo 250 GB y me viene justo. En el PC sólo tengo 1 Tbyte de capacidad interna y entiendo que pueda ser insuficiente para una parte de usuarios a poco que tengas unos cuantos juegos instalados. A mí me basta aquí. Lo complemento con los 2 Tbytes del NAS y he ganado en buen grado en rendimiento, en consumo, en emisión calorífica o en ruido. Para el que no tenga bastante capacidad, la otra configuración de la que hemos hablado es óptima: SSD para el sistema y aplicaciones principales y discos duros (si montas RAID mejor que mejor) para almacenamiento masivo. Guía de compra Aprovechando el caso práctico, actualizamos la guía de compra con los modelos más interesantes en rendimiento/precio y todo lo que un usuario debería conocer de estas unidades.  Formatos El formato más popular y versátil es el que utiliza el estándar de 2,5 pulgadas (igual que los discos duros). Si lo vas a montar en un ordenador portátil solo tienes que asegurarte que su altura sea soportada, porque existen unidades de 9,5 mm y 7 mm. Para ordenadores de sobremesa, te sirven todos los existentes. Puedes utilizarlos tal y como se entregan aunque lo ideal es comprar un adaptador a 3,5 pulgadas para un mejor montaje en una torre de PC. El segundo formato más importante a valorar es el denominado M.2.Destinado a sustituir a los mSATA, sus ventajas en tamaño, peso y consumo sobre los que usan el estándar de 2,5 pulgadas, son enormes y se pueden utilizar en portátiles o sobremesa. También mejora en rendimiento dependiendo de la interfaz utilizada como luego veremos. Entre sus desventajas, podemos citar un mayor coste y menos versatilidad ya que no todas las placas base lo soportan. Un tercer formato que podemos encontrar para equipos de sobremesa es el de tipo tarjeta pinchada directamente en un slot PCI de la placa base. En este formato se incluyen las unidades que montan sus chips directamente en la tarjeta o si ésta se utiliza como accesorios para poder montar las M.2 anteriores en placas que no tengan un conector especializado. Rendimiento – Buses de conexión Otro elemento distintivo a la hora de comprar una SSD es su bus de conexión. Las unidades de 2.5 pulgadas se conectan a la interfaz SATA(no compres nada que no soporte SATA-III – 6 Gbps), mientras que M.2 se pueden conectar a SATA o a PCIe. Son éstas últimas las más extendidas y las que marcan la diferencia en rendimiento. La interfaz utilizada termina redundando en un mayor rendimiento y es una de las principales ventajas de las SSD. Cuando reemplaces un disco duro verás como tu portátil “vuelve a la vida” en tiempos de arranque, apertura de aplicaciones, transferencia de archivos y en rendimiento general de la máquina. Sin embargo, no todas las SSD ofrecen el mismo rendimiento incluso bajo el mismo bus de conexión, derivado de las memorias utilizadas y especialmente de su controlador. El usuario que compre hoy un SSD, no debería conformarse con menos de una unidad que no alcance los 500 Mbytes por segundo sobre SATA en velocidades de transferencia de datos tanto en lectura como en escritura. Hay SSDs muy baratas que rebajan este dato especialmente en escritura. Evítalas, no merecen la pena. Las M.2 que utilizan PCIe son las unidades más rápidas que vas a encontrar en almacenamiento sólido de consumo. Utilizan la interfaz nativa PCI-e para disparar su rendimiento hasta un máximo teórico que llega a multiplicar por cinco el de las unidades de estado sólido conectadas a SATA. Aunque en sus inicios su precio era prohibitivo para el gran consumo, las distancias frente a SATA se están reduciendo y por ellas pasan el futuro del almacenamiento en PC. A destacar que las nuevas generaciones de SSD M.2 PCIe soportan el estándar NVM Express, diseñada desde cero aprovechando la baja latencia y el paralelismo de los SSD PCI Express, ofrecen un rendimiento espectacular, convierten la unidad en arrancable, permitiendo prescindir completamente de otras unidades de almacenamiento, como los discos duros. Si vas a comprar este tipo de SSDs para reemplazar por completo disco duros, asegúrate que tu placa soporta o puede ser actualizada para soportar el protocolo NVM y convertir la unidad en arrancable. De lo contrario, no podrás utilizarla como unidad principal para instalar en ella el sistema operativo. Capacidad Hay una diferencia importante entre la forma que manejan los datos una SSD y un HDD. Una SSD escribe datos en trozos llamadas “páginas”. Un grupo de páginas se denomina un bloque y con el fin de escribir nuevos datos en un bloque ocupado, todo el bloque tiene que ser borrado primero. Para evitar la pérdida de datos, toda la información que existe en el bloque primero debe ser trasladado a otro lugar antes de que el bloque se puede borrar. Una vez que los datos se mueven y el bloque se borra, sólo entonces se pueden escribir. Este proceso es casi instantáneo pero requiere espacio libre vacío para que funcione correctamente. Si no hay suficiente espacio libre el proceso pierde eficiencia y se ralentiza. Comentamos este apartado técnico porque afecta a la capacidad cuando realizamos la compra de una SSD. Para lograr su máxima eficiencia deberíamos dejar libre aproximadamente un 20 por ciento de la unidad. De ahí que -actualmente- recomendemos la compra de una unidad de al menos 250 Gbytes si la queremos instalar en un ordenador portátil para reemplazar el disco duro instalado. Evitaríamos las unidades de 128 y 64 Gbytes, exceptuando si el presupuesto es crítico. En un PC de sobremesa las necesidades de capacidad de almacenamiento son mayores tanto si reemplazamos todos los discos duros (caro pero más efectivo) como si hacemos convivir la SSD (como primera unidad de arranque para el sistema y aplicaciones) con el/los discos duros instalados. Montar una SSD de baja capacidad y precio que funcione junto al disco duro es una buena opción para no gastar demasiado. Si tu presupuesto es más amplio y quieres lo mejor, puedes apostar totalmente por SSD. Unidades con 1, 2 y 4 Tbytes son ya comunes; Fixstars tiene a la venta modelos con 6 Tbytes; SanDisk o Samsung comercializarán unidades de 8 Tbytes este año, lo mismo que Intel de la mano de Micron ofertará modelos con 10 Tbytes. Resistencia y Longevidad A pesar de sus componentes mecánicos, los discos duros siguen siendo “norma y seña” en cuanto a resistencia de unidades de almacenamiento y de ahí su uso masivo en