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Apple iPhone 7 Plus, análisis

Analizamos el nuevo Apple iPhone 7 Plus, un teléfono renovado con un procesador más potente, doble cámara, pantalla más brillante y resistente al agua.

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Apple iPhone 7 Plus, análisis, precio, características

El pasado 7 de septiembre se celebró una de esas keynotes de Apple en las que no se presentan productos o servicios que “rompan el molde”. Se sabía que era una keynote preparada para la renovación de su reloj inteligente y también de su teléfono móvil, por lo que la “intriga” propia de estos eventos no era como en otras ocasiones.

Pero que nadie se engañe, fue una gran keynote, de las mejores que hemos vivido en los últimos años porque las novedades introducidas en el Watch Series 2 o en el iPhone 7 (incluyo al iPhone 7 Plus) son tantas que convierten a estos productos en algo más que una renovación.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Los nuevos iPhone 7, aunque en este análisis nos vamos a centrar en el modelo Plus, el de pantalla de 5,5 pulgadas, mantienen la línea de diseño marcada por el iPhone 6 (también con la versión Plus) de finales del 2014, es decir, que en dos años, por lo menos externamente, aparentemente los cambios en cuanto aspecto no han sido significativos.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Y por qué digo “aparentemente”, porque “haberlos haylos”, y algunos muy importantes, como la supresión del jack de audio de 3,5 mm, la doble cámara de la parte trasera o el botón de inicio (Home) que ahora ya no tiene partes móviles y funciona con retroalimentación háptica [háptica designa la ciencia del tacto y proviene del griego “hápto”, relativo al tacto].

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Juguemos a “las siete diferencias”. Difícil encontrarlas porque aparentemente el iPhone 7 Plus [izquierda] y el iPhone 6 Plus [derecha] son iguales.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Ahora sí se aprecia una gran diferencia, además de que obviamente no tiene la “s” en su marca, el iPhone 7 Plus [derecha] cuenta con una cámara doble.

Nuevos colores

El iPhone 7 Plus (a partir de este momento nos centraremos en este modelo) sigue basándose en un diseño de carcasa unibody que ha modificado la ubicación de las antenas para mejorar la recepción de señales. En cuanto a colores, se mantienen el plata, oro y oro rosa, pero se suman dos nuevos muy demandados por los usuarios.

Hablamos del modelo negro mate que está hecho de aluminio pulido satinado y del modelo negro brillante (Jet Black), que ha seguido un proceso de anodizado y pulido que consigue un negro tan puro que no se puede distinguir dónde empieza el aluminio y dónde acaba el vidrio de la pantalla.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

La variedad de colores de las fundas de Apple guarda relación con los colores plata, oro, oro rosa, negro mate y negro brillante del nuevo iPhone 7 Plus.

Respecto a este iPhone 7 Plus negro brillante, impresiona tenerlo en las manos, para mí es el más llamativo de todos, pero hay que pagar un “precio” que muchos compradores (yo mismo) no tienen claro que merezca la pena. Me refiero a que por su acabado se raya con más facilidad que otros colores y para evitarlo no queda otro remedio que adquirir una funda que lo proteja, aunque si compras una funda, ¿qué sentido tiene tener oculto el brillo del modelo Jet Black? Ahí está el dilema.

Dejando a un lado los nuevos colores, hay otra gran novedad de la carcasa del iPhone 7 Plus, y es que cumple con la certificación IP67. Esto significa que aporta protección completa frente al polvo y que además está protegido contra inmersión a un máximo de un metro. Por dejarlo claro, ahora es menos peligroso ir con el iPhone 7 Plus a la playa un día de viento y si por ejemplo vas corriendo y lo llevas con un brazalete durante un día lluvioso, no tendrás que preocuparte.

Se suprime el jack de auriculares

Quizás una de las decisiones más controvertidas que ha tomado Apple con el iPhone 7 ha sido la supresión del jack de audio de 3,5 mm, un auténtico “dinosaurio” de la electrónica de consumo que podría tener sus días contados no sólo en el “universo iPhone”, ya que el puerto USB-C tiene todas las papeletas para acabar en otras plataformas y dispositivos con “el bueno de jack”.

Aunque algunos usuarios se han quejado de que ya no es posible escuchar música y cargar el iPhone 7 al mismo tiempo, la decisión tomada por Apple aporta ventajas importantes. La primera de ellas es que el espacio que deja libre el conector de audio permite ubicar el Taptic Engine (motor táptico), que es la base del funcionamiento del nuevo botón de inicio. La otra gran ventaja es que también ha servido para que la batería pase a ser de 2.900 mAh en lugar de los 2.750 mAh del iPhone 6s Plus, un 5% más de capacidad que al final se traduce en una hora más de autonomía.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Para aquellos que tengan auriculares con el conector de 3,5 mm, Apple incluye en la caja del iPhone 7 un conversor que se conecta al puerto Lightning, por lo que no habrá que deshacerse de ellos, si bien la caja también viene con auriculares preparados para conectarlos al nuevo iPhone.

