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HDMI vs DisplayPort HDMI vs DisplayPort

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Guía interfaces de pantalla: HDMI vs DisplayPort ¿Cuál es mejor para juegos?

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HDMI, DisplayPort, VGA y DVI son las cuatro interfaces de pantalla estándar que podemos encontrar para el mercado del PC. Recientemente, se ha añadido USB Type-C, aunque está más indicado como solución multipropósito o utilización de algunas de las principales, sea DisplayPort o HDMI Alt.

La mayoría de dispositivos o componentes ofrecen una combinación de conectores, al igual que las pantallas de visualización. Básicamente, conectamos la fuente de salida de datos hacia la entrada de un monitor u otra pantalla de visualización a través de cableado directo, adaptadores o los mencionados conectores de la última generación de USB.

La fuente de salida de los datos suele ser un chip gráfico, sea un integrado o tarjeta gráfica dedicada, y tiene el objetivo primario de alimentar contenido de vídeo a una pantalla. Normalmente, un chip gráfico incluye varias salidas para diferentes estándares o para el mismo con el fin de conectar a la vez varias pantallas. La elección suele ser sencilla en circunstancias generales, pero si necesitas llevar también audio, utilizar una resolución más alta o generar una mayor frecuencia de actualización de la pantalla, te vendrá bien conocer las características de cada uno de ellos.

HDMI_DisplayPort

Entrando en materia ¿Cuál debemos o podemos utilizar? Entre los dos más avanzados HDMI y DisplayPort ¿Cuál es el mejor para juegos? Recapitulamos las características de cada uno de ellos ofreciendo un acercamiento a estas interfaces y sus posibilidades.

VGA

Video Graphics Array es la más antigua y menos avanzada de todas las interfaces. Un conector exclusivo para vídeo analógico también conocido como D-sub 15 (por sus 15 pines) que está desapareciendo del mercado y sólo se mantiene en chip gráficos de bajo nivel para alimentar monitores legado (especialmente en el mercado empresarial) o en el segmento de embebidos.

Sólo soporta resoluciones nativas hasta 640 × 480 píxeles, aunque extensiones clónicas como Super VGA permiten aumentarla. Lleva con nosotros desde hace dos décadas y obviamente, no es una solución para un jugador en PC ni para uso general, salvo que no contemos con ningún otro tipo de conexión.

DVI

Digital Visual Interface surgió para mejorar la calidad de visualización en las pantallas digitales. Existen varias versiones, DVI-A (señal analógica), DVI-D (señal digital) y DVI-I (señal analógica y digital integrada). No solo eso, sino que DVI-D y DVI-I tienen versiones de enlace único y dual. La segunda permite un ancho de banda máximo de 7,92 Gbit / s y una resolución de hasta 2.560 x 1.600 píxeles.

Aunque DVI sigue siendo una conexión común y mucho más capaz que la analógica VGA, se está convirtiendo también en una interfaz para dispositivos heredados. Sólo transporta vídeo, aunque en el lado positivo hay que mencionar que DVI-D puede generar una frecuencia de actualización de 144 Hz con resolución 1080p, lo que puede ser interesante para jugadores que ya tengan gráficas con este tipo de conector, si bien HDMI o DisplayPort son la elección para cualquier equipo nuevo.

HDMI

High-Definition Multimedia Interface es una norma de vídeo propuesta por la industria para reemplazar al clásico euroconector. Permite uso de vídeo de alta definición, cifrado y sin comprimir, además de audio multicanal sin comprimir en un solo cable. Otras ventajas de HDMI son sus funciones como HDMI-CEC (control de electrónica de consumo de HDMI), que le permite controlar numerosos dispositivos con un control remoto. Por todo ello, su enfoque es claro y más allá de su uso en PCs, es la interfaz de elección en dispositivos multimedia conectados a grandes pantallas como televisores. Su extensión es masiva y puedes encontrarlo en cualquier tipo de dispositivo.

