10 razones para pasar de Windows 10

10 razones para pasar de Windows 10
19 de junio, 2015

El mes que viene Windows 10 será una realidad al alcance de millones de personas en todo el mundo y como no podía ser de otra forma, en MC vamos calentando motores de cara a tan señalado lanzamiento. Y entre noticia y noticia hay hueco para compartir con vosotros nuestro punto de vista. Sin ir más lejos esta semana habéis podido leer las 10 razones para actualizar a Windows 10 de Juan Ranchal, a las que contestó Tomás Cabacas con 10 razones para no actualizar a Windows 10.

Creo que los dos artículos son muy interesantes porque no apuntan al mismo tipo de usuario, aunque tengo que reconocer que, ambos con argumentos sólidos, la actualización a Windows 10 me resulta más fácil de vender que la no actualización, exceptuando casos específicos. Sin embargo, parece que esto es blanco o negro, o actualizas o no, y el mundo de los bits está lleno de posibilidades.

Así que ni corto ni perezoso vengo a plasmar la contra total, pues también hay razones para pasar de Windows en general y de Windows 10 en particular, y ninguna es porque sí. Pero pasar de la sartén al fuego no tiene sentido. No esperes por lo tanto que mencione a Apple más que esta vez, porque es en Linux y el Open Source donde es más factible encontrar 10 razones para pasar de Windows, alguna como réplica directa a los artículos de mis compañeros. Veamos…

1. Gratuidad y libertad

Mientras que Windows 10 le saldrá gratis -legalmente, se entiende- solo a algunos usuarios, las mejores distribuciones GNU/Linux para el usuario final son cien por cien gratis siempre, además de estar basadas en software libre en su mayoría, lo que significa que puedes copiarlo, regalarlo y distribuirlo a tu antojo.

Ni gratis es libre ni viceversa, pero no es algo que deba preocuparte. Lo importante es que el software libre ofrece ventajas con las que el código privativo no puede competir, tales como -ni siquiera vamos a hablar de licencias- mejor privacidad y seguridad. Más adelante entraremos en ello.

Ubuntu, Linux Mint, elementary OS, openSUSE… dales la oportunidad y lo comprobarás por ti mismo. ¡No hay color!

2. Actualizaciones a tu ritmo

Es interesante que Windows proponga un modelo de desarrollo y actualización continua similar al que las distribuciones Linux llevan empleando años, pero interesante no tiene por qué ser positivo. Las actualizaciones en Windows han sido tradicionalmente un trauma con dos ingredientes principales: lentitud y reinicios. Más le vale a Microsoft pulir este aspecto, porque no es de recibo en los tiempos que corren.

El GNU/Linux, sin embargo, es posible escoger el sistema que mejor se adapte a cada uno: ¿quieres estabilidad y soporte a largo plazo? Usa Debian o Ubuntu LTS; ¿prefieres actualización al límite? Prueba con alguna derivada de Arch Linux fácil de instalar… O no, porque aunque existen distribuciones de actualización continua de verdad y rápidas como el rayo, casi todas permiten disponer de aplicaciones actualizadas de manera sencilla, incluyendo entornos de escritorio y tripas del sistema.

3. ¿Navegadores web?

Uno de mis compis ponía a Microsoft Edge como razón para actualizar y… bien, aceptamos pulpo. Lo digo en serio: el nuevo navegador de Windows 10 tiene buena pinta. Siguiendo con la seriedad, ¿se creen en Redmond que los usuarios de Chrome, Opera o Firefox van a abandonar sus navegadores por una interfaz renovada o porque en un test les saque unas milésimas de segundo? Eso ni en broma. Y sí, en Linux también están Chrome -y su base cien por cien libre Chromium, totalmente compatibles-, Opera, Firefox, Maxthon, Vivaldi y un montón más.