La gran novedad son los AirPods, unos auriculares inalámbricos que se venden por separado del iPhone 7 (estarán disponibles a finales del  mes de octubre) por 179 euros. El precio de los AirPods a primera vista puede parecer exagerado, pero tras probarlos y hablar con un responsable de Apple nos dimos cuenta de toda la tecnología que hay detrás de estos auriculares, que podrían convertirse en una nueva plataforma, una manera diferente de consumir y generar contenidos gracias a su relación con Siri.

Tocando dos veces en cualquiera de los auriculares, y sin sacar el iPhone del bolsillo o donde lo tengamos, se le puede pedir a Siri cosas como llamar a alguien en concreto, que nos indique cómo dirigirnos a una dirección en particular, que suba el volumen, que nos ponga una lista de canciones determinada…

Apple iPhone 7 Plus, análisis

La inteligencia de los AirPods se apoya en el chip W1 de Apple. Un acelerómetro de voz detecta si estás hablando y usa dos micrófonos con tecnología beamforming para filtrar el ruido de fondo y centrarse en nuestra voz. Además, gracias a los sensores ópticos y a los acelerómetros de movimiento, el chip W1 controla el audio y activa el micrófono de forma automática.

Los AirPods tienen hasta cinco horas de autonomía una vez que están cargados totalmente, pero además, con sólo introducirlos en su estuche durante 15 minutos, funcionarán sin problemas durante tres horas. Además, no sólo son aptos para el iPhone 7, se conectan automáticamente con cualquier dispositivo Apple como Watch, iPad o Mac.

Nuevo botón de inicio

Ya hemos comentado que el botón de inicio no tiene partes móviles, es un sensor con retroalimentación háptica (táctil) que al presionarlo sientes como si se hundiera, aunque no hay movimiento mecánico alguno. Reconozco que los primeros días te sientes un poco extraño tras estar tanto tiempo acostumbrado al clic físico de los iPhone anteriores, pero esta sensación pasa rápidamente.

Hay que recordar que el anterior iPhone 6s Plus introdujo la tecnología 3D Touch, que le permitía detectar la intensidad con la que presionábamos la pantalla, por lo que a los habituales gestos Multi-Touch de tocar, deslizar y pinchar se sumaban dos nuevas acciones bautizadas como “Peek” y “Pop”. Esta “experiencia háptica” adquirida con 3D Touch facilita también acostumbrarse al nuevo botón de inicio.

Por cierto, iOS 10 permite configurar la fuerza del clic desde Ajustes/General/Botón de inicio. Desde el asistente que se nos abre podremos elegir el tipo de clic entre suave, medio y fuerte.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Dos cámaras y zoom óptico 2x

Sin lugar a dudas se trata de una de las novedades más importantes del iPhone 7 Plus (y aquí no hablo en genérico, ya que sólo este modelo, y no el iPhone 7 de pantalla de 4,7 pulgadas, cuenta con ello). Como podéis ver en la imagen de arriba, Apple se ha desmarcado con una cámara dual (ambas de 12 mpx) donde la primera de ellas tiene una distancia focal de 28 milímetros y apertura f/1.8 que frente al modelo anterior (f/2.2) mejora bastante la luminosidad y el brillo de las fotografías bajo condiciones de poca luz.

La segunda de las cámaras es una lente con distancia focal de 56 mm y por eso nos ofrece un zoom óptico 2x que frente al zoom digital (alcanza hasta 10x en fotos y 6x en vídeo) no pierde calidad.

Otra novedad que pronto podrán (antes de que acabe el año) disfrutar aquellos que tengan un iPhone 7 Plus es el efecto profundidad de campo. Cuando se hace una foto, preferentemente un retrato, muestra las caras con total nitidez y difumina el fondo gracias a que la cámara dual utiliza sus dos objetivos y un sistema inteligente para enfocar el primer plano y crear en el fondo el típico efecto borroso que sólo se consigue con cámaras réflex.

Y hablando de cámaras, ahora la frontal, que Apple denomina FaceTime HD, es de 7 mpx, por lo que la mejora en los selfies o autofotos es notable.

A continuación os dejamos con varios ejemplos de imágenes tomadas con el iPhone 7 Plus y también alguna con el iPhone 6s Plus para comparar.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Imagen tomada con el iPhone 6s Plus.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Imagen tomada con el iPhone 7 Plus.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Imagen tomada con el iPhone 6s Plus.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Imagen tomada con el iPhone 7 Plus.

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Apple iPhone 7 Plus, análisis

Imágenes tomadas con el iPhone 7 Plus en el momento de amanecer bajo condiciones de poca luz.

Apple iPhone 7 Plus, análisis iphone7plus_2x iphone7plus_5x iphone7plus_10x

Ejemplo de uso del zoom del iPhone 7 Plus. De arriba a abajo vemos una imagen sin zoom, otra con zoom óptico 2x, la siguiente con zoom digital 5x y la última con zoom digital 10x.