El conector estándar de HDMI es el tipo A y tiene 19 pines. El tipo B, con 29 pines, permite llevar un canal de vídeo expandido para pantallas de alta resolución. Están disponibles en tamaño completo (Tipo A), mini-HDMI (Tipo B) y micro-HDMI (Tipo C). Son menos sólidos que anteriores estándares de pantalla y tienen más facilidad para desconexiones accidentales y con ello fallos físicos o eléctricos. Otra crítica generalizada contra este estándar es la incorporación de una protección de contenido digital (HDCP) que impide copia del contenido transmitido por el usuario a modo de gestor de restricciones digitales.

HDMI ha recibido numerosas revisiones desde sus inicios en 2002. La versión más extendida actualmente es la 1.4 y la más avanzada la 2.0, una versión que ha corregido las limitaciones en ancho de banda de versiones anteriores hasta 18 Gbps / s, para alcanzar 60 FPS en 4K y 144 Hz en 1080p. HDMI 2 también incluye importantes ventajas en otros apartados, el soporte para alto rango dinámico (HDR) y el soporte para la profundidad de color, hasta 10 y 12 bits. Esta versión ha mantenido la compatibilidad a nivel de cableado y pueden utilizarse los anteriores para obtener sus ventajas.

Para el futuro asoma una nueva versión HDMI 2.1 que va a ser un punto y aparte en el estándar por el impresionante aumento del ancho de banda máximo hasta los 48 GB/s. Ello permitirá acceder a resoluciones 8K y 10K a 60 Hz y a los 120 Hz en 4K. El HDR dinámico estará disponible para todas las resoluciones y contará con otras funciones como la tasa de refresco variable. Se esperan productos compatibles a lo largo de 2019.

DisplayPort

El último estándar en llegar fue propuesto por VESA y este año cumple sus primeros diez años en el mercado. Especialmente destinado para transmisión de vídeo entre un PC y un monitor, también puede transportar audio y datos, aunque su gran ventaja sobre los anteriores es su capacidad para sacar contenido vídeo a múltiples pantallas a través de la tecnología Multi-Stream Transport (MST).

En cuanto al conector, tiene 20 pines (32 en conectores internos para portátiles) y dispone de un pequeño mecanismo para asegurar su ajuste en dispositivos. Como en HDMI, puedes encontrar conectores de tamaño o completo o reducido en tamaño (con las mismas prestaciones) Mini DisplayPort (MiniDP o mDP).

La versión más extendida es la 1.2 con un ancho de banda de 17,2 Gbps, para soportar resoluciones 4K con frecuencia de actualización de 60 Hz. Las versiones más avanzadas, 1.3 y 1.4, cada vez están disponibles en más productos y tienen un ancho de banda de hasta 32,4 Gbps. Ello abre las puertas a resoluciones 8K para 7.680 x 4.320 píxeles. La señal de audio soportada admite un máximo de 8 canales sin compresión, 192 kHz, 24-bit.

Su rango de frecuencias máximas soportadas son diferentes. Todas las versiones de DisplayPort soportan 144 Hz a 1080p, mientras que la versión 1.2 soporta 144 Hz a resoluciones 2K. La v1.3 admite hasta 120 Hz en 4K y solo la 1.4 escala hasta 144 Hz en 4K empleando la función Display Stream Compression (DSC).

También soporta opcionalmente restricciones digitales (DPCP) con cifrado AES de 128 bits y desde la revisión 1.1 admite protección de contenido mediante el más extendido estándar HDCP. Soporta cables de fibra óptica como alternativa al cobre, permitiendo un alcance mucho mayor sin degradación de la imagen, hasta 3 metros para el ancho de banda completo y hasta 15 metros en 1080p.

USB Type-C

Aunque no es una interfaz de pantalla dedicada como las anteriores, la reseñamos porque en los últimos meses están llegando al mercado monitores que la utilizan. Una auténtica joya de conector multipropósito, tremendamente versátil que puede ofrecer alimentación energética, transferencia de datos, Internet, soporte para otros como Thunderbolt y transferencia de audio y vídeo mediante un sólo cable delgado y reversible.

USB Type-C soporta una amplia variedad de otros protocolos y permite a los usuarios mover datos desde soportes nativos DisplayPort (a partir de la v1.2) y HDMI Alt (desde la v1.4). Esta última tiene las mismas características de salida de vídeo HDMI, incluyendo soporte para vídeo 4K o 3D, sonido surround o canal de retorno de sonido ARC. También permite un canal Ethernet HDMI (HEC).