servidores y centros de datos 24/7 donde prima la fiabilidad por encima de todo. Además, requieren pruebas y certificaciones que pueden durar meses y por ello la entrada de SSDs ha sido hasta ahora tímida. A diferencia de los discos duros, las SSD no tienen partes móviles lo que les otorgan una gran ventaja en cuanto a imposibilidad de fallo mecánico. Por contra, los SSD son más propensos a fallos de energía eléctrica mientras que la unidad esté en funcionamiento, provocando corrupción de datos o incluso el fallo total de los dispositivos. Además, los bloques de memoria en un SSD tienen un número limitado de operaciones de escritura. Afortunadamente, las nuevas generaciones han mejorado muchísimo en fiabilidad. Todas las SSD incluyen células de memoria adicionales libres para cuando las otras fallen no perder capacidad, reasignando sectores dañados. Los fabricantes ofrecen 3, 5 o hasta 10 años de garantía y la vida media oficial de una SSD se estima entre 5 o 7 años. Últimas pruebas de resistencia han confirmado este aumento de fiabilidad con algunas series de unidades sobreviviendo después de soportar una prueba masiva de escritura por encima de los 2 petabytes. Una cantidad de datos enorme que un usuario en condiciones reales (normales de uso) tardaría decenas de años en completar. En las últimas generaciones de SSD, los fabricantes están apostando por las memorias flash NAND TLC, triple nivel por celda. Esta tecnología aumenta la densidad de almacenamiento y rebaja costes, pero reduce la resistencia de formatos anteriores como MLC y especialmente SLC, Single-Layer Cell que solo almacena un bit por celda y que ya no verás en el mercado de consumo. Compra SSD – Modelos y Precios Una vez conocido todo lo anterior (que no es poco) nos vamos de compra. Aunque no es el motivo de esta guía, tendríamos mucho que tratar sobre el controlador utilizado, la caché, el fabricante de la memoria, su tipo o el sistema de fabricación que veíamos en el párrafo anterior. Baste conocer que cualquiera de los grandes fabricantes (Samsung, Kingston, OCZ (Toshiba), SanDisk (WD), Crucial…) nos van a ofrecer modelos interesantes y variados en rendimiento y capacidad. En cuanto al precio, destacar que en el mes de septiembre han seguido subiendo respecto a 2016, aunque ya más ligeramente que en meses anteriores y referidos a los modelos SATA. Por contra, todos los modelos PCIe que mantenemos en la guía han bajado de precio. Lo habíamos adelantado: el aumento de la demanda de memorias flash ha sido constante y no solo para PC, sino por el aumento en móviles inteligentes y otros segmentos. Con ello, el precio de SSD rompió en 2016 una tendencia a la baja que parecía no tener fin, a medida que lo hacía el coste de las memorias flash NAND, el componente base y más caro para fabricar estas unidades de estado sólido. Si estás dispuesto para la compra, te ofrecemos una selección de la oferta actual de unidades de estado sólido, con diferentes capacidades. Los separamos por formatos entre las SATA y M.2-PCIe que hemos visto en el artículo. No te vas a equivocar; hay muchísima oferta de todos los fabricantes. SSD SATA Samsung EVO 850. Es el modelo más vendido del líder del sector de las SSD. La versión de 250 GB es la más rentable en precio por GB y cuesta 96 euros). La versión de 500 GB cuesta 154 euros, mientras que si necesitas mayor capacidad, la versión de 1 TB cuesta por 324 euros. Tienes también versiones superiores con 2 y 4 Tbytes, aunque en estas capacidades el precio sube bastante. Kingston SSDNow UV400. Serie de otro fabricante de garantía en unidades de estado sólido. Tienes variantes de 240 GB por 90 euros, 480 GB por 154 euros y una versión con 960 GB por 357 euros. SanDisk SSD Plus. Otra de las grandes del sector, adquirida por WD, con una serie de consumo que ofrece versiones de 240 GB por 87 euros, 480 GB por 158 euros y la versión de 960 GB por 291 euros. OCZ TR150. Recuperada con la compra de Toshiba, monta memorias del fabricante japonés (de lo mejor del sector) y ofrece unidades de 480 GB por 204 euros y versión de 960 GB por 293 euros. Crucial BX300. Novedad reciente de uno de los integradores que trabajan con memorias externas, en este caso de Micron, ofreciendo unidades en capacidades de 120 GB por 61 euros; 240 GB por 92 euros y 480 GB por 153 euros. Western Digital Blue 3D. Otra de las novedades del verano son los nuevos modelos del gigante de los discos duros. Unidades en formato de 2,5 pulgadas y M.2, pero utilizando la interfaz SATA. Con capacidad de 1 Tbyte cuesta 343 euros. SSD M.2 – PCIe Samsung 960 EVO. Aterrizó hace un par de meses en el mercado, pero va a marcar un antes y un después, al ofrecer un rendimiento desconocido en almacenamiento de consumo: 3.200 Mbytes por segundo en modo lectura. Ha bajado de precio y la unidad de 250 GB se vende por 134 euros, el modelo de 500 GB cuesta 238 euros y la versión de 1 Tbyte, 499 euros. WD Black PCIe SSD. Otra de las novedades este año es una unidad de estado sólido del líder de discos duros con 2050 MB/s en lectura. Con 256 Gbytes cuesta 115 euros y con 512 GB por 214 euros. Toshiba OCZ RD400. Toshiba ofrece un modelo MLC NAND con memorias propias de 15 nanómetros y un rendimiento estratosférico: hasta 2.600 MB / s y 1.600 MB / s. La variante de 256 GB cuesta 171 euros, mientras que la de 512 GB cuesta 282 euros. Kingston HyperX Predator. Otra de las series de M.2 recomendables con velocidades de hasta 1400 MB/s en lectura y 1000 MB/s de escritura. Ofrece un adaptador HHHL opcional para pincharlo en slot PCI si no tiene un conector M.2 dedicado. La versión de 240 Gbytes cuesta 182 euros y la versión de 480 GB tiene un precio de 337 euros. Intel SSD 750 Series – Unidad en formato de tarjeta pinchada a slot PCIe con 400 Gbytes de capacidad (MLC, HHHL AIC, PCIe 3.0 X 4). Más enfocada a estaciones de trabajo cuesta 352 euros. Samsung 960 PRO. Quizá la SSD más avanzada del mercado y la más rápida: 3500 MB/seg en lectura. La unidad de 512 GB ha bajado de precio hasta 288 euros,  mientras que el modelo de 1 TB cuesta 489 euros. Corsair Neutron NX500. Entre las novedades de los últimos meses destaca el rápido (y caro) Neutron con 400 GB por 414 euros y la versión de 800 GB por 785 euros.
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13/09/2017Juan Ranchal
Sigue en prisión el hombre que se niega a descifrar sus discos duros

