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Análisis

Hyundai Kona EV, cerca

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«¿Si?… bueno… en fin… eso es… lo que tu opinas, tío.» El Nota (El gran Lebowsky, 1998)

Y llegó el tipo nuevo y como suele pasar en estos casos me dejó en mal lugar. Para empezar saludó a todo el mundo efusivamente, con una sonrisa, mirando a los ojos. Despierto, perfectamente afeitado y peinado, perfumado… brillante en el trato y en el aspecto, un verdadero figurín. Y tuve que acompañarle a conocer a todo el mundo porque se empeñó la jefa «Carlos, ¿por qué no acompañas a Luis a concer a todo el mundo. Por cierto Luis, me encanta tu chaqueta. Y gracias por los bombones. ¿Qué dices? ¿Todos para mi? ¿Has traido más para el resto de compañeros? Todo un detalle Luis…» Sí, todo un detalle hacerme quedar como el culo con la jefa que ayer mismo después de la reunión me suelta «Por cierto Carlos, ayer fue mi cumpleaños. Y llevas la camisa arrugada».

Hoy me ha preguntado por la familia ¿cómo es posible que se acuerde lo de la operación de mi sobrino? Para mi que graba todas las conversaciones. No hay película de la que no sepa el año y el director, no hay tema del que no sepa «modestamente» porque hizo un curso, un seminario, una carrera, un máster… Siempre trae un café a alguien, aunque no vaya a la máquina «He pensado que te vendría bien un café. Con leche y dos azucarillos ¿verdad?» Pero lo que me repatea es que parece que él solito va a salvar el Planeta. Ha conseguido que media oficina se haga vegana, que recicle y que haga deporte, hasta el conserje que lleva cincuenta años y cuarenta kilos sin moverse de la silla. No hay nada que hacer, merindo. Es mejor que yo. Quinoa y calabacines para cenar…

La llegada del coche eléctrico ha sido como el aterrizaje de una nave extraterrestre en la plaza pública de una gran ciudad. Mucha espectación, artículos científicos de que si contamina al producir las baterías, de si la energía que generamos no es tan limpia como parece… Gran revuelo, miradas de reojo de los grandes fabricantes, modelos con diseños supuestamente futuristas y características algo pobres y mientras tanto un californiano llamado Elon sacando modelos poco a poco consiguiendo no arruinarse, como el que saca primero el documental del extraterrestre que aterriza en la plaza de toros de Alcalá de Henares.

Ficha técnica

Pero sin embargo poco a poco y sin que nos demos cuenta ese extraterrestre que tanto revuelo causó con su aterrizaje se está asentando entre nosotros y lo vamos normalizando. Tanto que todos los grandes fabricantes empiezan a afirmar que sus modelos electrificarán parcialmente o totalmente en unos años abandonando diseños estrafalarios y líneas separadas. Al mismo tiempo empresas e instituciones prometen mejorar las redes de carga y los ayuntamientos se ponen estrictos con la contaminación y premian a los propietarios de eléctricos que aparan en sus calles (más bien penalizan a los demás).

¿Qué queda por pasar? Pues simple y llanamente que los costes de producción y por ende los precios de estos coches bajen hasta equipararse a los coches de explosión, pero esto será el siguiente paso. Una de las empresas que antes consiguió normalizar la presencia extraterrestre ha sido sin duda el grupo Hyundai / Kia. Hace ya años que de forma tímida primero y luego más decidida empezaron a experimentar con modelos con motorización híbrida, híbrida enchufable y finalmente eléctrica. Uno de los ejemplos es el Ioniq, que aún conserva el viejo vicio de diseñar exteriormente estos coches de forma distinta.

Es… otra cosa

Y sin embargo con el Kona la cosa ha cambiado. Es un SUV de tamaño compacto con un diseño moderno pero perfectamente en línea con los de la competencia con la peculiaridad de tener una motorización eléctrica. Y hay que decir que no es una motorización culquiera. El Kona EV que tuvimos la ocasión de probar monta un motor eléctrico de 204 caballos y una batería de 64 Kilovatios. Y aunque el peso total del coche supera a su versión de explosión en cientos de kilos tarda casi cinco segundos menos en ponerse de cero a cien kilómetros por hora. Veremos más sobre esto más adelante.

Cierto es que hay una versión de 136 caballos pero a pesar que la potencia es similar a la del motor de gasolina (120 CV) también le gana en aceleración en más de dos segundos. Todo esto en un coche que exteriormente es prácticamente idéntico que al resto de versiones de este modelo e interiormente no hace sacrificios en cuanto a la habitabilidad y realmente pocos en cuanto a la carga en el maletero.

Como hemos dicho el Kona EV es prácticamente igual que sus primos de gama. Se distingue, eso sí, porque dispone de el inevitable puerto de carga en vez de la portezuela que da acceso al depósito de combustible y en la parte frontal en la que la rejilla del radiador se sustituye por una pieza de plástico con una serie de muescas para que no aparezca tan lisa.