Y todo ello de forma muy sencilla realizando la conexión con un solo cable y sin necesidad de adaptadores, uniendo estándares. Todavía no está muy extendido, pero será un conector a considerar en el futuro cuando la base instalada de USB Type-C se amplíe.

HDMI vs DisplayPort en juegos

Como norma general, aquí cabe el dicho de “zapatero a tus zapatos”. HDMI fue concebido por las grandes firmas de la electrónica de consumo para trabajar en todo tipo de dispositivos preferentemente conectados a grandes pantallas como televisores, mientras que DisplayPort fue diseñado específicamente para conectar computadoras a monitores. Más que competidores, debemos verlos como interfaces complementarias, aunque veremos con el desarrollo de las nuevas versiones.

Hasta la llegada de la versión 2 de HDMI no había ninguna duda de que DisplayPort era la interfaz de elección para un jugador en PC o cualquier uso en ordenadores personales. Actualmente, el terreno se ha igualado y el año próximo con HDMI 2.1 será el primero en que la norma supere a DisplayPort en algunos apartados, como en el de la resolución máxima soportada. Eso sí, teniendo en cuenta las grandes necesidades de hardware que necesitamos para 4K, no podemos ni imaginar la monstruosidad de tarjetas gráficas que serán necesarias para alimentar esos monitores 8K a 120 Hz o a los de 10K a 60 Hz.

Bajando a la tierra y más allá de resoluciones y frecuencias, un jugador en PC debe saber que si opta por una tarjeta gráfica de NVIDIA y va a utilizar un monitor que soporte la tecnología de sincronización de imagen G-Sync, no tendrá opción, ya que el gigante verde solo soporta DisplayPort para esta configuración. AMD -casi- lo mismo. Aunque su apuesta por DP es total también soporta la tecnología de sincronización FreeSync bajo HDMI 2.

Otro aspecto a tener en cuenta son las posibilidades de DisplayPort a la hora de trabajar en configuraciones de múltiples monitores. El puerto es “divisible” a través de concentradores DisplayPort y las pantallas pueden conectarse en cadena a través de la función Multi-Stream Transport. Es un apartado que no tiene (ni tendrá por concepto) HDMI.

En resumen, un jugón no tendrá demasiadas diferencias en velocidad de fotogramas, frecuencia de actualización o latencia utilizando las últimas versiones de Display Port y HDMI en la resolución más utilizada, 1080p. A resoluciones superiores, DisplayPort sigue por delante, al menos hasta la llegada de HDMI 2.1 prevista para 2019.

Para usos generales informáticos y profesionales, lo mismo. HDMI 2 ha mejorado el soporte para la profundidad de color, pero DP sigue ofreciendo cotas superiores y sus posibilidades en sistemas multi-pantalla es una gran ventaja. Si puedes, utilízala. Si tu gráfica o monitor no cuenta con esta interfaz, HDMI ofrece un buen resultado (a partir de la versión 2), sigue siendo el más extendido en infinidad de dispositivos electrónicos y también se usa para conectar portátiles a pantallas externas, entre otras múltiples aplicaciones. ¿Qué interfaz usas tú? ¿Cuál es tu experiencia?

Coordinador editorial de MC y colaborador habitual en varias webs del grupo TPNET. Al día de todas las tecnologías que pueden marcar tendencia en la industria.

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Raspberry Pi con RetroPie, una respuesta a la guerra de Nintendo contra las ROMs

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Raspberry Pi con RetroPie es una solución ideal para quien busque crearse una consola retro propia y una respuesta de los usuarios enfadados con las compañías que como Nintendo se han embarcado por motivos comerciales en una guerra contra los principales portales de ROMs.

Las consolas retro están de moda y compañías como Nintendo pretenden vender unidades por millones. La estrategia pasa por fulminar los portales de ROMs que a su juicio le hacen competencia con demandas multillonarias como las interpuestas recientemente contra LoveROMS.com / LoveRETRO.co y EmuParadise. Nintendo está en su derecho con las leyes actuales. Los emuladores no son ilegales, pero sí ejecutar en ellos juegos protegidos por copyright.

