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50 consejos para acelerar el PC

Desde Techradar nos proponen cincuenta consejos o trucos para mejorar el rendimiento del PC sin tener que gastar dinero en actualizar componentes. Enfocados a mejorar la velocidad de ordenadores con sistemas Windows, estos tips están destinados a optimizar el hardware, el sistema operativo y las aplicaciones más relevantes de la plataforma. Complementando a otros especiales disponibles en MuyComputer como los Trucos para acelerar tu PC, os ofrecemos un amplio resumen de estos consejos avanzados

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Desde TechRadar nos proponen cincuenta consejos o trucos para mejorar el rendimiento del PC sin tener que gastar dinero en actualizar componentes. Enfocados a mejorar la velocidad de ordenadores con sistemas Windows, estos tips están destinados a optimizar el hardware, el sistema operativo y las aplicaciones más relevantes de la plataforma.

 

Complementando otros especiales disponibles en la Zona Práctica de MuyComputer, como los ”Trucos para acelerar tu PC”, os ofrecemos un amplio resumen de estos consejos avanzados.

 

Optimización del hardware

 

Lograr un PC rápido pasa en primer lugar por la optimización del hardware, la base para lograr las máximas prestaciones del sistema operativo y aplicaciones. No todos los procedimientos listados son sencillos de implementar para todos los usuarios y algunos pueden poner en riesgo tu equipo o el funcionamiento del software, pero no cabe duda que su puesta en marcha puede lograr un aumento de rendimiento notable en todas las áreas del sistema, sin necesidad de gastar en la actualización de componentes de mayores prestaciones. Entre ellos destacamos:

 

Actualización y configuración de la BIOS.

 

Este sistema básico de entrada/salida es un software básico instalado en la placa base que gestiona la comunicación de bajo nivel del hardware del sistema y que permite mediante una interfaz generalmente en modo texto, configurar multitud de opciones. La BIOS se almacena en un chip de memoria pinchado en la placa base y de tipo ROM-EEPROM, memoria de sólo lectura borrable eléctricamente, lo que permite actualizarla y modificarla.

 

 

Y esa sería la primera acción a realizar ya que la actualización de la misma nos permite directamente mejorar las prestaciones, corregir errores y añadir nuevas características y compatibilidad con nuevo hardware. Para ello los fabricantes de placas base publican en sus páginas web las últimas versiones de las BIOS, la herramienta software para actualizarla y guías sobre el método a emplear.

 

La actualización en las placas base más modernas no requiere excesivos conocimientos y se realiza generalmente directamente en el sistema operativo mediante una aplicación Windows típica proporcionada por el fabricante, que es capaz de escribir en la memoria. Además, algunos ensambladores implementan ya sistemas de doble BIOS que limitan el riesgo de que un procedimiento mal efectuado o que un simple fallo de corriente dé al traste con el procedimiento de actualización, lo que irremisiblemente en la mayoría de casos dejaría nuestra placa base inservible, ya que el coste de la reparación sería superior al de la propia placa.

 

Es el caso de placas base más antiguas, el tema se complica, ya que la actualización se realiza generalmente mediante un disquete de arranque en modo DOS puro y como decíamos sin posibilidad de error, por lo que es preciso identificar perfectamente el fabricante de la placa, modelo y versión, realizando una copia previa de la misma. Seguir las instrucciones al pie de la letra y no efectuar la actualización sino estamos seguros de lo que hacemos son normas imprescindibles en este caso.

 

 

Una vez actualizada las posibilidades de configuración de la BIOS son elevadas aunque en el artículo de referencia nos proponen las opciones más interesantes, siempre teniendo en cuenta que buscamos lograr un mayor rendimiento. Entre ellas destacan el apagado de dispositivos integrados en la placa que no usemos (chip de sonido, audio, red, etc.) lo que acelerará el procedimiento de arranque y puede ser complementado en el administrador de dispositivos para cancelar el resto de dispositivos en uso.

 

Otra de las acciones a realizar (entre las múltiples del apartado de la BIOS) para acelerar el arranque sería el apagado de la prueba de memoria extendida, la colocación del disco duro como primer dispositivo de arranque y evitar el chequeo y carga de unidades USB innecesarias. Existen bastantes más aunque no forman parte del contenido del artículo.