Sigue en prisión el hombre que se niega a descifrar sus discos duros

Francis Rawls, un ex-policía de Filadelfia, seguirá en prisión por negarse a descifrar los discos duros que le fueron incautados en una operación de lucha contra la pornografía infantil, una medida que merece un pequeño análisis. Durante las diligencias de investigación, celebradas hace casi dos años, Francis Rawls dijo que había olvidado la contraseña del sistema de almacenamiento seguro Apple FileVault que utilizaba, una casualidad que podría llevarnos a la presunción de inocencia ("in dubio pro reo" en Derecho español) y a pensar que es una injusticia, pero la realidad apunta a todo lo contrario. Los investigadores concluyeron que el contenido almacenado presentaba trazas de un cifrado que coincidía con otros relacionados con pornografía infantil, y por si esto fuera suficiente la hermana del reo confirmó que éste le había mostrado en ocasiones imágenes de ese tipo. Esto unido a ese "lapsus" de memoria no deja lugar a dudas, Rawls sólo está intentando protegerse, pero la jugada no le ha salido bien. El tribunal que conoce su caso decretó prisión indefinida hasta que "recupere la memoria" y decida descifrar sus unidades de almacenamiento para cooperar con la investigación que todavía sigue abierta. Sus abogados han intentado apelar esa decisión dos veces pero han fracasado, y todo parece indicar que su intento de llevar el caso a la Corte Suprema de Estados Unidos también será un fracaso. Como anécdota, y para que veáis lo distinto que es el sistema estadounidense (eminentemente jurisprudencial) os confirmo que para rechazar la apelación han aplicado una parte de la Judiciary Act del año 1789, la "All Writs Act". Más información: Bleeping Computer.
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04/09/2017Isidro Ros
Estos son los discos duros que más fallaron durante el pasado trimestre

Estos son los discos duros que más fallaron durante el pasado trimestre

Los chicos de BackBlaze han actualizado su conocido artículo en el que analizan de forma continuada los discos duros que más fallan siguiendo una base trimestral. Nada más empezar el artículo indican que han añadido 635 discos duros nuevos, lo que significa que actualmente utilizan un total de 83.151 unidades en sus pruebas. Es una cantidad muy grande que desde luego permite dar un valor claro a las conclusiones que extraen sobre fiabilidad, y que además se ve respaldada por esa base de uso continuado y de información actualizada cada tres meses. En el primer cuadro que acompañamos podemos ver los resultados del segundo trimestre del año. En él se observa claramente que los discos duros que más han fallado han sido los Seagate de 4 TB y los de 6 TB. La segunda tabla muestra la tasa total de fallo acumulada desde abril de 2013 hasta junio de 2017, y de nuevo vemos que los modelos de alta capacidad de Seagate son los que pero parados salen. Justo al final de cada grupo podemos ver la media de fallo de todos los modelos ordenados por capacidad, datos muy interesantes que nos permiten hacernos una idea del grado de fiabilidad que tienen las unidades de 3 TB, 4 TB, 6 TB y 8 TB, Por último hay que destacar que BackBlaze ha aprovechado para llevar a cabo una comparativa del grado de fiabilidad que ofrecen los discos duros para el sector profesional y las unidades de consumo, y aunque en teoría los primeros deberían quedar muy por encima la realidad es que ambos ofrecen resultados casi idénticos. Más información: Web oficial de BackBlaze.
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30/08/2017Isidro Ros
Tu NAS se emocionará al ver los discos duros WD RED de 10 TB