Procesador A10 Fusion

La última de las novedades que queremos comentar con más detenimiento se refiere a la velocidad con la que se mueve el iPhone 7 Plus, y toda la “culpa” la tiene el chip A10 Fusion con diseño de cuatro núcleos, dos de alto rendimiento y dos de alta eficiencia. Este diseño permite que, cuando se necesite, los núcleos de alto rendimiento trabajen hasta al doble de velocidad que en el iPhone 6, mientras que en el resto de tareas los núcleos de alta eficiencia funcionen consumiendo la quinta parte de los primeros, algo que agradece la autonomía de la batería.

Según datos oficiales confirmados por tests independientes (Geekbench, por ejemplo), el A10 Fusion es un 40% más rápido que el A9 del iPhone 6s y 2x más veloz que el A8 del iPhone 6. Pero además, sus gráficos son un 50% más rápidos que en el A9 y 3x más que en el A8.

En qué se traduce todo esto, en que al abrir aplicaciones, cambiar entre ellas, desbloquear el teléfono, tomar fotografías, disfrutar de juegos de última generación… te das cuenta de que nunca antes habías ido tan rápido con un iPhone.

Ficha técnica

Conclusiones

Como no podía ser de otra forma, y más tratándose de Apple, ya hay rumores sobre un futuro iPhone 8 que cambiará de manera radical su diseño. Los fabricantes se han metido en una dinámica peligrosa que les obliga a “reinventar la rueda” cada año, y no es mala idea porque eso favorece la innovación, pero también produce cierta decepción entre los usuarios cuando se encuentran con modelos que ellos consideran de transición.

No es el caso del iPhone 7 Plus. Es cierto que a simple vista parece idéntico al iPhone 6s Plus, pero como ya he comentado, sólo es a simple vista porque Apple ha introducido mejoras de gran calado como la cámara dual con zoom óptico 2x, el procesador A10 Fusion, el nuevo botón de inicio, la pantalla Retina HD con un 25% más de brillo, los altavoces estéreo con el doble de potencia acústica que el iPhone 6s, su resistencia al polvo y al agua, el modelo con 256 GB de capacidad de almacenamiento… y la desaparición del jack de 3,5 mm, que en sí podría no apreciarse como una mejora, pero que, como ya hemos explicado, permite ganar espacio y reubicar los componentes internos del iPhone 7 Plus.

Sin lugar a dudas un smartphone muy recomendable, aunque, como siempre, todo dependerá del presupuesto que tengamos y del teléfono que queramos cambiar. Si por ejemplo nuestro móvil es un iPhone 6s Plus, creo que todavía le queda mucha vida por delante.

 

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Notas finales

10Nota

Pantalla10

Cámara10

Batería9

Formato y diseño9

Apps y accesorios10

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Guía SSD: formatos, interfaces, instalación, modelos y precios

Publicado el
SSD

SSD se ha convertido en el componente estándar para almacenamiento informático de consumo. Dentro de poco tampoco habrá muchas opciones. Como vimos recientemente en la presentación de nuevos productos en el IFA 2018, los discos duros han brillado por su ausencia especialmente en portátiles y convertibles donde el uso del almacenamiento sólido es masivo. También en sobremesas, equipando al menos una unidad primaria para el sistema y aplicaciones principales.

Si en equipos nuevos la tendencia es clara, la instalación de una SSD para mejorar equipos antiguos es una de las mejores actualizaciones de hardware que un usuario puede realizar. Sea reemplazando el disco duro en un portátil o instalando una SSD (sola o junto a ellos) en un ordenador de sobremesa, los beneficios son tangibles desde el primer minuto en el apartado de rendimiento, pero también en su menor ruido, emisión calorífica o consumo, derivados de su base en memorias NAND flash y la ausencia de partes móviles.

La mejora de su robustez y resistencia a fallos en las últimas generaciones; la llegada de nuevos formatos más pequeños y rápidos y una bajada constante de precios, ha añadido atractivos adicionales para convertir a SSD en el componente recomendado para almacenamiento masivo. Hoy repasamos todo lo que un usuario debería conocer de estas unidades y actualizamos la guía de compra con los modelos más interesantes en rendimiento/precio.

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¿Cómo funciona una SSD?

Para entender por qué son tan útiles esta unidades conviene entender cómo funciona la arquitectura de la memoria de una computadora y cada una de sus partes: la caché, la memoria RAM y la unidad de almacenamiento masivo. La memoria caché es la unidad de memoria más interna, mientras que la RAM es el punto intermedio. La unidad de almacenamiento es donde se almacenan todo el resto de datos que necesitan persistencia y en ella se almacenan los datos del sistema operativo, aplicaciones, juegos, archivos de configuración y todos los ficheros de usuario, documentos, vídeo o música.

Hay una gran diferencia de rendimiento entre las tres. La memoria caché es rapidísima, pero de baja capacidad. La RAM también opera a velocidades de nanosegundos, pero es muy cara y su capacidad es limitada. Frente a ellas, una unidad de disco duro tradicional funciona a velocidades de milisegundos. Como resultado, el sistema de almacenamiento ha sido un gran cuello de botella para el rendimiento de todo el PC. Y aquí es donde entran las SSD, mucho más rápidas, lo que reduce significativamente el tiempo de carga de programas y procesos, consiguiendo que tu computadora se sienta mucho más rápida.

