Samsung Jét S8000

Samsung Jét S8000
30 de junio, 2009

Un terminal que combina una excelente ergonomía junto con una interfaz táctil sumamente rápida que además puede mover aplicaciones con agilidad gracias a su potente procesador. Un smartphone con el tamaño de un teléfono convencional. Correo, Internet, mapas o juegos se ejecutan con rotundidad en este móvil que además cuenta con herramientas multimedia de alto nivel.

 

La competencia en el mercado de los teléfonos móviles es dura, con modelos extremadamente competitivos dentro de los catálogos de los fabricantes más importantes en una búsqueda constante de la aceptación de los usuarios. Tras un tiempo con modelos conservadores el gigante coreano lanza su nueva serie S, encabezada por el modelo que analizamos.

 

Es difícil acertar con un diseño: los terminales muy grandes en tamaño pueden presumir de pantallas de 3,7′ pulgadas o incluso 4 pulgadas, pero a costa de sacrificar movilidad. Los muy pequeños son fáciles de llevar, pero a cambio se renuncia a prestaciones y características. Samsung Jét consigue un notable equilibrio entre movilidad y funcionalidades exprimiendo al máximo la interfaz TouchWiz 2.0 y el procesador de propósito general integrado a 800 MHz de frecuencia de reloj.

 

 

La pantalla es la gran protagonista del terminal, con sólo unas pocas teclas físicas. Es táctil con una respuesta rápida y una interfaz gráfica donde es sencillo acertar en la pulsación de los botones en pantalla gracias a la elección de tamaños de fuente relativamente grandes. El puntero no se echa de menos en ningún momento, ni siquiera cuando se usa el teclado QWERTY. Eso sí, lo mejor es configurar las opciones “hápticas” de modo que la vibración al pulsar la pantalla sea mínima, o de otro modo se ralentiza mucho la pulsación de las teclas.

 

 

La tecnología AMOLED ofrece colores saturados, negros puros y un contraste muy bueno que permite manejar la pantalla incluso a plena luz del día. Sus 800 x 480 píxeles son de gran utilidad para disfrutar de contenidos multimedia, así como para conseguir una densidad de puntos elevada aunque en la práctica no se puedan usar fuentes demasiado pequeñas.

 

La pantalla se ajusta con bastante precisión al tamaño de los vídeos que puede grabar este Samsung Jét S8000 de nada menos que 720 x 480 puntos a 30 fps. El tamaño de las grabaciones es considerable, de modo que es conveniente tener instalada una tarjeta microSD de alta capacidad. También puede grabar vídeo a cámara aunque con una resolución menor. La segunda cámara para vídeo conferencia permite establecer comunicaciones multimedia con calidad VGA.

 

La cámara de fotos de 5 Mpx. es rápida y cuenta con todas las funcionalidades exigidas hoy en día como el “smile shutter”, creación automática de panoramas o múltiples modos de escena. La geolocalización es posible gracias al GPS integrado, de modo que la ubicación se guarda en la información EXIF.

 

El visor de fotos permite explorar las imágenes en la memoria del móvil o también realizar funciones de edición o incluso compartirlas localmente o subirlas a portales on-line como Picasa, Flickr, Facebook o MySpace, entre otras redes sociales. Los vídeos también se pueden subir a YouTube a través de la aplicación homónima en el móvil de modo que nunca se dejará de estar conectado.

 

El correo es otra de las habilidades de este terminal, compatible incluso con servidores Exchange. Desde luego las cuentas POP/SMTP se configuran en pocos pasos, así como Gmail. La interfaz de mensajería al principio llama la atención por el elevado tamaño del texto, necesario para que la interfaz táctil sea efectiva. Pero tras un breve periodo de adaptación se consigue navegar a través de los correos con facilidad. Otro tanto de lo mismo se puede decir del administrador de llamadas y contactos, configurables hasta límites que pocos usuarios necesitarán alcanzar. Se puede ir de una llamada a un mensaje de texto o correo sin problemas, de modo que siempre se podrá establecer contacto con el destinatario a través del medio preferido. La sensación de tenerlo todo bajo control es elevada en todo momento.

Las aplicaciones multimedia no se quedan atrás en este terminal Samsung Jét S8000. El reproductor de música es una auténtica joya, con una interfaz visual que se ve mejorada por la pantalla AMOLED. La imagen de la carátula de los discos, así como los efectos de visualización están muy cuidados, sin olvidar el apartado del DSP de audio, con la posibilidad de activar sonido virtual 5.1 en los auriculares, así como efectos de audio que recrean estilos como Rock, Jazz, MegaBass, música en vivo, sala de conciertos, etcétera. Y todo ello bajo el control táctil dactilar, sin que se necesite puntero alguno.

 

Si se gira el teléfono, la pantalla cambia de modo gráfico con rapidez. Y por si fuera poco, dispone de un modo en el que el reproductor multimedia se maneja mediante “golpecitos” en la carcasa, junto con movimientos agitando. No es nada nuevo, pero está estupendamente implementado. El altavoz integrado tiene una potencia muy elevada, pero sin que distorsione el sonido, lo cual será del agrado de los clientes más jóvenes que siempre están dispuestos a animar una fiesta improvisada alrededor de un móvil, por ejemplo. La radio funciona muy bien y la selección del dial se puede hacer con un dedo pero con una precisión exquisita donde pasar de una frecuencia a otra se lleva a cabo con precisión de hercios pero también con una rapidez que posibilita recorrer el dial FM entero en segundos. Además se pueden grabar las emisiones.