Tu NAS se emocionará al ver los discos duros WD RED de 10 TB

La serie de discos duros optimizada para NAS, WD RED, tiene un nuevo modelo que avanza hasta 10 Tbytes de capacidad de almacenamiento, la mayor que ofrece la industria. Un modelo perfecto para NAS, uno de los sistemas de almacenamiento más interesantes al sumar las ventajas de un disco duro externo simple conectado a un puerto USB y también las de un servicio en nube como Dropbox o Google Drive, pero sin entregar los datos a a una empresa externa. Un sistema de almacenamiento externo conectado a la red local al que pueden acceder todos los dispositivos conectados a la misma, (PCs, smartphones o tablets...) con independencia del sistema operativo que utilicen. Como vimos en nuestra última guía NAS, es un sistema adecuado tanto para grandes empresas como para un hogar que requiera almacenamiento avanzado y centralizado. Depende del tamaño, claro, y ahí es donde destaca este WD RED de 10 TB, que no solo mejora en capacidad, sino en tecnología al emplear la tercera generación de tecnología de helio, que sustituye el aire del interior del disco por este gas, para reducir de forma drástica la fricción y la resistencia gracias a una densidad siete veces menor. El resultado es menor temperatura, ruido y consumo, valores apreciados en un disco duro para NAS. WD RED de 10 TB tiene una garantía de tres años y hay una versión RED Pro con cinco años de garantía.  Como el resto de la serie, incluyen tecnología NASware 2.0 que mejora la fiabilidad de la unidad y protege los datos de los clientes en el caso de una pérdida o interrupción de energía. Su precio oficial es de 494 y 533 dólares, respectivamente, y estarán disponibles a comienzos de junio. Western Digital también ofrece capacidades inferiores, desde 2 Tbytes, con precio en los entornos de los 100 euros y muy adecuados para montar un NAS casero. Si vas a montarte uno, asegúrate de la capacidad máxima del mismo. WD RED de 10 TB | Western Digital ¿Qué es un NAS? | Guía de compra, instalación y uso
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19/05/2017Juan Ranchal
¿Fiabilidad de discos duros? ¿Cuáles son los mejores?

¿Fiabilidad de discos duros? ¿Cuáles son los mejores?

BackBlaze ha actualizado su informe sobre fiabilidad de discos duros. Un estudio que lleva realizando los últimos cuatro años con base en la tasa de errores de su propia infraestructura, ya que es un servicio de backup on-line que cuenta con más de 80.000 discos duros en su centro de datos, trabajando a destajo (24/7) y sumando miles de millones de horas de actividad. Por ello es un buen barómetro para comprobar la fiabilidad de discos duros, si bien conviene aclarar que la tasa de fallos registrados en el informe no solo incluyen un fallo directo de las unidades, sino que también se suman fallos de sincronización a las matrices RAID o valores de funcionamiento por encima de un sistema de estadísticas inteligentes. Lo más interesante del estudio es conocer el grado de fiabilidad de discos duros por fabricante, tanto de modelos de consumo como empresariales. Como en años anteriores, destaca el buen comportamiento en general de todos los fabricantes y la baja tasa de errores, si bien hay diferencias por modelos: El estudio vuelve a mostrar el buen comportamiento de los modelos HGST, la antigua división de almacenamiento de Hitachi que fuera adquirida por Western Digital en 2012. También de la misma WDC, sumando entre ambas varios modelos con 0 errores en todo un trimestre. Lo mismo podemos decir de Toshiba. Pocos discos en uso, pero errores casi inexistentes en el trimestre, si bien, en el cómputo actualizado desde abril de 2013 que BackBlaze lleva la estadística, los Hitachi están por delante en el global. Como en años anteriores, las unidades de menor capacidad tienden a registrar menor tasa de errores. BackBlaze usa más los de 3 y 4 Tbytes que los de mayor capacidad por razones de precio y de disponibilidad, ya que necesita 1.200 unidades para completar cada uno de los servidores. A destacar esos 45 HGST de 8 TB usados y su registro de 0 errores en todo un trimestre. Fiabilidad de discos duros: Sobresaliente Como conclusión global y positiva, en general, un usuario de consumo no debería preocuparse por la fiabilidad de discos duros teniendo en cuenta su gran comportamiento en un centro de datos como éste en el que nunca dejan de funcionar y que muchos de los errores registrados se deben a fallos de sincronización a las matrices RAID. Por si te estás preguntando y en comparación con las unidades de estado sólido, también las últimas generaciones de SSD ofrecen una gran fiabilidad como vimos en su baja tasa de retorno o en los test de resistencia. No obstante, SSD tiene sus particularidades y con ello ventajas sobre los discos duros por su ausencia de partes móviles e inconvenientes por su diseño intrínseco basado en memorias flash cuyas células no duran para siempre. Informe fiabilidad de discos duros Q1 2017 | BackBlaze
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10/05/2017Juan Ranchal
Seagate quiere subir el listón con discos duros de 20 TB

Seagate quiere subir el listón con discos duros de 20 TB

Stephen Luczo, CEO de Seagate, ha confirmado que su compañía sigue trabajando para mejorar la capacidad de almacenamiento de sus soluciones y que tienen en mente lanzar discos duros de 20 TB, una auténtica pasada ya que actualmente cualquier usuario normal tiene más que de sobra con 2 TB. Es evidente que con esos discos duros Seagate pondría el ojo en el mercado profesional, aunque su lanzamiento no está previsto para antes de 2020, así que aquellos que necesiten esa ingente cantidad de almacenamiento tendrán que seguir apostando por soluciones combinadas o por utilizar varias unidades diferenciadas. Para llenar ese "vacío" que hay entre 2017 y 2020 la compañía californiana ha confirmado que tienen en su hoja de ruta unidades con 14 TB y 18 TB de capacidad, y también han indicado que los discos duros con 12 TB de capacidad ya se encuentran en fase de pruebas, por lo que si todo va bien deberían llegar al mercado dentro de unos meses. No tenemos detalles sobre el precio que podrían tener esas unidades, pero teniendo en cuenta que las unidades de 10 TB que comercializa Seagate actualmente tienen un coste aproximado de 400 dólares podemos hacernos una idea. Por otro lado Seagate hizo hincapié en su deseo de fijar un mínimo de 1 TB de capacidad de almacenamiento en discos duros para configuraciones base de PCs en sentido amplio, es decir, quiere que todos los equipos que vienen con unidades de 500 GB se conviertan en algo del pasado. Los tiempos cambian y la tecnología avanza a una velocidad vertiginosa. Y parece que fue ayer cuando estaba instalando Ultimate DOOM sobre mi disco duro de 1,2 GB... Más información: PCWorld.
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27/01/2017Isidro Ros
Guía de compras navideñas: Memoria RAM y discos duros