Las SSD o “unidades de estado sólido” tienen el mismo propósito que un disco duro: almacenar datos y archivos para uso a largo plazo. La diferencia es que las SSD modernas (desde 2010) usan un tipo de memoria flash (asimilables a las utilizadas en la RAM) pero a diferencia de ellas están basada en puertas NAND que no borran los datos cada vez que se apaga la computadora. Los datos en una SSD persisten incluso cuando no tiene energía. Al ser memorias no volátiles, no requieren ningún tipo de alimentación constante ni pilas para no perder los datos almacenados, incluso en apagones repentinos.

Frente a un disco duro típico con placas magnéticas, platos giratorios y una aguja de lectura, la estructura de una SSD cambia por completo. No tiene partes mecánicas ni móviles y usa un sistema de celdas eléctricas para enviar y recibir datos rápidamente. Con ello, y además de otras ventajas, incluso las SSD de menor rendimiento triplica el rendimiento en transferencia de datos que ofrece un disco duro.

Formatos SSD

El formato más popular y versátil es el que utiliza los mismos estándares que los discos duros, 2,5 y 3,5 pulgadas. Si lo vas a montar en un ordenador portátil tienes que emplear el primero y asegurarte que su altura sea soportada, porque existen unidades de 9,5 mm y 7 mm. Para ordenadores de sobremesa, te sirven todos los existentes. Puedes utilizarlos tal y como se entregan aunque lo ideal es comprar un adaptador a 3,5 pulgadas para un mejor montaje en una torre de PC.

El segundo formato más importante a valorar es el denominado M.2, con ventajas en tamaño, peso y consumo sobre los que usan el estándar de 2,5-3,5 pulgadas con unas dimensiones de 80 x 22 y 3,5 mm. Una variante de ella es mSATA, aún más pequeña con unas dimensiones de 50,8 mm x 29,85 mm x 4,5 mm, pero menos soportada. Entre sus desventajas, podemos citar un ligero mayor coste y menor versatilidad ya que no todas las placas base lo soportan. El apartado de rendimiento es idéntico a las anteriores si utilizan SATA, aunque es muy superior al utilizar PCIe como luego veremos. Es el formato que se impondrá en el futuro y el recomendado a utilizar en placas nuevas.

SSD

Un tercer formato que podemos encontrar para equipos de sobremesa es el de tipo tarjeta pinchada directamente en un slot PCI de la placa base. En este formato se incluyen las unidades que montan sus chips directamente en la tarjeta o si ésta se utiliza como accesorios para poder montar las M.2 anteriores en placas que no tengan un conector especializado.

Optane 905P

 

Interfaces SSD

Otro elemento distintivo a la hora de comprar una SSD es el bus de conexión a la que se conectan. Las unidades de 2,5-3,5 pulgadas se conectan a la interfaz SATA (no compres nada que no soporte SATA-III – 6 Gbps), mientras que M.2 se pueden conectar tanto a SATA como a PCIe. Éstas últimas son las más extendidas y las que marcan la diferencia en rendimiento.

Sin embargo, no todas las SSD ofrecen el mismo rendimiento incluso bajo el mismo bus de conexión, derivado de las memorias utilizadas y especialmente de su controlador. El usuario que compre hoy un SSD, no debería conformarse con menos de una unidad que no alcance los 500 Mbytes por segundo sobre SATA en velocidades de transferencia de datos tanto en lectura como en escritura. Hay SSDs muy baratas que rebajan este dato especialmente en escritura. Evítalas, no merecen la pena.

Las M.2 que utilizan PCIe son las unidades más rápidas que vas a encontrar en almacenamiento sólido de consumo. Utilizan la interfaz nativa PCI-e para disparar su rendimiento hasta un máximo teórico que llega a multiplicar por cinco el de las unidades de estado sólido conectadas a SATA y por quince el de los discos duros. Aunque en sus inicios su precio era prohibitivo para el gran consumo, las distancias frente a SATA se están reduciendo. Si te lo puedes permitir, no lo dudes, por ellas pasan el futuro del almacenamiento en PC.

SSD 970 PRO y EVO

Conviene conocer que las nuevas generaciones de SSD M.2 PCIe soportan el estándar NVM Express, diseñada desde cero aprovechando la baja latencia y el paralelismo de los SSD PCI Express, ofrecen un rendimiento espectacular y convierten la unidad en arrancable, permitiendo prescindir completamente de otras unidades de almacenamiento. Si vas a comprar este tipo de SSDs para reemplazar por completo disco duros, asegúrate que tu placa soporta o puede ser actualizada para soportar el protocolo NVM y convertir la unidad en arrancable. De lo contrario, no podrás utilizarla como unidad principal para instalar en ella el sistema operativo, aunque sí utilizarla para almacenamiento de datos.