Diseño limpio

La refrigeración de la batería (que es muy necesaria) se produce mediante la toma de aire inferior que se coloca en el spoiler delantero del vehículo. Los parachoques también tienen una forma algo distinta al Kona no eléctrico y las estriberas laterales son de color metálico. Esto además, por supuesto, de la placa que indica que es el modelo eléctrico de la gama Kona.

En el interior también encontramos un entorno familiar, pero con algunos cambios significativos. El primero es el de la pantalla, que en el caso de la versión eléctrica es de ocho pulgadas y se encuentra en una posición elevada, como en el resto de los modelos Kona, que permite reducir al máximo las distracciones al volante.

Además en vez de disponer del sistema de indicadores de aguja tras el volante hay una pantalla de siete pulgadas que muestra la información más relevante de forma muy clara. En la parte derecha encontraremos la carga que resta a la batería y en la izquierda las modalidades de funcionamiento: consumo o carga de batería, ambos de tamaño muy generoso dada la importancia de esta información a la hora de conducir un eléctrico.

Pantallas y más pantallas

En el centro de la pantalla veremos el velocímetro y (muy importante) la autonomía con la que podemos contar, siempre calculada según la forma de conducción que realicemos y que el sistema irá calculando sobre la marcha. Podemos mostrar en esa pantalla distinta información según el modo de conducción que seleccionemos (eco, confort o sport).

Otra zona que cambia con respecto al interior del resto de Kona es la zona de la consola central que cambia su diseño partir de las salidas de aire, que son las mismas que en el resto de Konas. En este caso gracias a que la palanca de cambio se ha cambiado y se ha adoptado un sistema de botones para cambiar el modo de conducción, se han podido habilitar espacios de almacenamiento adicionales y un gran hueco debajo de la propia consola.

Las plazas delanteras son cómodas y la del conductor tiene todo los instrumentos a mano. La visibilidad es excelente y como hemos apuntado la posición de la pantalla central no distrae demasiado de la conducción. En lo que respecta la habitabilidad posterior esta es muy buena tanto en acceso como en espacio tanto en altura como en anchura y longitud. Como no hay tunel central incluso el pasajero de la plaza del centro viaja bastante cómodo aunque la anchura si bien generosa para un coche de su tamaño no llega a ofrecer tres plazas para adultos grandes.

El maletero nos ha parecido de capacidad suficiente. 332 litros es una buena capacidad incluso para viajes cortos (no hay que olvidar que se trata de un coche eléctrico). Además el espacio para el cable de carga es aparte por lo que no penaliza como en otros casos. Además se trata de un espacio de carga regular y accesible por lo que es fácil de aprovechar.

Bien terminado

En resumen el Kona eléctrico es un coche con unos acabados bastante buenos y una habitabilidad buena también. El debate está en que si estos acabados están a la altura de un coche que está (antes de ayudas) por encima de los 40.000 euros. Lo cierto es que si usamos la vara de medir de un coche con motor de explosión esto no es así. Por ese precio es posible conseguir coches con acabados y una habitabilidad superior. Pero como veremos en la valoración final esta ecuación no es tan fácil de hacer pues hay que poner muchos más elementos en la balanza.

Conjunto de paradojas

En lo que respecta a la conducción este Kona es un conjunto de paradojas. Rebobinemos un poco, si nos fijamos en los datos técnicos estamos delante de un coche con 204 caballos y una cifra de par de 395 Nm, datos que corresponderían a un pequeño deportivo, pero por otro lado estamos frente a un peso de 1.760 kilos, para hacernos una idea más o menos el mismo peso que un Hyundai Tucson GRDI de 185 caballos y 400 Nm. Ese exceso de peso (para un coche de su tamaño, son unos 300 kilos más que un Kona normal..) están colocados en la parte inferior del coche, como sucede con otros eléctricos.

Esto debería resultar en una especie de empate en prestaciones entre los dos coches (aunque el Kona mide 300 milímetros menos que el Tucson) pero otra vez cifras en la mano el Tucos acelera de cero a cien en unos 9,5 segundos mientras que el Kona eléctrico casi le saca dos segundos. Es el milagro de cómo se entrega esa potencia. El eléctrico de 204 caballos tiene esos caballos a disposición en todo momento mientras que el Tucson tiene que llegar a llegar a las 4.000 revoluciones para conseguir sus 185 caballos y los 1.750 para conseguir sus 400 Nm de par.

Ya hemos hablado mucho de esta peculiaridad de los eléctricos y sobre todo de esa sensacione de «nave espacial» que han conseguido los Tesla pero en este caso estamos ante una versión eléctrica de un coche de producción así que las sensaciones al volante son más interesantes si cabe. Algo parecido a lo que experimentamos con el Golf eléctrico, pero en este caso con un motor «más interesante».

Lo primero que hay que decir es que la potencia de este Kona está bien controlada tanto por los pneumáticos escogidos como la distribución de la potencia del sistema que Hyundai ha utilizado por lo que tendremos un control bastante seguro. Además el centro de gravedad bajo (por la colocación de las baterías) hace que en curva y a velocidades altas, la adherencia en curva sea muy satisfactoria.

