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Apple iPad Pro de 10,5 pulgadas: «¿qué es un ordenador?»

Tras un mes trabajando con el iPad Pro de 10,5 pulgadas, nos preguntamos si este tablet puede sustituir a un portátil.

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Apple iPad Pro de 10,5 pulgadas

Hace un mes que tengo un iPad Pro de 10,5 pulgadas (el modelo que se presentó durante la conferencia mundial de desarrolladores en junio de 2017) acompañado por el Apple Pencil y también por el teclado Smart Keyboard. La configuración elegida (512 GB de capacidad de almacenamiento y WiFi+Cellular, es decir, preparado para incluir una tarjeta de datos) tiene un precio de 1.279 euros, a lo que hay que sumar 109 euros del Apple Pencil y 179 euros del teclado, por lo que hablamos de un equipo de 1.567 euros.

Por poner en contexto este precio, el MacBook Pro con pantalla de 13 pulgadas con procesador Intel Core i5 a 2,3 GHz, 8 GB de memoria y 128 GB de SSD se vende por 1.505 euros. En cuanto al equipo Microsoft Surface Pro 4 con pantalla de 12,3 pulgadas y procesador Intel Core i5, 256 GB de SSD y 8 GB de RAM, su precio es de 1.399 euros, que crece con los 179,99 euros de la funda-teclado Signature y los 109,99 euros del Lápiz hasta los 1.688,98 euros.

Apple iPad Pro de 10,5 pulgadas

Y por qué comienzo hablando de precios, pues porque quiero dejar claro que nos movemos en un rango similar, si bien los tres equipos son muy diferentes. El MacBook Pro es un portátil en toda regla, con unas características que pueden mejorarse en cuanto a detalles que no son menores como un procesador mejor, más almacenamiento y llegar incluso a los modelos con Touch Bar y Touch ID que alcanzan los 2.255 euros. Pero lo fundamental del MacBook Pro es macOS, que en su versión macOS High Sierra representa el último escalón de la evolución de un excelente sistema operativo para ordenadores (ya sean de sobremesa o portátiles), por mucho que en los anuncios de Apple se pregunten «¿qué es un ordenador?«.

En cuanto al Microsoft Surface Pro 4, es un tablet, también capaz de crecer en prestaciones hasta llegar a los 3.099 euros si optamos por el modelo con Intel Core i7, 1 TB de SSD y 16 GB de RAM, pero, al igual que el MacBook Pro, tiene un sistema operativo propio de ordenadores, Windows 10 Pro, y en este caso la empresa que dirige Satya Nadella no se plantea si es un ordenador o no, sabe que lo es, y punto.

Apple iPad Pro de 10,5 pulgadas

El tercero en discordia y el protagonista de este artículo es el iPad Pro de 10,5 pulgadas, la evolución del primer iPad que presentó Steve Jobs en enero de 2010, pero con el apellido «Pro» (que la mayoría relaciona con la abreviatura de «Professional» y otros lo atribuyen a «Producer» por su capacidad de producir todo tipo de contenidos). Aunque usemos la funda-teclado y su lápiz óptico, por mucho que pueda parecernos un portátil convertible del tipo 2 en 1, no lo es, es un dispositivo propio de la era post-PC (término bastante «viejuno» pero que para gente de mi generación [entre 40 y 50 años] me parece muy descriptivo).

Y qué es lo que hace tan diferente al iPad Pro del concepto de ordenador que Apple no reconoce en sus anuncios, pues es su sistema operativo, en este caso iOS 11, distinto de macOS porque está pensado para usarse de forma táctil, tanto que la explicación de que Apple nunca haya lanzado un MacBook con pantalla táctil se debe a que macOS no está pensado para trabajar con él tocando la pantalla.

Mucho se ha hablado de la fusión de sistemas operativos, iOS y macOS, y aunque es cierto que Apple aprovecha el conocimiento que tiene de ambas plataformas para ir mejorándolas, la unificación de los ecosistemas de aplicaciones para que se pueda usar la misma app del iPhone o el iPad en el MacBook o el iMac todavía está en el aire [se habla de finales de 2018].

iPad Pro + iOS 11

La publicidad de Apple dice que el iPad Pro «es como un ordenador, pero no se parece a ningún ordenador«, y no voy a ser yo el que les diga qué mensaje de marketing deben usar, pero lo que sí quiero aprovechar es para ver si este iPad Pro «que no se parece a ningún ordenador» puede hacer lo mismo que hacemos con ordenadores, en este caso un MacBook Pro, el portátil con el que trabajo todos los días.