Guía de compras navideñas: Memoria RAM y discos duros

Seguimos con nuevas guías de compra para estas navidades, centrándonos en esta ocasión en dos componentes básicos para cualquier PC, memoria RAM y discos duros. Ambos componentes suelen ser menos problemáticos para los usuarios, ya que normalmente éstos se dejan llevar por una máxima fundamental, elegir la opción con más gigabytes y el precio más bajo. Esto ayuda a acertar en muchas ocasiones, pero hay detalles importantes que debemos tener muy en cuenta antes de elegir, ya que como suele ocurrir en otras parcelas del mundillo tecnológico no todo se reduce a "cuantos más gigabytes mejor". En esta guía iremos más allá y os dejaremos una serie de recomendaciones siguiendo como siempre el criterio de la mejor relación calidad-precio, y también incluiremos enlaces a otras guías que completan el contenido de ésta. Como siempre cualquier duda podéis dejarla en los comentarios. Memoria RAM: cantidad, tipo y capacidad La memoria RAM afecta al rendimiento global del equipo, es decir, de ella depende el óptimo funcionamiento de todo lo que pase por nuestro ordenador, incluyendo desde el sistema operativo hasta las aplicaciones y juegos. Por ello debemos elegir la cantidad adecuada, ya que si tenemos poca RAM nuestro equipo no funcionará con fluidez y podemos experimentar tirones y bloqueos en juegos y aplicaciones, e incluso ser incapaces de correr aquellos que demanden más de la que tenemos instalada. La cantidad es el primer pilar, pero también es importante tener en cuenta el tipo y su frecuencia de trabajo, ya que lo primero determina si será o no compatible con nuestra placa base y lo segundo el rendimiento bruto que es capaz de ofrecer. Una memoria RAM muy lenta puede ofrecer un rendimiento flojo, especialmente en juegos y aplicaciones que dependan en gran medida de ella para funcionar correctamente. No vamos a profundizar más sobre este tema y vamos a pasar directamente a las recomendaciones, ya que su momento publicamos una guía muy completa con todo lo que debes saber sobre la memoria RAM, así que si no tuviste ocasión de leerla te recomendamos que le eches un vistazo, ya que te ayudará a estar totalmente informado sobre este componente. 1-Nivel básico: Ofimática y multimedia En este punto nos centramos en equipos que van a ser utilizados para tareas ligeras, como navegación web, ofimática y reproducción de contenido multimedia. Para disfrutar de una buena experiencia de uso no necesitamos por lo general más de 4 GB de memoria RAM, y tampoco es imprescindible que sea especialmente rápida, así que os recomendamos dos opciones dependiendo de si necesitáis DDR3 o DDR4: Kingston ValueRAM DDR3 4 GB a 1.600 MHz CL11: Una solución muy económica que cumple de sobra por apenas 28 euros. Kingston HyperX Fury DDR4 PC4-17000 4 GB CL14 a 2.133 MHz: Al igual que la anterior es una solución excelente y muy asequible, ya que cuesta 29,95 euros. 2-Nivel básico: Aplicaciones y juegos avanzados Subimos un escalón y entramos a ver las mejores opciones para aquellos que quieran jugar y utilizar aplicaciones que necesiten una cantidad de memoria RAM bastante considerable sin tener problemas de rendimiento. Es imprescindible para ello contar con un mínimo de 8 GB de memoria RAM, y también que la misma tenga una frecuencia de trabajo lo más elevada posible, aunque tampoco es imprescindible que sea la más rápida del mercado. Como en el punto anterior vamos a distinguir dos opciones entre DDR3 y DDR4: G.Skill Trident X DDR3 PC3-19200 8 GB, 2 x 4 GB CL10 a 2.400 MHz: con ellas disfrutaréis de un excelente nivel de rendimiento y de unas latencias reducidas. Su precio es de 72 euros. Corsair Vengeance LPX DDR4 PC-24000 8 GB, 2 x 4 GB CL15 a 3.000 MHz: son la mejor opción calidad-precio, ya que los modelos a 3.200 MHz son bastante más caros y no marcan una gran diferencia. Cuesta 70 euros. 3-Nivel intermedio: Aplicaciones y juegos avanzados Como habrá imaginado más de uno de nuestros lectores en este punto encontramos los kits de memoria de 16 GB, cifra que nos asegura una experiencia óptima en prácticamente cualquier juego y aplicación, y que además nos permitirá disfrutar de una larga vida útil. Este es el mejor nivel en el que puede situarse la mayoría de los usuarios, ya que actualmente sólo las aplicaciones profesionales más exigentes son capaces de aprovechar cantidades superiores de memoria RAM. Al igual que en el punto anterior vamos a distinguir dos opciones entre DDR3 y DDR4: G.Skill Trident X DDR3 PC3-19200 1 6GB, 2 x 8 GB CL10 a 2.400 MHz: de lo mejor que podemos encontrar, ofrecen un rendimiento fantástico y tienen un precio muy bueno, 119 euros.  G.Skill Ripjaws V Red DDR4 PC4-24000 16 GB, 2 x 8 GB CL15 a 3.000 MHz: tienen una relación calidad-precio excelente, ya que cuestan menos que otras soluciones que funcionan a 2.800 MHz. Podemos conseguirlas por 99,95 euros. 4-Nivel alto: Aplicaciones profesionales muy exigentes y juegos avanzados Como dijimos este nivel debería quedar reservado a aquellos usuarios que realmente necesiten más de 16 GB de memoria RAM en su día a día por motivos de trabajo, así que tenedlo en cuenta ya que para la mayoría superar esa cifra no supone ventajas reales, pero sí un gasto importante. De nuevo os dejamos dos recomendaciones diferenciando DDR3 y DDR4: G.Skill Ripjaws X DDR3 PC3-19200 32 GB, 4 x 8GB CL11 a 2.400 MHz: una opción muy equilibrada, con un buen precio y un buen rendimiento. Cuestan 245 euros. Corsair Vengeance LPX DDR4 PC4-19200 32 GB, 2 x 16GB CL15 a 3.000 MHz: no hemos encontrado nada con mejor relación calidad-precio. Muy recomendable, ya que cuestan 228 euros. Discos duros, cosas a tener en cuenta y recomendaciones La elección de un disco duro no es nada especialmente complicado, pero hay una serie de cosas que debemos tener en cuenta antes de lanzarnos a comprar uno. Lo primero es tener claro para qué lo vamos a utilizar, si para almacenamiento masivo a largo plazo o para instalar el sistema operativo, aplicaciones y juegos. Si la respuesta es que sólo lo queremos como unidad de almacenamiento secundaria, es decir, para guardar contenidos multimedia, archivos y fotos, lo ideal es elegir una unidad que tenga al menos 2 TB de capacidad. Su velocidad de rotación y su cantidad de memoria caché queda en un plano secundario, ya que sólo llevaremos a cabo sobre él tareas de escritura de forma en periodos concretos y no nos afectará tanto si es un poco más rápido o un poco más lento. Por contra si vamos a utilizarlo como unidad principal deberíamos buscar una unidad de 500 GB como mínimo y una velocidad de rotación de 7.200 RPM, acompañada de 64 MB de memoria caché. Actualmente existen unidades SSHD, que en esencia vienen a ser un disco duro mecánico con una porción de memoria NAND Flash actuando como caché ultrarrápida que normalmente llega los 8 GB de capacidad. En mi equipo personal utilizo una unidad de este tipo para tener instalados los juegos que uso con menos frecuencia y algunos archivos pesados, evitando así el uso excesivo de mi SSD principal de 512 GB, y debo decir que funciona de maravilla. Recomendación ara presupuestos bajos: Si buscáis un disco duro asequible pero que os asegure una larga vida útil y un buen rendimiento sin gastar mucho dinero os recomendamos el WD Blue de 1 TB a 7.200 RPM. Un clásico muy capaz por tan solo 46,96 euros. Recomendación para presupuestos medios: Subimos el listón tanto en capacidad como en rendimiento. La mejor opción en este punto es el SSHD Seagate de 2 TB, un disco duro que como dije utilizo en mi equipo personal y funciona de maravilla. Cuenta con 8 GB de memoria NAND Flash MLC como caché para acelerar la carga de los archivos que usamos con más frecuencia. Su precio es de 108 euros. Recomendación para grandes necesidades de almacenamiento: Si lo único que necesitas es un disco duro de gran capacidad para ir almacenando tus descargas y contenidos multimedia te recomendamos este Seagate Barracuda de 4 TB, que tiene una velocidad de rotación de 5.900 RPM y cuesta 134 euros. Enlaces de interés: Guías MC.
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16/12/2016Isidro Ros
Cómo aprovechar viejos discos duros para unidades externas