Capacidad SSD

Hay una diferencia importante entre la forma que manejan los datos una SSD y un HDD. Una SSD escribe datos en trozos llamadas “páginas”. Un grupo de páginas se denomina un bloque y con el fin de escribir nuevos datos en un bloque ocupado, todo el bloque tiene que ser borrado primero. Para evitar la pérdida de datos, toda la información que existe en el bloque primero debe ser trasladado a otro lugar antes de que el bloque se puede borrar. Una vez que los datos se mueven y el bloque se borra, sólo entonces se pueden escribir.

Este proceso es casi instantáneo pero requiere espacio libre vacío para que funcione correctamente. Si no hay suficiente espacio libre el proceso pierde eficiencia y se ralentiza. Comentamos este apartado técnico porque afecta a la capacidad cuando realizamos la compra de una SSD. Para lograr su máxima eficiencia deberíamos dejar libre aproximadamente un 20 por ciento de la unidad.

De ahí que -actualmente- recomendemos la compra de una unidad de al menos 250 Gbytes si la queremos instalar en un ordenador portátil para reemplazar el disco duro instalado. Evitaríamos las unidades de 128 y 64 Gbytes, exceptuando si el presupuesto es crítico o si el portátil cuenta con doble espacio de instalación y queremos combinar la SSD con un disco duro.

En un PC de sobremesa las necesidades de capacidad de almacenamiento son mayores tanto si reemplazamos todos los discos duros (caro pero más efectivo) como si hacemos convivir la SSD (como primera unidad de arranque para el sistema y aplicaciones) con el/los discos duros instalados. Las posibilidades son amplias.

Guía: Montaje de SSD en un PC manteniendo el disco duro

Montar una SSD de baja capacidad y precio que funcione junto al disco duro es una buena opción para no gastar demasiado. Si tu presupuesto es más amplio y quieres lo mejor, puedes apostar totalmente por SSD. Unidades con 1, 2 y 4 Tbytes son ya comunes; Fixstars tiene a la venta modelos con 6 Tbytes; SanDisk o Samsung comercializarán unidades de 8 Tbytes este año, lo mismo que Intel de la mano de Micron ofertará modelos con 10 Tbytes.

¿Cuánto dura una SSD?

A pesar de sus componentes mecánicos, los discos duros siguen siendo “norma y seña” en cuanto a resistencia de unidades de almacenamiento y de ahí su uso masivo en centros de datos 24/7 donde prima la fiabilidad por encima de todo. Además, requieren pruebas y certificaciones que pueden durar meses y por ello la entrada de SSDs ha sido hasta ahora bastante tímida.

A diferencia de los discos duros, las SSD no tienen partes móviles lo que les otorgan una gran ventaja en cuanto a imposibilidad de fallo mecánico. Por contra, los SSD son más propensos a fallos de energía eléctrica mientras que la unidad esté en funcionamiento, provocando corrupción de datos o incluso el fallo total de los dispositivos. Además, los bloques de memoria en un SSD tienen un número limitado de operaciones de escritura.

Afortunadamente, las nuevas generaciones han mejorado muchísimo en fiabilidad. Todas las SSD incluyen células de memoria adicionales libres para cuando las otras fallen no perder capacidad, reasignando sectores dañados. Pruebas de resistencia han confirmado este aumento de fiabilidad con algunas series de unidades sobreviviendo después de soportar una prueba masiva de escritura por encima de los 2 petabytes. Una cantidad de datos enorme que un usuario en condiciones reales (normales de uso) tardaría decenas de años en completar

Sí conviene señalar que en las últimas generaciones de SSD, los fabricantes están apostando por las memorias flash NAND TLC, de triple nivel por celda, y las QLC o cuádruple núcleo por celda serán las siguientes. Esta tecnología aumenta la densidad de almacenamiento y rebaja costes, pero reduce la resistencia de formatos anteriores como MLC y especialmente SLC, Single-Layer Cell, que solo almacena un bit por celda y que ya no verás en el mercado de consumo.

Para compensarlo, los mejores fabricantes han aumentado la garantía hasta 5 años en unidades de consumo, mientras que hay modelos profesionales con hasta 10 años de garantía. La vida media oficial de una SSD se estima entre 5 o 7 años.

Compra SSD – Modelos y Precios (Septiembre de 2018)

Cualquiera de los grandes fabricantes (Samsung, Kingston, OCZ (Toshiba), SanDisk (WD), Crucial…) nos van a ofrecer modelos interesantes y variados en rendimiento y capacidad. Y, buenas noticias, a precios bastante más baratos que en el mes de mayo donde actualizábamos por última vez esta guía.

Desde ahí, las novedades han sido numerosas e interesantes, como el lanzamiento de las UV500 de Kingston que tuvimos oportunidad de analizar recientemente; la presentación de las BX500 de Crucial; las XG6 de Toshiba; las Barracuda de Seagate; las M500 de Biostar; las 660P de Intel; las M9Pe de Plextor o las RC100 de Toshiba. En cuanto a tecnología, destacar la interfaz PCIe Gen 4.0 x8 o la presentación de las SSD QLC de Samsung.