Si lo que buscas es una experiencia por y para el navegador web, la respuesta más apropiada sigue en territorio Linux: Chrome OS. Si tus usos son sencillos y casi todo lo haces desde el navegador, cómprate un Chromebook y a vivir la vida. El sistema operativo de Google no ha dejado de mejorar desde su presentación y aparte de ir haciéndose poco a poco un hueco en el mercado, tiene un futuro de lo más interesante que en algún momento pasará por su integración -una profunda y real- con Android. Tiempo al tiempo.

4. Juegos (Steam Machines)

No cabe duda de que cualquier jugón de PC preferirá Windows a Linux, más que por DirectX, por el ingente catálogo de juegos disponible. Pero Valve ha entrado en acción y desde su llegada a Linux hace un par de años, los juegos han llegado con ellos. Ahora mismo hay más de 1.200 títulos disponibles para Linux solo en Steam, entre los que se cuentan toneladas de indie y cada vez más lanzamiento de grandes estudios. Y esto solo es el principio.

Valve ha apostado fuerte por las Steam Machines gobernadas por SteamOS, sistema operativo basado en Debian, y con esa apuesta han venido, vienen y vendrán, además de juegos, mejoras importantes con respecto a compatibilidad de hardware y nuevas tecnologías. ¿Conseguirá la compañía de Gabe Newell su objetivo de quitarle una parte del pastel a Microsoft? Pase lo que pase, todo lo que consiga Valve con SteamOS redundará en el beneficio de GNU/Linux.

5. Elige tú el ecosistema que te conviene

¿Usas Windows Phone? ¿Verdad que no? Entonces no dejes que te vendan la moto del Continuum. Lo de utilizar el móvil también como PC, conectándole un monitor y otros periféricos, con escritorio y aplicaciones de interfaz adaptable al tamaño de la pantalla que se ocupe, es genial. Pero ni Microsoft va a ofrecer eso aún, ni corren solos esa carrera.

La pena es que una compañía como Canonical, desarrolladora de Ubuntu, no tenga el capital suficiente para competir en igualdad de condiciones. Porque lo que en Windows llaman Continuum, en Ubuntu lo llaman Unity y lleva años en marcha en pos de la convergencia; lo mismo para con el sistema multidispositivo único con el que gobernar PC, móvil, tablet y televisores inteligentes. Y quedaría el Internet de las cosas, donde Ubuntu le lleva clara delantera a Windows.

En resumen, este punto carece de relevancia si no usas Windows Phone, pero habrá que esperar a que ambas propuestas estén disponibles para comparar.

6. Y elige un entorno a tu gusto

Como en el anterior punto, en este tampoco deberías bailar al son que dictan los de Redmond. Modern UI fue un avance curioso que quedó a medio hacer y ahora reculan. No importa, cuando en GNU/Linux puedes encontrar el entorno que mejor se adapte a ti, o al revés: el entorno que mejor puedas adaptar a ti, a tu forma de usar el PC, a tu flujo de trabajo. Tanto visualmente como en funciones, nada tienen que envidiarle KDE Plasma, GNOME o Unity a lo que ya ofrece Windows o a lo que traiga la próxima versión, y en ciertos casos cabría argüir lo contrario.

Pero solo he puesto tres ejemplos y hay muchos más. Por ejemplo, ¿lo tuyo son los escritorios clásicos? Plasma KDE o Cinnamon son alternativas muy potentes y con grandes posibilidades de personalización; ¿prefieres algo más moderno y minimalista? Unity y GNOME Shell son estupendos, cada uno con su propio espíritu; ¿a la Mac OS X? El Pantheon de elementary OS te encandilará al instante… Y lo dejamos aquí, porque quedan unos cuantos y vienen más; y porque en el siguiente punto te animo a…

7. Dile no a la obsolescencia programada

Es una buena noticia que los requisitos técnicos de Windows 10 se mantengan al nivel de los de las versiones previas, pero para los millones de usuarios que todavía continúan en Windows XP no supone alternativa ninguna. GNU/Linux, en cambio, sí. Dicho con otras palabras, hay distribuciones Linux que se mueven con 8 MB de RAM y aunque no hace falta llegar a tal extremo, es para constatar que un equipo en el que Windows XP se arrastre, tiene la posibilidad de revivir con Linux. Puedes empezar probando con Lubuntu, Xubuntu, Linux Mint MATE o Bodhi Linux, y si no es suficiente pasar a Nanolinux, 4MLinux, antiX-M11 o Tiny Core Linux, por citar unas pocas.