Cómo aprovechar viejos discos duros para unidades externas

Si llevas un tiempo en esto de la informática; te gusta trastear montándote tus propios equipos; has ido actualizando tus unidades de almacenamiento por otras de mayor capacidad y rendimiento o en los últimos tiempos has apostado por el recomendable reemplazo que supone las nuevas SSD, es probable que tengas en casa o en la oficina una pila de discos duros acumulando polvo. Aunque la industria ofrece una gran oferta de soluciones de almacenamiento externo, incluyendo formatos pendrive o los basados en tarjetas de memoria SD, utilizar nuestros viejos discos duros para ello es una manera sencilla y económica de aprovecharlos. How-to Geek ha publicado un artículo que te recomendamos, porque repasa todos los aspectos a tener en cuenta para hacer una reconversión que básicamente pasa por la compra de un adaptador que convierta las unidades internas en externas. Los repasamos a modo de resumen. Tamaño e Interfaz de los discos duros Dando por hecho que el estado de los discos duros es bueno porque funcionaban correctamente cuando fueron desmontados, la primera consideración es conocer el tamaño (factor de forma) y la interfaz de los discos duros que tenemos. Lo más normal es que tengamos discos duros con tamaño estándar de 3,5 y 2,5 pulgadas. Los primeros son usados generalmente en PCs de sobremesa mientras que los de 2,5 pulgadas son usuales de ordenadores portátiles. En ambos casos podemos aprovecharlos para crear unidades externas aunque en los destinados a portátiles tendremos que asegurarnos de su grosor para comprar el adaptador, teniendo en cuenta que podremos encontrar de 12,5, 9 y 7 mm. Estos últimos serán los más adecuados si queremos utilizar la unidad externa en movilidad por su menor tamaño y peso, mientras que los primeros seguramente nos ofrecerán una mayor capacidad de almacenamiento. En cuanto a la interfaz (conexiones internas a la placa base), podremos encontrarnos con los más antiguos PATA (también conocidos como IDE) que dominaron el mercado desde los 80 hasta comienzos de siglo, o los más modernos SATA que fueron introducidos a partir de 2003. Si tenemos que elegir obviamente lo haríamos por los SATA que nos ofrecerán un mayor rendimiento. Interfaz Externa A la hora de comprar el adaptador también debemos tener en cuenta la interfaz que vamos a usar para su conexión. sea USB, FireWire, eSATA e incluso Thunderbolt. eSATA es muy, muy rápida porque conecta directamente a la interfaz SATA del equipo. El problema es que no está disponible en muchos ordenadores. Lo mismo podemos decir de Thunderbolt, además que hay poc oferta. En el caso de FireWire, seguramente será la opción si vamos a utilizar nuestra unidad externa preferentemente con equipos Apple. La elección natural para la mayor parte de usuarios será optar por el puerto USB que ofrece la mayor compatibilidad de todos los formatos y un rendimiento razonable si utilizamos versiones a partir de USB 3.0. También las encontraremos con salida USB 2.0, aún más compatible pero bastante más lenta. En cuanto al conector, podremos encontrar adaptadores con el tamaño estándar, micro o una combinación de ambos. Oferta de adaptadores La oferta es muy amplia y con precios para todos los presupuestos, porque hay soluciones por debajo de los 10 euros. Lo más simple de todo es un solo cable que conecte la interfaz (y alimentación) de un disco duro a un puerto externo de un sobremesa o portátil. Es un poco "chapuza" a la hora de transportarlo por lo que solo lo utilizaríamos en un escritorio. Lo siguiente que podemos utilizar es una base de conexión (dock) en los que pincharíamos los discos duros. Generalmente ofrecen varias bahías para discos de 2,5 o 3,5 pulgadas. Su instalación es sencillísima y sin necesidad de herramientas. También está enfocado a uso en un escritorio fijo, aunque como el anterior se puede transportar. El tercer formato a emplear sería un chasis cerrado en el que introduciríamos nuestro disco duro. Simplemente es cuestión de retirar unos tornillos porque la circuitería ya está incluida en su interior. Hay oferta para discos de 3,5 pulgadas y también para los de 2,5 pulgadas, que son la mejor solución si queremos usarlo como disco duro portátil que vayamos a mover fuera del escritorio. Como habrás visto, varias soluciones para aprovechar esos viejos discos duros que tenemos abandonados por casa y a los que podremos darle muchas utilidades. Como simple unidad de almacenamiento de archivos externo; para copias de seguridad del PC; para uso con consolas o smartphones, o en soluciones más avanzadas para NAS, como medio para instalación de sistemas o utilidades o como media center para contenido multimedia.
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29/09/2016Juan Ranchal
Fiabilidad de discos duros ¿Cuáles son los mejores?