Si estás dispuesto para la compra, te ofrecemos una selección de la oferta actual de unidades de estado sólido, con diferentes capacidades. Los separamos por los formatos SATA y PCIe que hemos visto en el artículo. No te vas a equivocar; hay muchísima oferta de todos los fabricantes y repetimos, con amplia rebaja de precios desde el último trimestre.

SSD SATA

  • Samsung EVO 860. Una serie que ofrece 250 GB, 500 GB y 1 TB por 62, 98 y 205 euros, respectivamente. Las nuevas versiones añadidas son las de 2 TB por 436 euros y 4 TB por 953 euros. Samsung también mantiene la distribución del modelo anterior EVO 85o, aunque la verdad es que no merecen la pena porque tienen un precio igual o superior.
  • Kingston SUV500. Una de las novedades. Gran velocidad, cifrado y 5 años de garantía y un precio muy atractivo, con 480 GB de capacidad por 95 euros y 960 GB por 216 euros. Si necesitas más, la unidad de 2 TB cuesta 464 euros. Kingston mantiene series anteriores como las UV400, pero como las anteriores de Samsung no merecen la pena.
  • Crucial BX500. Novedad reciente, ofrece versiones de 240 GB y 480 GB con precios sobresalientes: 59 y 75 euros.
  • Crucial MX500. El fabricante también ofrece una serie anterior, en versiones de 250 GB, 500 GB, 1 y 2 Tbytes, con precios respectivos de 59, 90, 191 y 399 euros.
  • SanDisk SSD Plus. Otra de las grandes del sector, adquirida por WD, con una serie de consumo rebajadísima sobre el trimestre anterior, que ofrece versiones de 240 GB por 46 euros, 480 GB por 75 euros y la versión de 960 GB por 178 euros.
  • OCZ TR150. Recuperada con la compra de Toshiba, monta memorias del fabricante japonés (de lo mejor del sector) y ofrece unidades de 480 GB por 119 euros.
  • Toshiba TR200. Una de las novedades de este año fue la Toshiba TR200, disponible en capacidades de 240, 480 Gbytes por 49 y 105 euros, respectivamente. La versión de 960 Gbytes cuesta 241 euros.
  • WD Blue SSD. Muestra de la entrada de los grandes fabricantes en el sector de las SSDs son las nuevas unidades de Western Digital, con capacidades de 250 y 500 Gbytes por 80 y 149 euros, respectivamente. La unidad superior con 1 Tbyte cuesta 302 euros y es de los pocos modelos que han subido de precio.
  • Seagate Barracuda. Otra novedad muy reciente del otro gran fabricante de discos duros, con 250 GB por 80 euros; la de 500 GB por 137 euros y la de 1 TB por 242 euros.

SSD M.2 – PCIe

  • Samsung 970 EVO. De lo mejorcito del segmento en rendimiento en almacenamiento de consumo: 3.200 Mbytes por segundo en modo lectura. De nuevo ha bajado de precio y ahora mismo se puede comprar la unidad de 250 GB por 101 euros, el modelo de 500 GB cuesta 161 euros y la versión de 1 Tbyte por 319 euros. Samsung también mantiene las 960 EVO.
  • Samsung 970 PRO. Pocas más rápidas para consumo con 3500 MB/seg en lectura. La unidad de 512 GB ha vuelve a bajar de precio hasta 232 euros. La firma mantiene las 960 PRO en varias capacidades.
  • WD Black PCIe SSD. Otra de las novedades este año es una unidad de estado sólido del líder de discos duros con 2050 MB/s en lectura. Con 256 Gbytes cuesta 93 euros y con 512 GB por 195 euros.
  • Toshiba OCZ RD400. Toshiba ofrece un modelo MLC NAND con memorias propias de 15 nanómetros y un rendimiento estratosférico: hasta 2.600 MB / s y 1.600 MB / s. La variante de 256 GB cuesta 150 euros, mientras que la de 512 GB cuesta 182 euros, tras una gran bajada de precio.
  • Kingston A1000. Otra de las series de M.2 recomendables (de menor rendimiento que las anteriores, pero más baratas). con velocidades de hasta 1500 MB/s en lectura y 1000 MB/s de escritura. Ofrece un adaptador HHHL opcional para pincharlo en slot PCI si no tiene un conector M.2 dedicado. La versión de 240 Gbytes cuesta 63 euros y la versión de 480 GB tiene un precio de 114 euros y la de 960 GB cuesta 238 euros. Si tienes bastante con su rendimiento es una de las más baratas SSD PCIe.
  • Corsair MP500. Utiliza memorias de Toshiba y es muy rápida (3.000 / 2.400 MB/s). En formato M.2, ofrece versiones de 120, 240, 480 y 960 Gbytes, con precios respectivos de 73, 111, 231 y 389 euros. Todas han bajado de precio.
  • Intel – 600p. Interesante por precio es este modelo M.2 con 512 GB por 193 euros.
  • Intel Optane SSD 900P. Una de las novedades del trimestre cuesta 408 euros en su versión de 280 GB. Más lentas que las grandes del segmento (Lectura: 2400 MB/s, escritura: 2000 MB/s) son muy, muy caras. Su única ventaja es su formato U.2, 2,5 pulgadas pero conectable a PCIe cara todavía. El precio es un disparate, no la recomendamos.
  • Toshiba RC100. Otra novedad en el trimestre y esta sí nos gusta, con 240 GB por 74 euros y rendimiento medio.