El aspecto ético es otra cosa. Tener el derecho legal no necesariamente lo hace moralmente correcto y algunas estrategias pueden reducir la reputación de una marca. Una editorial de PCWorld critica duramente la estrategia de Nintendo desde su mismo titular: “La ridícula guerra de Nintendo en ROMs amenaza la historia de los videojuegos”. El artículo explica como la comunidad de emulación ha jugado (y juega) un papel crucial en la preservación de la historia de los juegos.

“La emulación ha salvado miles de juegos durante décadas y nadie ha dado un paso adelante con una alternativa. Ni Nintendo, ni nadie”, aseguran. Si la emulación persiste, se debe a un fallo de los verdaderos titulares de los derechos, no de la audiencia. Nintendo ha visto -ahora- un filón en los juegos retro y tiene intereses comerciales que impulsar. Ese es el único motivo para la guerra contra las ROM, que, entre tú y yo, es una batalla perdida porque el cierre de tres portales no impide la circulación del software en Internet y los aficionados saben perfectamente donde encontrarlas.

Raspberry Pi con RetroPie

El usuario tiene alternativas para crearse su propia consola retro y no tener que seguir estrategias comerciales. Hay muchísimos juegos gratuitos y otros pocos protegidos, pero distribuidos legalmente que se pueden utilizar. Para el resto de ROMs, cada usuario tendrá que decidir. No somos ambiguos en este punto: el uso de software protegido por derechos de autor (ROMs incluidas) es ilegal.

En este punto, si te interesa una consola retro, ¿porqué no te la creas tú mismo y de paso le añades mayor potencial sumando otros emuladores y más juegos del número limitado que incluyen los fabricantes en sus consolas? Una Raspberry Pi, el desarrollo que lidera la categoría de mini-computadoras de “placa única” (SBC), es un componente ideal para cualquier proyecto, también como consola retro si utilizamos un software como RetroPie que está destinado específicamente a la creación de consolas retro bajo Raspberry Pi. Repasamos su creación con base en un proyecto de Ars Technica, entre los centenares que puedes encontrar en Internet.

Hardware necesario

La base a utilizar una Raspberry Pi 3, la versión más potente de este desarrollo y la primera que incluyó un chipset con procesador de 64 bits, un Broadcom BCM2837 basado en ARM Cortex A53, con cuádruple núcleo. Puedes comprarla en los distribuidores oficiales británicos o desde Amazon, con entrega en un día en España para premium por 36 euros.

Para este proyecto, es ideal cubrir la placa con un chasis adecuado. Tienes una infinidad de soluciones, desde la oficial Raspberry Pi 3 Case a otras, como esta YIKESHU NESPI CASE + que se asemeja a una retro de Nintendo. Hay cajas desde unos cuantos euros.

Raspberry Pi con RetroPie

 

También nos hace falta una tarjeta microSD que como mínimo tiene que ser de 8 Gbytes de capacidad. Están baratísimas. Cuánto más grande, mayor podrá ser la colección de juegos a alojar. Si estás empezando con proyectos Raspberry Pi y como además necesitas un adaptador de 5V 2.5A micro USB, yo te recomendaría directamente queadquieras un kit completo para empezar. Puedes comprar un Raspberry Pi 3 Official Desktop Starter Bundle (8GB, White) por 68 euros.

En el apartado hardware nos faltaría el controlador. Los gamepads Buffalo Classic USB son uno de los recomendados por poco más de 20 euros, aunque tienes un montón. Retropie soporta otros mandos modernos y más antiguos que también puedes emplear. Una vez que tengamos todos los componentes hardware, el ensamblado es un juego de niños si utilizamos el chasis oficial, dividido en cinco piezas separadas para montaje por cualquier usuario.

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Software para la consola retro

El apartado de preparación del software es algo más complicado, pero nada que no pueda hacer un usuario de nivel medio o alguien que empiece con ganas y tiempo. Como en cualquier proyecto Raspberry Pi (la placa no tiene almacenamiento interno) necesitaremos cargar el sistema operativo en la tarjeta microSD.