Aunque no me quiero centrar en sus características (para eso podéis ver las especificaciones en la web de Apple), su pantalla es espectacular, con una resolución de 2.224 x 1.668 píxeles a 264 p/p, pero sobre todo hay que destacar el chip A10X Fusion con arquitectura de 64 bits y coprocesador M10 integrado. Con este microprocesador el iPad Pro está a la altura, en cuanto a potencia, de muchos equipos de gama media-alta de hace solo un año.

Apple iPad Pro de 10,5 pulgadas

Si es por especificaciones, el iPad Pro de 10,5 pulgadas no tiene que envidiar a mi actual MacBook Pro (de mediados de 2014, con un Intel Core i5 de 2,6 GHz; confieso que nunca me ha dado un problema y que lo único que echo de menos es tener un SSD con más capacidad).

Por supuesto, el teclado de mi MacBook Pro no es comparable en tacto y tamaño (lo que significa comodidad al situar las manos) al Smart Keyboard del iPad Pro, pero la funda-teclado de Apple te sorprenderá gratamente tras unas horas de uso, tanto que se puede escribir perfectamente textos como el de este artículo… y más extensos, por supuesto.

iOS 11 ha pulido funciones que ya estaban en una versión anterior como dividir la pantalla en dos (con el iPad Pro de 12,9 pulgadas, precisamente por su mayor tamaño, es donde esta funcionalidad es muy útil) y los atajos de teclado, pero hay otras que son totamente nuevas y juegan a favor del iPad Pro en su objetivo de «ser como un ordenador, pero sin parecerse a un ordenador«.

Apple iPad Pro de 10,5 pulgadas

Especialmente útil es la personalización del Dock añadiendo más apps con solo arrastrar, abrir archivos recientes pulsando la app en cuestión o que el Dock esté siempre disponible cuando lo necesites. También me gusta jugar con la multitarea y disponer de varias apps abiertas al mismo tiempo, o los gestos multi-touch tan efectivos como «pellizcar» la pantalla con los cinco dedos para volver al inicio.

Y además hay un componente, el Apple Pencil, que no puedo usar en mi MacBook Pro y es un punto a favor del iPad Pro, sobre todo para convertirlo en una herramienta de productividad gracias al binomio iPad Pro + iOS 11. Desde la app Notas puedo escanear todo tipo de documentos y luego con el Apple Pencil subrayar, destacar y escribir sobre ellos. Para mi trabajo es importante esta facilidad de anotar lo que quiero en cualquier documento, algo que en el MacBook Pro ni me planteo.

Tampoco se me puede olvidar la app Archivos, que permite gestionar archivos, organizar carpetas, acceder a favoritos… en definitiva, es como un mini-Finder de macOS, aunque nadie piense que es igual trabajar con un ratón en el Finder que con el Apple Pencil o los dedos en Archivos.

Apple iPad Pro de 10,5 pulgadas

¿Puede el iPad Pro sustituir a un portátil?

Sinceramente creo que en mi caso no. Para mí es un complemento a mi MacBook Pro y no solo para «consumir» contenidos (vídeos, ebooks, infografías, animaciones, música, etc.), también lo es para realizar algunas tareas de manera más fácil. Creo que cuando Apple habla de la era post-PC no se refiere a que dispositivos como los iPad Pro vayan a sustituir a los ordenadores de un día para otro, la idea es que estos dispositivos hagan ciertas tareas mucho mejor que los ordenadores (portátiles y de sobremesa) tradicionales.

Pero esta es una opinión personal muy relacionada con el trabajo que hago y sobre todo con la generación a la que pertenezco. Seguramente la chica del anuncio de Apple no tendrá nunca un portátil o equipo de sobremesa y el iPad Pro actual y el de siguientes generaciones le permita seguir preguntándose «¿qué es un ordenador?«.

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