Fiabilidad de discos duros ¿Cuáles son los mejores?

BackBlaze ha actualizado su informe sobre fiabilidad de discos duros que lleva realizando los últimos tres años con base en la tasa de errores de su propia infraestructura. BackBlaze es un servicio de backup on-line que cuenta con 61.523 unidades en su centro de datos trabajando a destajo (24/7) y sumando miles de millones de horas. Por ello es un buen barómetro para comprobar la fiabilidad de discos duros, si bien conviene aclarar que la tasa de fallos registrados en el informe no solo incluyen un fallo directo de las unidades, sino que también se suman fallos de sincronización a las matrices RAID o valores de funcionamiento por encima de un sistema de estadísticas inteligentes. Lo más interesante del estudio es la fiabilidad de discos duros por fabricante. Destacan por su baja tasa de errores con una impresionante marca del 1% los HGST, la antigua división de almacenamiento de Hitachi adquirida por Western Digital en 2012 y que -curiosamente- registran bastantes menos fallos que los propios WD. Los peores por tasa de errores en el centro de datos de BackBlaze son los Seagate aunque se han reducido mucho este año (no sabemos si por nuevos modelos o ajustes software) mientras que los Toshiba se sitúan en segunda posición si bien el número de modelos empleados es muy inferior al resto. Otra de las conclusiones del informe es que las unidades de menor capacidad (2, 3, 4 TB) tienen menos tasa de errores registrados que los de más capacidad. BackBlaze los usa más que los nuevos de 6, 8 o 10 TB por razones de precio y de disponibilidad, ya que necesita 1.200 unidades para completar cada uno de los servidores. La compañía también ha publicado la tasa de errores por modelos donde destaca un HGST de 4 TB que ofrece tasa de errores del 0,48 por ciento en todo un año. Otro dato curioso que observamos es la gran diferencia en la tasa de errores de modelos del mismo fabricante. Todos ellos tienen versiones que en el primer trimestre de 2016 (el último periodo registrado) registran 0 fallos. En general, un usuario de consumo no debería preocuparse por la fiabilidad de discos duros teniendo en cuenta su comportamiento en un centro de datos como éste en el que nunca dejan de funcionar. Por si te estás preguntando, también las últimas generaciones de SSD ofrecen una gran fiabilidad como vimos en su baja tasa de retorno o en los test de resistencia. Informe fiabilidad de discos duros | BackBlaze
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19/05/2016Juan Ranchal
WD PiDrive, un HDD especial de 314 GB para Raspberry Pi

WD PiDrive, un HDD especial de 314 GB para Raspberry Pi

Hace poco vimos el anuncio de la nueva Raspberry Pi 3, una puesta al día del conocido miniPC que viene equipada con un extra de potencia considerable frente a la versión anterior, y que además se ha visto complementado por diferentes accesorios bastante interesantes. Uno de ellos fueron los disipadores de aluminio de apenas cinco dólares que os comentamos en este artículo, recomendables si vamos a utilizarla con aplicaciones muy exigentes, aunque el PiDrive se lleva sin duda la palma. Hablamos de un disco duro fabricado por WD que ha sido especialmente concebido para funcionar con la Raspberry Pi, lo que supone que se trata de una unidad muy compacta y con un consumo energético realmente bajo para evitar posibles sobrecargas en el sistema de alimentación, aunque esto no le impide aprovechar por completo el conector USB. No es la primera vez que este fabricante lanza una solución de almacenamiento dirigida a dicho miniPC, de hecho hace cosa de un año lanzaron un modelo de 1 TB, pero en esta ocasión han apostado por algo más asequible y con menor capacidad. El PiDrive ofrece 314 GB de almacenamiento y viene equipado con una versión especial de la herramienta multisistema BerryBoot, lo que facilita en gran medida su uso en cualquier sistema operativo. Gracias a esa reducción de capacidad frente a la versión de 1 TB su precio es mucho más asequible. Su coste normal será de 45,81 dólares, pero estará de oferta durante un tiempo limitado y se podrá conseguir por 31,42 dólares. Más información: Engadget.
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15/03/2016Isidro Ros
Data Recovery Wizard permite recuperación de discos duros externos