Ello lo haremos en un ordenador Mac, Windows o Linux con una ranura para tarjetas SD. Las consolas retro son un uso bastante más común en Raspberry Pi y hay decenas de proyectos. La mayoría utilizan libretro y sus emuladores sobre el sistema operativo Raspbian e incluyen la interfaz EmulationStation.

La mejor opción es utilizar RetroPie, un desarrollo donde se mezclan todos estos ingredientes juntos en un paquete que es relativamente fácil de usar, atractivo a la vista, y muy personalizableTambién incluye soporte para un gran número de emuladores. 

Puedes descargar la imagen desde la página oficial. Para quemar la imagen se recomienda Win32DiskImager para Windows, Apple Pi Baker si estás en macOS y Unetbootin si utilizas Linux. El proceso es idéntico lo hagamos en cualquier sistema, creando la imagen en una microSD formateada con FAT 32. También puedes crear tu sistema desde la consola de Linux, siguiendo esta guía.

NES

Una vez que tengas preparado el sistema en la microSD, se coloca en la ranura de la Raspberry Pi, se conecta el cable HDMI a una pantalla, el controlador (o un teclado USB si quieres realizar más cómodamente el proceso de configuración), la fuente de alimentación y a disfrutar de tu súper consola retro. 

Hay que currárselo, cierto, pero las posibilidades son muy superiores a las de una consola comercial, porque podrás añadir una buena cantidad de otros emuladores de 8 y 16 bits. Te va a sorprender lo bien que corren en una Raspberry Pi 3 con RetroPie.

Imágenes | Ars Technica – Cómo construir tu arcade casera por menos de 80 euros | MC

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Grandes ventajas de una ROM Android personalizada y algún inconveniente

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ROM Android

Las ROM Android personalizadas son uno de los grandes activos de la plataforma de Google. Son desarrollos realizados por terceros aprovechando las posibilidades de Android como sistema de código abierto, lo que permite a sus creadores obtener el código, modificarlo y/o añadir funciones y soporte para un determinado modelo de smartphone o tablet.

La oferta de ROM Android es muy amplia y portales como xda-developers es una auténtica fuente de sabiduría para los probadores compulsivos (como el que suscribe) y para cualquier tipo de usuario que quiera utilizarlas. El sitio es la mayor cocina ‘mundial’ de este tipo de desarrollos y además de ROMs, ofrece kernels, mods, instaladores, rooteadores, temas, iconos, herramientas, tutoriales, y en general, una amplísima cantidad de recursos con todo lo necesario para instalar las imágenes del sistema. Foros como el de HTCMania, son de gran ayuda para los que solo se manejan en español.

No todo es positivo. Los fabricantes añaden interfaces sobre la oficial de Android, apps personalizadas, componentes cuyo soporte es cerrado en la mayoría de ocasiones y cargadores de arranque que complican la creación de estos desarrollos. Las ROM Android personalizadas no están disponibles para todos los modelos y su instalación no suele ser sencilla para un usuario de a pie, aunque varía mucho según la ROM y dispositivo.

Ventajas de una ROM Android personalizada

Una vez te hagas “con los mandos” de este arte, no vas a parar (sea por gusto o necesidad) hasta que encuentres el desarrollo que mejor trabaje en tu móvil o tablet. Teniendo en cuenta la estrategia de la mayoría de fabricantes, seguramente sea la única manera de actualizar el dispositivo y con ello extender su vida útil.

Acceder a la última versión de Android

Es la razón más clara para que un usuario acuda a estos desarrollos. Con honrosas excepciones (o si adquieres terminales con programas específicos como Android Go o Android One) la mayoría de fabricantes tardan semanas, meses o años en actualizar sus dispositivos a las últimas versiones de Android. O simplemente no lo hacen nunca por motivos comerciales (vender nuevos terminales), incluso cuando el smartphone está en uso y dispone de hardware para soportarlo.

Algunas de las grandes ROM personalizadas ofrecen incluso una vez instaladas actualizaciones automáticas con un simple clic. Mención especial para los Nexus, que Google sí se encarga directamente de sus actualizaciones en cuanto están disponibles nuevas versiones de Android aunque incluso en este caso, si Google no lo hace con equipos viejos, una ROM Android personalizada puede ser la solución para darle nueva vida al terminal.