Cuidado con esa potencia

Eso sí, en condiciones de pavimento deslizante (piso mojado por ejemplo) hay que tener más cuidado en cómo pisamos al acelerador. Pero es algo que nos puede suceder con cualquier coche con una potencia similar. En circunstancias normales pisar a fondo no comporta riesgos y sí una sonrisa de satisfacción cuando dejamos atrás a la mayoría del resto de vehículos en semáforos y demás.

La aceleración es constante e intensa en todo momento, en un zumbido estaremos a cien kilómetros por hora casi sin darnos cuenta y de forma silenciosa. A la hora de detener el coche el sistema de frenado se une a la retención propia del coche eléctrico para detenerlo de forma eficaz. Podemos utilizar una palanca detrás del volante para aumentar la retención e incluso ponerla al máximo para que podamos detener el coche totalmente simplemente levantando el acelerador. Lo conseguiremos manteniendo esta palanca hacia atrás sin soltarla.

Usando la palanca

Se trata de una operación que no resulta natural para un conductor normal, pero en realidad se acostumbra uno enseguida. Eso sí, es menos cómodo que el sistema de pedal único que usan otros fabricantes como Tesla o Nissan con su nuevo Leaf. Sin embargo los niveles de retención están muy conseguidos para adaptarse al modo de conducción de cada uno.

El resumen de todo esto es que es un placer conducir el Kona. El tacto en ciudad es muy bueno, con potencia de sobra, la posibilidad de funcionar sin tocar el freno y un funcionamiento silencioso. En carretera el buen equilibrio y comportamiento del coche hace que sea un modelo sorprendentemente talentoso en carreteras viradas y extremadamente confortable de conducir en autopista gracias a las muchas ayudas a la conducción que aporta Hyundai.

En este caso además con la batería de 64 kWh la automía roza los 450 kilómetros que serían algo más de 300 si conducimos en carretera, suficiente para pequeños viajes o trayectos algo más largos si programamos bien las paradas. Como dispone del conector de carga CCS Combo y capacidad de cargar a 100 kW podría consegirse un 80% de carga en menos de una hora. Lo malo es que este tipo de cargadores escasean. En cualquier caso es uno de los primeros eléctricos «no Tesla» con los que es planteable hacer trayectos algo más largos, sobre todo si la implantación de puntos de carga rápida empieza a extenderse.

Conclusiones

Seguimos en la infancia del mercado del coche eléctrico pero el lanzamiento de este Kona (y de su hermano el Niro eléctrico) da signos de que podríamos entrar en la adolescencia. Con ayudas y algo de negociación podríamos conseguir por unos 35.000 euros un coche eléctrico moderno, espacioso, con un excelente comportamiento en carretera y aceleraciones prácticamente de deportivo que además tiene una autonomía que empieza a ser interesante.

Lo malo es que estamos pagando a precio de coche de categoría superior unos acabados más que dignos pero no a la altura de su precio, pero en la balanza hay que poner más cosas como los ahorros en combustible, en mantenimiento, la capacidad de circular siempre por ciudad, ahorro en ciertas ciudades a la hora de aparcar en zonas restringidas… y claro está la conciencia ecológica. Aunque en este apartado hay últimamente cierta polémica.

Algunos informes apuntan a que sumando el coste en contaminantes de la producción de baterías y otros factores el coche eléctrico podría ser más contaminante de lo que parece (incluso ciertos informes incluso indican que más que algunos diesel). Pero estos informes no tienen en cuenta el futuro y que como hemos visto en más de una ocasión, este futuro llega muchas veces mucho antes de lo que esperamos. Y es que la evolución hacia la producción de energía limpia y los avances en la producción más «limpia» de baterías y su reutilización apunta a que si el coche eléctrico no es la panacea ecológica hoy sin duda lo será mañana.

Y desde luego este Hyundai es una de las propuestas más interesantes que hemos podido probar hasta ahora (que no sean los vehículos de Tesla que están a un nivel de precio distinto). No solamente porque este modelo nos ha parecido excelente, sino porque la marca coreana apuesta hoy, y no dentro de diez años, por una gama de vehículos eléctricos bien hechos con precios un poco más razonables. Y eso es sin lugar a dudas un paso importante hacia el futuro.

Valoración final
7.5 NOTA
NOS GUSTA
Prestaciones de deportivo
Buena habitabilidad
Excelente manejo en carretera y en ciudad
Buen conjunto de ayuda a la conducción
A MEJORAR
Precio algo elevado (aunque bueno con respecto a sus alternativas)
Algunos acabados algo justos
RESUMEN
El Hyundai Kona eléctrico empieza a ser una alternativa razonable a un coche de explosión, por concepto, autonomía y un precio que con subvenciones y teniendo en cuenta ahorros empieza a ser competitivo respecto modelos de combustible
Prestaciones8.5
Diseño7
Consumo6.5
Confort7.5
Sistema de infoentretenimiento8

 

 

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