Sony Ericsson Satio

Sony Ericsson Satio
22 de febrero, 2010

Sony Ericsson vuelve a demostrar que es un fabricante diferente con una novedosa propuesta a medio camino entre una cámara compacta y un smartphone. El nuevo Sony Ericsson Satio es un terminal basado en la última versión del sistema operativo Symbian con una impresionante dotación tecnológica y un diseño futurista que no pasará desapercibido. Analizamos el Sony Ericsson Satio, un producto diseñado para triunfar en uno de los mercados más competitivos del panorama tecnológico.

El terminal se presenta en una caja compacta acompañado del cargador, el cable de sincronización, unos auriculares con manos libres y los manuales. Nuestra unidad venía sin tarjeta de memoria incluida pero la versión que comercializa Vodafone en tiendas incluye una microSD de 8 gigabytes.

Lo primero que sorprende del Sony Ericsson Satio es su diseño, más parecido a una cámara compacta que a un teléfono móvil convencional y que no admite la indiferencia. A pesar de su tamaño compacto (112 x 55 x 13 mm.) nos ha resultado algo aparatoso en el día a día, y más pesado que otros terminales similares (126 gramos). En cualquier caso las dimensiones no son muy diferentes a las de cualquier smartphone y el usuario debe ser consciente del precio a pagar por disfrutar de mejor pantalla y una versatilidad mucho mayor que la que ofrece un móvil tradicional.

Una tapa deslizante de acero protege la óptica de la cámara.

Sí merece la pena destacar la excelente calidad de construcción y la solidez del ensamblaje, sin puntos débiles ni holguras y con materiales de calidad. Un examen más detallado revela un excesivo uso de plásticos en la parte posterior, decisión probablemente motivada por la necesidad de reducir el peso del dispositivo. Si bien el tacto es bueno y la calidad es correcta, esta zona es todo un imán para las huellas dactilares.

Como en cualquier smartphone la pantalla es la gran protagonista del frontal. En este caso encontramos un panel de 3,5 pulgadas que ofrece una resolución nativa de 640 x 350 píxeles. La calidad de imagen es fantástica, de lo mejor que hemos visto exceptuando las AMOLED que montan algunos Samsung, con un nivel de contraste sobresaliente y brillo suficiente para utilizar el teléfono en exteriores sin problemas.

Aunque la pantalla táctil no es capacitiva se muestra bastante precisa a nuestras órdenes en pantalla, sobre todo si usamos el puntero incluido. Es evidente que la experiencia que ofrece el Satio está lejos del iPhone 3GS o el Google Nexus One, pero dentro de sus limitaciones sale bien parado respecto a otros terminales con pantalla resistiva que han pasado por el laboratorio de MuyComputer.

Los botones físicos son tan discretos que resultan algo incómodos.

En la parte inferior de la pantalla el teléfono incorpora algunos botones físicos que proporcionan acceso directo para llamadas y aceder al menú principal. El lateral izquierdo está ocupado por la ranura para tarjetas microSD (Sony Ericsson apuesta por el estándar y olvida su formato propietario), la tecla de bloque y un conector propietario para sincronización. En el derecho encontaremos una botonera idéntica a la de cualquier cámara compacta: botón de disparo, controles de zoom (también regulan el volumen en modo multimedia), control de modos y acceso a la galería de fotos.

Para encontrar el valor diferencial de este teléfono debemos retirar una tapa deslizante en la parte posterior que descubre una cámara con sensor de 12 megapíxeles, autoenfoque, estabilizador de imagen y flash dual LED y xenón. Dos pequeñas aberturas esconden sensores de luminosidad que permiten trabajar con precisión al modo automático, ofreciendo buenos resultados incluso cuando las condiciones de luz no son óptimas.

Si retiramos la parte posterior encontraremos una batería de 900 mAh que oculta un curioso mecanismo para introducir la SIM: una bandeja de plástico desliza la tarjeta hacia el interior en una solución que se nos antoja poco práctica a la larga, dada la aparente fragilidad del sistema (en todo caso tampoco es una maniobra habitual).

Una capa de mejora funciona sobre Symbian OS.

El Sony Ericsson Satio funciona con Symbian Series 60 (5 edición), casi oculto sobre una capa propietaria de excelente diseño orientada a facilitar el manejo del dispositivo y mejorar el apartado estético. La estructura de menús se sustenta sobre una barra de iconos y pestañas deslegables, que proporcionan acceso directo y rápido a cualquier función.

El potente procesador ARM Cortex A8 a 600 MHz junto a los 256 megabytes de RAM y el subsistema gráfico PowerVR SGX ofrecen potencia más que suficiente para mover el sistema operativo y las aplicaciones con total soltura y fluidez. Evidentemente, tampoco encontramos problema alguno al reproducir contenido multimedia, navegar por galerías de fotos o ejecutar varias tareas al mismo tiempo.