 

Overclocking de la CPU, GPU y memoria. 

 

Estas técnicas para aumentar los valores de serie de frecuencias o voltajes, son otro de los aspectos que mejoran directamente el rendimiento general de los equipos aunque como el apartado de la BIOS no está al alcance de todos los usuarios y puede tener sus riesgos, si bien la mayoría de fabricantes ofrecen aplicaciones para el sistema operativo con funciones que permiten efectuar técnicas de overclocking sin tener que tocar los valores de la BIOS. Además, las placas base modernas cuentan con modos automáticos que facilitan enormemente la tarea y minimizan los riesgos, aunque hay que tener en cuenta que su empleo no está cubierto por la garantía del componente en cuestión.

 

 

Especialmente significativo en el aumento de rendimiento es el aumento de la frecuencia del microprocesador, cuya mayoría de modelos permiten “subir de vueltas” entre un 10 a un 20 por ciento su frecuencia de serie, funcionando de manera estable, sin necesidad de sistema de refrigeración especiales o técnicas avanzadas.

 

Algo similar sucede con los chips gráficos, donde potentes aplicaciones de terceros se unen a herramientas sencillas de NVIDIA y ATI capaces de modificar la frecuencia del núcleo, memoria, voltajes o la potencia del ventilador encargado de su refrigeración. También con los chipset integrados Intel Graphics Media Accelerator (GMA) que están instalados en una buena parte de portátiles, para los que están disponibles aplicaciones como GMABooster que mejora bastante la configuración por defecto.

 

También la memoria RAM puede ser objeto de técnicas de overclocking modificando los tiempos de Latencia CAS (CL), Retardo RAS – CAS (tRCD), Tiempo de precarga de RAS (tRP) o Tiempo de precarga de RAS (tRAS). La técnica aquí es de prueba y error hasta que con el mínimo valor el equipo funcione de manera estable, siempre asegurándose que puedes restaurar la BIOS a sus valores por defecto, en caso de que un error grave te impida el acceso.

 

Más ajustes

 

El artículo hace mención a otros apartados para mejorar el rendimiento como suspender el modo de reducción de ruido de discos duros; la ampliación en el administrador de dispositivos de la memoria caché de las unidades de almacenamiento; el uso de Ready Boost, una tecnología de caché de disco incorporada a partir de Windows Vista y que hace uso de memorias USB basadas en Flash o el uso de formatos CompactFlash normalmente más rápidos y que también trabajan con ReadyBoost para mejorar el rendimiento.

 

Coordinador editorial de MC y colaborador habitual en varias webs del grupo TPNET. Al día de todas las tecnologías que pueden marcar tendencia en la industria.

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¿Trabajas con máquinas virtuales? 10 consejos para mejorar el rendimiento

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máquinas virtuales

Las máquinas virtuales son un método rápido, cómodo y seguro para ejecución de software. Muestra su valor en aplicaciones profesionales ante el incremento de las infraestructuras de computación en nube, pero también es una tecnología muy interesante a nivel cliente, profesional y también en consumo.

El uso de las máquinas virtuales no es nuevo ya que se utiliza desde la década de los 60 para virtualizar hardware, software, sesiones de usuarios, dispositivos de almacenamiento o redes. Un recurso tecnológico muy valioso utilizado desde los años 60 indicado especialmente para ejecutar sistemas operativos, para pruebas de software, aplicaciones o juegos incompatibles sin necesidad de tocar el sistema principal que actúa como anfitrión.

Mejorando el rendimiento de máquinas virtuales

Hay oferta disponible para crear máquinas virtuales en las plataformas principales (Windows, Mac y Linux) y algunas versiones son gratuitas. Sea cual sea la aplicación usada, hay una serie de consejos útiles para acelerar su rendimiento. Entre otros:

