UE quiere banda ancha para todos

La Comisión Europea quiere revisar el estado de las conexiones de banda ancha a Internet. Actualmente las cifras apuntan a que un 36% de la población dispone de este servicio. El objetivo es que la banda ancha sea accesible a todos. Se trata de del USO (Universal Services Obbligations, Obligaciones de servicios universales) que la comisión revisa cada tres años. Ahora es posible que se incluya la banda ancha dentro del USO.

Dentro de las iniciativas de la Comisión Europea para la protección de los consumidores, existe una denominada USO (Universal Services Obbligations) que recoge los servicios mínimos, en lo que respecta a las comunicaciones, que la comisión considera que deben ser cubiertos para todos los ciudadanos de la Unión. Dentro de estos servicios está el acceso a a una línea telefónica básica de suficiente calidad para permitir un acceso a Internet funcional. En algunos países esta obligación se ha interpretado como la posibilidad mínima de acceso, mediante un módem telefónico, pero la Comisión pretende revisar esta obligación para incorporar la banda ancha dentro de los servicios mínimos de telecomunicaciones.

Según los últimos informes el 36% de los ciudadanos europeos acceden a banda ancha, pero la comisión va a promover un estudio para determinar cuál es la cifra actualmente y detectar en qué países la implantación del acceso a banda ancha se encuentra retrasado. Pocos son los miembros de la Unión que pueden presumir actualmente de un acceso universal, como Dinamarca, Luxemburgo o Bélgica. En España, el ministerio de industria se ha adelantado a la normativa y según unas recientes declaraciones por parte del director general para el Desarrollo de la Sociedad de la Información David Cierco, parece que se va a alcanzar la cifra del 99% de españoles con acceso a banda ancha (tanto en zonas rurales como urbanas).

Aunque la iniciativa de la Comisión es importante, habrá que ver cómo llega la banda ancha a las casas españolas. Por una parte según un informe de ADSLzone, ninguno de los operadores que ofrece ADSL a 10 o 20 megas consigue alcanzar siquiera el 80% de la velocidad. En lo que respecta a la fibra óptica en los hogares, gran esperanza para las conexiones de banda ancha en España y que siguen en pruebas, parece que sólo llegará al 12,2% de los hogares, según un estudio de ASTEL. Por otro lado los precios de la conexión siguen por las nubes en nuestro país. Así que queda por definir a qué se refiere la Comisión con banda ancha, si va a establecer un mínimo de velocidad real, si se va a regular el precio (como corresponde a un servicio universal) y cómo va a responder el gobierno al reto, que en otras ocasiones ya ha tenido que enfrentarse a multas por no conseguir alcanzar las exigencias mínimas de la comisión en el ámbito de las telecomunicaciones.

Y mientras aquí luchamos por un puñado de megabits, en Japón ya se comercializan conexiones de 1 Gigabit para los hogares

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