A pesar de que haya quien vea la diversidad de Linux como fragmentación, el fuerte del ecosistema es ese, versatilidad al servicio del usuario: distribuciones, entornos de escritorio, gestores de ventanas, línea de comandos… ¡Celebramos la diversidad!

8. Seguridad y privacidad

Vaya por delante que no voy a acusar a Windows de ser un sistema poco seguro, cuando la seguridad no solo depende del sistema, sino del usuario que lo administra. Pero es precisamente por lo que recomendaría mil veces antes Linux a un usuario básico o inexperto. Para estar muy seguro en Linux… O sea, para estar mucho más seguro en Linux de lo que lo estarás en un Windows blindado con antivirus, antiespías y todos los antis que quieras ponerle, tres simples pautas sobran. Piensa que en Linux con un comando o tres clics actualizas todo el software que utilizas, lo que además de ser comodísimo -y rapidísimo en comparación con Windows-, es mucho más seguro, ya que los repositorios están gestionados por los desarrolladores de las distribuciones.

Hay que considerar igualmente que el software libre, por su modelo de desarrollo, siempre será más seguro que el privativo. Y que nadie tergiverse mis palabras, por favor: no me refiero a casos concretos, sino a modelos de desarrollo, y es obvio que cuantos más ojos mejor.

Por otra parte, no hay que confundir seguridad con privacidad, y de nuevo solo el software libre puede asegurar esta última, no hace falta que lo diga Julian Assange. Solo el código abierto, expuesto a la revisión y seguimiento públicos, puede garantizar que no hay puertas traseras o agujeros que las propicien, por ejemplo. Y repito: libre no es gratis, ni existe tecnología infalible.

9. Facilidad

Tal vez le resulte sorprendente a alguien que utilice la facilidad como argumento para recomendar Linux, dada la fama que todavía tiene para los menos informados como sistema para hackers o algo así, pero nada más lejos de la realidad: cualquier persona que sepa leer y le dedique un mínimo esfuerzo, mucho menor del que le requirió “aprender” Windows en su momento, habrá instalado y configurado Linux en un periquete. Y a echar millas.

Podría dar ejemplos -los he dado, léase la gestión de actualizaciones- de por qué la administración básica a nivel de usuario es mucho más sencilla en Linux que en Windows, pero no lo voy a hacer. Al fin y al cabo, sería de nuevo mi opinión, y cada cual tiene la suya, y casi todas son respetables. ¿Qué tal, entonces, un dato objetivo? Ahí va: tras la migración de Windows a Ubuntu del Colegio Agustinos de León, las incidencias en los ordenadores del centro se redujeron en un 90%, incluyendo el “requerimiento de actuaciones sobre ordenadores relativas a desinfección de antivirus, degradación del sistema y problemas de lo más diverso”. Es una muestra valiosa, pues se trata de usuarios no condicionados, no acostumbrados durante años a un mismo sistema.

10. Porque sí

Decía al comenzar que ninguna de mis 10 razones para pasar de Windows sería porque sí, pero me lo acabo de repensar. Teniendo en cuenta que frente a Windows Linux es verdaderamente gratuito, más seguro y privado, más versátil, más sencillo y software libre por encima de todo, solo me queda el porque sí: salvo que seas un jugón empedernido que vive únicamente a base de grandes lanzamientos, o en tu trabajo o estudios te veas obligado a usar software muy específico, cambia de orilla. Además de mejor software, encontrarás una comunidad de personas un poco díscola, pero amigable en último término. Claro que Windows también crea comunidades… botnet, creo que las llaman (broma forzada, sorry).

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