  1. Asegúrate que Intel VT-x o AMD-V esté disponible y activado. Son extensiones especiales para los procesadores que mejoran su capacidad de virtualización activando la aceleración por hardware. Casi todos los procesadores de las últimas generaciones las soportan. AMD-V está activada por defecto en modelos compatibles. Con procesadores Intel es diferente y lo habitual es que el Intel VT-x venga desactivada por defecto, provocando errores a la hora de utilizar aplicaciones de virtualización. La solución es sencilla y pasa por entrar en la BIOS del equipo o en la configuración del firmware UEFI para activar esta característica.
  2. Crea discos de tamaño fijo y no dinámicos. Al crear la máquina virtual, puedes elegir entre dos tipos diferentes de discos virtuales. Por lo general, aplicaciones como VirtualBox o VMware, utilizan discos discos asignados dinámicamente que crecen a medida que los vas utilizando y necesitas más espacio. Sin embargo, es preferible asignar un espacio fijo desde el principio, tendrás un mayor rendimiento y menor fragmentación. Es la mejor opción a no ser que tu espacio en disco sea crítico y no te quede más remedio que emplear almacenamiento dinámico.
  3. Elige la unidad de almacenamiento más rápida. Muchos usuarios tendemos a instalar y ejecutar las máquinas virtuales en una unidad de almacenamiento secundaria con mayor capacidad y que suele ser un disco duro. Si puedes, haz espacio a tu SSD y utilízala en su lugar, porque la mejora de rendimiento será brutal. Por el mismo motivo, evita emplear unidades externas que -por lo general- te van a ralentizar la ejecución de las máquinas virtuales, a no ser que dispongas de medios rápidos con interfaces Thunderbolt/USB 3.1.
  4. Instala herramientas software adicionales. Después de instalar un sistema operativo invitado en una máquina virtual, debes instalar los paquetes adicionales de software que para ellos disponga la aplicación de VM que estés utilizando. VirtualBox, VMware o Parallels ofrecen herramientas y/o controladores especiales que ayudan a que cada sistema funcione mejor en el hardware particular de tu máquina.
  5. Asigna más memoria RAM. Las máquinas virtuales son devoradoras de memoria RAM. Cada máquina virtual contiene un sistema operativo completo, por lo que tienes que repartir la memoria RAM del ordenador en varios sistemas separados. Microsoft recomienda al menos 2 GB de RAM para sistemas con Windows 7/10 y lo mismo podemos decir de las distribuciones GNU/Linux actuales. Ese es el mínimo recomendado, pero si tienes hardware suficiente deberás asignar una mayor cantidad. máquinas virtuales
  6. Asigna más núcleos de CPU. En máquinas virtuales el procesador sí importa, y mucho. De hecho, hace la mayor parte del trabajo. Si tienes un procesador multinúcleo, asigna los que te puedas permitir. Como con la memoria RAM, todo dependerá del número de máquinas virtuales que arranques simultáneamente y del sistema a virtualizar. Prueba con varias opciones hasta lograr el equilibrio y que no te ralentice tu sistema principal.
  7. Ajusta la configuración de vídeo. Ajustar la configuración de vídeo también puede mejorar el rendimiento de tu máquina virtual y además de gestionar resolución de pantalla como haríamos en el sistema principal, debemos asegurarnos de tener habilitadas la aceleración 2D y 3D. También podemos gestionar la cantidad de memoria de vídeo dedicada. máquinas virtuales
  8. Excluye directorios en el antivirus. La solución de seguridad de tu equipo puede estar escaneando los archivos de la máquina virtual cada vez que se acceda a ellos, reduciendo el rendimiento. El antivirus no puede ver el interior de la máquina virtual para detectar virus que se ejecuten en sistema operativo invitado, por lo que esta exploración es inútil. Para acelerar las cosas, añade el directorio de la máquina virtual a la lista de exclusiones de tu antivirus.
  9. Suspender en lugar de apagar. Cuando hayas terminado de utilizar la máquina virtual, es posible que desees guardar su estado en lugar de apagarla completamente. La próxima vez que la necesites, basta hacer un doble clic para ponerla en marcha. El sistema operativo huésped se reanudará donde lo dejó en lugar de arrancar desde cero. La función es similar a la hibernación o suspensión. La aplicación guarda el contenido de la memoria de la máquina virtual en un archivo en el disco duro, para cargarla cuando lo requiera el usuario.
  10. Para máquinas virtuales, mejora tu hardware. Todo lo dicho anteriormente es una ayuda para mejorar el rendimiento de nuestras máquinas virtuales pero, no hay milagros al utilizar este recurso tecnológico. Aquí sí vale el dicho de cuanto más mejor. Como habrás visto, para que funcionen adecuadamente tenemos que cederles recursos de nuestra máquina principal. Y no pocos. Si tu hardware no es lo suficientemente potente y las utilizas, puedes bloquear por completo tu equipo en cuanto ejecutes un sistema que requiera un cierto nivel de potencia, si bien el consumo de recursos de, por ejemplo, Windows 10 o DOS es totalmente diferente.