Recursos, comparativas, guías de uso y montajes:

 

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Guía: Cómo mejorar el rendimiento de tu portátil en juegos sin gastar dinero

Publicado el
HP OMEN 15

Mejorar el rendimiento de un ordenador portátil sin tener que gastar dinero puede parecer complicado, pero la verdad es que tenemos muchas opciones y algunas de ellas son tan fáciles de aplicar que incluso los usuarios menos expertos podrán aprovecharlas sin problema.

Si eres de los que utiliza el portátil para jugar y está intentando estirar al máximo su vida útil para alargar el ciclo de renovación esta guía te interesa, ya que os vamos a ofrecer una serie de consejos que os ayudarán a mejorar el rendimiento de vuestro portátil.

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Guía para comprar un portátil barato (y no tirar el dinero)

Publicado el

Todos queremos comprar productos con la máxima calidad posible al mínimo precio, ya sean ordenadores, coches o un par de zapatillas. El equilibrio entre calidad y precio es siempre delicado y, en muchas ocasiones lo barato acaba saliendo muy caro. En esta guía os ofrecemos consejos para no equivocarse a la hora de comprar un portátil económico.

Como con cualquier otro producto (tecnológico o no), lo primero que debemos pensar es para qué lo vamos a utilizar, que necesidad esperamos satisfacer con su compra. No es lo mismo un portátil para uso ofimático y navegación web que un equipo con el que trabajar todos los días fuera de casa o con el que querremos jugar ocasionalmente.

Una vez superada esta fase toca elegir; en el rango de la gama baja de precios (por debajo de 500 euros) es muy complicado tenerlo todo, así que tenemos que poner en la balanza conceptos como la potencia, autonomía o diseño y pensar qué es lo más importante en el uso diario que vamos a hacer del dispositivo.

Obviamente, la mayoría de usuarios están en un término medio; nadie quiere un equipo ultraligero pero lentísimo por la misma razón que tiene poco sentido comprar un portátil muy potente que no puedas llevar a ningún sitio. Por ello, es importante saber qué estamos dispuestos a sacrificar a cambio de ahorrarnos unos cientos de euros.

No compres nada sin SSD

A estas alturas, no recomendaría a nadie comprar un ordenador sin SSD. Podemos prescindir de un procesador más rápido o de más RAM, pero si hay un componente que realmente marque la diferencia entre equipos es el tipo de almacenamiento.

En la práctica, un SSD reduce muchísimo el tiempo de arranque y proporciona una gran fluidez a cualquier aplicación que usemos en el equipo, especialmente en escenarios multitarea. Y sí, usar Chrome con más de diez pestañas abiertas se puede considerar multitarea.

No necesitas más de 8 Gbytes, pero tampoco menos

Es posible que encuentres buenas ofertas en equipos con 4 Gbytes de memoria RAM. A no ser que pretendas instalar una distribución de GNU/Linux ligera, nuestra recomendación es un mínimo de 8. Otra opción puede ser ampliarlo a posteriori, pero solo tiene sentido si encontramos la memoria a buen precio y, en la práctica, cada vez son menos los equipos que nos permiten aumentar la RAM de forma sencilla.

En lo relativo a DDR3 o DDR4 y teniendo en cuenta el rango de precios del que hablamos y el escenario al que va orientado un equipo como este la diferencia es poca. Compra el más barato.

Huye de los procesadores “low cost”

Algunos fabricantes suelen recurrir a procesadores de muy baja potencia (que también consumen poco) para construir portátiles que aparentemente son un chollo. Como norma general, olvídate de los equipos que montan AMD de la serie E y de cualquier Intel con el apellido Atom o Celeron. Si quieres profundizar, tienes mucha información en nuestra guía de procesadores.

Por nuestra experiencia, el rendimiento de estos procesadores con Windows 10 es muy deficiente a poco que queramos tener abiertas dos o tres aplicaciones al mismo tiempo. De cada a futuro, con navegadores que cada vez consumen más recursos y software capaz de aprovechar las prestaciones de los microprocesadores de gama media y alta, tiene poco sentido ahorrar unos euros para obtener una experiencia deplorable.

 

AMD hace muchas cosas bien. La serie E no es una de ellas.

Más que el diseño, revisa la calidad de construcción

En la carrera por parecer “premium”, muchos fabricantes apuestan por diseños arriesgados y materiales que, siendo plástico, quieren dar la impresión de valer mucho más de lo que cuestan. Sin embargo, detalles como las bisagras, los marcos, el panel de conexiones o el sistema de refrigeración son mucho más importantes que la estética y, en muchas ocasiones, pasan desapercibidos.

Lo mejor, sin ninguna duda, es probar el equipo in situ. Si no es posible, intentad consultar no solo la web oficial o las reviews de páginas especializadas, sino foros y opiniones de tiendas como Amazon para descubrir si hay algún detalle que acabe por dar problemas a medio y largo plazo.