 

La interfaz gráfica también contempla el uso de un cubo 3D para seleccionar la aplicación en curso al más puro estilo LG Arena, pero con una sutil diferencia: esta vez el cubo es realmente un cubo 3D y no una imagen 2D que parece un hexaedro. Con el Samsung Jét S8000 se pueden usar las seis caras y no cuatro con en el caso de LG. La interfaz 3D se extiende a multitud de apartados en el teléfono, como el reproductor multimedia, el gestor de aplicaciones abiertas o la selección de los favoritos de Internet.

 

Los juegos también se ejecutan con una calidad gráfica y de audio elevadas, con la ventaja de la multitarea implícita en el terminal. Se puede navegar en Internet, tener abierto el correo, el reproductor multimedia o el editor de vídeo y cambiar de una aplicación a otra mediante el administrador de tareas sin que se resienta el sonido de las canciones o la respuesta de la interfaz. Sí la batería, que se agotará más rápido, pero en las pruebas, con un cargado para móviles de APC se recargó en cuestión de un par de horas. También se carga mientras está conectado con un ordenador a través del software New PC Studio, desde el cual se accede a los contenidos del móvil, se gestionan archivos, vídeos, canciones, mensajes o contactos desde una interfaz centralizada.

 

 

La calidad del sonido en las llamadas está a la altura del DSP de audio instalado, tanto con el altavoz interno como el externo o el manos libres. Cuenta con un jack de audio de 3,5 mm, de modo que se pueden usar los auriculares que se prefieran para escuchar la radio, el audio o vídeos. Eso sí, la conexión USB no es estándar, lo cual constituye una de las mayores “pegas” de este terminal. Otra pega es la navegación web. Los botones táctiles en pantalla son grandes, lo cual roba mucho espacio en pantalla para mostrar las páginas web, que acaban por encajar de forma deficiente en la pantalla aún a pesar de que su resolución es de 800 x 480 puntos. Terminales con la misma resolución pero con tamaños de fuente más reducidos aprovechan mejor el espacio, como los HTC Touch HD, aunque en este caso el uso de un puntero es casi obligado. En cualquier caso, las páginas optimizadas para dispositivos móviles se ven con corrección.

 

 

En el apartado de las aplicaciones, Samsung Jét S8000 no se caracteriza por la existencia de repositorios de aplicaciones extensos como ocurre con Symbian, Windows Mobile, Android o Apple. Los programas entran dentro de la modalidad de “Widgets” que se instalan sobre la interfaz con un repertorio limitado de ellos. Google Maps, juegos, el navegador Dolphin de Samsung y otras aplicaciones en mayor o menor medida relacionadas intrínsecamente con este terminal concreto son los que pueblan las bibliotecas de Widgets.

 

En cualquier caso, este terminal no invita a instalar aplicaciones de todo tipo, sino a utilizar las que inteligentemente se han instalado por defecto y que por sí solas cubren con nota áreas como el ocio digital multimedia, la mensajería, las opciones de comunicación mediante GSM, 3G, Bluetooth y WiFi o la navegación en Internet. El teclado tiene dos modalidades: por un lado el QWERTY completo en el modo apaisado y por el otro el típico teclado de móviles con teclas compartidas en el modo vertical. El primero está optimizado para usar con dos manos, mientras que el segundo se puede usar con una mano. Es una filosofía que también emplea Nokia en el Xpress Music y ahora en el N97 y que consigue integrar en la interfaz táctil lo mejor de ambos tipos de teclados. De todos modos, un teclado QWERTY completo y físico es indispensable para conseguir la mejor experiencia en mensajería.

 

 

En el apartado de la conectividad WiFi, durante las pruebas en una red con routers 802.11n, la exploración de las redes inalámbricas originó un error en la aplicación, que en condiciones normales muestra de un modo eminentemente gráfico los puntos de acceso disponibles así como sus parámetros básicos. Posiblemente sea una cuestión de incompatibilidad con las bandas de 5 GHz de los routers duales que empiezan a aparecer en el mercado. En el resto de los escenarios donde se probó, sí se detectaron correctamente y con rapidez los puntos de acceso disponibles. Otras incidencias que se encontraron durante las pruebas entran dentro del capítulo de los “deseos”. Como el de encontrar una conexión USB estándar en los terminales de Samsung, o una duración de la batería más prolongada. Si se deja activado WiFi o se usa el GPS o 3G con asiduidad, habrá que cargar el móvil una vez al día para evitar quedarse “colgados” en la jornada siguiente.

 

 

 

Conclusiones

 

Samsung ha conseguido integrar en un terminal compacto, estiloso y muy atractivo todo un arsenal de tecnologías para el ocio, la comunicación y la conectividad total. La interfaz táctil TouchWiz 2.0 resuelve el apartado de la tactilidad con buena nota, y de igual modo que el Omnia original se echaba de menos un puntero, en el Samsung Jét S8000 su ausencia pasa totalmente desapercibida.

 

La pantalla resistiva es precisa y ágil, aunque en alguna aplicación como Google Maps el zoom no funciona especialmente bien. De todos modos se trata más de un problema del software que de la interfaz, que demuestra en el resto de los casos que está a la altura de su procesador de 800 MHz con aceleración gráfica, procesador avanzado de sonido y hardware dedicado para interactuar con todo el hardware de que se compone esta preciosidad de móvil.

 

La pantalla AMOLED confiere un atractivo especial a las aplicaciones y a los contenidos, llenando de colores saturados y nítidos las 3,1 pulgadas que ocupan la mayor parte de la superficie del móvil. El grosor es mínimo y permite llevar el teléfono en cualquier bolsillo. La construcción es muy dura y resistente, de modo que no necesita de cuidados especiales más allá de evitar que se caiga al suelo o sentarse encima de él. En definitiva, Samsung parece haber encontrado una buena fórmula para llevar alta tecnología a todas las audiencias.

 

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