Como teléfono el Sony Ericsson Satio se desenvuelve con soltura y ofrece una calidad de sonido a la altura de lo que esperamos hoy día. Sólo hemos encontrado dos pegas: no dispone de marcación inteligente y no es posible dictar números al terminal, dos aspectos secundarios de importancia subjetiva pero que suelen estar presentes en teléfonos de esta gama.

El Sony Ericsson Satio incorpora la gestión de mensajería de cualquier Symbian, bien resuelta desde un punto de vista práctico pero, de nuevo, lejos de lo que ofrecen los últimos smartphones que hemos visto en el laboratorio. Tuvimos algunos problemas configurando cuentas de correo IMAP, aunque suponemos que se trataba de un fallo puntual de nuestra unidad o, en todo caso, algo fácilmente solucionable con una actualización del software.

Para escribir mensajes disponemos de varios sistemas, desde el típico teclado numérico hasta un teclado QWERTY completo, disponibles tanto en horizontal como en vertical. La respuesta es correcta, sin llegar a excelente, pero no presenta mayores problemas una vez acostumbrados a las peculiaridades de la pantalla resistiva. También cuenta con un sistema de reconocimento de escritura, curioso pero poco práctico por la lentitud que conlleva escribir un mensaje o nota de esta formal.

El terminal incorpora conectividad a redes 3G con HSDPA (7,2 Mbps) y HSUPA (3,6 Mbps), soporte WiFi 802.11 b/g (también DLNA) y Bluetooth 2.0 con A2DP. El navegador incorporado permite visualizar contenido flash, pero tanto la velocidad como la usabilidad de la aplicación está muy lejos de lo que ofrece iPhone OS o Android. Sirve para salir del paso pero no debe ser un elemento decisivo en la compra.

Para aprovechar el receptor de GPS incorporado el Satio incluye Wisepilot, una solución de navegación con mapas de NAVTEQ que funciona bien, pero tiene una limitación importante: necesita una permanente conexión a datos para ir descargando los mapas. Si bien esto no resulta un problema en ciudades sí puede ocasionarnos dificultades en viajes por zonas aisladas donde no hay cobertura 3G disponible (el GRPS es insuficiente para esta tarea). Como alternativa incluye Google Maps que aunque no es un navegador "paso a paso" sí cumple como herramienta de orientación y búsqueda de lugares.

El apartado multimedia hereda elementos de productos Sony como PlayStation o los televisores Bravia con un menú espartano donde veremos accesos para la galería fotográfica, el reproductor musical y el de vídeo (idéntico al de las series Walkman). Las tres funciones están resueltas de forma excelente y aunque no se prodigan en detalles estéticos sí guardan cierta estética típica de Sony.

La cámara del Sony Ericsson Satio es capaz de tomar imagenes de hasta 4.000 x 3.000 píxeles e incorpora soluciones de hardware para escenarios de luz complicados. Cuando activamos el modo fotográfico el terminal se convierte en una compacta, con una estructura de menús muy similar a la de cualquier cámara de última hornada.


En el menú de configuración encontramos un gran número de opciones: estabilizador de imagen, balance de blancos, flash, efectos sobre la imagen, autodisparador, orientación o si queremos que se guarde la información EXIF, por citar algunos ejemplos que sitúan a esta propuesta por encima del resto en lo que al apartado fotográfico se refiere.

Entre las funciones avanzadas encontramos el geoetiquetado de imágenes por GPS, el sistema de detección de sonrisas y el modo panorámico automático. También es capaz de grabar video VGA a 30 fps., pero echamos en falta grabación HD para aprovechar la óptica incluida.

En nuestras pruebas el Sony Ericsson Satio se comportó con brillantez, obteniendo imágenes ricas en detalle y con colores vibrantes. El nivel de ruido es torerable siempre que la luz natural acompañe; en situaciones más complicadas las limitaciones lógicas de una óptica de este tamaño salen a la luz y obtendremos resultados algo peores que con una compacta de gama media alta, aunque modelos como demuestran que cada vez están más cerca.

Conclusiones

El Sony Ericsson Satio es un teléfono notable dotado con tecnología de última generación y una cámara que rivaliza con las compactas. Gracias a su potente hardware es capaz de mover Symbian OS con total fluidez, ofreciendo una experiencia de usuario fantástica que Sony Ericsson completa con las aplicaciones dedicadas al contenido multimedia. Esta propuesta de Sony Ericsson nos parece un teléfono original que ofrece todas las posibilidades de un smarphone con Symbian a precio razonable y con el valor añadido que supone disponer de una de las mejores cámaras para móviles del mercado.

En el lado negativo echamos en falta una salida de auriculares estándar, mejoras en el navegador y una mejor experiencia al interactuar con la pantalla, que palidece ante alternativas con tecnologia capacitiva.

Sony Ericsson Satio ya está disponible desde 139 € con la tarifa plana mini de 19,9 €/mes y la tarifa plana internet en el móvil de 12 €/mes, siempre dependiendo de si es portabilidad, migración o alta nueva y del contrato de voz que asociemos. Recomendamos consultar la web de Vodafone para ver los precios actualizados.

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