Touchpad y teclado, los grandes olvidados

Un equipo un poco lento o con una pantalla modesta es soportable, pero nada molesta más en el día a día que un teclado impreciso o un touchpad tan malo que nos obligue a cargar con el ratón a todas partes. De nuevo, este es uno de esos aspectos que pasa desapercibido pero que, desde nuestro punto de vista, debe pesar y mucho a la hora de elegir entre dos equipos de precio parecido. Una vez más, prueba si puedes o consulta opiniones sobre estos dos puntos antes de comprar.

Olvídate de jugar a lo más nuevo

Dejando a un lado si tiene sentido o no comprar un portátil para jugar, conviene tener en cuenta que la mayoría de equipos por debajo de 500 euros no ofrecen la potencia suficiente para jugar a títulos de esta generación. Obviamente es una generalización necesaria: habrá títulos (los menos exigentes, indies, remakes) que sí podremos ejecutar con cierta fluidez y, por supuesto, nada nos impide disfrutar de joyas del pasado pero si el gaming es una prioridad, merece la pena ahorrar un poco más y comprar algo con GPU dedicada.

Si echáis un vistazo a YouTube veréis vídeos de este tipo de juegos ejecutando títulos más o menos modernos, pero a cambio de grandes sacrificios en la tasa de frames, nivel de detalle y mejoras gráficas. Desde nuestro punto de vista no merece la pena jugar así y, a la larga, conviene tener en cuenta que sometemos al equipo a un nivel de exigencia para el que no está diseñado.

Como plan B, siempre podemos dejar el portátil básico para trabajos de ofimática y tareas sencillas y dejar los juegos para el sobremesa o pensar en adquirir una consola de última generación, ahora que están a muy buen precio.

Nuestra selección, tres equipos baratos que sí merecen la pena

Como comprenderéis hay una ingente oferta de portátiles en el mercado y resulta muy complicado hacer una selección sin dejarnos alguno por el camino (como siempre, confiamos en vosotros para ampliar y mejorar este artículo). Por favor, tened en cuenta que las ofertas cambian rápido y si llegáis a este artículo dentro de unos meses habrán cambiado. En base a los criterios mencionados a lo largo de esta guía hemos seleccionado estas tres opciones:

Medion S6421, el más completo (desde 399 euros)

Difícil dar más por menos. Este equipo de la firma alemana combina un procesador Intel Core i3 de bajo consumo, 8 Gbytes de RAM y 256 Gbytes de SSD. Su pantalla es 1080p y tiene 15,6″ de diagonal, así que es perfecto para cualquier uso. ¿Su punto débil? La batería, que no supera las tres horas de uso real.

Acer Aspire 3-A315, alternativa Ryzen (desde 499 euros)

Aunque las series básicas de AMD no nos convencen, hemos tenido muy buenas experiencias con portátiles con Ryzen 5. Este Acer añade 8 Gbytes de memoria RAM DDR4, un SSD de 256 Gbytes y una interesante GPU integrada muy solvente con los contenidos multimedia. No pasa de los 500 euros en Amazon.

HP 15-BS520NS, perfecto para estudiantes (desde 448 euros)

Si hace tiempo que no pruebas un HP no te dejes llevar por lo que dicen. En los últimos años han dado un salto enorme en calidad de construcción y quedan lejos los tiempos de los equipos que se calentaban demasiado. En la serie básica tenemos joyitas como el que os presentamos, muy ajustado en términos de calidad precio y muy bien construido.

He visto un equipo por menos de 300 euros y….

Probablemente más de un lector piense que qué sentido tiene exigir todo lo que hemos dicho hasta ahora y pretender comprar algo muy barato. Sí, en el mercado hay equipos mucho más baratos de los que hemos elegido en nuestra selección pero, desde nuestro punto de vista, solo merecen la pena para casos muy concretos.

Un equipo con un Intel Celeron N3350, 4 Gbytes de RAM y un disco duro tradicional funciona, pero es complicado que ofrezca una experiencia satisfactoria con Windows 10. Si tienes tiempo y ganas de optimizar el sistema al máximo (u optar por una distro ligera basada en Linux) puede ser una opción, siempre que no vayas a salir de la ofimática y utilices navegadores ligeros.

Sí, se puede comprar un portátil por menos de 250 euros.

Repasando los principales distribuidores hemos encontrado un Lenovo 80TG00VYSP V110-15IAP que nos sirve perfectamente como ejemplo (ver en PC Componentes). Cuesta 226 euros y es un equipo ligero y con una configuración discreta pero que, en manos de un usuario capaz de optimizar el sistema puede funcionar bien en determinados escenarios.

En cualquier caso y al ritmo que va la tecnología, este tipo de equipos se suelen quedar cortos demasiado pronto y por eso no están en nuestra selección. Hasta aquí nuestra guía, abrimos debate en comentarios y esperamos vuestras recomendaciones sobre equipos económicos que sí merezca la pena comprar.

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