Data Recovery Wizard permite recuperación de discos duros externos

Perder los datos de nuestros dispositivos de almacenamiento puede suponer una enorme catástrofe, sobre todo si no hemos hecho ninguna copia de seguridad y no los tenemos debidamente respaldados, aunque por suerte hay herramientas que pueden ayudarnos a recuperar nuestros archivos perdidos. Una de las más interesantes que podemos encontrar en el mercado es Data Recovery Wizard, ya que no sólo es una herramienta muy completa y fácil de usar, sino que además nos permite hacer recuperación de discos duros externos, un detalle que por sí mismo ya supone un importante valor, ya que en nuestra vida digital es muy frecuente recurrir a este tipo de medios de almacenamiento. ¿Qué puede hacer Data Recovery Wizard? Como anticipamos es una herramienta capaz de recuperar archivos perdidos, incluyendo desde documentos hasta imágenes, música, vídeos e incluso correos electrónicos, y lo mejor es que puede hacerlo en cualquier situación. Esto quiere decir que funciona sin problemas en diferentes escenarios y consigue restaurar nuestros datos sin importar si la pérdida se ha producido por eliminación, formateo, ataque de virus o si han quedado inutilizados por cualquier motivo. Lo dicho le atribuye un alto nivel funcional, pero no se limita a unidades de almacenamiento internas, sino que además permite llevar a cabo recuperación de discos duros externos, como anticipamos, así como de unidades USB, tarjetas de memoria SD, cámaras digitales y otros medios de almacenamiento externo. Por otro lado a nivel de compatibilidad no tendremos problemas, ya que Data Recovery Wizard es compatible con discos duros de alta capacidad, incluidos los modelos de 8 TB, lo que la convierte en una solución capaz de satisfacer las necesidades de cualquier hogar, y también las de empresas, pymes y profesionales autónomos. Una solución muy fácil de usar Hemos dicho que Data Recovery Wizard es una solución muy completa y fácil de utilizar y así es, ya que su interfaz es muy intuitiva y nos permite familiarizarnos con ella casi al instante. Sí, todo está perfectamente estructurado y ordenado de forma clara y simple, por lo que podremos disfrutarla al máximo sin complejos tutoriales desde el primer día, ya que sólo deberemos seguir los tres pasos que os resumimos a continuación: 1-Lo primero que debemos hacer cuando ejecutamos la aplicación es elegir el tipo de archivos que queremos recuperar antes de inicia el escaneo, ya que así conseguiremos un resultado preciso y ajustado. 2-En el siguiente paso elegimos en qué unidad de almacenamiento conectada al equipo queremos que se se lleve a cabo el proceso y seleccionamos el botón de escanear. 3-Cuando el proceso termine nos aparecerán una serie de resultados en la parte izquierda con todos los archivos que ha sido posible recuperar. En este punto tenemos la opción de recuperarlos todos al mismo tiempo si lo consideramos conveniente o hacerlo de forma individualizada, eso ya es cosa nuestra. Puedes disfrutar de la versión EaseUS Data Recovery Wizard Free gratis Ya hemos visto que es una solución muy recomendable y útil, pero lo mejor es que tiene una versión totalmente gratuita que no presenta limitaciones de importancia a nivel funcional, ya que a diferencia de lo que ocurre con otros programas que reducen sus funciones en dichas versiones ésta mantiene toda las de importancia. Así, con EaseUS Data Recovery Wizard Free dispondremos de la misma interfaz y las mismas capacidades de escaneado y restauración de archivos, siendo las únicas diferencias frente a las versiones de pago el soporte de por vida, las actualizaciones y el peso máximo de los datos que podemos recuperar, que es de 2 GB. Sin embargo no tenemos otras limitaciones, por lo que se mantienen las funciones avanzadas, incluyendo la recuperación de discos duros externos y otros dispositivos similares. Como vemos unas limitaciones bastante razonables para una herramienta de este nivel que podemos disfrutar a coste cero, y que os recordamos es absolutamente fiable, ya que no contiene ningún elemento que pueda afectar negativamente a nuestro equipo y tampoco sobeescribe nuestros datos de forma autónoma. Imagen de portada: Shutterstock. Más información en: http://www.easeus.com/
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10/12/2015Isidro Ros
Seagate recuerda que lanzará HDDs de 10 TB este año

Seagate recuerda que lanzará HDDs de 10 TB este año

La conocida compañía dedicada a las soluciones de almacenamiento ha reiterado sus planes de lanzar HDDs de 10 TB antes de que termine el presente año, un paso importante con el que buscan cubrir las necesidades de aquellos que demandan unidades de mayor capacidad. Estos nuevos discos duros estarán basados en seis platos de 1,66 TB cada uno y utilizarán la tecnología SMR (Shingled Magnetic Recording), que resulta considerablemente más lenta que la PMR (Perpendicular Magnetic Recording). Lo dicho supone, sin entrar en complicaciones innecesarias, que estas unidades de almacenamiento tendrán una enorme capacidad a la hora de guardar datos pero serán más lentas en cuanto a velocidad de escritura, algo que hay que tener muy en cuenta. No hay duda de que los discos duros lo tienen cada vez más complicado para seguir compitiendo con los SSDs, ya que no sólo se está acortando cada vez más la distancia en relación euro-gigabyte, sino que además los primeros ya han conseguido superar a los segundos en capacidad de almacenamiento, pero todavía tienen una fuerte presencia que se irá manteniendo en los próximos años. Por otro lado es impresionante la evolución que hemos vivido dentro del mundo del almacenamiento, ya que hace apenas 20 años un disco duro de 1 GB era más que suficiente para todo y ahora el estándar mínimo parece fijado en 1 TB, una comparativa que nos lleva a poner los ojos también en el futuro, ya que quién sabe la enorme cantidad de almacenamiento que necesitaremos dentro de otros 20 años. Más información: Kitguru.
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14/09/2015Isidro Ros
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