Utilizando máquinas virtuales

Como habrás visto la virtualización es un método rápido, cómodo y seguro para ejecución de software, adecuado también para uso en máquinas de consumo para pruebas, ejecución de software incompatible, emuladores y un largo etc.

Los sistemas operativos soportados por las máquinas son numerosos (Windows, FreeBSD, GNU/Linux, OpenBSD, OS/2 Warp, Solaris, MS-DOS, OS X…) y solo están limitados por el propio soporte del software de virtualización que empleemos.

No todas las aplicaciones funcionan igual sobre distinto hardware. Quizá la mejor para empezar sea VirtualBox, software libre y gratuito y que nos permite instalar un montón de sistemas sobre Windows, Linux, Macintosh y Solaris. VMware es una auténtica referencia y además de las versiones de pago, ofrece VMware Workstation Player de manera gratuita para usos no comerciales. Si estás usando macOS, el mejor rendimiento lo obtendrás con Parallels Desktop, aunque puedes usar el mismo VirtualBox o VMware Fusion.

Como guía práctica, puedes repasar la guía “paso a paso” que dedicamos a la instalación de Windows 10 usando VMware. La instalación es muy similar con VirtualBox.

 

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Google puede rastrearte incluso con la ubicación desactivada: así puedes evitarlo

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Hace unas horas, una investigación de Associated Press revelaba que Google recopila datos de nuestra ubicación, incluso si tenemos esta función desactivada desde el “Historial de Ubicaciones”. Aunque no se muestren en la línea de tiempo, los datos de dónde estamos y dónde vamos van a parar a sus servidores con el objetivo de “mejorar nuestra experiencia”.

El texto de Google (sí, ese que casi nadie lee antes de pulsar el botón aceptar) indica claramente esta característica, razón por al que Google esgrime que no han ocultado nada:

“El ‘Historial de Ubicaciones’ es un producto de Google que está completamente habilitado, y los usuarios tienen los controles para editarlo, eliminarlo o desactivarlo en cualquier momento. Nos aseguramos de que los usuarios del ‘Historial de Ubicaciones’ sepan que cuando inhabilitan el producto, seguiremos usando la ubicación para mejorar la experiencia de Google cuando hacen cosas como realizar una búsqueda en Google o usar Google para obtener indicaciones para llegar en automóvil”.

De esta forma, desactivar ese historial solo sirve para Google no nos muestre un recorrido por los sitios donde pasamos, donde comemos o donde nos alojamos. Si cambiamos la opción se sigue haciendo, solo que no podemos verlo. Para comprobar por tí mismo qué sabe Google de tus movimientos solo tienes que entrar en este enlace e introducir tu nombre de usuario y contraseña (si es que no están ya identificado).

Cómo evitar que Google rastree tu ubicación

En el panel de Mi Actividad, Google proporciona una forma de evitar que el rastreo de muchos de nuestros datos. Entra en https://myactivity.google.com/ y ve a la sección Controles de actividad, que verás en la barra de la izquierda. En la siguiente pantalla, desactiva el rastreo tal y como indicamos en la imagen.

Es importante recordar que con esta acción limitamos el rastreo de datos en el futuro, pero los que ya tiene quedarán almacenados. Por otro lado, es posible que algunas funciones de Google no funcionen correctamente tras desactivar esta función, así que tenedlo en cuenta. Finalmente, si quieres eliminar todo rastro debes entrar en Administrar actividad y borrar todos los registros que aparezcan.

Más información | AP

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Cómo activar Do Not Track en los principales navegadores para escritorio y Android

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Do Not Track

La característica de Do Not Track lleva años siendo un estándar implementado en los principales navegadores web del mercado, aunque también está soportado por algunas aplicaciones debido a que en los tiempos actuales tenemos instalados en nuestros ordenadores y dispositivos móviles decenas de productos y servicios que se apoyan en Internet.