Reemplazar las interfaces de los fabricantes

Todos los grandes fabricantes personalizan sus terminales con una interfaz de usuario a modo de capa superior sobre la oficial de Android que conocemos como stock. Algunas están bien conseguidas y trabajadas o tienen aplicaciones útiles para el usuario. Otras lo son menos y además, penalizan el rendimiento. Hay de todo. A algunos usuarios les gustan y no a otros Lo bueno es que las ROMs de terceros te ofrece la posibilidad, además de actualizar el sistema, de probar, mantener o quitar este tipo de interfaces.

Eliminar Bloatware

Igual que pasa cuando compras un PC con Windows, la cantidad de aplicaciones basura que instala el fabricante es notable. Aplicaciones que ni has pedido ni seguramente necesitas y que te quita capacidad de almacenamiento, memoria y rendimiento, por no hablar de aquellas que invaden tu privacidad por ejemplo almacenando datos personales en las nubes de los fabricantes sin que tú lo hayas decidido expresamente. Hay otras formas para eliminar este bloatware pero la más efectiva es instalar una ROM personalizada.

Características adicionales y mayor personalización

Otro de los puntos fuertes de las ROM Android es el añadido de nuevas características que no están disponibles o están tan escondidas que no son usables en el sistema de los fabricantes. También ofrecen ajustes adicionales para mejorar prácticamente todas las opciones de gestión del terminal, incluyendo el aumento de rendimiento o autonomía según necesidad. Temas, pieles, iconos, desbloqueo y un largo etc, se añaden en este capítulo.

Cuestión aparte es la mejor gestión de permisos que suelen ofrecer estos desarrollos, aunque las últimas versiones Android han mejorado y mucho en este aspecto. Por último, citar las mayores posibilidades para decidir el uso o no de las apps de Google. En las versiones stock oficiales es cuasi imposible quitárselas de encima, mientras que algunas de los fabricantes se empeñan en que uses las suyas. Con una ROM personalizada decides tú.

Inconvenientes de una ROM Android personalizada

No todo son ventajas, si bien como decíamos depende mucho del dispositivo y de la ROM que utilicemos, pero en general nos podemos encontrar con problemas como:

  • Estos desarrollos no están cubiertos por la garantía de los fabricantes y pueden ponernos problemas en caso de avería. No es lo común, pero asegúrate que puedes volver a la ROM original.
  • Algunas ROM optimizan el rendimiento pero pueden agotar la batería de forma más rápida que la oficial. No son todas y otras apuestan precisamente por todo lo contrario, aumentar la autonomía
  • Los desarrolladores no tienen acceso a todos los controladores y no pueden soportar cada componente del terminal, lo que puede resultar en hardware que no funcione tan bien como debería. Estos bugs suelen estár citados en las notas de versión de cada ROM
  • La ROM personalizada no ha sido probada de la forma y recursos que lo hace el fabricante por lo que puede sufrir  errores no especificados, inestabilidades o reinicios. La nota positivas es la facilidad con la que podremos probar kernels y ROM hasta dar con la más adecuada para nuestro dispositivo.

No te asustes. Las ventajas superan por muchísimo a los pocos inconvenientes, inevitables por otra parte. No hay un método único para instalar estas ROMs, que básicamente pasa por desbloquear el cargador de arranque, rootear el terminal en su caso e instalar la imagen personalizada. Recordaremos algún paso a paso con dispositivos determinados en un próximo artículo como te hemos ofrecido en el pasado.

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¿Cómo funciona un disco duro inalámbrico? Guía de compra (Agosto 2018)

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Disco duro inalámbrico

Un disco duro inalámbrico es un dispositivo de almacenamiento externo que utiliza una conexión inalámbrica (Wi-Fi o Bluetooth) para permitir el acceso a su contenido almacenado.

Este tipo de soluciones permite almacenar contenido al que podemos acceder desde un ordenador o dispositivo móvil conectado sin necesidad de cables y es una solución ideal para satisfacer nuestras necesidades de almacenamiento de archivos a medida que nos alejamos del escritorio en plena era de movilidad y bajo cualquier sistema operativo.

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