Do Not Track se encarga de indicar a los servidores que el usuario no quiere ser rastreado, pero presenta el inconveniente de que es el servidor el que acepta o no esta petición, por lo que al final no termina siendo totalmente efectivo para evitar el rastreo de los usuarios por Internet. Si se quiere protección total contra el rastreo, es preferible utilizar Tor Browser Bundle o algún servicio de VPN, estando esta última cosa bastante a la mano si tenemos en cuenta a Opera.

Aprovechando la ocasión, vamos a explicar cómo habilitar Do Not Track en los principales navegadores web disponibles para escritorio (Windows y posiblemente Mac y Linux) y Android.

Google Chrome para el escritorio

Para habilitar Do Not Track en el popular navegador web de Google hay que dirigirse primero a Configuración en el menú principal.

El segundo paso consiste en desplegar la Configuración Avanzada.

En el tercer paso hay que activar la opción de “Enviar una solicitud de no seguimiento con tu tráfico de navegación”.

Por último hay que confirmar que se quiere habilitar Do Not Track en Google Chrome.

Mozilla Firefox para el escritorio

Activar Do Not Track en Firefox resulta sencillo debido al fuerte enfoque en la privacidad que tradicionalmente ha manejado Mozilla. Para ello, en primer lugar, hay que ir a las Opciones (Preferencias en Linux) de la aplicación.

Luego hay que dirigirse a la sección “Privacidad & Seguridad”.

Por último hay que desplazarse verticalmente hasta hallar la sección “Protección contra el rastreo” para marcar la opción “Siempre” tanto para bloquear los rastreadores como para enviar la señal de “No rastrear”. Lo primero es un bloqueador de rastreadores más potente que incluye Firefox y que se acerca un poco a lo que ofrecen Ghostery y uBlcok Origin, mientras que lo segundo es la propia característica de Do Not Track.

Opera para el escritorio

Debido a que Opera es un navegador basado en Chromium, los pasos a seguir para la habilitación de Do Not Track son similares a los de Chrome, teniendo que acceder en primer lugar a la Configuración de la aplicación.

El segundo paso es similar a Firefox, ya que hay que ir a la sección de “Privacidad y seguridad”.

El tercer paso consiste en seleccionar “Enviar una petición de ‘No rastrear’ con el tráfico de navegación”.

Al igual que en Chrome, una vez seleccionada la opción hay que confirmar la activación pulsando sobre el botón Aceptar.

Además, a través de la navegación privada, se puede acceder al servicio de VPN ofrecido por Opera.

Microsoft Edge en Windows 10

En el navegador web de última generación de Microsoft hay que dirigirse primero al menú de opción, que está situado en los tres punto que se pueden ver en la parte superior derecha de la aplicación, y luego pulsar sobre Configuración.

Luego hay que pulsar sobre el botón “Ver configuración avanzada”.

Deslizarse verticalmente hasta hallar la opción “Enviar solicitudes de Do Not Track”, que obviamente se tiene que activar.

Internet Explorer 11

Sí, el defenestrado navegador web de Microsoft también soporta Do Not Track y resulta muy sencillo de activar. Para ello solo hay que ir al menú de configuración, dirigirse a Seguridad y luego hacer clic sobre “Activar solicitudes de No realizar seguimiento”.

La activación de la característica, además de confirmación, requiere de reiniciar la aplicación.

Google Chrome en Android

Para activar Do Not Track en Chrome para Android los pasos no son en esencia muy diferentes a los que hay que seguir en la aplicación para el escritorio, teniendo que ir en primer lugar a la Configuración de la aplicación.

El segundo paso consiste en dirigirse a la sección Privacidad, dentro de la “Configuración avanzada”.

Después hay que buscar la sección “No realizar seguimiento” y una vez dentro de esta Activar la característica.

Mozilla Firefox para Android

Los pasos a seguir son similares a los de Chrome, teniendo en primer lugar que dirigirse a la sección de Configuración.

Luego ir a Privacidad.

Dentro de Privacidad, en primer lugar hay que activar “No rastrear” y luego dirigirse a “Protección contra rastreo”, que mostrará un diálogo en el que hay que seleccionar la opción Activada.

 

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